jueves, 3 de abril de 2008

The Wicker Man: Una de las mejores películas de "terror" inglesas.

“The Wicker Man” (1973), es un film de suspenso/horror del director Robin Hardy, el cual está protagonizado por Edward Woodward, Christopher Lee, Diane Cilento, Ingrid Pitt y Britt Ekland.

Una carta sin remitente le pide al Sargento Howie (Edward Woodward) presentarse de manera inmediata en la apartada isla de Summerisle, situada en la costa suroeste de Escocia. El motivo de la carta es la misteriosa desaparición de una niña, la cual según los habitantes de la isla parecen desconocer por completo. Intrigado por la situación, el Sargento Howie continua con su investigación sin imaginarse que su curiosidad bien puede costarle la vida.


Tras su irrupción en el cine de terror con el film “Horror of Dracula” (1958), Christopher Lee pasaría mucho tiempo intentando desligarse del género sin demasiado éxito. A mediados de la década del sesenta, el actor conoció al productor Peter Snell, quien estaba a la cabeza de la modesta productora British Lion, y al escritor y guionista Anthony Shaffer, quien varios años más tarde trabajaría con directores como Alfred Hitchcock y Joseph L. Mankiewicz. A estos tres hombres los unía el deseo de adaptar una novela titulada “Ritual”, del escritor David Pinner. Si bien la novela era bastante mediocre, el eje de la historia presentaba la interesante lucha entre un cristiano y un grupo de paganos, lo que de inmediato despertó el interés de Shaffer por el escrito. Sin embargo, debido a diversos motivos la adaptación de la novela tuvo que suspenderse indefinidamente. Recién a principios de la década del setenta, Shaffer se reunió con el también escritor Robin Hardy para discutir la posibilidad de realizar una película de terror inspirada en algunos de los pasajes de la novela de Pinner. De esta forma, Hardy emprendería una ardua tarea de investigación acerca de los cultos paganos, lo cual posteriormente sería utilizado por Shaffer para confeccionar un guión que presentara la realidad de un culto pagano de la forma más objetiva posible.

Una vez que el guión estuvo terminado, la dupla comenzó a buscar a inversionistas interesados en financiar la producción. Fue entonces cuando Shaffer contactó a Peter Snell con la esperanza de que este aún se mostrara interesado en el contenido de la novela de Pinner. Al mismo tiempo, el escritor le mostró el guión a Christopher Lee, quien algunos años antes había visto truncada la posibilidad de trabajar con Shaffer cuando un guión suyo titulado “Absolution”, no logró pasar el proceso de pre-producción. Una vez que Lee leyó el guión, de inmediato contactó a Snell para pedirle que participara en el proyecto. Eventualmente, la productora British Lion accedió a otorgarle un modesto presupuesto a la producción, y contrató a Robin Hardy como director, aún cuando este no tenía ninguna experiencia en el tema. En cuanto a la selección del elenco, luego de que Michael York, David Hemmings y Peter Cushing rechazaran el rol del Sargento Howie, fue contratado Edward Woodward, quien en ese entonces había obtenido algo de notoriedad en Inglaterra gracias a su participación en la serie de televisión “Callan” (1967-1972). Christopher Lee por su parte, se encargaría de personificar Lord Summerisle, el aristocrático y misterioso regente de la isla. Cabe mencionar que era tal el deseo de Lee de trabajar en la cinta, que no cobró absolutamente nada por su participación en la misma.


El gran protagonista de “The Wicker Man” es el Sargento Howie, un oficial de policía escocés que también es un devoto cristiano, el cual cierto día recibe una carta anónima que le advierte sobre la desaparición de una joven llamada Rowan Morrison, la cual supuestamente vive en la pequeña isla de Summerisle. Preocupado por la situación, Howie de inmediato vuela hacia la isla, solo para descubrir que ninguno de los habitantes del lugar parece conocer a la niña, ni siquiera su supuesta madre. Decidido a descubrir la verdad que se esconde tras la carta que recibió, Howie decide quedarse en la isla. Para su sorpresa, los aldeanos a diario realizan una serie de actos absolutamente blasfemos, los cuales influyen en sus costumbres, en sus necesidades, e incluso en su educación. Eventualmente, el Sargento descubre que los habitantes de la isla en verdad pertenecen a una gran comunidad pagana que vive en armonía bajo la dirección de Lord Summerisle, un misterioso aristócrata que parece saber más de lo que está dispuesto a admitir. Inevitablemente, Howie comenzará a ser absorbido por un espiral de interrogantes y mentiras, el cual terminará arrastrándolo a su propia perdición.

Como todo buen relato de misterio, la cinta no solo presenta una sorprendente conclusión, sino que además el camino que debe tomar el protagonista para resolver el caso que se le presenta, resulta ser sumamente interesante. Entre más se sumerge Howie en los acertijos que esconde la isla de Summerisle, más extraña se torna la situación y más son las interrogantes que debe contestar. Afortunadamente, el tono que Robin Hardy le imprime a los distintos pasajes del film, refleja de buena forma la escalada de acontecimientos que van ocurriendo durante la investigación de Howie. Mientras que en la primera mitad del relato el protagonista solo está expuesto a una serie de situaciones extrañas que no ponen en peligro su integridad física, ya durante el segundo tramo de la historia empiezan a acumularse indicios de que algo peligroso ocurre en la isla. En gran medida, lo que Hardy y Shaffer intentan explicar a través de una peculiar historia de suspenso, es como la fe afecta directamente el comportamiento de las personas. Mientras que los integrantes del culto pagano parecen ser felices viviendo bajo sus propias reglas y bajo su propio código moral, Howie, quien evidentemente representa el mundo del cristianismo, se presenta como un hombre temeroso de Dios, quien se niega a satisfacer sus deseos y necesidades debido a que estas atentan directamente contra su religión y el rígido código moral que esta implica.

Lo más interesante de este particular choque cultural y religioso, es que al mismo tiempo que se validan ambos sistemas de creencia, también se crítica el fervor con el que cada uno de los personajes del film sigue los preceptos de su respectiva religión. Por otro lado, en el ámbito de las actuaciones, si bien la totalidad del elenco realiza un estupendo trabajo, quienes se destacan por sobre el resto son Edward Woodward y Christopher Lee. La dupla de actores interpreta de manera espectacular a dos personajes cuya relación tiene un carácter simbólico, ya que son los máximos representantes de la lucha entre el cristianismo y el paganismo que presenta la cinta. Es debido a este mismo motivo, que sus personalidades resultan ser diametralmente opuestas. Mientras que Howie es un hombre determinado, humilde, rígido y algo sensible, Lord Summerisle se presenta como una figura encantadora, liberal, segura e intelectual. En cuanto al aspecto técnico del film, no solo resulta destacable el espectacular trabajo de fotografía de Harry Waxman, sino que también la efectiva y atmosférica banda sonora del compositor Paul Giovanni, quien mezcla diversas baladas inglesas con algunos cánticos druidas y celtas, los cuales son utilizados en una serie de números musicales que fueron ampliamente criticados una vez que fue estrenado el film.

Lamentablemente para Hardy y compañía, el proceso de post-producción de “The Wicker Man” estaría plagado de problemas. Poco antes del estreno del film, los nuevos dueños de la productora British Lion, quienes estaban disconformes con el trabajo realizado por Hardy, le exigieron al director editar aproximadamente quince minutos de metraje, con la intención de convertir a la cinta en un producto rentable. A partir de este suceso, nacería una leyenda que tiene relación con el destino del único negativo del metraje original; Supuestamente, fue tal el enfado que les produjo el film a los nuevos ejecutivos de la productora británica, que estos decidieron ocultar el único negativo del metraje original, el cual se cree que quedó enterrado bajo una autopista que eventualmente se construyó sobre las dependencias de la British Lion. Afortunadamente, Peter Snell le había enviado previamente una copia del film original al productor y director Roger Corman, con la intención de que este le ayudara a distribuir la cinta. Eventualmente, la copia de Corman sería remasterizada y exhibida públicamente, lo que le otorgaría tanto al público como a la crítica, la posibilidad de apreciar por primera vez la visión original de Hardy y Shaffer. Pese a que no está exenta de errores, “The Wicker Man” es una película excelente cuyas numerosas virtudes han provocado que sea reconocida como uno de los mejores thrillers de terror de todos los tiempos.


por Fantomas.

11 comentarios:

Jorge - cinenovedades dijo...

Primero y principal, excelente reseña en todo sentido, brindándonos amplia información de todo el proceso de rodaje. Realmente muy bueno.

Tengo unas ganas enormes de ver esta cinta. He visto la remake de Nicholas Cage y me gustó bastante aunque escuche que no les había gustado nada a los que habían visto la original, que no es mi caso. Tendré que comprobarlo cuando la vea.

Saludos, Jorge.

faraway dijo...

The wicker man, claro que sí. El final está increíble.

Jefe Dreyfus dijo...

joder.. que ganas entran de verla después de leerle, amigo. El remake de Nicholas Cage tiene una pinta horrible, pero esto ya son palabras mayores!

Alfredo dijo...

que cagazo el remake....una peli mas, debo decir que esta original, tampoxo me motivo mucho, pero tiene 100 veces mas onda que su "cover"..jaja

saludos

La Butaca Verde dijo...

Después del remake de Anthony Shaffer, sinceramente quedan muy pocas ganas de verla. Pese a escuchar y leer reseñas que hablan muy bien de ella, es dificil superar el trauma...

Un saludo,
Olmedo

Major Reisman dijo...

Buenas

Pues yo creo que ver el bodrio del Cage es un motivo más que suficiente para ver esta película

Es uno de los mejores ejemplos de como convertir una pequeña obra de arte en una basura prefabricada.

Felicidades por el excelente comentario. Un saludo

Psicodeliazombie dijo...

Tal como lo recalcas estamos frebte a una cinta de culto... una pelicula extraña y misteriosa que tiene el alma que su remake no posee...!!!

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Me encanta. A mi se me hace cuesta arriba hablar de esta película como una cinta de terror, yo hablaría más bien de inquietud y misterio, de la congoja de enfrentarse a una realidad –la de una sociedad basada en otro orden- que desconocemos y sobre la cual por ello no podemos ejercer control alguno. Es una película de misterio, quizá horror, y eso si, bastante freaky. Combina escenas en que a uno se le escapa la risa, con otras bastante turbadoras. Y como dices: subversiva. Para la época tuvo que ser chocante, y aun hoy día sigue resultando original.

Salud.

Ivan aka Imazur2002 dijo...

Es una película de culto total, tiene elementos que la hacen una obra única y no es descabellado nombrarla como aspirante a mejor película de cine fantástico de su época en territorio británico.
El remake de Nicolas Cage es indignantemente estúpido, una aberración absurda
Saludos!!

Sam_Loomis dijo...

Esta es una que no he visto hasta la fecha, menciono que vi el remake con Nicolas Cage, y (a excepción de su desenlace) la consideré una horrible pérdida de tiempo. Confío que esta película vale la pena.

Saludos

Möbius el Crononauta dijo...

Otro gran comentario, y una película olvidada pero muy potente y decadente.

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