miércoles, 2 de enero de 2008

The Hill: Cuando la guerra no solo se lleva a cabo en el campo de batalla.

“The Hill” (1965), es un drama bélico/carcelario del director Sidney Lumet, el cual está protagonizado por Sean Connery, Harry Andrews, Ian Bannen, Ossie Davis y Ian Hendry.

Durante la Segunda Guerra Mundial, en pleno desierto libio, se encuentra un campo del ejército británico al que diariamente llegan soldados y oficiales que deben cumplir condena por sus actos de insubordinación. Dicho lugar está dirigido por un sádico oficial (Ian Hendry), cuyo castigo predilecto consiste en obligar a los prisioneros a subir y bajar una colina de arena y roca, con una pesada mochila a cuestas. Sin embargo, cuando un grupo de prisioneros encabezados por el destituido Sargento-Mayor Joe Roberts (Sean Connery), se revele en contra de los malos tratos recibidos en el lugar, se iniciará un conflicto que tendrá nefastas consecuencias.

Tras interpretar al sofisticado James Bond en dos ocasiones, Sean Connery temió quedar encasillado en el papel del agente secreto, por lo que comenzó a interesarse en proyectos en los que pudiese demostrar su versatilidad interpretativa. Fue así como obtuvo roles protagónicos tanto en “Marnie” (1964), del director Alfred Hitchcock, como en “Woman of Straw” (1964), donde interpretaba a un frío asesino. Sin embargo, no sería hasta el estreno de “The Hill” que Connery comenzaría a ser tomado en serio como un actor dramático. Ambientada en un campo de detención ubicado en el norte de África, la cinta está basada en la novela autobiográfica de Ray Rigby, quien relataba su cruenta experiencia durante la Segunda Guerra Mundial. Por este mismo motivo, el film está lejos de presentar una historia plagada de héroes nacionalistas, sino que muy por el contrario, presenta a un grupo de soldados que por diversos motivos han sido condenados a pasar sus días en una prisión que se asemeja bastante al infierno en la Tierra. Lo que es aún peor, el lugar es controlado por el Sargento Wilson (Harry Andrews), un hombre que en sus prácticas diarias incluye el abuso físico y verbal de todos los residentes del recinto carcelario.

Será en este escenario adverso que los protagonistas liderados por Joe Roberts deberán intentar sobrevivir. Además del personaje de Connery, nos encontramos con George Stevens (Alfred Lynch), un joven soldado que fue sorprendido desertando mientras trataba de regresar a Inglaterra escondido en un barco; Jacko King (Ossie Davies), quien fuera encarcelado luego de ser sorprendido robándole tres botellas de whisky a un grupo de oficiales; Monty Bartlett (Roy Kinner), acusado de vender propiedad del ejército; y finalmente Jock McGrath (Jack Watson), quien fue llevado a prisión por participar en algunas riñas. Serán las diferentes personalidades de estos personajes los que generaran gran parte de los conflictos del relato, a lo que se sumarán otros que tienen relación con los encargados de la prisión. Como buen drama carcelario, la cinta presenta a un abusivo guardia interpretado por Ian Hendry, quien no tardará en ensañarse con el rebelde Roberts. Por otro lado, Ian Bannen interpreta a un guardia que consciente de las injusticias que se comenten en la prisión, intentará ayudar a los prisioneros, por lo que pasa a convertirse en la viva encarnación de la última pizca de humanidad presente en el lugar.

La verdad es que la cinta más allá de presentar un mensaje antibélico, critica duramente el abuso de poder y la corrupción existente en los recintos carcelarios y en las instituciones militares. Los mayores exponentes de este mal en el relato son el Sargento-Mayor Wilson y el Sargento Williams (Ian Hendry), ya que ambos manejan la prisión a sus anchas principalmente debido a la inoperancia del Comandante a cargo del lugar. Es tal el nivel de sadismo de estos dos hombres, que incluso terminan asesinando a uno de los prisioneros debido a la sobrecarga de labores forzadas a las cuales lo someten. Sumado a esto, cuando el grupo liderado por Roberts en compañía del guardia Harris los amenazan con exponer sus malos tratos, los oficiales no dudan en extorsionar al médico del lugar. Por otro lado, Lumet también incluye una fuerte crítica al racismo. Son varios los pasajes del film en los que ciertos personajes mencionan que los hombres de color son menos inteligentes que los blancos, llegando incluso al extremo de tratarlos de simios. Cabe recordar que a mediados de los sesenta, en los Estados Unidos se encontraba en auge un movimiento social que buscaba la igualdad de derechos entre los hombres de raza negra y la gente de tez blanca, por lo que la inclusión del tema no es ninguna casualidad.

Si bien Lumet hace hincapié en los temas antes mencionados, sin lugar a dudas el tema principal de la cinta es la deshumanización de la que son víctimas los residentes de los recintos carcelarios, al punto que en algunos de estos lugares los hombres pierden sus derechos como seres humanos. En ese sentido, Roberts se convierte en el principal defensor de los derechos de los hombres cuya vida está sometida al yugo de una entidad regulada por individuos cegados por el poder que poseen. De hecho, la razón por la que el protagonista es enviado a esta infernal prisión, es debido a que golpeó a un oficial superior por considerar que este estaba enviando a los hombres a su cargo a una muerte segura. Ya en su calidad de prisionero, el personaje de Connery intentará por todos los medios que la gente a cargo de la cárcel recuerde que están tratando con personas y no con animales, al mismo tiempo que intenta ingeniárselas para que los responsables de la muerte de uno de los prisioneros sean juzgados como corresponde.

En el ámbito de las actuaciones, se destaca la labor de Sean Connery, cuya interpretación no solo resulta ser potente y cautivadora, sino que además como mencioné anteriormente, le valió el respeto de sus pares y de la industria cinematográfica. Ian Hendry por su parte, también realiza un estupendo trabajo interpretando al detestable Teniente Williams, quien se alza como el villano principal del relato. En lo que al aspecto técnico se refiere, resulta destacable el magnífico trabajo de fotografía de Oswald Morris, quien en un glorioso blanco y negro nos entrega una serie de postales plagadas de dolor y sacrifico. Cabe mencionar que “The Hill” fue rodada en locaciones situadas en Almería, España, donde en medio de una zona desértica fue construido el recinto penitenciario. Como el calor que hacía en aquel lugar era verdaderamente agobiante, el proceso de filmación resultó ser una experiencia bastante desagradable, lo que sin duda se reflejó en la pantalla dotando a la producción de un realismo cuasi involuntario.

Con el fin de lograr dotar de mayor realismo al relato, el director decidió no utilizar banda sonora alguna, confiando de lleno en la capacidad de los actores y en la utilización de los escenarios para transmitir la atmósfera pesimista que caracteriza a la historia. En muchos sentidos, Lumet nos entrega un film por sobretodo crudo y dramático que difícilmente deja indiferente al espectador. Lamentablemente, al momento de su estreno “The Hill” pasó a engrosar la lista de las producciones que no lograron el reconocimiento que se merecían. Pese a la su potente historia, al espectacular aspecto técnico que exhibe, a las excelentes interpretaciones del elenco involucrado, a la excelsa dirección de Sidney Lumet, la cinta solo obtuvo el premio al mejor guión en el Festival de Cannes. Lo que significó un golpe más duro aún para todos los involucrados en la producción, fue que muy poca gente asistió a las salas de cine para ver este conmovedor drama. En definitiva, “The Hill” se alza como una verdadera joya subvalorada de los sesenta, que fácilmente podría considerarse como una de las mejores obras llevadas a cabo por ese artesano llamado Sidney Lumet, y por el siempre carismático Sean Connery.



por Fantomas.

6 comentarios:

elputocriticón dijo...

personalmente no conocía esta película, aunque por lo que dice parece más que interesante.. lo de revelarse por enviar a sus hombres a una muerte segura me recuerda muy mucho a "senderos de gloria" de kubrick!

BUDOKAN dijo...

Es impresionante este film al igual que el post que le dedicas. Este tipo de sub género de prisionero de guerra, me encanta. Te deseo un muy feliz año nuevo!

Milgrom dijo...

Hola, acabo de encontrar tu blog y como amante del cine, lo encuentro genial, con muy buenas reseñas y alejado de las películas más típicas. Si no te importa te he linkado en mi blog.

Muchas gracias y hasta la vista

Möbius el Crononauta dijo...

¡Ese final! La primera vez me impactó sobremanera. De lo mejor que le he visto a Lumet

Anónimo dijo...

Te agradecería me pudieras ayudar, quiero descargar la pelicula la colina pero no he encontrado ninguna dirección, por favor, la encuentro genial....gracias

Anónimo dijo...

Te agradecería me pudieras ayudar, quiero descargar la pelicula la colina pero no he encontrado ninguna dirección, por favor, la encuentro genial....gracias

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