miércoles, 20 de agosto de 2008

The Night Of The Hunter: El retrato de una pesadilla infantil.

“The Night of the Hunter” (1955), es un thriller del director Charles Laughton, el cual está protagonizado por Robert Mitchum, Shelley Winters y Lillian Gish.

Son los años de la Depresión en una pequeña población de Virginia Occidental. Ben Harper (Peter Graves) es un padre de familia que tras el robo de 10.000 dólares y el asesinato de dos personas, confía a John, su hijo de diez años (Billy Chapin), el lugar donde escondió el dinero antes de ser ejecutado en la horca. Tanto el pequeño como su hermana Pearl (Sally Jane Bruce), de tan solo cinco años, prometen no revelar el secreto ni siquiera a su propia madre. Sin embargo, Harry Powell (Robert Mitchum), un falso predicador que compartió celda con Ben durante sus últimos días de vida, hará todo lo posible con tal de conseguir el preciado botín.

La novela de Davis Grubb, “The Night of the Hunter”, estaba en las listas de best-sellers a principios de 1954, cuando el productor Paul Gregory pensó que su adaptación cinematográfica sería el proyecto perfecto para el debut como director del actor Charles Laughton. Ambos habían trabajado juntos en diversas obras de teatro y Gregory, quien nunca había producido una película, pensó que esta era la oportunidad perfecta para volcar el talento del problemático actor a la dirección. Fue así como decidieron contratar al poeta y periodista James Agee, quien había hecho un estupendo trabajo con el guión de “The African Queen” (1951), del director John Huston. Lo que ellos no sabían era que el escritor para aquel entonces se encontraba batallando con el alcoholismo, lo que dificultó el proceso de confección del guión. De hecho, según el mismo Gregory: “Los créditos decían que James Agee había escrito el guión de la cinta, pero la verdad es que él se encontraba ebrio rodando por el piso la mayoría del tiempo”. A raíz de esto, durante mucho tiempo se dijo que fue Charles Laughton quien finalmente escribió el guión del film. Sin embargo, el 2004 se encontró una copia del primer borrador escrito por Agee, el cual venía a confirmar que gran parte de la autoría del guión le correspondía a él.

En lo que respecta a la elección del elenco, desde el momento en que se embarcaron en el proyecto tanto Laughton como Gregory pensaron en darle el rol del retorcido villano a Robert Mitchum, debido a la peculiar personalidad del actor y a la capacidad que este poseía de transmitirle cierto nivel de incertidumbre al espectador. Una vez que Mitchum se sumó a la producción, la United Artist le otorgó un presupuesto de 700.000 dólares a la misma, lo que desde luego alegró a Laughton. El resto del elenco estaría conformado por las actrices Shelley Winters y Lillian Gish, y los niños Sally Jane Bruce y Billy Chapin. Lamentablemente, Laughton desarrollaría una marcada aversión por los precoces actores, la que se acrecentaría aún más cuando escuchó al pequeño Billy Chapin presumir acerca de un premio que le había otorgado el círculo de críticos de Nueva York, por su trabajo en una obra de teatro. A raíz de esto, a Robert Mitchum no le quedaría más remedio que asumir la dirección de los niños.

Más allá de los problemas tras las cámaras que sufrió la producción, esta es recordada como una de las obras más extrañas del cine norteamericano, razón por la cual fue tildada de abominación al momento de su estreno. Y es que básicamente se trata de una historia para adultos contada a través de los ojos de un niño. Al mismo tiempo, es una suerte de relato bíblico donde la violencia y el sexo son condenados como actos inmorales, y donde existen elementos propios del cine de terror y ciertos toques de humor macabro. Como si la mezcla temática no fuera suficiente, Laughton junto con el director de fotografía Stanley Cortez, se encargan de que en cada una de las escenas del film convivan los antagonismos más ancestrales y primarios conocidos por el hombre, como lo son el bien y el mal, el amor y el odio, la luz y la oscuridad, la presa y el cazador, y la inocencia y el pecado, entre otros. Todo esto es reforzado con una estética similar a la presente en el expresionismo alemán, lo que provoca que todo el relato sea visto como una pesadilla vívida, que rápidamente atrapa al espectador entre sus luces y sus sombras.

La historia entre otras cosas, es una dura crítica a la sociedad rural americana, puritana y retrógrada, con los conflictos y contradicciones que todo ello genera, la cual es representada por el personaje de Robert Mitchum, que no es más que un lobo con piel de oveja. Y es que se trata de un hombre que predica la palabra del Señor, que condena la lujuria, la avaricia y la mentira, pero que sin embargo enamora y asesina viudas con el fin de quedarse con su dinero, supuestamente para realizar la labor que le ha encomendado Dios. La misma hipocresía se ve reflejada en el personaje de Shelley Winters, la cual al verse sometida a la influencia de su nuevo marido, comienza a predicar su mensaje aún cuando no piensa lo mismo que él. Básicamente, ambos personajes son fruto del mal momento que atravesaba Norteamérica en aquel entonces, lo que llevó a muchos ciudadanos a refugiarse en el fanatismo religioso como única solución a sus problemas.

Por otro lado, en el relato se exhibe una marcada misoginia por parte del falso predicador, lo cual no era más que el reflejo de la actitud del mismo Laughton (cuya homosexualidad fue revelada por su viuda, la actriz Elsa Lanchaster, algunos años después de su muerte). Harry Powell no solo reacciona de la peor manera posible a cualquier atisbo de coquetería femenina, sino que además no duda en demostrar el “asco” que le provoca una bailarina de un club nocturno. Al mismo tiempo, una vez que el siniestro predicador ha conseguido casarse con la inocente viuda interpretada por Shelley Winters, rechaza todo tipo de contacto físico con ella, demostrando su repulsión por el género femenino. Aunque la particular actitud de Powell podría ser interpretada como un indicio de sexualidad reprimida, la teoría de la misoginia cobra fuerza una vez que se analiza el comportamiento de la pequeña Pearl, quien pese a los malos tratos que recibe de su nuevo padrastro, sigue añorando estar a su lado como si fuera su verdadero padre. Este patrón de conducta también lo adopta la joven Ruby (Gloria Castillo), quien sigue enamorada de Powell pese a conocer los actos atroces que este ha cometido. “Que tontas son las mujeres”, dice el personaje de Lillian Gish en un momento del film, refiriéndose a las muchachas que se emocionan con sus sueños de amor, idea que al parecer era compartida por el director.

En muchos sentidos, Harry Powell podría ser considerado como la encarnación el mal, pero visto desde la perspectiva distorsionada y maravillosa de la mente infantil. Es un personaje fantástico inserto en un relato costumbrista, un fantasma de la religiosidad más malsana, que resulta ser absolutamente omnipresente. De hecho, la persecución que el predicador lleva a cabo en busca de los dos hermanos es retratada como si se tratara de una pesadilla infantil. El río por el que huyen los pequeños está plagado de diferentes criaturas nocturnas que los observan de manera acechante, a lo que se suma la silueta de su perseguidor montado a caballo, tarareando una canción de cuna que adquiere tintes siniestros. Para redondear la idea de que se trata de una fábula macabra, los niños eventualmente llegan a la casa del personaje de Lillian Gish, la cual es una especia de hada madrina que los acoge en su hogar con el fin de protegerlos del mal existente en el mundo, tarea que por momentos parece ser casi utópica.

Gran parte del encanto de “The Night of the Hunter” está dado por la espectacular actuación de Robert Mitchum. El actor da vida a uno de los villanos más aterrorizantes de la historia del cine, el cual se caracteriza por ser un hombre sicótico y brutal, que al mismo tiempo se presenta como un tipo cobarde y reprimido. De la misma forma, el resto del elenco realiza una labor impecable, otorgándole una mayor credibilidad a un relato dominado por su innegable atmósfera onírica. Lamentablemente, pese a contar con un elenco envidiable, escenas inolvidables, un guión inteligente, y una atmosférica banda sonora compuesta por Walter Schumann, la cinta tuvo una pésima recepción por parte del público y de la crítica al momento de su estreno, razón por la cual Charles Laughton decidió no volver a dirigir una película. Como suele pasar con muchas obras incomprendidas, tuvieron que pasar un par de décadas para que esta producción no solo fuese reconocida como un film de culto, sino que además para que fuera señalada como una verdadera obra maestra del cine norteamericano.



por Fantomas.

11 comentarios:

ZesTT dijo...

Espectacular trabajo, muy bueno de verdad. Información muy completa de una de la películas mas inquietantes que ha dado Hollywood.

Gloria dijo...

Muy interesante post sobre un filme imprescindible.

Sólo un par de puntualizaciones: el aura de "problemático" de Charles es un sambenito que le pusieron gente como Hitchcock, Korda o Sternberg, pero lo cierto es que directores como Lubistch, Wilder, Renoir o Preminger trabajaron de maravilla con él... sin negar que Laughton podía ser difícil de dirigir en ocasiones , lo cierto es que el "problema" también podría residir en los directores: había quien consideraba que los actores eran ganado o marionetas que debían seguir las órdenes ciegamente, y había quien le consideraba a los actores como seres sentientes, y a Laughton un actor sensible y de talento a quien valía la pena escuchar si tenía algo que decir sobre el filme o su personaje.

Respecto a lo de que Laughton odiaba a los niños, es una insidiosa leyenda urbana originada por la viuda de laughton (quien, por cierto, nunca estuvo presente en el rodaje de "La Noche del Cazador"), y que muchos han "comprado" durante años sin molestarse en confirmar si era cierto o no: por suerte, en el 2002, Preston Neal Jones publicó un libro, resumen de muchos años de investigación, y con entrevistas a muchos de los participantes, y es evidente en sus testimonios que Laughton dirigió personalmente a los niños, y que no los "odiaba" en absoluto... de hecho, se mostraba muy paciente con ellos.

Reforzando los testimonios del libro de Jones, Robert Gitt presentó recientemente un montaje de escenas descartadas del filme (sobreviven hasta 8 horas! de material), que viene a ser un fascinante "making of" del film, y en el que se ve realmente como Laughton dirigía a los niños: todos los que han visto ese documental coinciden en que es obvio que Laughton los dirigía, y con mucho tacto.

Para más información:
http://rootingforlaughton.blogspot.com/2006/10/heaven-and-hell-to-play-with-filming.html

http://rootingforlaughton.blogspot.com/2006/10/documentary-charles-laughton-directs.html

Pliskeen dijo...

Peliculón con un gran Mitchum interpretando a uno de los mejores villanos de la historia del cine.

Un film imprescindible.

Saludos ;)

babel dijo...

Pues tendré que hacerme con ella, porque leyendo el post parece que se trata de una gran película. Aunque Mitchum no me hace demasiado, pero la temática me atrae mucho.
Un saludo!

Pablo dijo...

Maravillosa la historia que nos cuenta el gran Charles Laughton. Una obra maestra en todos los sentidos. Una película que todo aquel que haya tenido la suerte de haberla visto (ya se puede morir a sus anchas). Y no es broma. Muy , pero que muy bueno tu comentario, amigo Fantomas. Saludos!!!
http://pablocine.blogia.com

Möbius el Crononauta dijo...

Fue una lástima que Laughton decidiera no dirigir más. Gran crónica para una excelentísima película.
Aunque Laughton no odiara a los niños, ¡yo prefiero imaginarlo exasperado por tener que lidiar con infantes!

Sam_Loomis dijo...

Clásico título del que hablas Fantomas. Reitero que Robert Mitchum es todo un actorazo que hace bien de personajes torcidos.

Saludos

Ramón Ramos dijo...

Una película muy interesante, sobre todo teniendo en cuenta que es la única dirigida por Charles Laughton. Robert Mitchum llena la pantalla. Muy buena reseña.
Saludos,

Anónimo dijo...

Hola Fantomas,excelente comentario,con buena y entretenida informacion.Como siempre felicitaciones.

bones dijo...

se ve qe el post esta currao pero esta peli no la e visto asi qe no voy a opinar de ella.
fantastico trabajo.

darkerr dijo...

Excelente post dedicado a una gran obra del mejor cine, sin duda es una muy imprescindible reseña para apreciar mejor este clásico. Saludos¡¡.

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