domingo, 22 de junio de 2008

The Man Who Haunted Himself: La faceta desconocida de Roger Moore.

“The Man Who Haunted Himself” (1970), es un thriller psicológico del director Basil Dearden, el cual está protagonizado por Roger Moore y Hildegarde Neil.

Declarado muerto durante unos breves segundos después de un trágico accidente de coche, Harold Pelham (Roger Moore), un tranquilo hombre de negocios, vuelve a la vida milagrosamente sobre la mesa de operaciones. Sin embargo, algo extraño sucede pues parece que durante aquellos segundos en que fue declarado muerto, un demoníaco y ambicioso doble ha usurpado su identidad, tanto en su vida pública como privada. Cuando regresa a casa, se da cuenta de que su doble no sólo está poniendo en peligro toda su carrera, sino que también está comprometiendo su matrimonio. Es así como Harold Pelham emprende una carrera contra el tiempo que puede llevarlo a los límites de la locura.


Tras el éxito que obtuvo la serie “The Saint” (1962-1969), Roger Moore estaba listo para embarcarse en nuevos proyectos. Es por eso que tan pronto terminó la serie, comenzó a trabajar en dos largometrajes: “Crossplot” (1969) y “The Man Who Haunted Himself”. Esta última estaba basada en la novela “El extraño caso del Sr. Pelham”, del escritor Anthony Amstrong, la cual ya había sido adaptada en un episodio de la serie de televisión, “Alfred Hitchcock Presenta” (1955-1962). Para Moore, este film representaba una oportunidad para demostrar su talento actoral, al mismo tiempo que le servía para explorar un género con el cual no estaba muy familiarizado, por lo que no dudó en aceptar el papel apenas le fue ofrecido.

La cinta trata el clásico tema del doppelganger o del doble maligno, desde la compleja mirada de la psiquiatría, agregándole algunos tintes sobrenaturales. Si bien el film en un principio se presenta de manera bastante realista, a medida que va transcurriendo la trama comienza a tornarse cada vez más surrealista. Esta transición es manejada maravillosamente por el director, quien contrasta el mundo real con el mundo más onírico, utilizando diversos efectos de luces para cada una de las etapas de la cinta. De la misma forma, durante el transcurso del film se puede apreciar como el realizador comienza a utilizar ángulos de cámara cada vez más extraños en las escenas en las que participa el protagonista. Todo esto responde al deseo del director de graficar como el personaje de Roger Moore gradualmente comienza a perder su cordura. Y es que su percepción del mundo se va distorsionando cada vez más a medida que comienza a descubrir lo que le ha sucedido. Al mismo tiempo, el espectador no puede evitar preguntarse si lo que está viendo es obra de la trastornada mente de Pelham, o en verdad responde a algo sobrenatural.

Viendo la historia netamente desde el punto de vista de la psiquiatría, se podría pensar que trata acerca de la crisis masculina de los 40. Se retrata a Pelham como un hombre claramente insatisfecho con su matrimonio y con su propia vida, la cual él considera que es demasiado rígida y aburrida. Como respuesta a todo esto, su subconsciente crea una personalidad alterna, la cual no teme tomar riesgos y se muestra más ambiciosa y desinhibida. En parte, la cinta nos plantea el complejo problema moral de las dicotomías existentes en la personalidad del ser humano, las que llevadas a grados extremos, podrían convertirse en esquizofrenia. Esa lucha interna que todos llevamos entre nuestro lado bueno y nuestro lado malo, es encarnada por el personaje de Moore, quien aparentemente llegó a un punto donde no puede definir su propia personalidad.

Otro punto que resulta importante destacar, es la importancia que Dearden le da a los objetos cotidianos, transformándolos en elementos clave de la historia. Un ejemplo claro de esto son las cerillas que Pelham y su doble tienen la costumbre de partir por la mitad. Para Pelham, estas cerillas quebradas son la evidencia más clara de que su doble ha pasado por los mismos lugares en los que él suele estar. De la misma forma, el director utiliza la música tanto para crear una atmósfera inquietante y opresiva, como para diferenciar a Pelham con su doble. El eficiente uso de la banda sonora y la transformación de objetos comunes y corrientes en elementos simbólicos o amenazadores, son dos herramientas que el director Alfred Hitchcock solía emplear en sus trabajos, y que en esta ocasión Dearden utiliza con bastante maestría.

Por otra parte, el director optó por filmar en locaciones reales en vez de utilizar la infraestructura propia de un estudio, con el objetivo de darle un mayor realismo a una cinta que presenta una premisa bastante fuera de la común. Gran parte de la acción se desarrolla al interior de la casa del protagonista, por lo que somos invitados a ser testigos de cómo su vida familiar comienza a caerse a pedazos con la supuesta aparición de su siniestro doble. Al mismo tiempo que las actividades de Pelham se tornan más extrañas y aterradoras, el ritmo narrativo y el estilo visual del film se vuelven más frenéticos. Existe una sensación palpable de desesperación y paranoia, que lentamente comienza a llevar a los bordes de la locura al protagonista. Como ya había mencionado anteriormente, el trabajo de fotografía de Tony Spratling y la banda sonora de Michael J. Lewis colaboran activamente en la construcción de la atmósfera onírica que domina al relato, destacándose como parte de los puntos altos de la producción.

El productor/escritor no acreditado de la cinta, Bryan Forbes, dijo en una ocasión que Roger Moore “siempre había sido subestimado como actor”, y la verdad es que su trabajo en esta película comprueba dicha afirmación. Y es que Roger Moore entrega la que tal vez es la mejor interpretación de su carrera. El actor da vida de manera creíble a las dos personalidades de Pelham, llevándose todo el peso dramático de la cinta. Por un lado está el hombre organizado y obsesivo que nunca hace nada fuera de lo común, mientras que en la vereda contraria está el hombre amante de los autos deportivos, que le gusta el juego y las mujeres. Hildegarde Neil por su parte, interpreta de buena manera a la esposa del protagonista, la cual no logra comprender que es lo que le sucede al hombre que ama. De la misma forma, Thorley Walters y Freddie Jones realizan un estupendo trabajo interpretando a los conocidos del atormentado y confundido Harold Pelham.

“The Man Who Haunted Himself” es una verdadera joya olvidada del cine británico. Tiene una trama interesante que presenta momentos de real tensión, y contiene una serie de escenas de tinte onírico cuyo atractivo visual es innegable. Dearden logra un fino equilibrio entre el suspenso y el horror sobrenatural, lo que culmina con un sorprendente y ambiguo final, que esquiva las soluciones fáciles y que sin duda invita a pensar al espectador que no podrá evitar sentirse algo confundido. Basil Dearden fue un director interesante que curiosamente fallecería en un accidente automovilístico unas pocas semanas después del estreno de la cinta, supuestamente en el mismo lugar donde el personaje interpretado por Moore sufre el accidente al inicio del film. En definitiva, esta película no sólo presenta una faceta desconocida de Roger Moore, sino que además presenta una peculiar mirada al tópico de la doble personalidad.



por Fantomas.

11 comentarios:

Möbius el Crononauta dijo...

Últimamente resulta todo un placer pasarse por aquí y descubrir tantos títulos olvidados o desconocidos. Muchos no perderemos de vista tus recomendaciones.

Saludos!

Álvaro dijo...

Parece interesante,intentaré verla!

Sam_Loomis dijo...

Nunca había oído de esta. Pero el tema que trata del doble maligno/doppelganger siempre es uno que me llama la atención en la ficción. La tengo pendiente.

Grandes saludos

Psicodeliazombie dijo...

El cine fantastico britanico es una de las escuelas del cine de horror actual...!!! Espero ver esta maravilla pronto...

Anónimo dijo...

Fantomas una vez mas,comentas una cinta interesante de verla.Tu narrativa es muy entretenida,logrando que tus lectores descubran nuevas peliculas para ver. felicitaciones

Jorge - cinenovedades dijo...

Esta cinta no la he visto, pero todos los films de suspenso que traten temas sobre personalidades múltiples son de mi gusto, asi que intentaré verla.
Gran reseña como siempre! Saludos!

Pliskeen dijo...

No conocía este film, pero la trama suena muy interesante.

Roger Moore quedó demasiado encasillado, tanto por James Bond como por sus posteriores imitaciones a las que él mismo se prestó. Vamos, que el encasillamiento fue tanto culpa suya como del público, aunque de vez en cuando intentara desquitarse de esa imagen de galán.

A ver si con un poco de suerte logro hacerme con esta película :)

Saludos ;)

Andrés Olaizola Pérez dijo...

Desconocia completamente esta película. No me lo imaginaba a Roger Moore en un thriller.

Salu2!

Arkón dijo...

Casualmente vi hace poco esta película y me llevé más o menos la misma impresión que tú. Moore está estupendo y la historia está muy bien llevada, y también es curioso comprar el final de la película con el del capítulo de "Alfred Hitchcock Presenta" que cuenta la misma historia.

Un saludo.

farruca56 dijo...

Ya me habian comentado esta película como muy buena, y después de leer este blog quiero verla.Lamentablemente no la encuentro por ningún lado. Alguien tiene idea de donde la puedo ubicar?.

Anónimo dijo...

Yo vi la película hace como 30 años por televisión y me fascino. Ojalá pudiera volver a verla, pero no se cómo.

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