miércoles, 5 de diciembre de 2007

Sleuth: Piensa en el crimen perfecto... ahora ve un paso más allá.

“Sleuth” (1972), es un film de suspenso del director Joseph L. Mankiewicz, el cual está protagonizado por Sir Laurence Olivier y Sir Michael Caine.

Andrew Wyke (Laurence Olivier), un famoso escritor de novelas policíacas aficionado a todo tipo de juegos, cierto día invita a un peluquero de ascendencia italiana llamado Milo Tindle (Michael Caine) a su lujosa mansión. Aunque en un principio todo parece ir bien entre ellos, cuando la conversación se centra en Marguerite, la esposa de Wyke y la amante de Milo, lo que parecía ser una simple velada se convierte en un juego de engaños e intriga el cual puede terminar en asesinato.


Tras el fracaso de “Cleopatra” (1963), la carrera del escritor, productor, y director Joseph L. Mankiewicz se vería sumamente afectada, razón por la cual en el lapso de una década no se le presentaron muchos proyectos. Sin embargo, tras ver la obra teatral ganadora de un premio Tony, "Sleuth", escrita por Anthony Shaffer, de inmediato Mankiewicz pensó en adaptarla. Aunque en un principio Shaffer se mostró reacio a vender los derechos de su obra, accedió a la petición del director cuando este le dio la oportunidad de escribir el guión de la adaptación. Debido a que la historia solo involucra a dos personajes, la elección de los actores era particularmente importante. Si bien el escritor esperaba que Anthony Quayle, el actor que interpretaba a Andrew Wyke en la versión teatral del relato, mantuviera su papel en el film, finalmente el director terminó contratando al experimentado actor Laurence Olivier.

Para el rol del arrogante Milo Tindle, inicialmente el director había pensado en Albert Finney. Sin embargo, debido al sobrepeso que exhibía el actor en aquel entonces, se le ofreció el papel a Alan Bates, quien terminaría rechazando el rol. Fue así como finalmente el rol recayó en la figura de Michael Caine, quien nunca escondió el miedo que le producía trabajar junto a Laurence Olivier, conocido como “el mejor actor del mundo”, quien además era el único de sus colegas que había sido honrado con un título nobiliario por la corona británica. Contrario a lo que se podría pensar, entre ambos actores rápidamente surgió una amistad marcada por el mutuo respeto. Sin embargo, lo que más sorprendió a Caine fue que a su colega le resultó difícil interpretar al calculador Andrew Wyke. Tras mostrarse algo dubitativo en los primeros ensayos, a Olivier se le ocurrió la idea de que su personaje necesitaba un bigote. Según Caine, Olivier se había dado cuenta que le resultaba difícil actuar con su rostro descubierto, razón por la cual necesitaba una especie de disfraz. Sin embargo, aunque al día siguiente Olivier llevaba un bigote, se veía distraído y tuvo varios problemas para recordar sus líneas.

Solo algún tiempo después, Caine y Mankiewicz se enterarían que el aclamado actor británico se estaba medicando con una especie de sedante que interfería con su concentración. La razón del consumo de dicho fármaco residía en el hecho de que poco después de que la producción comenzó, Olivier se enteró que había sido despedido de su posición como jefe de la Compañía Teatral Nacional de Londres, luego de años de arduo trabajo. Por este motivo, Caine y Mankiewicz optaron por actuar de manera prudente frente a las dificultades del actor, cuyo ánimo eventualmente comenzó a mejorar lo que se reflejó en su trabajo. Pese a que la totalidad del film transcurre en la mansión del personaje de Olivier, y que la acción se basa en el duelo psicológico que llevan a cabo los protagonistas, Mankiewicz se las arregla para preparar más de una sorpresa durante el transcurso del film. Desde el primer momento, el director invita al espectador a participar en el juego de intrigas y engaños en el que se ven envueltos ambos personajes, donde tanto ellos como nosotros somos sorprendidos por los constantes giros dramáticos, y donde la principal interrogante es: ¿Qué es real y qué es solo parte del juego entre los protagonistas?

La verdad es que resulta difícil entender que es lo que está en juego en esta intrincada batalla de ingenios. Aunque en un principio pareciera ser el amor de Marguerite, durante el transcurso del film se da a entender que su conflicto abarca mucho más que el amor de una mujer. Gradualmente salen a la palestra temas sociales y raciales, y la mutua humillación pareciera ser el arma más efectiva y poderosa que tienen los protagonistas a su disposición. Por otro lado, cabe mencionar que el escenario donde transcurre la historia adquiere una especial importancia en el desarrollo de la misma. Mientras que Mankiewicz logra crear una atmósfera de tensión constante gracias a los movimientos de cámara que realiza, el director de fotografía Oswald Morris logra darle vida a la impresionante colección de juguetes de Wyke, lo que no solo hace pensar que juegan un papel mucho más importante en la trama del que aparentan, sino que también dota al relato de un cariz algo surrealista que lo hace aún más atractivo.


En lo que se refiere a las actuaciones, tanto Caine como Olivier realizan un trabajo extraordinario. Por ese motivo no es de extrañar que ambos fuesen nominados al Oscar por su participación en esta cinta. Y es que el personaje interpretado por Olivier es bastante peculiar, ya que se trata de un adulto que se niega a dejar de lado su niñez, y que ve la vida como un juego eterno en el que necesariamente debe existir un ganador. El personaje de Caine por su parte, puede ser descrito como un hombre ambicioso, que desea salir del círculo de pobreza y frustración en el que su familia se ha visto envuelta durante generaciones. En el aspecto técnico, además del ya mencionado trabajo de fotografía de Oswald Morris, resulta destacable la banda sonora compuesta por John Addison, la cual dota a la cinta de un aire absurdo el cual por momentos tiene estallidos de tensión. Como dato curioso, Addison sería nominado al Oscar por su trabajo en este film, pero solo luego de que a Nino Rota se le acusara de haber plagiado la música que compuso para el film “The Godfather” (1972). Solo un tiempo después se comprobó que Rota había sido objeto de difamación, y se le dio el reconocimiento que merecería.

“Sleuth” es una excelente película de suspenso, que a su vez es una especie de sátira/tributo a los films clásicos de detectives. El guión escrito por Shaffer no solo es sumamente interesante, sino que además está marcado por la presencia de diálogos inteligentes. Probablemente la mayor fortaleza de esta producción sea su capacidad de presentarnos un rompecabezas cuyas piezas van variando y reorganizándose durante el transcurso del relato, lo que impide que este se torne predecible. Quizás lo único criticable de la cinta sea su marcado tono teatral, el cual no siempre funciona de la manera esperada. En definitiva, "Sleuth" bien podría ser considerada como una de las mejores películas de la filmografía Joseph L. Mankiewicz, la cual no solo tiene el mérito de haber juntado a dos de los actores más icónicos de la industria cinematográfica británica, sino que además relanzó la carrera de un entonces aproblemado Mankiewicz. En cuanto al remake realizado por Kenneth Branagh en el año 2007, el cual cuenta con la participación de Jude Law y Michael Caine, se trata de un film completamente olvidable que no le hace justicia a la estupenda obra original.




por Fantomas.

7 comentarios:

Psicodeliazombie dijo...

Posteas pelis muy interesantes... me leere con tiempo este blog, añadido a mis links amigos...!!!
gracias por la visita...!!!

Pablo dijo...

Extraordinaria película, si señor. Dos horas de auténtica fiesta cinematográfica, y es que tanto Laurence Olivier como Michael Caine nos dan una auténtica lección de interprtación. Para mí una película realmente inolvidable. El remake como es de esperar muy inferior, lo siento por el gran Caine,pero tenia el listón muy alto. Buen trabajo. Amigo Fantomas. Saludos.

Sam_Loomis dijo...

Esta no la he visto, y quisiera hacerlo antes de ver el remake de Kenneth Brannagh, realmente se ve como un thriller bastante interesante. Estaré pendiente.

Saludos

elputocriticón dijo...

genial, sin duda!

http://quesitorosa.blogspot.com/2007/09/la-huella-1972.html

Nelson, un habitante del patio dijo...

Esta película suena interesante, más aún con por la presencia de 2 grandes de la actuación como Olivier y Caine.Me pongo en campaña para verla.

Muy buen blog tienes aquí, amigo Fantomas, con excelentes e interesantes posts. Pasaré por acá más seguido, y de paso, te agrego a mis favoritos.

Saludos,

Liddel Hart dijo...

Pues la verdad es que me ha picado la curiosidad. No me llamó la antención el remake de Caine, ecepto porque oí decir que antes había desempeñado el papel contrario.

Curioso que ahora desempeñe el otro.

Una pregunta: ¿Es cierto que El Señor y Señora Smith era original de Hitchock?

Fantomas dijo...

Hola Liddel Hart,

La verdad es que la película de Jolie/Pitt hasta donde yo se, solo tiene un alcance de nombre con la cinta de Hitchcock, cuya premisa es un matrimonio que descubre que por una tecnicalidad legal no están casados, por lo que se debaten si deben o no seguir juntos. Probablemente El Señor y Señora Smith se baso en esa película, pero de hacerlo cambio bastante la trama.

Gracias por tu comentario.
Saludos.

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