sábado, 22 de diciembre de 2007

The Name of the Rose: La razón por sobre la fe.

“The Name of the Rose” (1986), es un thriller del director francés Jean-Jacques Annaud, el cual está protagonizado por Sean Connery y Christian Slater.

En el año 1327, el monje franciscano William de Baskerville (Sean Connery) y su novicio, el joven Adso (Christian Slater), se dirigen a una Abadía Benedictina ubicada en el norte de Italia. Ellos forman parte de una delegación de monjes franciscanos, los cuales van a participar en un debate con un grupo de monjes benedictinos, el que se ha generado debido a ciertas diferencias espirituales. A su llegada, se encuentran con la sorpresa de que un joven traductor ha muerto en extrañas circunstancias. Cuando el abad a cargo del monasterio le pide a William que investigue la causa del curioso suceso, este y su discípulo se embarcarán en una carrera contra el tiempo que busca evitar que aparezcan nuevos cadáveres.


El director Jean-Jacques Annaud se encontraba promocionando su film “Quest for fire” (1981), cuando leyó un articulo en el periódico francés “Le Monde” acerca de una novela llamada “El nombre de la rosa”, del escritor Umberto Eco, la cual estaba a punto de ser lanzada en Francia. Al director le fascinó tanto la obra, que se apresuró a comprar los derechos de esta para realizar una adaptación cinematográfica antes de que alcanzara el estatus de bestseller a nivel internacional. Adaptar una novela de 500 páginas no sería tarea sencilla, por lo que el director requirió la ayuda de un grupo de guionistas compuesto por Andrew Birkin, Gerard Brach, Howard Franklin y Alain Godard, cuyo objetivo fue desarrollar un guión inteligente que al mismo tiempo presentara un atractivo comercial. Annaud le dedicaría cuatro años de su vida a la preparación de la cinta, tiempo en el cual recorrió Europa y los Estados Unidos en busca de un elenco multiétnico que presentará distintos intereses y rostros distintivos.

El director se había resistido a la idea de contratar a Sean Connery para el papel de William de Baskerville, debido a que él aún relacionaba al actor con su personaje más famoso, James Bond. Sin embargo, cuando Annaud no logró encontrar a otro actor para el papel, le otorgó a Connery la posibilidad de audicionar para el film, tras lo cual lo contrató. Sin embargo, cuando Umberto Eco se enteró de esto, puso el grito en el cielo. Los ejecutivos de la Columbia Pictures reaccionaron de la misma forma, y rápidamente se rehusaron a financiar el proyecto. Esto respondía al hecho que durante la primera mitad de los ochenta, el veterano actor alcanzó el punto más bajo de su carrera, participando en un fracaso de taquilla tras otro, por lo que su presencia en la cinta hacía suponer que esta no atraería a un gran número de espectadores. Debido a esto, Annaud se vio en la obligación de pedirle dinero a inversionistas privados, los cuales en conjunto le otorgaron 16 millones de dólares, suma más que suficiente para realizar el film sin mayores inconvenientes. El elenco lo completarían un inexperto Christian Slater y Valentina Vargas, quien interpreta a una joven muda que seduce al discípulo de William de Baskerville.

El protagonista de la cinta, William de Baskerville, es básicamente una especie de Sherlock Holmes de la Edad Media, mientras que el joven Adso por su parte, vendría a ser el equivalente del Dr. Watson. De hecho, es debido a su fama como investigador que el abad del monasterio le pide indagar la verdad que se esconde tras los misteriosos asesinatos que últimamente han ocurrido en el lugar. Y es que la verdad el monje interpretado por Connery es un personaje bastante peculiar. Pese a ser un hombre religioso, sus acciones suelen estar guiadas por la razón y no por la fe. Es debido a esto que rápidamente desestima aquellas teorías que le adjudican las muertes a algo sobrenatural o demoníaco. Para él, todos estos sucesos tienen una explicación que responde a la lógica, por lo que el solo hecho de pensar que se trata de una especie de castigo divino le parece algo descabellado. Este debate entre la religión y la razón (o la ciencia) pese a no ser algo novedoso, de todas formas resulta interesante y es inteligentemente abordado por el director.

Al mismo tiempo, el film es un retrato de la decadencia social y espiritual de la época, donde incluso existían diferencias ideológicas dentro de la misma iglesia católica, las cuales provocaron que sus miembros cometieran una serie de atrocidades durante la Edad Media. En este sentido, Annaud retrata a la Iglesia como juez, jurado y verdugo de todos aquellos que no cumplían con las pautas establecidas por la institución, no importando si estos eran civiles o individuos pertenecientes a algunas de las distintas congregaciones religiosas. En aquella época, el libre pensamiento era tomado prácticamente como una herejía, razón por la cual su castigo solía ser la hoguera. De la misma forma, las mujeres y la sexualidad eran vistas como instrumentos del Diablo, idea que explicaría el gran número de mujeres que fueron enjuiciadas como brujas durante la inquisición. Este proceder dictatorial está representado por el inquisidor Bernardo Gui (F. Murray Abraham), quien parece tener un pasado en común con William de Baskerville.

En lo que se refiere al aspecto técnico del film, resulta destacable la atmósfera opresiva e inquietante que construye Annaud en colaboración con el director de fotografía Tonino Delli Colli. El monasterio donde transcurre la historia es retratado como un lugar lúgubre y misterioso, el cual parece encerrar algunos secretos que es mejor que permanezcan enterrados. Cabe mencionar que el monasterio tuvo que ser construido específicamente para llevar a cabo esta producción, ya que el director no logró encontrar una locación que cumpliera con sus expectativas. Para complementar el ambiente malsano que se respira en el monasterio, Annaud contrató a una serie de extras de rasgos faciales algo siniestros, con el fin de que todos los residentes del lugar se mostraran como posibles sospechosos de los crímenes en los que se centra el relato.

En el ámbito de las actuaciones, no solo resulta destacable la actuación de Sean Connery, quien tras participar en esta cinta vio revitalizada su carrera, sino que además es encomiable la labor de Ron Perlman, quien interpreta a un siniestro monje de accionar sospechoso. Por otro lado, aún cuando Jean-Jacques Annaud le imprime un ritmo narrativo más bien pausado al film, este logra construir con éxito una historia atractiva, donde la trama policial sirve como excusa para examinar el abuso de poder cometido por la Iglesia Católica durante la Edad Media, la cual básicamente utilizaba el miedo y la ignorancia de las personas como instrumentos de control de masas. En definitiva, pese a sus virtudes “The Name of the Rose” sigue siendo una de las películas más injustamente subvaloradas de la década de los ochenta, razón por la cual resulta necesario redescubrirla.




por Fantomas.

5 comentarios:

BUDOKAN dijo...

Gran policial de enigma con todo el universo del género llevado por una mano maestra. Muy buena reseña.Felices Fiestas!

Pablo dijo...

Una verdadera joya del cine francés y mundial. Una película de verdad que hay que verla sin contemplaciones,porque nadie se arrepentirá.
"Stat rose pristina, nomina nuda tenemus" (Umberto Eco). Saludos!!!

Möbius el Crononauta dijo...

Una de mis películas de cabecera, me encantan tanto la novela como el film. Un gran acierto de Umberto Eco y la mejor película que le he visto a Jean-Jacques Annaud. Enorme Connery, y tétrico Murray Abraham.
Penitengiacite!

8soviet8 dijo...

Sin duda un film mas que recomendable, la trama es una verdadera joya, digna de un autor como Umberto Eco, la interpretación, magistral, pues es llevada a cabo por un muy joven Christian Slater y un maestro envidiable como Connery.

Alfredo dijo...

una tremenda pelicula muy potente, como siempre presentas una seleccion muy interesante de peliculas en tu blog, te felicito.

un recuerdo especial pa esta peli, ya que una compatriota mia aparece, fue su debut en el cine, Valentin vargas quien es la chica que termina acostandose con el personaje de christian slater, valentina a tenido una carrera muy poco regular afuera, aparecio en azul profundo de besson y en hellraiser 4, entre otras cintas...una anecdota..jaj

saludos

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