miércoles, 12 de diciembre de 2007

Capitán Clegg (aka Night creatures): La incursión en el género de aventuras de la Hammer.

“Captain Clegg aka Night creatures” (1962), es un una cinta de aventuras del director Peter Graham Scott, la cual está protagonizada por Peter Cushing y Patrick Allen.

El Capitán Collier (Patrick Allen) y su tropa de marineros han llegado a un pequeño pueblo costero británico en busca de unos contrabandistas de licor que operan en el sector. En el lugar, varios pobladores dicen haber visto a un grupo de fantasmas que cabalgan por los alrededores del pantano, aterrorizando a todo aquel que se acerque. Sin embargo, el Capitán no cree en la veracidad de esta historia, y lo cierto es que sospecha de cada uno de los habitantes del poblado, en especial del párroco local, el Dr. Blyss (Peter Cushing).


La productora Hammer es generalmente recordada por su importante contribución al género del horror. Sin embargo, con el tiempo también incursionó en otros géneros como el de la ciencia ficción o el cine de aventuras. En esta oportunidad, el productor Anthony Hinds utilizando el seudónimo de John Elder, adaptaría la novela de Russell Thorndike, “Dr. Syn”, la cual ya había sido adaptada anteriormente en el año 1937 por el director Roy William Neil. Hinds junto a Barbara S. Harper, quien tuvo la misión de escribir gran parte de los diálogos del guión, nos entregan una película aventuras con sutiles toques sobrenaturales, en la cual un grupo de contrabandistas de licor son los principales protagonistas. Esta cinta pertenece a una la serie de cuatro películas acerca del mundo de los piratas que la Hammer lanzó durante los años sesenta, entre las cuales se incluyen: “The Pirates of Blood River” (1962), “The Scarlet Blade” (1963), “The Devil-Ship Pirates” (1967), y la cinta que hoy nos ocupa.

Si bien las películas de la Hammer suelen presentar tramas lineales donde existe una preocupación por la historia central, en el caso de “Captain Clegg” la cinta está divida en tres subtramas que terminan conectándose al final de la misma. Por un lado, tenemos a un grupo de contrabandistas de licor que operan en el corazón de Dymchurch, los cuales comienzan a ser perseguidos por un grupo de oficiales británicos comandados por el Capitán Collier. Otra de las subtramas implica a un grupo de fantasmas que rondan las praderas ubicadas en las afueras del pueblo, los cuales aparecen únicamente de noche, y por último seremos testigos de la historia de amor oculta entre Harry Cobtree (Oliver Reed), el joven hijo del escudero del pueblo, y Imogene (Yvonne Romain), la hija adoptada del dueño de la taberna. De esta forma vemos como contrabandistas de licor, oficiales británicos, y un grupo de fantasmas a caballo, se mezclan para formar este entretenido relato.

Peter Graham Scott logra equilibrar la acción con algunos elementos de suspenso. Durante los 15 primeros minutos de metraje, el director además de presentar a los personajes, arroja algunas pistas de lo que va a suceder más adelante en la cinta, intentando con esto capturar la atención de espectador desde el primer minuto. En ese sentido, el director sale victorioso, ya que no solo logra que la historia resulte interesante, sino que mantiene un ritmo narrativo dinámico que termina atrapando por completo al espectador durante todo el transcurso del relato. Probablemente son las escenas que involucran al grupo de contrabandistas las que resultan más entretenidas. El ingenio y las artimañas que deben utilizar estos hombres para escapar del asedio de los oficiales británicos, son sin duda uno de los puntos altos del film.

El protagonista de la cinta es uno de los actores emblemáticos de la Hammer, el gran Peter Cushing, quien es más conocido por sus caracterizaciones del mítico cazador de vampiros, el profesor Van Helsing, y del malvado y obsesivo Doctor Frankenstein. En este film, a Cushing se le otorga la posibilidad de interpretar a un sacerdote bonachón, el cual es una suerte de Robin Hood y cuya mayor preocupación en el bienestar de los pobladores de Dymchurch. La contraparte del personaje de Cushing es el despótico capitán Collier, interpretado por el actor Patrick Allen, quien es más conocido por sus múltiples trabajos en distintas series de televisión. El actor realiza un estupendo trabajo interpretando a esta suerte de antihéroe, que a pesar de representar a la ley, es identificado por el espectador como el villano de la película. En lo que se refiere a la interacción entre ambos personajes, son en especial divertidos los numerosos enfrentamientos verbales entre Collier y el Dr. Blyss, los cuales están marcados por la astucia de este último.

El resto del elenco lo completan Michael Ripper, actor recurrente de la casa del martillo, el cual generalmente aparecía interpretando papeles secundarios, y que en esta ocasión personifica a un divertido fabricante de ataúdes y amigo del Dr. Blyss. Yvonne Romain por su parte, interpreta de buena manera a la frágil Imogene, quien debe soportar el acoso de su padrastro, mientras que Oliver Reed realiza un estupendo trabajo pese a ser un actor sin mayor experiencia en el cine. Estos dos actores ya habían trabajado juntos en la película, “The Curse of the Werewolf” (1961) del director Terence Fisher, la cual también fue producida por la Hammer. Por otra parte, la banda sonora compuesta por Don Banks resulta ser bastante adecuada, al igual que la fotografía de Arthur Grant. Lo que sí es correcto mencionar es que como muchas de las cintas de la Hammer, esta presenta un problema con las “escenas nocturnas”, las cuales en su mayoría fueron filmadas a plena luz de día, por lo que algunas transiciones resultan algo confusas.

En definitiva, el director Peter Graham Scott se las arregla para entregarnos un entretenidísimo film con algunos tintes humorísticos, pero sin dejar de lado elementos característicos de las producciones de la Hammer, como el elemento sobrenatural, que es representado por los “fantasmas del pantano”. La cinta presenta una atmósfera inquietante y un giro final que resulta ser interesante. Por desgracia para la productora, al momento del lanzamiento del film, la Disney estrenaba su propia adaptación de la historia, la cual fue exhibida en la televisión y que estaba pensada para un público más masivo. Dicha adaptación estaba divida en tres partes y llevaba por nombre, “Dr Syn Alias the Scarecrow” (1962). Debido a esta misma situación, fue que Anthony Hinds se vio en la obligación de cambiar el nombre del personaje principal de Dr. Syn a Dr. Blyss.




por Fantomas.

4 comentarios:

Tío Marvin dijo...

Me ha sorprendido gratamente que la Hammer hiciera incursiones en otros géneros. Seguro que merece la pena ver esta peli. Saludos

Major Reisman dijo...

Buenas

No conocía esta película, pero por lo que cuentas está calro que merece la pena bajarsela para verla

Muy interesante tu blog. También te he añadido a mi lista de links.

Un saludo

Cesare dijo...

Tu bolg tiene buena pinta Fantomas, ya iré explorándolo y comentando detenidamente... Aunque solo con esta entrada y la anterior me basta para añadirte a mis blogs afines...

Ivan aka Imazur2002 dijo...

he visto la inmensa mayoría de películas de la Hammer, pero precisamente esta la tengo marcada con un par más (de género bélico para ser más concreto) en mi lista (literal, porque la llevo escrita, que de tanto cine luego se me olvida) de películas pendientes, a ver si consigo hacerme con ella.
Estupenda entrada, y grande era la Hammer..
Saludos

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...