martes, 18 de diciembre de 2007

Guess Who´s Coming to Dinner?: Una prueba de que el amor supera todas las barreras.

“Guess Who´s Coming to Dinner?” (1967), es una comedia romántica del director Stanley Kramer, la cual está protagonizada por Katharine Hepburn, Spencer Tracy, Sidney Poitier, y Katharine Houghton.

Los principios liberales de Matt Drayton (Spencer Tracy), editor de un periódico vanguardista, son puestos a prueba cuando su hija, Joey (Katharine Houghton), anuncia su compromiso con John Prentice (Sidney Poitier), un doctor Afro-americano reconocido internacionalmente. Mientras que su esposa Christina (Katharine Hepburn) acepta prácticamente de inmediato la decisión de Joey, Matt tiene serias dudas al respecto. Todo se complicará aún más cuando John les explique que si alguno de los dos se niega a dar su consentimiento, no habrá matrimonio, y lo que es peor, solo tendrán hasta la cena para tomar una decisión.

En la biografía “Stanley Kramer: Filmmaker”, del escritor Donald Spoto, el director declara que “la idea central de la cinta surgió un día que estaba caminando con William Rose por las calles de Beverly Hills. Mientras caminábamos, él me contó una historia acerca de un hombre blanco sudafricano, un liberal, cuya hija se había enamorado de un hombre de color. Inmediatamente yo dije, ´Cielos, nosotros debemos contar esa historia aquí, en este país, en este ambiente…que interesante resultaría ver a un hombre liberal enfrentarse cara a cara con sus principios al interior de su propio hogar´. Al mismo tiempo pensé, ´Es una situación perfecta para realizar una película con (Spencer) Tracy´”. Kramer sabía que la cinta sería un vehículo perfecto para el actor de color Sidney Poitier. Sin embargo, antes aseguró la participación de Tracy y de la actriz Katharine Hepburn. Esto provocaría que cuando llegó el momento de contratar a Poitier, al director le bastó con comentarle que Tracy y Hepburn se habían embarcado en el proyecto para que el actor aceptara participar en la cinta.

Pese al buen comienzo del proyecto, el clima en los Estados Unidos no era el mejor para una cinta de este tipo. Durante los años sesenta, se vivieron tiempos tumultuosos en Norteamérica debido a la lucha de los afro-americanos contra el racismo existente en el país, por lo tanto la sola idea de realizar un film en que una joven blanca fuera pareja de un joven de color, era totalmente impensada y constituía un riesgo mayor al imaginable. De hecho, los ejecutivos de la Columbia no se mostraron muy entusiasmados con la idea de realizar una producción de estas características. Sin embargo, Stanley Kramer estaba decidido a plasmar su discurso en contra del racismo, por lo que insistió en la aprobación del proyecto por parte del estudio. Eventualmente Mike Frankovich, presidente de la Columbia en aquel entonces, entendió la importancia del mensaje que quería entregar el director, por lo que finalmente terminó aprobando la realización de la cinta.

Lamentablemente para el director, este no sería el único problema que tendría que enfrentar durante la realización del film. Si bien logró que tanto Tracy como Hepburn accedieran a participar en la producción, el contratarlos no resultó ser un proceso sencillo. En aquel entonces, Spencer Tracy se encontraba sumamente enfermo. Tanto él como su pareja de muchos años, Katharine Hepburn, se encontraban retirados de la actuación desde hace unos años debido a la delicada salud del actor. No fue hasta que Stanley Kramer les habló de la cinta y de la importancia de la misma, que ambos tomaron la decisión de volver a trabajar en lo que sería el noveno y último film que realizarían juntos. El hecho que la salud de Tracy se encontrara sumamente deteriorada impedía que este pudiera ser asegurado por el estudio, por lo que tras el primer día de filmación los ejecutivos de la Columbia tomaron la decisión de cancelar la producción. Al enterarse de esto, el director ofreció su sueldo y el de Katharine Hepburn como garantía en caso de que algo le pasara a Tracy. El estudio aceptó la propuesta y ordenó la reanudación de las filmaciones, tomando la precaución de acomodar las mismas al estado de salud del actor.

Consciente del posible rechazó que podía provocar “Guess Who´s Coming to Dinner?”, el guionista William Rose escribió la historia en tono de comedia, lo en que cierta forma ayuda a alivianar el conflictivo tema central. Es por esta misma razón que los personajes de Christina y Matt Drayton no son racistas, sino personas bastante abiertas de mente, que se ven enfrentadas a una situación impensada, donde su mayor preocupación es el juicio social que deberá afrontar la joven pareja si deciden seguir adelante con lo que se proponen. Dentro del mismo contexto, se encuentra el personaje del Monseñor Ryan, interpretado por Cecil Kellaway, que es un personaje netamente conciliador. En la vereda contraria, quien representa la visión de gran parte de la sociedad norteamericana de aquel entonces es Tillie (Isabel Sandford), la empleada de la familia Drayton. Pese a ser una mujer de color, ella piensa que la gente de raza negra tiene un determinado puesto dentro la sociedad, y que lo que intenta John Prentice es aspirar a algo que está fuera de su alcance. Es por eso que ella bien puede ser considerada como la viva representación de la rigidez social existente en aquella época.

Algo similar sucede con el padre de John (Roy Glenn), quien ve esta unión casi como una traición a su gente, porque para él, un hombre de color solo debe estar con una mujer de color. Es aquí donde se produce un choque generacional entre un padre acostumbrado a la segregación racial, y un hijo que ve a todas las personas como iguales. Pese al discurso en contra del racismo que presenta la cinta, de todas formas fue criticada por los pocos minutos de metraje utilizados para exhibir el amor de la joven pareja. Algunos años más tarde, el biógrafo de Sidney Poitier, William Hoffman, afirmaría que varias de las tomas que mostraban a la pareja besándose, fueron eliminadas en la versión final del film. De hecho, la única vez que uno puede ver a los dos actores besándose en la película, es mientras viajan en taxi del aeropuerto a la casa de la joven, cuando el chofer del taxi los observa utilizando su espejo retrovisor.

La película está plagada de diálogos inteligentes, momentos inolvidables, y actuaciones sencillamente espectaculares. No solo Katharine Hepburn recibió el Oscar a la mejor actriz por su participación en este film, sino que además Spencer Tracy obtuvo una nominación al mejor actor, mientras que Cecil Kellaway y Beah Richards obtuvieron nominaciones al Oscar por sus roles secundarios. Probablemente el punto más alto de la cinta sea el hermoso monólogo final del personaje de Spencer Tracy. Esta escena, además de la importancia que posee dentro de la historia, tiene un inmenso valor agregado. Fue la última escena que filmaría el actor antes de morir, y se considera como un verdadero discurso de él hacia su pareja en la vida real. Tracy fallecería a las dos semanas de terminada la película, la cual jamás vio terminada, al igual que su gran amor Katharine Hepburn, quien jamás vio el film completo debido al profundo dolor que le producía el recuerdo del actor. “Guess Who´s Coming to Dinner?” es una de esas películas inolvidables, que además de todo lo antes mencionado, cuenta con la estupenda dirección de Stanley Kramer, nominado también al Oscar por su trabajo, y con la fantástica banda sonora obra del compositor Frank De Vol, lo que en definitiva convierte a esta obra en un clásico a toda prueba.




por Fantomas.

6 comentarios:

Pablo dijo...

Muy buena película de Stanley Kramer, y en donde retrata de una manera magnífica el problema racial de la sociedad americana, gracias a un soberbio guión elaborado por el mismo director, y como no a las extraordinarias interpretaciones. Una deliciosa comedia en suma, de las que ya no se fabrican ni por asomo. Muy recomendable. Si señor.
Esta película, fue la última del fenomenal Spencer Tracy, pués falleció unos meses después, contaba 67 años de edad y más de 80 películas a "cuestas".http//www.pablocine.blogia.com
FELICES FIESTAS!!!. Para ti y para todos los tuyos. Un abrazo.

Ramón Ramos dijo...

Es una película ejemplar desde el punto de vista que trata un tema delicado con una gran elegancia en sus formas y además muy a fondo, no resulta en absoluto superficial. Es una película inteligente como pocas. Muchas películas de la actualidad pretenden ser comprometidas y en su afán de llegar al espectador a veces le llega a faltar al respeto. Muchos cineastas de ahora que van de sociales y comprometidos deberían tomar ejemplo de esta película.
Saludos,

Sam_Loomis dijo...

Yo esta nunca la vi, y tampoco me llamó mucho la atención el remake con Ashton Kutcher llamado simplemente "Guess Who?". Tal vez deba echarle un vistazo a la original ahora que leí tu post. Muy interesante.

Saludos, y te agregué a mis links.

elputocriticón dijo...

buenísima y divertidísima!! un clásico en toda regla, fijo.

Alfredo dijo...

buena pelicula, una extension del amor de tracy y hepburn.
una historia de amor profundo, que no le importa el que diran.
con grades actuaciones, un clasico

saludos

alfredo

TRONCHA dijo...

Haber cuando nos vamos dando cuenta que el amor no supera nada porque no existe.

Saludos...

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