“Arsenic and Old Lace” (1944), es una comedia del director Frank Capra, la cual está protagonizada por Cary Grant, Raymond Massey y Peter Lorre.El crítico teatral Mortimer Brewster (Cary Grant) tiene dos anciana tías (Josephine Hull y Jean Adair) que se dedican a aliviar con arsénico las penas de los hombres solitarios, un hermano asesino (Raymond Massey) que se parece a Boris Karloff, otro hermano con una galopante demencia que piensa que es Teddy Roosevelt (John Alexander), una impaciente novia con quien acaba de casarse (Priscilla Lane), y una sola noche para resolver la situación.
A principios de los cuarenta, el director Frank Capra se encontraba en una posición en la cual tenía la posibilidad de producir y dirigir todo lo que quisiera. Ya había ganado tres premios Oscar por las películas “It Happened One Night” (1934), “Mr. Deeds Goes to Town” (1936) y “You Can´t Take it With You” (1938), y sus obras solían obtener buenos resultados a nivel de taquilla. Pero para el año 1941, el director estaba buscando un proyecto que fuera simplemente puro entretenimiento. Él encontraría lo que buscaba una noche en Broadway, en el teatro Fulton donde se estaba presentando la obra de Joseph Kesselring, “Arsenic and Old Lace”, con un lleno total.
Esta era justo el tipo de historia que Capra tenía en mente, una comedia negra con un ritmo frenético protagonizada por un grupo de personajes que no eran lo que parecían ser; la pareja de tímidas ancianas que asesinaban a hombres solitarios mezclando vino con arsénico, estricnina y cianuro; el soñador sobrino que cree que es Teddy Roosvelt y que cava tumbas en el sótano pensando que está construyendo el Canal de Panamá; el asesino que tiene un notable parecido con Boris Karloff (este personaje era interpretado por el mismísimo Karloff en Broadway); o el supuesto integrante normal de la familia, un recién casado que creo su reputación escribiendo en contra del matrimonio. Cuando Capra intentó comprar los derechos de la obra, se encontró con la sorpresa de que la Warner Brothers se le había adelantado. Afortunadamente para él, su anterior trabajo “Meet John Doe” (1941), había sido distribuido por el estudio con un gran éxito, por lo que tras ofrecer filmar la cinta con un presupuesto de $400.000 dólares en tan solo cuatro semanas, le fue entregada la dirección del proyecto.
La razón más importante tras el apresurado calendario de filmación, es que Capra había decidido que era esencial contar con las dos actrices que interpretaban a las dos ancianas en Broadway, Jean Adair y Josephine Hull, así como también a otros de los actores que participaban en la obra original. Aunque los productores de la obra no querían prestar a algunos de los actores por el temor que los ingresos de taquilla se vieran resentidos, Capra consiguió la participación de las dos actrices y de John Alexander, el actor que interpretaba a “Teddy Roosevelt” Brewster. Lamentablemente para el director, los productores se negaron a la posibilidad de que la estrella del espectáculo, el actor Boris Karloff participara en la cinta. Fue en ese momento cuando Capra se vió en la obligación de contratar al distinguido Raymond Massey a quien maquillarían para lograr un cierto parecido con Karloff (parecido que sería utilizado como broma recurrente en la historia).
Para el papel de Mortimer Brewster, Capra pensó en contratar a Bob Hope, Jack Benny, e incluso a Ronald Reagan. Sin embargo, recientemente la Warner había contratado a Cary Grant para interpretar un papel en otra adaptación de una obra de teatro llamada, “The Man Who Came To Dinner” (1942), pero una vez anunciada la noticia, su elección fue ampliamente criticada por la prensa y por los mismos fanáticos del actor. De esta manera, la Warner le ofrecería un papel en “Arsenic and Old Lace”, que en un principio no estaba diseñado como el personaje principal de la historia, pero con la inclusión del actor se le tuvo que dar mayor protagonismo. Los encargados de adaptar el guión serían los escritores estrella del estudio, Philip y Julius Epstein. Ellos se encargarían de agregar un buen número de escenas, entre las que se encuentra la visita al registro civil por parte de Mortimer y Elaine mientras escapan del acoso de la prensa. Al guión también le fue agregado el gag acerca del taxista que espera a Mortimer fuera de la casa de sus tías con el taximetro corriendo, mientras este intenta solucionar el embrollo en el que se ve involucrado.
Aunque la cinta fue finalizada en 1941, la Warner decidió retrasar su estreno hasta 1944, una vez que la obra teatral dejara de ser exhibida. “Arsenic and Old Lace”, es una comedia de corte clásico con un punto de encanto bastante alto. Además es un culto al gag de grueso calibre, en la medida de que todos sus elementos apuntan siempre en esa dirección: desde el dibujo de los personajes, que bien podrían haber salido de la mente del caricaturista Charles Addams, hasta el tono de los diálogos, pasando por los múltiples acontecimientos que nos presenta la trama. El director constantemente busca arrebatarle carcajadas al espectador, sin darle mayor descanso. Es en esta búsqueda frenética de la risa del espectador, donde la cinta parece tener un defecto. Existe una excesiva reiteración de algunos de los gag visuales, donde el mejor ejemplo son las múltiples “cargas” del “presidente” Theodore Brewster, las cuales se repiten en al menos cinco ocasiones.
A la cinta le fue bastante bien en términos de taquilla y fue bien recibida por la crítica, aunque no todos estaban felices con el resultado. Es sabido que para Cary Grant la realización de esta película se convirtió en un verdadero martírio. El actor consideraba que el estilo utilizado por Capra en esta obra era demasiado excesivo, razón por la cual en reiteradas ocasiones incluso llegó a comentar que su papel hubiese sido mejor interpretado por Allyn Joslyn, quien personificaba a Mortimer en Broadway, o por James Stewart, y que gran parte del éxito del film se debia a la reputación de la obra teatral. Aunque Grant haya considerado su actuación en este film como una de las peores de su carrera, es difícil pensar que la cinta hubiese funcionado de la misma forma sin su participación. A través de los años, un buen número de críticos y actores se han demostrado contrarios a la opinión de Grant, llegando a alabar la decisión de tomar un papel tan riesgoso como el de Mortimer Brewster.
“Arsenic and Old Lace”, es una comedia que comienza hablando de romance, pero que está rodeada de violencia, todo siempre en clave de humor convirtiéndo todo en motivo de risa, incluso los asesinatos cometidos por la pareja de ancianas, que según ellas, matan por compasión. No existen personajes que produzcan rechazo, ni siquiera el hermano asesino de Mortimer y su fiel acompañante, un alcohólico cirujano interpretado por el brillante Peter Lorre. Hay que recordar que esta cinta se filmó en pleno periodo de guerra, por lo que se puede entender que la intención del Frank Capra era romper con la misera afectiva que reinaba en los Estados Unidos en ese momento a través del humor. La película es divertidísima, es uno de esos clásicos con un humor atemporal que tras más de sesenta años después de su estreno, sigue encantando con un humor sencillo, caricaturésco en más de un sentido, pero por sobre todo efectivo.
por Fantomas.





5 comentarios:
Clasicazo! una de las mejores comedias de la historia, las abuelitas son absolutamente entrañables y Capra demostrando que tampoco estaba tan encasillado como sus detractores denuncian.
Saludos!
Maravillosa. Ni más ni menos.
Saludos
Genialísima!!! -igual que la reseña-. Aunque si que es una pena que Karloff no apareciera. Como curiosidad, cuando Narciso Ibañez Menta hizo el papel en teatro también se maquilló a lo Karloff. En mi especial sobre el actor español puse una foto y el parecido era enorme.
Saludos!!
Excelente pelicula....muy entretenidad, la recomiendo.
Muy buena reseña......
Lo mismo que los otros compañeros, muy buena película y muy buena reseña. Se lo ha currado mucho, amigo. Ha hecho honor al nombre de su blog, aunque más que "una mirada al 7mo Arte" sería "un examen al 7mo Arte".
Referente a Capra, la verdad es que no soy nada devoto de su manera de ver el cine, sobre todo lo digo por Qué bello es vivir, un clásico que a mí no me gusta en absoluto. Pero he de confesarle una cosa. No me acordaba de que este clásico fuera suyo, un craso error por mi parte. Además la vi hace tiempo pero me gustó bastante su tono de comedia. Ahora me han entrado ganas de volverla a ver. Un saludo y un halago!
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