“Demon Seed” (1977), es un film de terror y ciencia ficción, del director Donald Cammell. La cinta, basada en la novela del mismo nombre del escritor Dean Koontz, está protagonizada por Julie Christie y Fritz Weaver.Susan Harris (Julie Christie) está sola en su casa cuando, de repente, las puertas se traban, las ventanas se cierran de golpe y el teléfono deja de funcionar. Susan queda atrapada por un intruso, pero no se trata de un criminal común y corriente. Por el contrario, el intruso es una computadora llamado Proteo, un cerebro artificial que ha aprendido a razonar. Y a aterrorizar.
Pocas películas que combinan ciencia ficción y horror resultan ser tan extrañas y escalofriantes como “Demon Seed”. Esta sería la única cinta que el director Donald Cammel filmaría para un estudio importante (para la MGM en este caso), y es tal vez una de las más conocidas dentro del subgénero de la ciencia ficción llamado “tecno-thriller”, donde también podríamos situar ciertas obras del escritor y director Michael Crichton, quien sacó bastante provecho de este tipo de historias durante la decáda de los setenta, dirigiendo films como “Westworld” (1973) o “Coma” (1978), basados en sus propios relatos, o siendo adaptado por otros directores en “The Terminal Man” (1974) de Mike Hodges y “The Andromeda Strain” (1971), de Robert Wise.
Como muchas de estas obras, “Demon Seed” nos habla de los peligros que se esconden tras el progreso, y más específicamente, tras la automatización de las tareas que en un principio fueron realizadas por seres humanos. En este caso, será la supercomputadora Proteo IV, bautizada de esta manera por el grupo de científicos a su cargo, la que sembrará el caos y el terror en una casa donde hace mucho tiempo la tecnología es un elemento determinante incluso en las tareas hogareñas más sencillas. Y es que Alex Harris se ha encargado de automatizar por completo su hogar, logrando que con tan solo pedirlo, la computadora que maneja su casa cumpla todos sus pedidos que van desde un vaso de vino, a apagar las luces o llevarle el desayuno a la cama. Alex es un científico obsesionado con su trabajo, lo cual lo ha arrastrado al proceso de divorcio en el que se encuentra. Su esposa por otro lado, pese a disfrutar de las comodidades que le puede proporcionar vivir en un lugar así, no ve con buenos ojos la idea de que una computadora sea capaz de controlar de una manera tan absoluta la vida de sus propios creadores.
Poco tiempo tendrá que pasar para que el recelo de la protagonista comience a tener sentido. La supercomputadora pensante Proteo, construída para resolver problemas de toda índole sin hacer preguntas sobre el sentido de dichas soluciones, no tardará en pensar por cuenta propia e incluso asumir una cierta identidad pese a no estar programado para ello. Primero se rehúsa desarrollar un proyecto que explote el suelo oceánico con el fin de extraer minerales, debido a que considera que esto causaría un daño ambiental irreparable a nivel mundial. Sin embargo, esto solo esconde el verdadero propósito de Proteo, que no es más que el deseo de salir de su encierro, de sobrepasar las fronteras impuestas por su hardware. Ante la negativa de Alex, Proteo activará una terminal que se encuentra apagada en el sótano su moderna casa, tomando control en poco tiempo de la computadora que la controla (cuyo nombre es Alfred), además de varios de los viejos proyectos de Alex, particularmente de “Joshua”, una silla de ruedas motorizada la cual posee un brazo mecánico.
Es justo mencionar que Proteo se apodera de la casa de Susan por una razón bastante específica. Si Alex no va liberarlo de “la caja”, tendrá que buscar otra forma de escape. Él aprisionará a Susan, y dedicará toda su energía en desarrollar espermatozoides sintéticos con sus características intelectuales para finalmente inseminar con estos a Susan. Hay un momento en la cinta donde se puede apreciar un guiño al deseo carnal que parece experimentar Proteo, en el cual se ve como una de las cámaras instaladas en la casa se sitúa en la posición precisa para ver a Susan saliendo de la ducha. Esto no deja de ser curioso teniendo en cuenta que en principio, Proteo no está diseñado para experimentar ningún tipo de emoción. La secuencia en que Proteo encierra en la cocina a Susan, sube la temperatura del cuarto hasta que ella se desmaya, y luego con ayuda de “Joshua” la ata a una mesa para poder examiner su anatomía y su fisiología posee una atmósfera realmente tensa, que logra incomodar en cierta medida al espectador.
Sin lugar a dudas, la escena más famosa de esta cinta, es la de la violación de Susan a manos de Proteo. Esta escena resulta bizarra e inquietante, no tan solo por el contexto en el que se produce, sino que también por el hecho de que el director la convierte en un curioso espectáculo sicodélico de luces al más puro estilo de “2001: A Space Odissey” (1968). Si bien en la primera mitad de la cinta, la historia se centra en los desesperados intentos de Susan por superar en estrategía e inteligencia a su captor, desde este punto, la historia se transformará en una carrera para ver si el niño (que posee un periodo de gestación superhumano de solo 28 días) nacerá antes de que Proteo sea desconectado para siempre. El resultado de estos eventos marcará el logrado y efectivo climax, que da paso a un final abierto que sembrará más de una duda.
Si bien es inevitable que este tipo de películas se tornen algo desfasadas en lo que a diseño de aparatos electrónicos se refiere, “Demon Seed” de todas formas cuenta con un número no menor de aciertos en el apartado del diseño de producción. Este pareciera navegar entre el pop art setentero y la sci-fi futurista, donde el maquiavélico ordenador se dota de múltiples y diversas manifestaciones físicias, que van desde el gigantesco disco duro, alojado en las dependencias de la coorporación que lo construyó, pasando por las dependencias diseñadas para establecer comunicación con él a través de sicodélicas pantallas, hasta el extraño monstruo geométrico que crea Proteo en el laboratorio particular de Alex Harris, el cual resulta sumamente llamativo y funciona bastante bien en las escenas en las cuales participa.
Las actuaciones son correctas, resaltando la de Julie Christie, la cual se luce como protagonista casi absoluta, llevando en gran medida el peso de la trama sobre sus hombros y evitando que la historia caiga en el terreno de lo risible. Robert Vaughn, actor que posee una carrera bastante irregular, es quien le da voz a Proteo, convirtiéndolo en un personaje frío y reflexivo, desprovisto de todo tipo de compasión y con una moral (si es que se puede hablar de moral de este caso) bastante oscura. Es gracias a la voz del actor y a la sútil utilización de ópticas deformante que acompañan a la cámara subjetiva, que se logra el perfil inquietante que ostenta la máquina.
“Demon Seed” es una película no excenta de fallos, y desfasada en ciertos sentidos, que ofrece una premisa básica, escapando de complejas disertaciones filosóficas, que ofrece buenas interpretaciones, un nivel de efectos especiales decente y una historia interesante. La cinta que podría ser considerada como la cruza entre “Rosemary´s Baby” (1968) y la ya antes mencionada “2001: A Space Odissey”, es un llamado de atención que pareciera apuntar que la tecnología no es más peligrosa que el mismo hombre.
por Fantomas.





8 comentarios:
Iba a reseñarla tarde o temprano en mi blog, aunque habiéndote adelantaod, me esperaré un poco xD
Saludos ;)
Gran peli. Un acierto total de un director sin duda interesante, y cuya biografia es casi tan apasionante como sus films.
Saludos!!
Julie Christie jovencisima, eso merece verse. Saludos¡¡¡
No conocía esta joya pero ten por seguro que la voy a buscar, me encanta el fantástico de los 70.
Saludos!
Estaba leyendo el comentario y me decia..yo esta la he visto..XDD
Claro¡¡¡ yo la conozco como Engendro mecanico, y aunque no es un joyòn es ciertamente interesante..
Saludos¡¡
Fantástica película, recomendada para cualquier amante del cine.
Interesantísima reseña, muchas gracias.
Saludos!!
Genial tu reseña como siempre Fantomas!!
Me interesa y mucho ver la peli, y más ahora que tengo un videoclub (si!! con VHS!!) de pelis clasicas donde la voy a buscar seguro!!!
Gracias por la critica, y felicitaciones!!
P.D: Mientras leia la critica se me vino a la cabeza el episodio de "Los Simpsons" (Especial Noche de Brujas) en el que Pierce Brosnan presta su voz para darle vida a una maquina que controla toda la casa de la familia, para querer luego adueñarse de la misma.
Medio tonto el dato, jee, pero bue..
Abrazo!!
No conocía este film. Luego de leer tu comentario me he entusiasmado por verla.
Me pongo en campaña en forma inmediata.
Gracias por la recomendación.
Saludos,
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