domingo, 29 de junio de 2008

Charade: La mejor obra hitchcockiana que Hitchcock no dirigió.

“Charade” (1963), es una comedía de suspenso del director Stanley Donen, la cual está protagonizada por Cary Grant y Audrey Hepburn.

Reggie Lambert (Audrey Hepburn) está a punto de divorciase de su marido cuando descubre que este ha sido asesinado. Muy pronto ella comienza a ser perseguida por varios hombres, incluyendo a un apuesto extraño llamado Peter Joshua (Cary Grant), los cuales desean la fortuna que su marido robó durante la Segunda Guerra Mundial. Naturalmente, todos piensan que Reggie conoce el paradero del dinero. A medida que se acumulan los cadáveres, se torna más difícil e importante para ella determinar quienes son los buenos y quienes los villanos en esta historia. ¿En quién podrá confiar?


Durante los años cincuenta y sesenta, los thrillers de espionaje empezaron a gozar de una creciente popularidad. En gran medida, gracias a la salida de una oleada de cintas como “Dr. No” (1962), o el clásico de Alfred Hitchcock, “North by Northwest” (1959), el director Stanley Donen se atrevió a incursionar en el género con “Arabesque” (1966), y la película que hoy nos ocupa. El guión escrito por Peter Stone y Marc Behm, el cual estaba basado en la historia corta de Stone titulada “The Unsuspecting Wife”, se convertiría en la cinta que muchos consideran como uno de los mejores homenajes al cine de Hitchcock. De hecho, Donen y Stone fueron lo suficientemente inteligentes como para aprovechar un “principio de composición” que el director británico había utilizado en el film “Suspicion” (1941), el cual consistía en que las escenas en ocasiones sirven para liberar o cargar de culpa al protagonista.

Es así como en “Charade” nos encontramos con el personaje interpretado por Cary Grant, cuya ambigüedad desata una serie de interrogantes tanto en la protagonista como en el espectador; Peter Joshua, ¿Ayuda desinteresadamente a la pobre Regina Lambert a encontrar el escondite del dinero de su esposo fallecido prematuramente, o quizás sus intereses son muy distintos? Es más, ¿su verdadero nombre será Peter Joshua? ¿Y qué relación tiene con los tres hombres que también están detrás del dinero escondido en Paris? Pese a todas estas interrogantes, la desesperación en la que se ve sumida la protagonista, la lleva a confiar y posteriormente a enamorarse de este hombre del que no sabe nada. Esta suerte de “romances a ciegas”, era uno de los elementos que Hitchcock solía incluir en gran parte de sus trabajos.


El dinero que tanto buscan todos los personajes de la cinta, sirve únicamente como MacGuffin, lo que significa que solo sirve de excusa para poner en marcha una historia que incluye una búsqueda del tesoro, paseos por el Sena, y un grupo de sospechosos que va disminuyendo a medida que transcurre el relato. La cinta se nutre de constantes cambios de atmósfera, que llevan al espectador de lo cómico a lo macabro, o de lo romántico a lo amenazador, en cuestión de segundos. Un ejemplo de esto es la escena donde Peter y Regina se encuentran en un club nocturno, lugar en el cual participan de un juego bastante burdo que consiste en pasarle una naranja a la persona que se encuentra a su lado, sin utilizar las manos. Si bien la secuencia comienza de forma divertida cuando Peter trajina en los voluminosos pechos de una señora madura, no tarde en adquirir un tono más romántico cuando este y Regina se acercan más que nunca gracias al curioso juego del cítrico. Sin embargo, apenas la escena entra en esta atmósfera romántica, Regina recibe amenazas de muerte del siguiente compañero de juego. Son estas súbitas transiciones de atmósfera, una de las características que hacen tan interesante este ejercicio cinematográfico.

Ya para 1963, Audrey Hepburn se había convertido en una de las estrellas más populares de Hollywood. Para la ganadora del Oscar por su actuación en la cinta “Roman Holiday” (1953), su participación en “Charade” representa toda una rareza en su filmografía, particularmente por una serie de anécdotas y trivialidades que rodearon a la cinta y a su rodaje. En primer lugar, nos encontramos con una cinta que se balancea entre la comedia romántica y el thriller, la cual está protagonizada por dos de los actores más cotizados de Hollywood en aquella época. Años antes, la Universal había intentado emparejar a los actores en la cinta “Roman Holiday”, sin embargo, Grant se mostró reticente a aceptar el papel, por lo que finalmente se optó por contratar a Gregory Peck. Diez años después, para aceptar el rol en “Charade”, Grant impuso una serie de condiciones en el guión, tales como que el personaje de la chica debía ser “agresivo” en la relación. Ella debería perseguirlo a él y no al revés, más que nada para evitar los efectos nocivos que podían provocar los veinticinco años de diferencia que existían entre los actores. Pero el actor no fue el único en imponer condiciones. Hepburn también había solicitado que la fotografía estuviera a cargo de Charles Lang, y que Cary Grant interpretara a su interés romántico en la cinta. Pese al miedo inicial de Grant, el film resultó ser todo un éxito, especialmente entre la crítica que reconocía la calidad actoral de ambas estrellas, los cuales le habían dado credibilidad a la atípica relación amorosa, algo que no habían conseguido ni Humphrey Bogart, ni Fred Astaire, ni Gary Cooper con la misma Hepburn.

Ambos actores mantuvieron una relación cordial durante el transcurso de la filmación de la cinta. Incluso su primer encuentro sirvió de base para una de las escenas de la película, desarrollada a las orillas del río Sena, en la que el personaje de Hepburn derrama una bola de helado sobre la camisa del personaje de Cary Grant, y este se comporta con una amabilidad similar a la de aquel primer día, cuando una nerviosa Hepburn le derramó una copa de vino encima al actor. Pese a la cordialidad entre ambos, de todas formas se formó una especie de competición por ver cual de los dos adquiría mayor protagonismo en los medios, aunque todo esto siempre bajo el más estricto respeto. Por otra parte, Peter Stone, un guionista nuevo en estas lides, escribió un guión lleno de giros inesperados y sorprendentes, gags impredecibles y memorables, y diálogos sumamente inteligentes. Esto fue aprovechado a la perfección, tanto por Donen, quien dirigió el film con un estilo intermedio que le permitió saltar de un género a otro sin inconvenientes, como por los actores que encajaron perfectamente en el perfil de los personajes. Grant demuestra ser el actor idóneo para protagonizar las situaciones más extrañas con un tono ligero, mientras que Audrey Hepburn interpreta a la perfección a esta joven algo caprichosa y extravagante, que sale a pasear por París con sus elegantes vestidos Givenchy. Como si fuera poco, el resto del elenco lo constituyen el genial Walter Matthau, James Coburn, George Kennedy, Ned Glass y Jacques Marin, todos perfectos en sus respectivos papeles.

En definitiva, “Charade” triunfa como uno de los mejores homenajes al cine de Hitchcock, debido a la química de sus protagonistas, la dirección impecable de Donen, el extravagante pero inteligente guión de Stone, un espléndido trabajo de fotografía de Charles Lang, el cual está acompañado por la genial banda sonora del maestro Henry Mancini, y la estilizada secuencia de títulos, diseñada por Maurice Binder. El film es uno de los mejores thrillers de espías de los sesenta, al mismo tiempo que probablemente es “la mejor obra hithcockiana que Hitchcock nunca filmó”. Jonathan Demme filmaría un remake titulado “The Truth About Charlie” (2002), que la verdad no le hace justicia a la cinta original.




por Fantomas.

10 comentarios:

Claudia dijo...

Muy buena pelicula, demasiado entretenida.......totalmente recomendada.

Muy buen post.

Psicodeliazombie dijo...

No es de mis peliculas preferidas pero ver a Audrey Hepburn en pantalla es todo un placer...!!!

Katy dijo...

jajaja todo el rato wally, la fui a ver y no se ni escribirla!
jajaja
wall e!
:P

estoy chataaaaa
=(

besis
bye!

8soviet8 dijo...

Leyendo tu fantástica reseña, me ha picado el gusanillo de poder disfrutar de un gran clásico con una de las mujeres mas sensacionales del cine, como es Audrey Hepburn.

Gracias por tus constantes comentarios! Tu blog es una referencia para mi!

Möbius el Crononauta dijo...

Tendré que comprarme o bajarme esta peli porque a través de los años nunca he podido verla en la tele, siempre llegaba tarde. Algun programador me tiene mania.

Muy buen post post, digno de Donen o Hitch.

Saludos

cineconchile dijo...

Gran película de Donen y la Hepburn maravillosa como siempre, llenando la pantalla con su encanto. Cary Grant haciendo lo mejor que sabía hacer y lo que a todos nos gustaba de él, que era hacer de Cary Grant como nadie más podría hacerlo.
Un clásico" hitchdoniano"
Saludos

Igor Von Slaughterstein dijo...

Un clásico inolvidable!! Grant esta como siempre soberbio y el ritmo no decae en ningún momento, como en las mejores de Hichtcock.

Sobre el remake aquel del Demme.... mejor nos abstenemos de hacer comentarios.

Saludos!!

Jorge - cinenovedades dijo...

No la he visto, pero veo que es una obra a tener muy en cuenta. Ya de por si, el guión es bastante atractivo y la mezcla de géneros cinematográficos tienen que estar muy bien compaginados para que el film resulte correcto, como parece que ha sucedido aquí!
Genial Reseña! Saludos!

Criss Cross dijo...

Pues la casualidad que hace menos de una semana vi esta película (Sin subtitulos fue un poco distrayente y la copia que tenia no era muy buena ,pero en fin ...) y la película me entretuvo mucho ... ademas que Hepburn es Hepburn y punto (Me encanta "Funny Face" también de Donen) ... pero creo que sere el único aquí pero ... Grant es un gran actor de eso esten seguros, pero su actuación en "Charade" no me convencio mucho. Gran reseña, gracias por los datos del nerviosismo de Hepburn.

Criss Cross

Anónimo dijo...

Hola Fantomas, gran reseña para una excelente pelicula. cariños anonimo.

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