domingo, 16 de diciembre de 2007

Miracle on 34th Street: Una cinta para no dejar de creer.

“Miracle on 34th Street” (1947), es un clásico navideño del director George Seaton, el cual está protagonizado por Maureen O´Hara, John Payne, Natalie Wood, y Edmund Gwenn.

Un poco antes de que comience el clásico desfile navideño anual, organizado por las tiendas Macy en Nueva York, Kris Kringle (Edmund Gwenn), un anciano barbudo y bonachón, acepta reemplazar al actor ebrio que debía hacer de Santa Claus. Doris Walker (Maureen O´Hara), una alta ejecutiva de Macy, complacida por su trabajo, lo termina contratando como el nuevo Santa del local de la calle 34. En su nuevo trabajo, pronto contagiará a todos con el espíritu navideño, con la excepción de Doris a quien han educado con la idea de que solo debe creer en aquello que es tangible. Pero cuando Kris sea declarado demente y enviado a juicio para encerrarlo en una institución siquiátrica, la fe de todos será puesta a prueba, enfrentando tanto a grandes como a chicos a la pregunta: ¿Crees en Santa Claus?

En 1947, el escritor Valentine Davis motivado por la decepción que le provocaba la comercialización de la Navidad, escribió la novela “Miracle on 34th Street”, la cual intentaba imaginar que pasaría si Santa Claus trabajara en una de las grandes tiendas comerciales durante la época navideña. Tras enseñarle la historia a su esposa Liz, Davis le envió el escrito al director George Seaton a quien había conocido durante su estadía en la Universidad de Michigan. Seaton, entusiasmado por el relato de su amigo, no tardó en enseñárselo a los ejecutivos de la 20th Century Fox, quienes pese a las dudas iniciales que les provocó el proyecto, terminaron comprando los derechos de la novela. Fue así como finalmente Seaton se encargó de escribir el guión, tras lo cual comenzó a escoger al elenco. El director optaría por la actriz Maureen O´Hara para interpretar el papel femenino protagónico del film. Curiosamente, la actriz tuvo que ser obligada a participar en la cinta por los ejecutivos de la Fox, ya que se encontraba en Irlanda cuando comenzó el proceso de pre-producción y no estaba dispuesta a retornar a los Estados Unidos. El resto del elenco lo completarían John Payne, Edmund Gwenn, y Natalie Wood, quien en ese entonces solo tenía 8 años.

“Miracle on 34th Street” es básicamente una historia contada en tono de fábula acerca de la importancia de los sueños y la fe, al mismo tiempo que estipula una sutil crítica al consumismo reinante en la época navideña. Maureen O´Hara interpreta a Doris, una mujer divorciada que vive junto a su hija Susan, la cual a causa de su trabajo conoce a Kris Kingle, un viejo bonachón que representa el verdadero espíritu de la Navidad y que cambiará por completo su forma de ver la vida. Doris es una mujer tras su éxito profesional, esconde varias heridas ligadas a su fracaso matrimonial. Debido a que a perdido la fe en el amor (y por ende en todo aquello que es intangible), se ha preocupado de inculcarle a su hija un apego por lo real, dejando de lado todo tipo de fantasías y creencias, anulando de forma toda la capacidad imaginativa de la niña, mermando en cierta forma su niñez.

Es necesario entender, que la situación de las madres divorciadas en los años 40 era bastante más precaria de lo que lo es actualmente. Era bastante raro ver madres divorciadas en la clase media norteamericana, más aún en una sociedad que hasta ese momento, era absolutamente machista. En dichas condiciones, era poco común ver a una mujer ocupando un cargo importante, y si lo llegaban a obtener, tenían un sinfín de dificultades para mantenerlo. Es por este motivo que la visión que Doris tiene de la vida es más bien práctica; es más fácil no depender de nadie para que de esta forma no te puedan defraudar. Debido a su experiencia personal, Doris piensa que es mejor preparar a su hija para valerse por si misma, evitando todo tipo de desilusiones futuras que inevitablemente vienen ligadas a los sueños y a la esperanza. Cabe recalcar que eran tan grande el machismo existente en aquella época, que el simple hecho de mostrar a una mujer independiente y exitosa, le trajo a la cinta algunos problemas con ciertos organismos de censura.

Kris Kringle por su parte, es un anciano que afirma ser Santa Claus, y cuyo mayor deseo, es contagiar a todos aquellos que lo rodean con el cada vez más escaso espíritu navideño. Este personaje resulta ser tan entrañable, que no pasa desapercibido y que lentamente se irá ganando el cariño y el respeto de aquellos con los que trabaja, incluso el de las escépticas Doris y su hija Susan. En gran medida, Kringle indirectamente critica la comercialización de la Navidad, y es debido a esto que eventualmente termina siendo enviado a juicio. Es precisamente durante el juicio que la cinta adquiere algunos tintes fantásticos. Aunque no existen pruebas concluyentes de que Kringle sea en verdad Santa Claus, tampoco existen pruebas que indiquen lo contrario. Y es que la cinta llama a creer en lo imposible, a tener fe en que los sueños se pueden hacer realidad, y que finalmente lo importante de la Navidad recae en apreciar a nuestros seres queridos y no en la cantidad de presentes que recibimos.

La figura de Kris Kringle/Santa Claus viene representar todo lo relacionado a la fantasía y a los sueños. Aquello que es intangible, pero que sin embargo representa parte importante de nuestras vidas. Para Doris, significa la fe de que puede rehacer su vida, y encontrar nuevamente el amor, encarnado por su vecino, el abogado Fred Gailey (John Payne), mientras que para Susan significa encontrar la esencia de lo que es ser un niño, donde la imaginación ocupa un lugar primordial y los sueños son posibles. El mensaje atemporal de la cinta ha llevado a que en distintas épocas se hayan filmado remakes de la historia, siendo el más conocido de estos, la versión filmada en 1994 por el director Les Mayfield. “Miracle on 34th Street” cuenta con un estupendo elenco, donde se destaca la interpretación de Edmund Gwenn, quien terminaría recibiendo un premio Oscar al mejor actor secundario por su participación en este film. La cinta además recibiría otros dos premios Oscar, uno al mejor guión y otro por la mejor historia original.

Por su entrañable historia, el magnífico elenco, la estupenda fotografía de Lloyd Ahem y Charles Clarke, y sencillamente porque exuda espíritu navideño, “Miracle on 34th Street” sigue siendo considerado como uno de los grandes clásicos navideños de la historia del cine. Curiosamente, como el productor y jefe de la Fox, Darryl F. Zanuck, pensaba que la cinta no tendría demasiado éxito, insistió en estrenarla en el mes de mayo, debido a que según él, durante el verano iba más gente al cine. En definitiva, George Seaton realiza un buen trabajo mezclando un drama judicial con una historia de tintes fantásticos, dando como resultado una película que con el paso de los años, se ha transformado en una parada obligada para todos los cinéfilos durante la época navideña.




por Fantomas.

3 comentarios:

Pablo dijo...

Vaya casualidad amigo Fantomas, pues esta película la tenia entre las que queria cerrar el año, pero te has adelantado, lo dejaré para otro, porque ya no tiene gracia (para mi). Muy bonita y entrañable de verdad, y que como tu muy bien dices junto con ¡Que bello es vivir", forman la pareja clásica del cine de Navidad. Un gran acierto. Si señor. FELICIDADES!!! http//www.pablocine.blogia.com

Ivan aka Imazur2002 dijo...

Maravillosa película, sino recuerdo mal, hicieron una versión moderna muy mala, o sino era un remake se parecia mucho, la verdad...es que no le presté mucha atención, solo vi un trozo y me provoco espanto. Esta versión antigua es deliciosa
Saludos!

Ramón Ramos dijo...

Vi esta película hace mucho tiempo y casi había caído en el olvido. Es estupenda. Gracias por recordármela.
Saludos,

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...