viernes 17 de octubre de 2008

The Other: Holland, ¿Donde está el bebé?

“The Other” (1972), es un film de terror del director Robert Mulligan, el cual está basado en la novela del mismo nombre, del escritor Thomas Tryon. La cinta está protagonizada por Uta Hagen, Diana Muldaur, y Chris y Martin Udvarnorky.

1935. Un bucólico rincón rural en Connecticut, la granja de la familia Perry; una familia aparentemente feliz, pero tocada por la tragedia. Niles y Holland (Chris y Martin Udvarnorky), hermanos gemelos inseparables, se entregan a los juegos de un prometedor verano... para desgracia de todos.


Robert Mulligan es uno de los tantos directores que surgió del ambiente televisivo (medio donde llegó a obtener uno de los primeros premios Emmy), razón por la cual fue sistemáticamente subvalorado por los críticos cinematográficos de la época, muy propensos a etiquetar a este tipo de realizadores sin darles oportunidad alguna. A Mulligan se le tildó de "blando" sin reparar en los contenidos de su filmografía ni en sus méritos. Es cierto que su carrera es irregular, pero su filmografía también contiene algunos logros absolutamente irreprochables. El director se caracterizó por ser un magnifico narrador, especialmente en lo referente al manejo de los espacios, y por su habilidad para presentar una mirada desoladora sobre la perdida de la inocencia de los personajes que, por muy soñado que aparenta ser su entorno, son golpeados por la muerte, los prejuicios y la violencia.

Tras el éxito obtenido con la cinta “Summer of´42” (1971), adaptación de la novela homónima de Herman Raucher, Mulligan escoge otro texto literario para su siguiente película: “The other”, escrita por Thomas Tryon y publicada en 1971, la cual fue un éxito de crítica y ventas. Si bien el tema del doble o de los gemelos no es nuevo en el cine ni en la literatura, la obra de Tom Tryon y su posterior adaptación cinematográfica, resultan ser una verdadera revelación. Basándose en una idea tratada anteriormente, el escritor se las ingenia para innovar y añadirle ciertos matices que convierten a la obra en una historia atrayente.

En un principio, el director nos sitúa en un escenario que transmite un notorio optimismo. Estamos en la época posterior a la Depresión norteamericana, y en la rural Connecticut la llegada del verano hace pensar que vendrán tiempos mejores. Es en este ambiente que los pequeños hermanos gemelos Niles y Holland, pasan sus días jugando al aire libre. Niles es apacible, sensato, amable, reflexivo y sensible. Holland por su parte, es el polo completamente opuesto; es egoísta, impulsivo y algo hosco. Pese a la ostensible diferencia de personalidades, los hermanos son inseparables. Pero esta atmósfera de inocencia que se nos presenta en la primera parte del film, no es más que un enmascaramiento de lo que se nos irá presentando más adelante en la historia. Es por esto que lo insano de lo que se nos va a contar resulta aún más aberrante bañado por el sol de lo que aparenta ser uno de esos felices veranos infantiles que suelen estar impregnados de nostalgia.

El que la trama se nos presente de forma ambigua, y que sea un niño el encargado de soportar el peso de los acontecimientos, cuando debería mostrarse como un ejemplo de inocencia, es en gran medida el mayor mérito de esta cinta. Ambos niños nunca aparecen en el mismo plano, lo que logra que el espectador comience a cuestionarse acerca de la verdadera naturaleza de los horrendos acontecimientos que comienzan a ocurrir en la en apariencia tranquila granja.
Este halo de misterio es perfectamente manejado por el director, el cual nos va arrojando pequeñas pistas para que podamos dilucidar cual es el secreto que rodea a la pareja de hermanos. ¿Existe la posibilidad de que uno de ellos posea poderes psíquicos? ¿Cuál es la razón por la cual la madre de ambos se encuentra sumida en una profunda depresión? ¿Cuál de los hermanos es el verdadero culpable de los “accidentes” ocurridos en la granja? Estas son algunas de las interrogantes que el espectador tendrá que ir contestando a medida que la historia avanza.

Complementando la idea de que estamos frente a un relato mágico e inquietante, se nos presenta el “gran juego”, revelado y estimulado por la abuela Ada (Uta Hagen) a la pareja de niños. Al parecer, esto sería una capacidad que posee Niles (y Holland supuestamente en mayor medida), una especie de don que le permite ir más allá de la mera autosugestión y situarse mentalmente en los ojos de los demás, logrando una identificación tan profunda con el ser que elige como objetivo, que le otorga una especie de “visión interior”. Esto sin duda, nos lleva más al terreno de lo sobrenatural, aceptando la teoría de que puede tratarse de un caso de posesión. El uso del juego puede entenderse como el medio para unir dos personalidades en una. Esto innegablemente llevará al espectador a plantearse si el niño que aparece en pantalla interactuando con el resto de los personajes es siempre el que creemos que es, algo sumamente difícil tratándose de gemelos.

Las actuaciones son impecables, partiendo por Uta Hagen que matiza perfectamente una abuela enérgica, perspicaz, cariñosa e inadvertidamente cómplice. Diana Muldaur por su parte, logra construir el personaje de la madre frágil e inestable, empujada al desequilibrio mental por la sumatoria de dramáticos sucesos, casi sin utilizar palabras. Finalmente, los hermanos Udvarnoki, resultan absolutamente creíbles, naturales y convincentes. Además cabe resaltar el estupendo trabajo de fotografía de Robert Surtees, el cual logra contrastar la luminosidad y la calidez propia del verano con lo derechamente siniestro y escalofriante. Cerrando el cuadro, está la banda sonora de Jerry Goldsmith, la cual contribuye de manera perfecta a mantener esa sensación de inquietud permanente que rodea a la cinta.

Aunque para el espectador más aficionado a este tipo de relatos, puede percibir desde las primeras secuencias que se le está ocultando hábilmente algo esencial, la meditada dirección y el bien desarrollado guión, consiguen eludir durante algo más de una hora la revelación del núcleo de la historia, dando pie a la incertidumbre, sembrando interrogantes e induciendo conjeturas. El director opta por dejar de lado los planos sangrientos y mostrar de manera directa los hechos truculentos de la historia, sin que esto juegue en contra de la capacidad de impactar al espectador con dichas revelaciones. El hecho de que se de paso a estos acontecimientos con una sensación de naturalidad, le añade un grado de verosimilitud al horror del que somos testigos. En “The Other” lo trivial oculta amenaza y peligro porque todo es maliciosamente almacenado para su posterior utilización. El final de la cinta es impactante, y no hace más que redondear un trabajo que es una verdadera joya del género.

por Fantomas.

13 comentarios:

Dunk dijo...

un intercambio de link, pero mi direccion cambio, podrias checarlo?

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dribleo@gmail.com

elprimerhombre dijo...

Vaya crítica más completa. Pues esta peli me la quería bajar pero me daba un poco de mala espina aunque por lo que se dice aquí tendré que comprobarlo. Ya me bajé Matar a un ruiseñor, su película más aclamada, y que por cierto aún no he visto (vaya cinéfilo de pacotilla que soy). Un saludo!

Pliskeen (David Ribet) dijo...

No conocía esta cinta. La verdad es que el "subgénero" niños "diabólicos" no me entusiasma en exceso, pero por lo que comentas parece ser una cinta de muy buena calidad. Quizás le eche un vistazo.

Saludos ;)

Ariel Luque dijo...

No sabía de su existencia. Muy buena reseña! Un abrazo!

Ariel.

Igor Von Slaughterstein dijo...

Bueno, ¿Que decir de esta obra maestra que no hayas comentado ya tan perfectamente? Una atmósfera enfermiza como pocas y una historia simple y absorbente para una de las mejores cintas de terror de la historia.

Que grande y que injustamente olvidado el señor Mulligan.

Saludos!!

Cinéfilo7 dijo...

este es un clasicazo del genero de terror pero no la he visto aún.
lA tengo q ver now!
saludos!!!!!!!!

Pablo dijo...

Una buena película, aunque el comienzo hay que decir es un poco lento, y uno tarda algo en digamos en cojerla.
Pero para mi, es una película que merece mucho la pena, y es que el gran Mulligan hace de sumergirnos en un buen terror infantil, creando escenas realmente estimulantes. Soberbio post, amigo Fantomas. Saludos!!!
http://pablocine.blogia.com

Jorge - cinenovedades dijo...

No la he visto, pero su trama parece realmente muy interesante, y por lo que dices es una cinta muy bien llevada en cuanto al manejo del suspenso. Me apunto para verla.
Saludos!

darkerr dijo...

Es setentera y no la conocia, que buen dato, la voy buscando. Muy buena reseña y critica, como siempre. Saludos.

troncha dijo...

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Saludos…

H dijo...

una belleza como siempre Fantomas! exelente
parece ser una obra de arte del terror
la buscare
salutes desde SCI TERROR
H

Goethemola dijo...

Esta peli es simplemente maravillosa, a mi entender, y que profundiza en ese american gothic que ya dejó entrever con la 'casa embrujada' de Matar a un ruiseñor.

Gran crítica, tio.

Da gusto ver qwue uno no es el único que se acuerda de ciertas pelis.

el viajero impresionista dijo...

Mulligan juega con nosotros desde el pricipio. Parte de una base similar a "Matar a un ruiseñor", pero poco a poco nos envuelve en una historia cada ver más terrible. El horror, que decía Conrad...

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