jueves, 1 de mayo de 2008

Soylent Green: El oscuro futuro que nos espera.

“Soylent Green” (1973), es un film de ciencia ficción del director Richard Fleischer, el cual está protagonizado por Charlton Heston, Leigh Taylor-Young, y Edward G. Robinson.

Nueva York, año 2022. El crecimiento de la población mundial ha explotado, y las ciudades se encuentran abarrotadas de personas. Los recursos naturales se han extinguido en su mayoría, y los pocos existentes solo están al alcance de un grupo minoritario. El millonario Simonson (Joseph Cotten) es asesinado en su departamento y el detective Frank Thorn (Charlton Heston) es enviado a investigar el caso. Con el correr de la investigación, el detective comienza a descubrir una conspiración tras la muerte del magnate, que involucraría a altos ejecutivos de la compañía Soylent, la cual está encargada de producir alimentos artificiales para la población, siendo su producto más popular el Soylent Verde. Lo que Thorn no sabe, es que el oscuro secreto que se esconde tras la compañía puede fácilmente llevarlo a la locura.

Durante el periodo comprendido entre finales de los sesenta y principios de los setenta, el actor Charlton Heston se embarcó en una serie de proyectos de ciencia ficción que con el tiempo se convirtieron en verdaderos clásicos del género. Entre ellos se encuentran “Planet of the Apes” (1968), “The Omega Man” (1971), y la película que ahora nos ocupa. Los responsables de la realización de este film serían su estrella Charlton Heston y el productor Walter Seltzer, los cuales habían estado presionando por años a los ejecutivos de la MGM para que realizaran una cinta sobre el tema de la sobrepoblación mundial, expuesto en la novela “Make Room! Make Room!”, del escritor Harry Harrison. Lamentablemente, los ejecutivos del estudio pensaban que este tema era de poca importancia, por lo que durante un buen período de tiempo se rehusó a siquiera considerar esta idea. Sin embargo, debido a que durante los setentas este tema se puso en boga, el proyecto obtuvo luz verde.

Para conseguir los derechos de la novela, la MGM utilizó uno de los trucos habituales de la industria; ocupó una compañía ficticia para disfrazar el hecho de que era el estudio el que quería comprar los derechos de la novela, se firmó un contrato que impedía que el autor de la novela tuviera control alguno en la confección guión, y además se lograron que Harrison no obtuviera ninguna ganancia con el lanzamiento de la película. Es debido a esta artimaña, que el guión presenta algunas marcadas diferencias con la novela original. La principal diferencia está dada por la solución que le dan las autoridades a la hambruna que vive gran parte de la población (para saber de lo que estoy hablando vean la película). Este cambio es de suma importancia ya que gran parte de los acontecimientos están ligados al misterio que rodea a la compañía Soylent, por lo que la cinta desarrolla una historia completamente diferente a la de la novela. Además, se escogió el título “Soylent Green” para evitar que confundieran a la producción con la serie “Make a Room for Daddy”, emitida en los Estados Unidos entre los años 1953 a 1964.

Lo que si comparten la novela y la película es la idea de un mundo absolutamente sobrepoblado. En este nuevo mundo la clase media ha desaparecido, dividiendo a la sociedad en dos grupos, donde uno de ellos es una masa sumida en la más absoluta pobreza, la cual en su gran mayoría ni siquiera tiene un lugar en el cual vivir, y el otro es una élite oligárquica que vive con todas las comodidades posibles, incluyendo a bellas chicas que forman parte del mobiliario de sus lujosos departamentos. En este futuro distópico, incluso los productos de primera necesidad resultan ser un lujo inalcanzable. Elementos como el jabón, el agua, y la electricidad, entre otros, han pasado a ser bienes de lujo. Todo esto es graficado hábilmente por el director, quien muestra como los menos afortunados duermen hacinados en las escaleras de los edificios, o en camas improvisadas al interior de las iglesias.

De la misma forma, el crecimiento sin control de la población va acompañado de una escasez de alimentos para abastecer a una humanidad cada vez más aproblemada. Las granjas de alimentos sintéticos están custodiadas como si fueran bancos, y el alimento orgánico Soylent, en particular el Soylent verde, ha pasado a ser la principal fuente de alimento de la población. Y es que las frutas y las verduras están a precios inalcanzables, así como también la carne, alimento que ni siquiera los ciudadanos más acaudalados pueden conseguir con facilidad. Esta situación queda perfectamente establecida en la escena en la que Sol (Edward G. Robinson) y Thorn comparten un almuerzo hecho con alimentos que el detective sustrajo del departamento de Simonson. En los rostros de ambos personajes, en especial en el de Sol, se refleja una dicha inimaginable, dando a entender que el solo hecho de comer una hoja de lechuga o una pequeña manzana es un verdadero lujo en una sociedad sumida en la más completa pobreza.

El personaje de Edward G. Robinson es de suma importancia al momento de establecer una diferencia entre lo que alguna vez fue la Tierra, con el presente apocalíptico que están viviendo. Sol es un sobreviviente de lo que él llama “los buenos días”, y es el único personaje del film que vivió en un mundo en el cual no existía una escasez de recursos. Es la prueba viviente de que alguna vez existió un mundo rico en vegetación, no azotado por el infame efecto invernadero, en el cual no existían temperaturas elevadas de forma constante, ni tampoco se vivía en una nube de polución. Aquel mundo tampoco estaba sobrepoblado, por lo que sus habitantes no tenían la necesidad de enfrascarse en una lucha constante por el alimento, cosa que sucede habitualmente en la ciudad donde habitan los protagonistas. Básicamente, Sol es un personaje que extrae fuerzas de su pasado para sobrevivir en un presente inhóspito, el cual odia más que nada en la vida.

La evolución de este personaje también sirve como excusa para tratar el controversial tema de la eutanasia. En un determinado momento del film, Sol toma una decisión influenciada por el sombrío presente en el que está inmerso. Dicha decisión implica su ingreso a un lugar llamado “El Hogar”, que no es más que una clínica de extermino voluntario. Sus últimos momentos son graficados en una secuencia de tintes oníricos, en la que imágenes del mundo natural son acompañadas por música clásica, algo completamente acorde con el momento. Esta escena además tiene una significancia especial, debido a que al momento de filmar la cinta, el actor padecía un cáncer terminal el cual le quitó la vida tan solo nueve días después de terminado el rodaje, por lo que la secuencia en cuestión posee una carga emotiva bastante potente.

Richard Fleischer, quien tras la Segunda Guerra Mundial estuvo a cargo de una serie de cintas de cine negro, vio como a mediados de la década del cincuenta su carrera dio un vuelco hacia el género de la ciencia ficción con películas como “20.000 Leagues Under the Sea” (1954) y “Fantastic Voyage” (1966). En esta ocasión, el director deja de lado los efectos especiales que utilizó en las cintas antes mencionadas, para concentrarse en la construcción de una atmósfera opresiva y caótica mediante el uso de diversas escenas, como por ejemplo aquella en la que una turba enfurecida provoca un serio disturbio tras percatarse de la escasez de Soylent Verde. En lo que a las actuaciones se refiere, el elenco en general realiza un buen trabajo, destacándose Edward G. Robinson, quien no solo interpreta al personaje más carismático del film, sino que además exhibe una gran química con su coestrella, Charlton Heston. Este último por su parte, también realiza una gran labor interpretando a un héroe rudo y algo ambiguo, cuya mayor preocupación es intentar sobrevivir en un mundo cada vez más decadente.

Quizás el único gran problema que presenta el film, es que el paso del tiempo ha provocado que muchos de los adelantos tecnológicos que ahí se muestran hoy estén por completo obsoletos. Algo similar sucede con el diseño de vestuario, el cual dificulta que el espectador acepte por completo que la historia se desarrolla en el año 2022. Pese a estos detalles, “Soylent Green” es una de las mejores cintas de ciencia ficción que aparecieron durante la década del setenta. Pese a las numerosas diferencias existentes entre la novela y la película, ambas obras comparten el mismo mensaje final; si la sociedad no se preocupa de la conservación del medio ambiente, ya sea deteniendo la contaminación provocada por el hombre o terminando con la sobreexplotación de recursos, es bastante probable que terminemos viviendo en una sociedad incapaz de abastecer las necesidades básicas de sus integrantes. En muchos aspectos, estamos ante una cinta que se adelantó a su tiempo, y que cuyo mensaje hoy en día ha cobrado mayor validez.




por Fantomas.

10 comentarios:

Psicodeliazombie dijo...

despues de semanas muy accidentadas he vuelto a actualizar mi blog....


Soylent Green es una de mis peliculas favoritas de los setentas, eso en definitiva es una de las cosas que mas me gusta de la cinta, es su estetica, formas y narrativa totalmente setentera...

saludos...!!!

monapaty dijo...

fantomas, me he interesado en leer todos tus comentarios, y los encuentro extraordinarios. Tu narrativa dinamica y tu lenguaje exquisito ,logra que uno a traves de tu escritura logre sumergirse en la cinta y interesarse en verla. te felicito por tu inteligencia, y por ser tan didactico en tu narrativa.

Pliskeen dijo...

De lo mejorcito de la década, sin duda, y tb del género. Además hoy en día resulta una película muy actual.

Junto a "El planeta de los simios", es una de las mejores incursiones de Charlton Heston en la ciencia-ficción.

Saludos y buena reseña ;)

Katy dijo...

bien bueno tu comentario oye... me gusto bastante, me tinco la película, igual no lo veo muy lejos de la realidad, menos ahora..después de escuchar eso del racionamiento de arroz en EUA, miedooo...
oye fantomas te tengo q decir algo bien serio!!, yo creo q no deberías postear tan seguido, sobre todo en periodo de pruebas, viste q por tu culpa no estudio!!! en vez de leer CIF leo blog!
jajajajaja....
excusa?
besos
estamos hablando!
anda a estudiar!
XD

chau

Jorge - cinenovedades dijo...

No he visto esta cinta, pero es algo que por lo que comentas en tu magnífica reseña, no me lo puedo perder. Me pongo en campaña para verla.

El solo hecho de que una película del año 1973 hable de superpoblación en el mundo y hambruna y aumento en la cantidad de pobres nos da sobradas muestras (como dices en tu reseña) de que fue una cinta adelantada en su época, no muy diferente a lo que puede suceder en muy pocos años, si seguimos así.

Saludos, Jorge de cinenovedades.

cineconchile dijo...

Soylent Green es un tremendo film!!!! Que extraño que aun no hagan un remake de este film,a la vez espero que no lo hagan. Heston en su mejor tiempo y el gran G. Robinson haciendo su último rol
De acuerdo con tu comentario. Adelantada a su época, visionaria.
Saludos y un gran blog el que tienes. Me encanta el cine de antaño!
Estas con tu link en CCC.

Möbius el Crononauta dijo...

Una de las mejores películas de ciencia ficción de los 60 y 70, con el carismático Heston en uno de sus mejores momentos, y un Edward G. Robinson dándonos su último gran papel. La escena de la muerte de Robinson es obviamente estremecedora.
Estéticamente quizás haya quedado algo obsoleta pero sigue siendo un film interesante.

Saludos

Santi dijo...

El trío mágico: "El Planeta de los Simios", "El Último Hombre Vivo" y "Cuando el Destino nos Alcance", las tres maravillas de Sci-Fi del gran Charlton Heston. Quizá esta "Cuando el Destino nos Alcance" es la que me gusta menos de las tres, pero aún así tiene un tono clásico maravilloso.

Una película con gran sorpresa final (que desgraciadamente ya se sabe y se resabe antes de ver la película igualque se sabe el final de "El Sexto Sentido" por ser de dominio popular) y una ambientación extraordinaria.

La atmósfera creada es genial, se palpa la pobreza y el agobio, y tiene momentos realmente geniales como la "comilona" a base de lechuga y tomate que se pegan Sol y Thorn. Precisamente el personaje de Sol coincido que es clave, él es como nosotros, el elemento que tiene la cinta para que nos sintamos reflejados ya que ese personaje conoció el mundo antes de que se convirtiera en lo que vemos en la película. Además, la escena de "El Hogar" es una de las más impactantes, recordadas y posteriormente homenajeadas de la cinta, una maravilla muy acertada.

Charlton Heston está brutal como el detective Thorn, desde luego, y Edward G. Robinson le da una excelente réplica en esta cinta que si bien debe reconocérsele la etiqueta de clásico del cine ha de admitirse que tiene bastantes carencias a nivel técnico y que ha envejecido muy mal (aunque el mensaje sigue vigente 36 años después), pero al igual que "El Último Hombre Vivo" eso parece sumarle más humildad y meancolía al proyecto. Una cinta imprescindible, desde luego.

PD: Respecto a los "adelantos" que comentas es curioso ver a la chica en 2022 jugando a un videojuego tipo "Galaga" como si fuera lo último de lo último (¡estamos hablando de 1973!), resulta sorprendente que en algunos aspectos avanzaran tanto nuestra sociedad y en otros se quedaran cortos.

Santi dijo...

¡Ah! Se me olvidó comentar que recientemente la he visto y también he opinado sobre ella: "Cuando el Destino nos Alcance", ¿Cuál es el secreto de Soylent Green?. Coincidimos bastante en la opinion acerca de este clásico indiscutible ;) .

¡Un saludo!

Anónimo dijo...

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