martes, 11 de diciembre de 2007

Brides of Dracula: La segunda entrada en la saga de la Hammer.

“The Brides of Dracula” (1960), es un film de terror del director Terence Fisher, el cual está protagonizado por Peter Cushing, Yvonne Monlaur y David Peel.

Marianne Danielle (Yvonne Monlaur) es una joven y bella profesora que se encuentra viajando hacia Transilvania para integrarse a la Escuela Badstein de señoritas. Sin embargo, debido a un problema relacionado con el conductor del carruaje que la transportaba, Marianne se ve obligada a pasar una noche en el castillo de la Baronesa Meinster (Martita Hunt). Esa misma noche, la joven descubre que su anfitriona mantiene prisionero a su hijo (David Peel) en una de las habitaciones del castillo. Acongojada por la situación, Marianne decide liberar al muchacho, sin imaginarse que él realmente es un vampiro sediento de sangre.


Tras el éxito conseguido por el film “Horror of Dracula” (1958), el cual salvó a los estudios Universal de la bancarrota, los ejecutivos de la productora británica Hammer Films se mostraron ansiosos de realizar una secuela. Es por este motivo que a principios del año 1959, el productor Anthony Hinds le encomendó al guionista Jimmy Sangster la tarea de escribir un guión titulado “Disciple of Dracula”. Dicho guión presentaba al Barón Meinster como villano, quien era un vampiro que se dedicaba a aterrorizar a un grupo de señoritas pertenecientes a una academia victoriana, en especial a dos estudiantes llamadas Margaret y Pauline. En el clímax de dicho relato, Latour, el héroe de turno, invocaba al espíritu del Conde Drácula con el objetivo de que este ponga fin a las siniestras actividades de su discípulo renegado. Durante el verano de ese mismo año, la Hammer comenzó a desarrollar un nuevo vehículo para Christopher Lee titulado “Dracula and the Damned”. Al poco tiempo después, se le pidió al guionista Peter Bryan que reescribiera el guión de “Disciple of Dracula”, con la intención de que este removiera cualquier referencia al famoso Conde, y que insertara a Van Helsing como el verdadero héroe del relato. El guionista además fusionaría a las dos protagonistas femeninas del guión original en la figura de la profesora francesa Marianne Danielle.

El resultado de todos estos cambios sería “The Brides of Dracula”, cuyo proceso de pre-producción seguiría su curso normal. En cuanto a “Dracula and the Damned”, el proyecto desapareció del calendario de producción de la Hammer, debido principalmente a que Christopher Lee se negó terminantemente a interpretar nuevamente al Conde Drácula por temor a quedar encasillado en dicho rol. Como para el productor Anthony Hinds era esencial contar con el actor Peter Cushing en el papel de Van Helsing, se vio en la obligación de contratar a Edward Percy, un guionista cuyo trabajo en el teatro era conocido por el actor, para que le realizara algunos cambios al borrador escrito por Sangster y Bryan, ya que este no había impresionado mayormente a Cushing. Si bien los cambios realizados por Percy fueron mínimos, estos bastaron para asegurar la participación del actor británico en la producción. Eventualmente, sería el mismo Hinds quien retocaría el ya manoseado guión, con la intención de que la producción no fuera intervenida por los organismos de censura británicos. El guión final, el cual llevaría por título “Dracula II”, sería rodado entre los meses de enero y abril del año 1960, al interior de los míticos estudios Bray.

“The Brides of Dracula” se desarrolla en Transilvania, lugar al cual se dirige una joven profesora de escuela llamada Marianne, para integrarse a su nuevo trabajo en una afamada escuela victoriana para señoritas. Debido a una serie de infortunados accidentes, Marianne termina pasando la noche en el castillo de la Baronesa Meisnter, en cuyas habitaciones se encuentra encerrado el hijo de esta, quien es un vampiro discípulo del mismísimo Drácula, el cual convence a la joven de liberarlo tras contarle que es tan solo una víctima de los vejámenes de su enloquecida madre. Horrorizada y confundida con las consecuencias provocadas por la liberación del siniestro Barón Meisner, Marianne huye despavorida hacia los bosques aledaños al castillo donde es rescatada por el Doctor Van Helsing (Peter Cushing), quien se muestra sumamente interesado en su historia. Eventualmente, cuando Van Helsing comprueba la verdadera naturaleza del Barón, se ve obligado a tomar una serie de medidas desesperadas para evitar que la maldad del vampiro se propague, lo que inevitablemente lo llevará a confrontarse con Meisner al interior de una viejo molino en ruinas, lugar del cual solo uno saldrá con vida.

“The Brides of Dracula” presenta una serie de elementos la convierten en una obra por sobre todo interesante. Por un lado, el equipo de guionistas se toma una serie de libertades creativas que sorpresivamente funcionan bastante bien, las cuales en su mayoría tienen relación con la figura de Van Helsing, quien en un momento del film no solo emplea una particular cura contra el vampirismo, sino que además despacha al malvado Barón Meisnter de una manera pocas veces vista en una película de vampiros. Al mismo tiempo, la trama juega bastante con el tema de los secretos familiares, y el poder ejercido por los sectores más acomodados sobre el resto de la sociedad, lo cual le añade a la historia una capa más de profundidad. Y es que resulta a lo menos curioso el retrato que Fisher realiza de una sociedad acostumbrada a vivir aterrorizada ante la potencial amenaza ejercida por una familia de aristócratas en decadencia. Por último, los guionistas se toman el tiempo de convertir la relación algo edípica que existe entre el Barón y su madre, en la base de una historia de redención donde eventualmente la Baronesa decide seguir el camino del bien, y sacrificarse para que su querido hijo sea detenido y castigado por los horrendos crímenes que ha cometido.

En cuanto a las actuaciones, Peter Cushing interpreta de manera estupenda a un personaje que básicamente es el epítome de la nobleza, una verdadera fuerza natural del orden y la justicia. Cuando Van Helsing vislumbra la presencia del mal a su alrededor, rápidamente emprende una cruzada para detener el vampiro, sin importar las consecuencias que sus actos pudiesen tener sobre su propia persona. David Peel por su parte, interpreta de forma convincente al Barón Meinster, quien es un villano que presenta una marcada dualidad. Mientras que por momentos se muestra encantador y vulnerable, en otras ocasiones se convierte en un ser vicioso y sin ninguna clase de remordimiento, por lo que se alza como una fuerza terrible y manipuladora la cual debe ser temida y respetada. En lo que respecta al elenco femenino del film, Yvonne Monlaur, quien fue contratada principalmente debido a su innegable belleza, realiza un buen trabajo interpretando el papel de la chica inocente que se ve envuelta en una situación que escapa a su comprensión. Por último cabe mencionar a Martita Hunt, quien interpreta con aplomo a la siniestra Baronesa, la cual finalmente se ve consumida por el peso de su propia consciencia.

En relación al aspecto técnico de la producción, no solo resulta destacable el llamativo diseño de producción de Bernard Robinson, sino que también la efectiva banda sonora de Malcolm Williamson, y el magnífico trabajo de fotografía de Jack Asher. Al momento de su estreno, “The Brides of Dracula” obtuvo estupendos resultados de taquilla alrededor del globo, lo que solidificó aún más la relación entre la Hammer y los estudios Universal. Aun cuando existe un consenso de que este film no supera lo hecho por Terence Fisher en “Horror of Dracula”, principalmente por la ausencia de la figura magnética de Christopher Lee, de todas forma su alza como todo un clásico del cine de terror gótico, no solo debido a su gran atractivo visual y argumental, sino que también por la estupenda labor del elenco participante, y por el atrevimiento del grupo de guionistas de incluir elementos que no pertenecen a los cánones habituales del mito del vampirismo, todo con maravillosos resultados.


por Fantomas.

3 comentarios:

BUDOKAN dijo...

Esta saga que nos entregas con este minucioso análisis de la producción Hammer es muy bueno para conocer un poco más sobre la historia del género. Saludos!

elputocriticón dijo...

si es que una peli que en su título tenga las palabras "novias" y "drácula" no puede ser mala de ninguna de las maneras.. genial su comentario, me han dado ganas de revisitar las pelis de la hammer.

Ivan aka Imazur2002 dijo...

que grande Fisher y grande la película, yo que cada año durante unos dias me reviso 8-10 películas de la Hammer para tenerlas frescas en la mente como acérrimo defensor del terror victoriano, esta obra maestra me produce una sensación de plenitud absoluta como amante del buen cine fantástico.
Saludos

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