domingo, 4 de mayo de 2008

¿Quién puede matar a un niño?: Una joya del cine de terror español.

"¿Quién puede matar a un niño?" (1976), es un film de terror escrito y dirigido por el uruguayo Narciso Ibáñez Serrador, el está protagonizado por Lewis Fiander y Prunella Ransome.

Tom (Lewis Fiander) y Evelyn (Prunella Ransome) son una pareja de turistas ingleses que llega a una población costera española para disfrutar al fin de una tardía luna de miel. A su llegada nada es lo que habían planeado: su destino turístico es demasiado bullicioso y no parece ser el lugar ideal para pasar unas vacaciones tranquilas. El matrimonio decide entonces alquilar una bote para visitar una pequeña isla en la que Tom había estado cuando era más joven. Al llegar a la isla comienzan a percibir algo extraño en el lugar: parece estar completamente abandonado. Al poco andar se darán cuenta que los únicos habitantes de esa isla son niños, los cuales animados por una fuerza misteriosa se rebelan contra los mayores a los que asesinan sin piedad.

El director Narciso Ibáñez Serrador comenzó su carrera como actor y guionista a fines de los cincuenta, y durante el transcurso de la misma, se ha dedicado a escribir guiones y dirigir todo tipo de realizaciones audiovisuales, dedicando gran parte de su vida al trabajo en televisión. No fue hasta 1969 que debutó como director cinematográfico con la cinta de terror “La Residencia”, con la cual tuvo bastante éxito en España. Con su segundo film, Serrador intenta plantear que incluso el alma candorosa de un niño puede albergar maldad. Este tópico no es nuevo para el cine fantástico; “The Innocents” (1961) de Jack Clayton, o “Village of the Damned” (1960) de Wolf Rilla, entre otras, ya habían estipulado con anterioridad el tema del niño como fuente de maldad, aunque no por eso esta cinta resulta menos interesante.

Luego de leer la novela “El juego de los niños”, del escritor Juan José Plans, Serrador de inmediato quiso adaptarla a la pantalla grande. Fue así como comenzó a escribir el guión de lo que sería su segunda incursión cinematográfica en el género del horror. Ya desde la perturbadora secuencia inicial, formada por una serie de imágenes de archivo que exhiben un sinnúmero de atrocidades a las que han sido sometidos los niños en el desarrollo de ciertos acontecimientos históricos, como por ejemplo las vejaciones cometidas en los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, hasta las consecuencias de la falta de alimentos en algunos países tercermundistas. Este incomodo inicio tipo documental mondo (documental sensacionalista), tiene por objetivo señalar que en todo tipo de eventos catastróficos causados por el hombre, son siempre los niños, los seres más indefensos, los que sufren el mayor daño.

Es precisamente esta secuencia inicial, la que intenta dar una explicación con respecto al extraño comportamiento de los niños de la isla. Es en este punto que la novela y la cinta presentan mayores diferencias. Mientras que en la novela se atribuye el comportamiento de los infantes a una especie de venganza de la naturaleza contra el hombre y todo el mal que este causa alrededor del mundo, en la cinta se explica como una venganza de los niños hacia los adultos por las vejaciones que sufren cada vez que existe un conflicto creado por los adultos. Demás está decir que ambas interpretaciones quedan abiertas al criterio del espectador, ya que nunca se da una explicación concreta a lo sucedido. Por otro lado, también existe una diferencia entre la novela y el film con respecto a la forma en como los niños se van “contagiando” el espíritu vengativo en contra de los adultos. Mientras que en el libro es la inhalación de una especie de polen la que trastorna a los niños, en la película la locura es transmitida de forma telepática, acercando ligeramente a la cinta al género de la ciencia ficción.

Ya en la isla, Serrador logra construir una atmósfera inquietante y paranoica, al mostrarnos un pueblo absolutamente vacío, de blancas fachadas, el cual se asemeja bastante a un pueblo fantasma. Es inevitable pensar que no existe ningún rincón en este pueblo donde los protagonistas puedan resguardar sus vidas, viéndose absolutamente expuestos en especial durante el día. Pese a que la seguidilla de hechos que constituyen el relato puede parecer algo obvia, el director maneja el suspenso de buena manera al sugerir que gran parte del pueblo puede encontrarse en una de sus famosas celebraciones multitudinarias. A pesar de lo inverosímil de la explicación, es la sensación de “semi-normalidad” la que causa que el espectador se sobresalte cuando alcanza a percibir figuras que se esconden las edificaciones. Que estas figuras sean niños ayuda a comprender la razón por la cual Tom y Evelyn no retornan al bote de inmediato. ¿Quién va a esperar que un grupo de niños se conviertan en feroces asesinos?

El tema de los niños asesinos es manejado de manera interesante. A diferencia de la película “Village of the Damned”, los infantes no son presentados como entes superiores, sino que más bien dan la impresión de estar poseídos por una extraña fuerza que los empuja a actuar como grupo y atacar a los adultos. Es precisamente por su apariencia inocente, que estos niños inspiran tanto temor. En muchas escenas de la película es posible ver como numerosos grupos de niños miran detenidamente a su victima, como si de animales se tratara, hasta que de un momento a otro comienzan a correr tras su presa, la cual no puede creer lo que sus ojos están viendo. La película es violenta, permaneciendo en los parámetros normales del cine de terror. Hay pocas escenas de violencia explicita, aunque las pocas que hay muestran grandes niveles de perversión. Escenas como en la que vemos a un grupo de niños jugando a la “piñata” con un cadáver o aquella en que una pequeña muele a palos a un anciano hasta matarlo, son muestras de aquello. Lo importante de esta cinta, es que toca un tema tabú como lo es abuso hacia los niños. Viendo las circunstancias en las que se encuentran los protagonistas, tomar armas en el asunto aparece como una idea aceptable, aunque esto se contraponga con el mensaje que entrega la cinta en un principio, el cual se muestra totalmente en contra del abuso infantil.

En lo que a las actuaciones se refiere, Prunella Ransome realiza un buen trabajo personificando a esta mujer embarazada, que se rehúsa a aceptar el comportamiento de los otrora angelicales niños. Lewis Fiander en cambio, no termina de convencer, e incluso se dice que ni siquiera el director quedó conforme con su actuación (su primera opción para el papel era Anthony Hopkins). La banda sonora por su parte, obra de Waldo de los Ríos, pese a no ser sensacional cumple con el objetivo de aumentar la tensión de las escenas donde es utilizada. La fotografía de José Luis Alcaine por su parte, se presenta como uno de los puntos altos de esta película. En definitiva, Narciso Ibáñez Serrador nos entrega lo que a mi gusto es una de las grandes películas de terror del cine español, cuyo tramo final tiende a recordar algunos pasajes del cine de David Cronenberg o del mítico George A. Romero. Tal vez la mayor fortaleza de "¿Quién puede matar a un niño?" sea que su historia termina siendo lo suficientemente creíble como desatar un cierto temor en el espectador, logrando el efecto deseado por el director.




por Fantomas.

9 comentarios:

Jerry_Kane dijo...

oooo, terror del bueno compadre. Felicidades, es un poco extenso, pero es un muy bien cuidado comentario. Creo que el hecho de ser una cinta no hollywoodense ya te da en el inconsciente una perturbación al no saber que cresta pasará lejos de los cánones comerciales gringos.
Saludos!

monapaty dijo...

fantomas a pesar de no gustarme las peliculas de terror,tu narracion de dicho film ha despertado mi curiosidad. Como siempre tu critica es siempre interesante. saludos monapaty

Katy dijo...

Interesante peli, comencé a leer la reseña y la primera película q se me vino a la mente fue Village of the Damne, mm de verdad hay niños q dan miedo… después leyendo eso que podía ser producto de la maldad provocada por adultos que afecta a algunos niños, se me vinieron a la mente todas esas imágenes terribles, de situaciones traumáticos q viven tantos niños, y después la gente se queja de cómo esta la sociedad hoy en día, q mas se puede esperar si se interrumpe la mejor etapa en muchos niños, terrible....

bueno se ve buena la película, pero creo q no la vería, porq me daría miedo!!!
jajaja naaaa, demas q la veo, una mas en la lista!! ya paraa!!
jajaja
buena reseña again
besos!
hablamos
chauu
=)

MarioBava dijo...

Una de las mejores peliculas del fantastico español... Gran Serradorrrrr !!!!!!!!!

Psicodeliazombie dijo...

Seeeeeeeeee... es una gran pelicula. España puede galardonarce de tener una tradicion de cine fantastico muy prolifera... ahunque la calidad no siempre es la mejor tienen sus obras maestras...!!!

Katy dijo...

q topisimo! el arreglo del blog con coming soon! buenisimo!
supongo q se renovaran periódicamente...
buen aporte al blog fantomas :P

ayyy quiero ver indiana jones!!!!!
XD
chau

Sam_Loomis dijo...

Esta se me ha ido pasando con el tiempo, pero esta reseña es una de las muchas opiniones positivas que ma ha tocado leer. Tengo que verla pronto.

Saludos

babel dijo...

Buena película, sí señor, y fantástica reseña.. hace unas semanas revisioné "La residencia", y esta un día de estos la vuelvo a ver.
De lo que me acabo de enterear es de que Chicho Ibañez es Uruguayo!.. parece una tontería, pero no lo sabía.
Sigo la lectura de este blog.. Un saludo!!

IRIAN-HALLSTATT dijo...

De mis películas de terror favoritas. Gran reseña.
Como dices, no se cae en el típico oscurantismo tan común en el género. Tienes razón al decir que esa atmósfera de blancura y luminosidad cegadora genera más indefensión que la oscuridad más cerrada. Todo es saber jugar con las situaciones: en la oscuridad o espacios intrincados, no puedes ver la amenaza, pero siempre se presiente, crea turbación, pero porque normalmente se plantean las situaciones olvidando de que la amenaza (antagonista, asesino, lo que sea) tampoco puede verte a ti. A la luz del día o en espacios abiertos es al contrario: puedes percibir de donde viene el peligro, pero estás del todo expuesto a él, y tienes menos posibilidades de escapatoria. Prefiero planteamiento de esta película, su ambientación me dio un mal rollo tremendo.
Hay escenas de una violencia y sadismo horrendos, más que las dos que señalas, como un par de escenas finales. Creo que actualmente algunas de esas escenas causarían revuelo entre las mentes bienpensantes si la película se estrenase hoy día. Creo que es de esas películas que paradójicamente gozaba de una libertad de expresión y planteamiento de la que no podría disfrutar del todo ahora, tan preocupados por lo políticamente correcto.

Saludos.

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