domingo, 14 de septiembre de 2008

The Grave Of The Fireflies: La consecuencia más terrible de la guerra.

“Grave of the Fireflies” (1988), es un film de animación japonesa escrito y dirigido por Isao Takahata, el cual está basado en la novela semi-autobiográfica del mismo nombre del escritor Akiyuki Nosaka.

Año 1945, la zona portuaria de Kobe. El padre de Seita de trece años, y de Setsuko de cinco, está combatiendo en la Armada japonesa mientras la madre es herida en un bombardeo y muere. Seita intenta hacerse cargo de su hermana, y se instalan en la casa de una tía. Las penurias de la situación terminan agriando la relación, y Seita decide abandonar a su pariente y alojarse con su hermana en una cueva a orillas de una laguna. A pesar de algunas alegrías efímeras, la vida es demasiado dura, y los pequeños tendrán que intentar sobrevivir hasta que termine la guerra.


El estudio Shinchosha realizaría su primera película animada en 1988 con la ayuda del Estudio Ghibli, al que contrató para realizar la animación. “La tumba de las luciérnagas” es la primera película de Isao Takahata (director de las series animadas “Heidi” y “Marco”) en Ghibli, y está basada en la novela parcialmente autobiográfica del novelista japonés Akiyuki Nosaka. El escritor concibió su novela como una disculpa dedicada a su propia hermana, que murió de malnutrición, y se basa en la propia experiencia del autor durante el bombardeo de Kobe en 1945. Aunque el tema parecía ser realmente inusual para una cinta de animación en aquella época, no era la primera que lidiaba con una situación similar. Dicha distinción le corresponde al film “Barefoot Gen” (1983), del director Masaki Mori, el cual relataba lo acontecido tras el bombardeo atómico de Hiroshima.

La historia nos muestra de manera cruda y realista las dificultades y penurias de dos pequeños niños, víctimas indefensas de la amenaza bélica que se cierne sobre ellos, mostrándonos tal vez la cara más desgarradora de la guerra. Será a causa de los bombardeos norteamericanos a civiles que tenían por objetivo “debilitar la mano de obra de Japón”, que Seita y Setsuko perderán a su madre, que acabará falleciendo a causa de las quemaduras producidas por las bombas incendiarias. En esta situación de orfandad, y tras deambular por los restos de lo que alguna vez fue su hogar, no les quedará más opción que pedir asilo en la casa de una tía, lugar en el cual además de tener que lidiar con los efectos colaterales de la guerra, como lo son la escasez y el racionamiento de comida, tendrán que soportar el maltrato de la mujer que los hospeda, que ve en los pequeños una amenaza cierta a la supervivencia del resto de los integrantes del hogar.

Desilusionados por la actitud de su familiar, el joven Seita y su hermana Satsuko se van a vivir a una cueva junto a un lago, lugar donde podrán dar rienda suelta a sus deseos de libertad, pero que sin embargo no les traerá más que dificultades tanto alimenticias, higiénicas, y existenciales, intensificando sus penurias. No es poca la gente que responsabiliza a la tía como la gran culpable de que los pequeños tengan que valerse por ellos mismos, a sabiendas de que probablemente no van a ser capaces de sobrevivir. Sin embargo, el mismo Takahara ha mencionado que pese a que la cinta se centra en la historia de los hermanos, el tema de fondo es que la guerra es un tiempo difícil para todos. La tía también tiene problemas para alimentar a los suyos, viéndose obligada en más de una ocasión a comer los restos de comida pegados en el fondo de la olla para poder sobrevivir. Seita por su parte, pese a que se trata solo de un niño, la situación le exige una maduración precoz que pareciera estar fuera de sus posibilidades o su voluntad.

Será el orgullo, o un arrebato infantil si se prefiere, lo que desencadena que Seita tome la funesta decisión de abandonar la casa de su tía en compañía de su hermana. Pese a estar conscientes de la gravedad de la situación y al dificultoso futuro que los espera, los niños asumen los problemas con resignación, tragándose sus penas, en especial Seita quien ahora debe cumplir las labores de padre y madre de la pequeña Satsuko. En su nuevo hábitat, los pequeños se dedicarán a recordar tiempos mejores, donde la comida y el dinero no les era escaso, y su madre se encontraba dispuesta a atender todas sus necesidades. Y es que los niños no pierden su condición de niños pese a todo; construyen columpios, cazan luciérnagas, y echan a volar su imaginación, intentando escapar por un momento de la cruenta realidad.

Takahara construye una cinta trágica, inmensamente dolorosa, que muestra una realidad que usualmente preferimos ignorar. Son pocas las películas que causan el efecto que produce esta, dejando al espectador con un dejo de impotencia y con una tristeza sobrecogedora, al ser testigo de cómo el entorno de los niños, y finalmente el mismo Seita, autoproclamado como el protector de su pequeña hermana, son incapaces de evitar la escalada de acontecimientos trágicos de los que son víctimas. Seita al abandonar la casa de su tía, no le quedará más opción que comenzar a robar para sobrevivir, sufriendo la golpiza de los propietarios de los bienes que sustrae, y arriesgándose a ser una víctima más de los bombardeos al incursionar en los hogares desprotegidos a causa de estos, en busca de elementos intercambiables por comida.

Takahata además aprovecha este entorno realista para integrar más de algún simbolismo, otorgándole una trascendencia dramática a los objetos, en especial a una caja metálica de caramelos, que en cierto modo pasa a ser un contenedor del amor incondicional entre los hermanos. Hasta cierto punto, los caramelos y las luciérnagas pasan a tener un significado similar; ambas representan una luz de esperanza en un mundo oscuro y desolador, dominado por el miedo, el egoísmo y la violencia, donde los recuerdos de los momentos felices vividos parecieran ser la única vía de escape que se tiene. Existe además una analogía entre la corta vida de las luciérnagas y el número limitado de caramelos, con la vida de los pequeños. Si bien ellos no están exentos de momentos llenos de felicidad y tranquilidad, estos serán breves y limitados, lo que irá apagando la vida y el alma de los pequeños de manera lenta y dolorosa. “¿Por qué las luciérnagas mueren tan pronto?”, preguntará la pequeña Setsuko en un pasaje del film. Esto no es más que una metáfora en forma de pregunta, que al espectador una vez terminada la película le costará responder.

La dirección de animación y diseño de personajes corrió a cargo del talentoso Yoshifumi Kondo, el que luego se encargaría de dirigir "Whisper of the heart" (1995) para los estudios Ghibli. Sin dudas que Setsuko es uno de los personajes más reales y queribles que se hayan visto en el cine animación. Actúa con la ingenuidad, el candor y la curiosidad normal de una niña de su edad, llegando con facilidad al corazón del espectador que tendrá que ver con amargura todo lo que le sucede a la pequeña. Seita por su parte, es un personaje que hará hasta lo imposible por ayudar a su hermana, sin importar que esto signifique robar o tragarse la inmensa pena que siente tras la muerte de sus seres queridos, con el fin de mantener la integridad emocional de su hermana.

Al momento de su estreno, el film fue lanzado junto con “My Neighbor Totoro” (1988), de Hayao Miyazaki, en parte para atenuar el impacto que “La tumba de las luciérnagas” podría producir en los niños, decisión que encuentro absolutamente acertada. Takahata nos entrega una película tierna, infinitamente emotiva, y efectista al momento de mostrarnos los efectos de la guerra. Todo esto, más la sobrecogedora banda sonora de Michio Mamiya, construyen una de las películas más tristes de la historia del cine de animación, una que difícilmente puedes olvidar luego de haberla visto. Una película de aquellas que te desgarran el corazón, y que al mismo tiempo sirve como evidencia del excelente cine de animación que los japoneses han realizado durante todos estos años.




por Fantomas.

19 comentarios:

Katy dijo...

recordé q siempre quise ver esta película... la leí en una de mis revistas..., pero me aleje del mundo del anime y la olvide completamente...
quisiera verla!! :P ijiji así q si me la pudiera prestar, yo seria muy feliz! aunq tal vez no tanto, porq por tu post, claramente lloraría al verla...
una reseña interesante y dedicada como siempre...

un besi, aprovecha a full el poco descanso q tenemos...
te quieroo, estamos hablando..
chauuu
=)

Cecil B. Demente dijo...

Había oído nombrar esta película pero es la primera vez que leo una crítica sobre ella, parece emotiva y sobrecogedora, realmente la dejas impresionante, a ver si me la bajo y convenzo a elprimerhombre para que la critique en el blog...

ZesTT dijo...

Os la recomiendo enormemente, una de las mejores cintas de animación jamás hechas, con sentimiento y brillantez. ENORME

Anxie dijo...

Me encanta la animacion japonesa, desde que me empape de manga y anime.

Muy interesante el relato, atrapante...

Habra que adrentarse mas en este tipo de producciones...

Saludos cordiales.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

No soy especial devoto del manga, pero todo lo que sale de los estudios Ghibli me encanta. Ésta cinta la tengo en casa pero aún no le he echado el ojo.
Tu reseña me anima a hacerlo en breve :)

Saludos ;)

babel dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo: pocas películas poseen la fuerza y causan las sensaciones de esta cinta. Hace algunos años que la vi, pero merece ser revisada de vez en cuando.
Buena reseña, saludos!

Alejandro the Wyvern dijo...

esta si que no la vi

gran reseña, la voy a buscar

cuando la veo te lo agradeco o te aborrezco

je je je seguro te agradezco

nos vemos

Anchiano dijo...

Excelente reseña. Esta película es una obra maestra de la animación y uno de los dramas más terribles que he podido ver en todos mis años de vida. Recuerdo haber llorado muchísimo con ella: una vez la has visto no la olvidas jamás. De hecho, creo que todo el mundo debería de ver esta extraordinaria cinta.

Igor Von Slaughterstein dijo...

¿Volvemos a la animación japonesa? ¡¡Excelente!! Por desgracia mucha gente piensa que este mundillo se reduce al manga (casi siempre horrendo, en mi opinión) y se pierden joyas como la que comentas.

Saludos!!

yorgos dijo...

Una película muy triste y muy crítica, digna del mejor cine de animación japonés. Realmente no se olvida con los años, y eso hace que siga siendo y será actual. No sabía que la idea procediera de notas autobiográficas. Un buen apunte dentro de un muy buen post.
Un saludo!

Jorge - cinenovedades dijo...

A decir verdad, no la he visto. Voy a tratar de buscarla, ya que con tu excelente reseña me has dejado bien en claro que es una cinta de animación de enorme calidad, y que encima trata un tema durísimo como la soledad y la tristeza en medio de una guerra.
Impecable reseña, Saludos!

H dijo...

muy interesante!!!
se nota una gran animacion y un tema duro
salutes desde SCI TERROR
H

Milgrom dijo...

Avisar de que es una peli que te deja muy hundido y que es una de las historias más tristes que he podido ver. Máxime cuando es semiautobiográfica. Recomiendo ver la versión en DVD en la que hay una entrevista al autor del libro en el que se basa.

bones dijo...

mira fantomas, me an enviado un meme y cuando lo termone se lotengo qe mandar a seis personas mas, ¿quieres qe te lo mande ?

contestame en mi blog.

chaoooooo.

Álvaro dijo...

Peliculón,de lo mejor del cine de animación para mentes maduras que se ha hecho,aparte de la belleza del dibujo en sí,el alma que tiene la hace muy poderosa.

Sam_Loomis dijo...

Aunque me parecen interesantes, el anime no es algo de mi agrado. Menos cuando se trata de historias dramáticas hechas en este formato.

¡Muchos Saludos!

darkerr dijo...

Esta pelicula ha de estar en algún lugar de mi casa, y yo aun sin verla, increible que me este perdiendo una experiencia como la que describes. Muy buena reseña y critica, formidable diría. Saludos¡¡¡

Damián de Haedo dijo...

Mi Vecino Totoro me gustó mucho... Esta no la ví, pero la re conozco.

IRIAN-HALLSTATT dijo...

Saludos.

Una de las piezas clave del anime. Demoledora. Has hecho un análisis de lo más completito. Por cierto, “Barefoot Gen” es también realmente aniquiladora, y ya que subrayas sus afinidades, a mi me recuerda también a la más actual “Nadie Sabe” del genial Koreeda.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...