sábado, 9 de febrero de 2008

Una mariposa sobre la espalda: Kafka en Barcelona.

“Un papillon sur l'épaule” (1978), es un thriller psicológico del director francés Jacques Deray, el cual está protagonizado por Lino Ventura y Claudine Auger.

Roland (Lino Ventura), un marino que ha hecho escala en Barcelona para reunirse con su mujer, descubre un cadáver en la habitación contigua a la suya en el hotel en el cual se hospeda. Luego de entrar a dicha habitación, recibe un violento golpe que lo deja inconsciente. Al despertar, ve que ha sido trasladado a una clínica privada, en la cual el doctor a cargo le explica lo ocurrido. Al parecer, ha sido victima de un robo y el asesinato que él dice haber presenciado jamás ocurrió. Una vez dado de alta y angustiado por las dudas que le provoca aquel fatídico acontecimiento, Roland comienza a investigar que fue lo que ocurrió aquel día en el hotel, sin imaginar que se verá inmerso en algo que difícilmente alcanzará a comprender.

Jacques Deray era considerado por muchos como el “Hitchcock francés”, ya que dedicó gran parte de su carrera a filmar historias policiales y thrillers, los cuales por lo general tenían como protagonistas a héroes complejos quienes mantenían una relación bastante ambigua con la ley. En el caso de “Un papillon sur l'épaule”, nos encontramos con Roland, una persona común y corriente que se ve inmerso en una intriga policial que terminará colocando su mundo totalmente de cabeza. Su curiosidad y su mala fortuna terminarán situándolo en contra de su voluntad en una suerte de clínica psiquiátrica, la cual en apariencia solo es frecuentada por un doctor, una enfermera, y un extraño paciente que dice tener una mariposa posada sobre su hombro, la cual tiene la capacidad de hablar con él. Desde el preciso momento en el que el protagonista se despierta en una de las habitaciones de dicha clínica, su vida se convierte en una verdadera pesadilla de la cual parece no poder escapar. Según el doctor que se encarga de atenderlo, todo el episodio que involucra al cadáver que encontró en la habitación del hotel solo es obra de su vívida imaginación, una consecuencia del severo golpe que recibió en la cabeza cuando supuestamente lo asaltaron. Es por esto que la mayor dificultad a la que se tendrá que enfrentar Roland durante el transcurso del film, será identificar que es real y que es producto de su imaginación en un mundo que ahora le es completamente ajeno.

Esta dualidad entre fantasía y realidad está presente durante gran parte de la cinta, demostrando que el guión escrito por Jean-Claude Carrière y Tonino Guerra aún cuando está basado en la novela “The Velvet Veil”, del escritor John Gearon, está fuertemente influenciado por la obra de Franz Kafka. De hecho, la situación en la que se ve inmerso Roland bien podría ser comparada con la que vive el protagonista de la novela "El Proceso", del ya mencionado Kafka. Hay que recordar que en el libro del escritor checo, el protagonista es arrestado una mañana por un crimen que desconoce. Desde ese momento, se verá atrapado en una pesadilla en la cual tendrá que defenderse de un crimen que nunca llega a conocer, lo que lo llevará a darse cuenta de que no puede acceder a la justicia ni a la ley, lo que obviamente le impide defenderse de forma justa. En el caso del film de Deray, Roland empieza a ser acosado por un grupo de gente que desconoce, los cuales en ningún momento se identifican, y cuya única misión conocida es la obtención de un misterioso maletín que según ellos, el protagonista tiene en su poder. Para colmo, cuando él intenta pedirle ayuda a las autoridades estas lo toman por loco, por lo que queda totalmente indefenso ante la amenaza invisible que se cierne sobre su vida.

La cinta también presenta un puñado de conceptos extraídos del psicoanálisis, en especial algunos referentes a la importancia de los sueños dentro del estudio de los procesos mentales inconscientes. Y es que en un determinado momento del film, el personaje interpretado por Ventura comprende que sus sueños son la clave que lo ayudarán a relevar el misterio que se esconde tras todo lo que le ha sucedido. Dichos sueños sitúan a Roland en un oscuro pasillo repleto de puertas cerradas, las cuales él intenta abrir con desesperación. Obviamente estas secuencias oníricas no son más que una metáfora, en la que el oscuro pasillo representa la mente del protagonista, más específicamente su memoria, mientras que las puertas representan los recuerdos del mismo, los cuales están enterrados en los más profundo de su subconsciente a causa del fuerte traumatismo que ha sufrido a manos de un atacante desconocido.

Debido a lo extraño de los acontecimientos en los que se ve envuelto el protagonista, son varias las interrogantes que se plantean a lo largo de la película. Sin embargo, no todas son contestadas, por lo que es inevitable sentirse algo desconcertado una vez que termina la cinta. Y es que básicamente Roland, cuya salud mental se encuentra en tela de juicio, se ve envuelto en un juego de máscaras donde nadie es quien dice ser, el peligro está presente en todos los rincones de Barcelona, y donde reina la paranoia y el delirio por partes iguales. Es a raíz de esto que el protagonista no solo deberá intentar escapar de la red de intrigas y engaños en la que ha quedado atrapado de forma involuntaria, sino que además se verá inmerso en una carrera contra el tiempo una vez que se entera que su esposa ha sido secuestrada por el enemigo invisible al que se enfrenta, cuyo objetivo desconoce por completo. Confundido, aterrado y angustiado, a Roland no le quedará más remedio que seguir las instrucciones que le son entregadas, aún cuando no tiene certeza de cuales son los riesgos o las consecuencias de lo que le están obligando a hacer.

Este film en particular fácilmente podría ser considerado como una de las apuestas más ambiciosas de la carrera de Jacques Deray, debido a que presenta una historia compleja con tintes surrealistas cuyo traslado al formato cinematográfico bien podría haber terminado en un desastre. El director no solo conduce la historia de buena manera con un ritmo narrativo bastante dinámico, sino que además le imprime un halo de misterio y una atmósfera opresiva y paranoica al relato, al mismo tiempo que a través de variados movimientos de cámara invita al espectador a participar de manera activa en las desventuras del protagonista. En esta tarea es asistido por el estupendo trabajo de fotografía de Jean Bofety y Jean Charvein, quienes le sacan el mayor provecho posible a las locaciones seleccionadas, convirtiéndolas por momentos en un personaje más de la película, y por la correctísima banda sonora compuesta por Claude Bolling, la cual contribuye a aumentar el grado de tensión de ciertos pasajes del film.

En el ámbito de las actuaciones, resulta destacable el cometido de Lino Ventura, sobre cuyos hombros recae todo el peso de la historia. El actor interpreta de manera impecable a este hombre confundido y atormentado, que de un momento a otro ve como su vida comienza a desintegrarse sin explicación aparente. Al mismo tiempo, logra despertar la simpatía del espectador, quien rápidamente se involucrará de lleno en la historia con la esperanza de que el protagonista logre descubrir lo que está sucediendo a su alrededor, para así poder escapar con vida de la hermosa ciudad de Barcelona en compañía de su amada esposa. Por todo lo antes mencionado, “Un papillon sur l'épaule” se alza como una joya olvidada del cine francés, cuyo mayor atractivo es presentar un interesante relato de suspenso con tintes kafkianos, el cual traslada al espectador a los confines más oscuros del subconsciente del ser humano.


por Fantomas.

7 comentarios:

Rogolagos dijo...

Que grandes películas recuerdas!!!
Felicitaciones.

Ya te agregué a mis links de cine imperdibles.
saludos

Lucas Robledo dijo...

Gracias por pasarte por mi blog y por agregarme en tu lista. Ya agregue tu link en mi pagina, y, debido a que recien llego de un cumpleaños y van a ser las 5 de la madrugada, mañana recorrere tu pagina con mas atension.
Ya estamos enlazados, nos mantenemos en contacto.
Saludos!!!

MarioBava dijo...

Anda!!!, un Polar Frances...Hace como cosa de un año compre dos originales vhs rarisimas antiguas de esa joyita..Me costo 1 euro cada una, toda una ganga..JEJEJE.

Saludos

Pablo dijo...

La verdad, es que no tenia ni idea de esta película, y mira tu que Lino Ventura es un "tio", que me ha gustado bastante. Pero que de verdad, no sabia nada de ella. Siempre es bueno tener grandes amigos, para estos casos. Sensacional, si señor. Saludos!!!
www.http//:pablocine.blogia.com

Sam_Loomis dijo...

No conocía esta película. Que interesante selección recorres aquí en tu blog.

Saludos

Psicodeliazombie dijo...

El genero Polar es apasionante y este film es un exponente de primera... que recuerdos...!!!

darkerr dijo...

Muy interesante!!!, a buscar esta pelicula, si señor!!.

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