martes, 25 de marzo de 2008

Madhouse: El último rol protagónico de Vincent Price en un film de terror.

“Madhouse” (1974), es un film de terror del director Jim Clark, el cual está protagonizado por Vincent Price, Natasha Pyne, Peter Cushing y Robert Quarry.

Cuando la prometida de Paul Toombes (Vincent Prince), una famosa estrella del cine de terror, es brutalmente asesinada, el actor es víctima de un colapso emocional que pone fin a su carrera. Doce años más tarde, Toombes es invitado a revivir a su personaje más famoso, el Doctor Muerte, en una serie de televisión británica. Lamentablemente, a poco tiempo de su llegada a Inglaterra, comienzan a ocurrir una serie de asesinatos de características similares a los que aparecían en los films del actor, por lo que rápidamente se convierte en el principal sospechoso de los crímenes.

En el año 1970, la productora American International Pictures compró los derechos de la novela “Devilday”, del escritor Angus Hall, con la intención de adaptarla y llevarla a la pantalla grande. A grandes rasgos, la novela de Hall relataba la historia de un periodista que tiene una serie de encuentros con una deslucida estrella del cine de terror, que en la actualidad coquetea con el satanismo. La verdad que el interés de los ejecutivos de la American International Pictures en la floja novela de Hall, estaba dado por el contenido altamente controversial de la misma. De hecho, cuando el escritor introduce al protagonista en la historia, este está teniendo sexo con una fanática de tan solo dieciséis años de edad, tras lo cual asiste a una misa negra que él mismo se encarga de presidir. A raíz de esto, pasarían un par de años antes de que el proyecto finalmente fuese rodado. Solo cuando la productora británica Amicus mostró cierto interés en la adaptación, los ejecutivos de la American International Pictures decidieron darle luz verde al proceso de pre-producción. En lo que demostraría ser una decisión acertada, los guionistas Ken Levison y Greg Morrison optaron por eliminar gran parte del contenido de la novela, para solo mantener la premisa básica del actor que regresa a la televisión luego de haber estado involucrado en un bullado escándalo que puso fin a su carrera.

En cuanto a la elección del elenco, el papel protagónico del film le sería otorgado a Vincent Price, quien durante años se alzó como la máxima estrella de las producciones de la American International Pictures. Sin embargo, contrario a lo que se podría pensar, el actor no se encontraba a gusto trabajando para la productora. Price no solo estaba cansando de participar en producciones de bajo presupuesto, sino que además se sentía subvalorado por los ejecutivos de la American International Pictures, quienes se negaban a aumentarle el sueldo. El resto del elenco estaría conformado por Robert Quarry, Peter Cushing y Adrienne Corri. En el caso particular de Quarry, él era el actor que estaba llamado a ocupar el puesto de Price en la productora una vez que a este se le terminara el contrato. Desafiando toda lógica, la dupla de actores mantuvo una relación bastante amigable tanto dentro como fuera del set. De hecho, ambos se quejarían enérgicamente por la dudosa calidad del guión de la cinta, el cual solo les fue entregado un día antes de comenzar las filmaciones, para así evitar que se negaran a participar en la producción. Según declararía Quarry en una ocasión, los diálogos eran tan pobres, que optó por improvisar gran parte de sus líneas de diálogo. Una vez que Price se percató de lo que estaba haciendo Quarry, inmediatamente le pidió que lo ayudara con sus diálogos, porque al igual que su colega, él también consideraba que eran sencillamente espantosos.

“Madhouse” se centra en la figura de Paul Toombes, un actor hollywoodense al borde retiro, quien en el pasado adquirió cierta notoriedad gracias a su participación en una serie de cintas de terror, en las cuales interpretó a un siniestro psicópata conocido como el Doctor Muerte. La historia comienza en medio de una fiesta que tiene por objetivo celebrar el reciente matrimonio de Toombes con una joven a la cual dobla en edad. Lamentablemente para el veterano actor, su flamante nueva esposa es asesinada esa misma noche, lo que provoca que Toombes sufra un colapso nervioso durante el cual insiste en culpar al Doctor Muerte del asesinato de su mujer. Doce años más tarde, Toombes acepta la invitación de un productor británico llamado Oliver Quayle (Robert Quarry), quien le ofrece resucitar al Doctor Muerte en el contexto de una serie de televisión. Inevitablemente, sus inseguridades y sus mayores miedos comienzan a apoderarse de Toombes en su nueva aventura actoral, lo que se acrecentará cuando varios de sus cercanos comiencen a ser asesinados utilizando los métodos frecuentados por el Doctor Muerte en sus films. Convertido en el principal sospechoso de los crímenes, Toombes se verá obligado a descubrir la verdad tras los asesinatos, antes de que el verdadero responsable logre su objetivo, y él se vuelva completamente loco.

Uno de los mayores problemas que presenta “Madhouse”, es que constantemente deja en evidencia su modesto presupuesto y la carencia de un guión sólidamente construido, lo cual obligó al director a insertar una serie de escenas recicladas para extender el metraje del film. Es por este motivo que durante el transcurso de la cinta, es posible ver escenas de “The House of Usher” (1960), “The Pit and the Pendulum” (1961) y “The Raven” (1963), las cuales sirven para ilustrar las glorias pasadas de Toombes/Price. Resulta evidente que esta peculiar decisión artística no solo responde a los objetivos antes mencionados, sino que además era un claro intento por parte de los ejecutivos de la American International Pictures de explotar el atractivo comercial de una de las mejores etapas de la carrera de Price. Más allá de estos detalles, el director intenta centrarse en los asesinatos que rodean a la figura de Paul Toombes. A raíz de esto, el mayor generador de suspenso del relato es la posibilidad de que el protagonista sea el verdadero responsable de los crímenes, los cuales comete sin plena consciencia de lo que está haciendo. En lo que puede considerarse como un sutil guiño al entonces popular género del giallo italiano, el asesino de turno no solo está provisto de un disfraz que oculta su verdadera identidad, sino que además muestra cierta predilección por el uso de armas blancas y por las mujeres jóvenes y hermosas. De la misma forma, el trabajo policial resulta ser completamente inútil, por lo que la tarea de develar el misterio que se esconde tras los crímenes recae en los hombros del cada vez más perturbado Paul Toombes.

En cuanto a las actuaciones del elenco participante, estas son sin lugar a duda el punto más alto del film. Mientras que Price interpreta de buena manera a un hombre claramente perturbado por su pasado, al cual se le está negando la oportunidad de rehacer su vida, Robert Quarry interpreta correctamente al despreciable productor responsable del regreso del protagonista a la actuación, y Peter Cushing realiza una encomiable labor interpretando a Herbert Flay, un viejo amigo y colaborador de Paul Toombes. Lamentablemente, Cushing solo aparece en contadas ocasiones y sus interacciones con Price son bastante limitadas. En cuanto al aspecto técnico de la producción, esta cuenta con el correcto trabajo de fotografía de Ray Parslow, y la olvidable pero efectiva banda sonora del compositor Douglas Gamley. Algo que sin duda resulta curioso, es el hecho de que pese a tratarse de una película de terror, “Madhouse” está prácticamente desprovista de una atmósfera que le permita al director generar algún tipo de reacción en el espectador. Clark solo logra crear algunos momentos de verdadero terror en el último tramo del film, pero para entonces ya es demasiado tarde como para remediar lo hecho durante gran parte del metraje.

Debido al pobre trabajo publicitario realizado previo al estreno del film, y al gran número de deficiencias que presentaba el mismo, “Madhouse” resultó ser un completo fracaso de taquilla. Esto provocó que algunos proyectos de la American International Pictures que involucraban a Price, como por ejemplo uno titulado “The Naked Eye”, fuesen rápidamente desechados, marcado así el fin de una era dominada por las cintas de terror gótico. En gran medida, la caída de pequeñas productoras como la American International Pictures, la Hammer o la Amicus, se debió a la irrupción en el género del horror de los grandes estudios, quienes tras el inusitado éxito de “The Exorcist” (1973) quisieron obtener su tajada de la torta. Pese a todas sus falencias, “Madhouse” logra ser una cinta entretenida, que posee un interesante discurso acerca de la naturaleza del estrellato y las malas políticas existentes dentro de la industria cinematográfica. Además de esto, hoy en día la película de Jim Clark es vista como una suerte de pieza histórica que documenta el trabajo de Vincent Price en la industria, lo que se asoma como una razón más que suficiente para rescatarla del más completo olvido.



por Fantomas.

1 comentario:

darkerr dijo...

Curioso aquello de su estilo giallo, y ver juntos a Cushing y a Price es algo único, debo verla.

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