domingo, 17 de febrero de 2008

Kiss of the vampire: El Dr. Ravna y su búsqueda de nuevos adeptos.

“Kiss of the Vampire“(1963), es un film de terror del director Don Sharp, el cual está protagonizado por Edward de Souza, Jennifer Daniel, Noel Willman y Clifford Evans.

Gerald y Marianne Harcourt (Edward de Souza y Jennifer Daniel) son una pareja de recién casados que se encuentran de luna de miel por Centroeuropa. En pleno viaje, su automóvil queda sin combustible, por lo que se ven obligados a hospedarse en un hotel ubicado en una población cercana al lugar donde quedaron varados. Al poco tiempo de su llegada, la pareja es invitada a pasar una velada en el castillo del Doctor Ravna (Noel Willman), el hombre más rico de la comarca. Gerald y Marianne rápidamente entablan una amistad con el doctor y su familia, sin saber que este es el cabecilla de una secta vampírica.

Luego de la entusiasta recepción que tuvo el film “The Brides of Dracula” (1960) en los Estados Unidos, los ejecutivos de la productora británica Hammer Films comenzaron a gestar lo que sería su próximo proyecto relacionado con el mundo del vampirismo. Bajo el título de “Dracula III”, Anthony Hinds comenzó a escribir un guión a principios de 1961, cuyo rodaje originalmente iba a ser financiado por los estudios Universal y el productor italiano Roberto Dandi. Lamentablemente, debido a que Christopher Lee continuaba rehusándose a interpretar nuevamente al Conde Drácula, y a que el director Terence Fisher en aquel entonces se encontraba imposibilitado de participar en el proyecto, Hinds se vio obligado a reescribir el guión, lo que provocó que Roberto Dandi perdiera interés en la producción. El nuevo guión de Hinds estaría compuesto por ciertos elementos de un borrador titulado “Dracula and the Damned”, el cual había sido escrito por Peter Bryan para la cinta “The Brides of Dracula”, cuyo guión final contendría una serie de ideas que habían surgido de ciertas inquietudes expresadas por el actor Peter Cushing. De esta forma nacería una historia que posteriormente sería titulada “Kiss of the Vampire”, la cual sería dirigida por el entonces joven director australiano Don Sharp.

Sería el mismo Anthony Hinds quien decidiría contratar a Sharp, aún cuando director no estaba seguro de trabajar en el proyecto. Según declararía Sharp en una ocasión: “Me reuní con Tony Hinds y le dije que nunca había visto una película de terror. Él me dijo: `Bueno, por lo que he visto de tu trabajo eres capaz de manejarlo. Pero, ¿no te gustaría que te mostrara algunas películas?`. Así que durante los días siguientes vi ´The Curse of Frankenstein´, ´Horror of Dracula´ y ´The Stranglers of Bombay´ en las oficinas de la Hammer ubicadas en la calle Wardour. Lo que me intrigó de todas ellas es que después de veinte minutos, estaba totalmente enganchado pese a las situaciones absurdas que relataban. Pensé que era maravilloso que hubiese un género que tuviera sus propias reglas y su propio mundo, en el cual uno pudiese exagerar y al mismo tiempo ser realista, con el fin de lograr que la audiencia creyese en algo totalmente absurdo”. Pese a su entusiasmo inicial, lo que más le preocupaba a Sharp era el hecho de que cada producción realizada por la Hammer, inevitablemente intentaba superar lo hecho por la anterior, al mismo tiempo que intentaban saciar la creciente sed de violencia de los espectadores. Por este motivo el director le propuso a Hinds insertar considerables dosis de violencia en el tramo final del film, para así capturar la atención de una audiencia insegura del desenlace de una historia que en cierta medida reinventaba el mito del vampirismo. Afortunadamente para Sharp, Hinds estuvo de acuerdo con su visión, lo que al final del día demostró ser una decisión acertada por parte del productor y guionista de la afamada compañía británica.

“Kiss of the Vampire” se centra en la pareja conformada por Gerald y Marianne Harcourt, quienes durante su luna de miel en Centroeuropa quedan varados en medio del bosque luego de que su automóvil queda sin combustible. Mientras que Gerald sale a buscar ayuda, Marianne es abordada por el Profesor Zimmer (Clifford Evans), un misterioso hombre que le advierte que no se acerque al castillo que se encuentra emplazado en la montaña. Eventualmente, la pareja encuentra alojamiento en un pequeño hotel de la región, donde conocen al Doctor Ravna, quien los termina invitando a cenar en su castillo. Tras la agradable velada, al día siguiente Gerald y Marianne son invitados a un baile de máscaras en el castillo. Es entonces cuando Gerald es drogado y Marianne es tomada prisionera por Ravna, quien revela su verdadera naturaleza ante la asustada mujer. Cuando Gerald despierta, no solo se da cuenta que su esposa ha desaparecido sin dejar rastro, sino que además no existe ninguna prueba de su existencia. Angustiado por la situación, el joven decide pedirle ayuda al Profesor Zimmer, quien pese a su evidente alcoholismo parece ser el único capaz de ayudarlo a encontrar a Marianne, y a terminar con la amenaza que se esconde al interior del castillo del siniestro Doctor Ravna y su familia.

Una de las innovaciones que presenta “Kiss of the Vampire” con respecto a otras cintas de corte similar realizadas en aquella época, es la presencia de un número de importante de vampiros como miembros de una inusual secta satánica comandada por el Doctor Ravna y sus hijos. Esto no solo resulta ser inusual por el hecho de ligar el vampirismo con la magia negra y el satanismo, sino que además porque la mayoría de los films clásicos de vampiros suelen centrarse en la figura de un chupa sangre en particular, al cual señalan como el responsable de tener sumido en el terror más profundo a una determinada comunidad europea. En gran medida, el guión de Hinds no hace más que retratar la decadencia existente dentro de las supuestas elites sociales, cuyos miembros esconden sus deseos y necesidades más primarias bajo una falsa capa de moralidad y buenas costumbres. En esta ocasión, la secta de vampiros se reúne con la única intención de realizar orgias en honor a su oscuro maestro, y pervertir a jóvenes inocentes como la ya mencionada Marianne y Tania (Isobel Black), la desaparecida hija de los dueños del pequeño hotel en el cual se hospeda la pareja de protagonistas. Otra de las variantes que presenta el film, es la capacidad que posee Ravna y sus discípulos de poder caminar a plena luz del día, lo que inevitablemente le otorga una amenazadora omnipresencia al vampiro y a todos los de su estirpe.

Uno de los grandes aciertos del film es el toque hichcockiano que presenta la subtrama relacionada con la desaparición de Marianne. Y es que aún cuando numerosos testigos vieron a Gerard junto a su esposa en los días previos a su desaparición, cuando esta es capturada por Ravna todas las evidencias que prueban su existencia se desvanecen por completo. Ante la inminente posibilidad de perder a su esposa para siempre, Gerard recurre al Profesor Zimmer, quien se terminará convirtiendo en su mejor aliado. A diferencia de Van Helsing, el personaje interpretado por Clifford Evans dista de ser un hombre del todo honorable. Sumido en un alcoholismo motivado por su propia cobardía, el mayor deseo del Profesor es vengarse del vampiro y de su séquito por razones que solo serán reveladas en el último tramo del film. Cabe mencionar que la solución final que propone Zimmer para el problema de los vampiros, resulta ser tan curiosa como su propia existencia. Prescindiendo por completo de estacas y cruces, el Profesor propone destruir el mal con un complejo rito esotérico, el cual si bien resulta visualmente atractivo e interesante, echa por la borda la materialización de la esperada confrontación entre Zimmer y Ravna.

En el ámbito de las actuaciones, la totalidad del elenco realiza un estupendo trabajo, en especial Noel Willman y Clifford Evans, quienes interpretan de buena manera sus respectivos papeles. En cuanto al aspecto técnico de la producción, no solo resulta destacable el maravilloso diseño de producción de Bernard Robinson, sino que también la efectiva banda sonora de James Bernard, y el correctísimo trabajo de fotografía de Alan Hume. Probablemente la única crítica que se le puede realizar a la cinta, sea la falta de fluidez que presentan algunas secuencias, como por ejemplo la del baile de máscaras, la cual si bien es visualmente atractiva, inevitablemente ralentiza el ritmo narrativo del film. Más allá de este pequeño detalle, “Kiss of the Vampire” se presenta como una película entretenida, poseedora no solo de una historia realmente interesante, sino que también de un aparatado técnico e interpretativo absolutamente destacable. Si bien dentro de la filmografía de la Hammer es considerada como una obra menor, dentro del espectro del cine de vampiros se alza como una producción atractiva dado que juega con las bases del mito del vampirismo, de manera tal que las transmuta en algo completamente innovador. Como dato curioso, en los Estados Unidos la película fue estrenada bajo el título “Kiss of Evil”. Dicha versión no solo incluía algunos personajes nuevos, sino que también un par de escenas con un contenido ligeramente gore, las que terminarían aumentando la repercusión del film en el país del norte.


por Fantomas.

6 comentarios:

Cecil B. Demente dijo...

Es curioso, porque ahora el chupasangres solitario no es muy habitual, se llevan más las amplias congregaciones de vampiros, claro que la calidad de las peliculas tampoco acostumbra a ser la misma, ni mucho menos.
Ayer vi Dr. Terror, película de sketchs con Christopher Lee, Peter Cushing y un joven Donald Sutherland.
Vampiros, Hombres lobo, plantas pensantes... Curiosa, pero bastante flojilla.

travismagee dijo...

Curiosa película de terror, bien dirigida y aceptablemente interpretada. No es de las mejores del género, pero hay que tener en cuenta que no es de la Hammer, así que no se podía esperar lo mejor de lo mejor. Pero entretiene.

Un gazapo: Cuando Zimmer se sutura la mordedura de la vampira en su mano, lo hace con fuego y alcohol. La mano de plástico arde en primer plano, pero al caer al suelo ya no hay ningún resto de las llamas.

Lucas Robledo dijo...

Terribles clasicos has estado reseñando. Un cine perdido pero aplanador que todo cinefilo tendria que darle una oportunidad.
Ya que vienes con una tendencia "vampirica" en tus ultimos films, espero ver en algun momento (si no es que ya lo hiciste) una reseña sobre Salems Lot, la primer adaptacion del libro de Stephen King, protagonizada por el policia rubio de la serie Starsky & Hutch.
Saludos!!!

Sam_Loomis dijo...

Buen post. Estos Hammer films, realmente son algo para recordar. Siguiendo con el comentario de la racha "vampririca" que tal algo sobre el filme "Dracula" de 1979 protagonizado por Frank Langella, la considero una de las encarnaciones menos discutidas. En fin, solo sugerencias.

Saludos Fantomas

Psicodeliazombie dijo...

Mítica productora, cuna de grandes films iconos de la serie b...!!! esta peli no la he visto... pero estare buscandola...!!!

darkerr dijo...

Esta no la he visto pero sin duda es INDISPENSABLE. Saludos¡.

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