martes, 9 de diciembre de 2008

Straw Dogs: La bestia que todos llevamos dentro.

“Straw Dogs” (1971), es un thriller del director Sam Peckinpah, el cual está protagonizado por Dustin Hoffman y Susan George.

David (Dustin Hoffman) es un matemático norteamericano que con la intención de huir de la violencia de su país, se muda a un pequeño pueblo de Inglaterra con su nueva esposa inglesa Amy (Susan George), esperando encontrar allí la tranquilidad necesaria para trabajar. Sin embargo, a su llegada Amy se reencuentra con un antiguo novio que trabaja en el pueblo, el que será contratado junto con otros hombres para realizar unas obras de construcción que su nuevo hogar necesita. Lamentablemente, estos hombres se encargarán de hacerle la vida imposible a la pareja recién llegada, desafiando la paciencia del introvertido David.

Luego de la frustrante relación entre el Sam Peckinpah y la Warner Brothers, principalmente por la censura que el estudio le aplicó a la cinta “The Wild Bunch” (1969), el director se encontró con la novela “The Siege of Trencher´s Farm” del escritor Gordon Williams, la cual de inmediato llamó su atención. Por ese mismo motivo, el realizador rápidamente compró los derechos del escrito para comenzar a trabajar en una adaptación. Sin embargo, lo que más le llamaría la atención del proyecto sería la posibilidad de filmar por primera vez en Europa, y lo que era aún más importante, con total independencia creativa, privilegio que no le fue otorgado por los grandes estudios de Hollywood. El rodaje de la primera cinta de Peckinpah ajena al género del western sería realizado en diversas zonas rurales de Inglaterra, y en los estudios London´s Twickenham, no sin algunos inconvenientes. Por esa misma razón, el mismo director calificaría a esta producción como una de las más dolorosas, difíciles, y menos satisfactorias de su carrera.

El primero de los problemas que se le presentaron al director, tuvo relación con el guión que escribió para la cinta. Cuando el productor Daniel Melnick tuvo la posibilidad de leerlo, se mostró desilusionado por la escasez de violencia que presentaba la historia, por lo que contrató a David Zelag Goodman para rescribir el guión junto a Peckinpah. De un momento a otro, el director vio como la libertad creativa que pensaba tener desaparecía por completo. Para colmo, ni el elenco seleccionado ni el equipo de producción, eran del agrado del realizador. Antes de contratar a Dustin Hoffman para interpretar al protagonista, fueron considerados los actores Donald Sutherland, Jack Nicholson y Sidney Poitier. Algo similar sucedió a la hora de escoger a la actriz encargada de interpretar a Amy. Antes de seleccionar a Susan George, se pensó en las actrices Diana Rigg, Charlotte Rampling y Helen Mirren. Pero quizás el problema más grave tuvo relación directa con el mismo Peckinpah. Tras contraer neumonía por estar bebiendo toda una noche junto al mar acompañado por el actor Ken Hutchison, el director tuvo que ser internado en un hospital poniendo en riesgo el rodaje. Debido a esto, a su regreso su puesto le fue devuelto con la única condición de mantenerse sobrio durante el resto de las filmaciones.

Como gran parte de los films de Peckinpah, “Straw Dogs” es una cinta definitivamente machista, en la cual los roles masculinos y femeninos están fuertemente definidos, al punto que por momentos caen en la caricaturización, todo con el fin de recalcar el conflicto sexual que presenta la historia. En el mundo creado por el director, las mujeres son consideradas solo como objetos sexuales, cuya única función es acompañar a los hombres que las rodean. Los representantes del género masculino por su parte, son retratados como seres violentos y competitivos, lo que los lleva a estar en permanente conflicto con sus pares. En el caso particular de David, este es presentado como un hombre netamente racional, cuya timidez no le permite expresar sus emociones, por lo que generalmente es pasado a llevar por el resto de las personas, especialmente por los hombres del pueblo. Será precisamente el contraste que se produce entre las personalidades del protagonista y el ex-novio de Amy, lo que detonará una serie de conflictos que cambiarán para siempre la dinámica del matrimonio.

La verdad es que el personaje interpretado por Hoffman lejos de lograr que el espectador empatice con sus problemas, termina provocando el rechazo del mismo quien no da crédito a la incapacidad del protagonista de enfrentar a quienes lo rodean. Tras una serie de curiosas situaciones entre las que se encuentra la muerte de su mascota, David no solo se niega a interrogar a los extraños que ha llevado a trabajar a su hogar por miedo a lo que puedan responderle, sino que además en su afán por entablar una relación de amistad con ellos, accede a acompañarlos de cacería sin imaginarse siquiera que el único objetivo de los hombres es alejarlo de la casa para así poder aprovecharse de su esposa. Serán estas y otras situaciones más las que a los ojos de Amy, posicionaran a David como una figura patética e impotente, incapaz de validarse como hombre. Y es que se trata de alguien que intenta esconder su cobardía y sus inseguridades bajo una falsa camaradería. Lamentablemente, tras fracasar en sus intentos de imponerse a la agresividad física de los aldeanos utilizando su supuesta superioridad intelectual, a David no le quedará más remedio que canalizar su frustración con la cada vez más desilusionada Amy.

Toda esta tensión contenida será liberada en dos secuencias claves dentro de la historia, las cuales al mismo tiempo son las escenas más criticadas y recordadas de la cinta. La primera es la famosa y controversial escena de la violación de Amy a manos de su antiguo novio y uno de sus camaradas, la cual se intercala con algunas imágenes de David mientras este se encuentra de cacería. El juego existente entre ambas situaciones no solo tiene por objetivo establecer una relación entre el sexo y la violencia, sino que además señala dos hitos que simbolizan la corrupción psicológica de los protagonistas. Por otro lado, viene a demostrar la satisfacción personal que cada uno consigue con los actos que está realizando; mientras que David ve saciada su sed reprimida de violencia, Amy ve como su insatisfacción sexual desaparece a través de un acto cuasi involuntario. Será precisamente debido a la ambigüedad de la escena en cuestión, en la que la mujer por momentos pareciera estar disfrutando de la violación de la que es víctima, que Peckinpah fue acusado de ser un misógino y de engalanar un acto sumamente violento y vejatorio, lo que el director negó tajantemente.

La segunda secuencia clave del relato ocurre en el tramo final del film. Tras asesinar accidentalmente a la hermana del ex-novio de Amy, un hombre llamado Henry Miles (David Warner) es atropellado por David, quien posteriormente lo lleva a su casa. Irónicamente, vemos como él intenta defender a toda costa a este extraño potencialmente peligroso de una turba iracunda, cosa que jamás estuvo dispuesto a hacer por su esposa cuando ella era acosada por los trabajadores. Y es que al parecer, David se identifica con este hombre quien ante su incapacidad de relacionarse con sus pares, ha optado por vivir alejado de un mundo que no comprende. Será este conflicto final el que servirá como una suerte de violento viaje catártico para el protagonista, quien eventualmente descubrirá su verdadera naturaleza, y por fin podrá liberarse del yugo de su propia inseguridad.

En el ámbito de las actuaciones, se destaca la labor de Dustin Hoffman, quien termina convirtiéndose en el verdadero villano de la historia. La violencia con la que este actúa al final del relato, no es más que el reflejo de su propia incapacidad para comunicarse con quienes lo rodean, y la forma en cómo él purga sus propias obsesiones reprimidas. Como era de esperarse, al momento de su estreno “Straw Dogs” fue ampliamente criticada por las altas dosis de violencia que presentaba y por la ya mencionada escena de la violación. Sin embargo, cabe mencionar que en esta ocasión, el controversial Peckinpah utiliza la violencia como una herramienta necesaria para entender los conflictos que atraviesan los protagonistas, y no como un simple objeto de morbo. Si bien esta no es la mejor película del director, de todas formas se trata de una obra interesante, que expresa la visión pesimista que Peckinpah tenía de la sociedad, la cual según él estaba conformada por hombres capaces de realizar las más horribles atrocidades con tal de alcanzar sus objetivos, razón por la cual esta cinta en particular resulta ser tan perturbadora como fascinante.



por Fantomas.

15 comentarios:

Guillermo dijo...

Tengo un vago, pero agradable recuerdo de esta cinta, volveré a rebobinar y repasar su visionado después de tu excelente artículo.
¡Un saludo!

troncha dijo...

Esta cinta se las trae, la verdad es que está bastante bien tiene ciertos toques, en los puntos que tiene que tenerlos y no se anda con remilgos en algunas escenas, un resultado bastante bueno en general.

Saludos...

Pliskeen (David Ribet) dijo...

De esas películas en las que deseas darle una colleja al prota para que espavile. Bien filmada, bien interpretada y con una tensión palpable en cada fotograma.

Inolvidable el cine de Peckinpah.

Saludos ;)

Ariel Luque dijo...

Yo tambien tengo vagos recuerdos de esta cinta. Tratare de volverla a ver. Excelente reseña! Un fuerta abrazo!

Ariel.

el viajero impresionista dijo...

En España se acaba de volver a editar. Una buena oportunidad si no se conoce. Dura, sucia, la reacción final del protagonista es terrible.

elprimerhombre dijo...

Me la compré en VHS hace tiempo y me gustó bastante. Aunque como bien dice usted, es menos buena que otras de Peckinpah, siendo para mí Grupo Salvaje su obra maestra. Tengo pendiente de ver La huida y Quiero la cabeza de Alfredo García. Un saludo!

Alex dijo...

Madre, que casualidad. Acabo de ver esta misma película este fin de semana. Jajaj. Me ha parecido grandiosa, sobre todo por Dustin Hoffman y sus getos, es lo mejor!

Buena peli sí señor.

babel dijo...

Pues ya que la poneis tan bien, habrá que conseguirla, porque yo no la he visto...

Curiosos detalles del rodaje que aportas. Saludos!

Möbius el Crononauta dijo...

Muy buen análisis. Para mí no es inferior al resto de la filmografía del bueno de Sam. Esto Peckinpah en estado puro.

Saludos

Carlos dijo...

Magnífica y adelantada a su tiempo.

Impagable Dustin Hoffman, y grandioso y sangriento final.

8soviet8 dijo...

Enhorabuena Fantomas, Te concedo el premio symbelmine

Igor Von Slaughterstein dijo...

Magnífica, realmente. Con una atmósfera malsana y sucia excelentemente creada. Genial tu reseña, en la que he descubierto muchas curiosidades que desconocía. Vaya personaje el amigo Peckinpah!! Y que genio.

Saludos!!

Sam_Loomis dijo...

Bien escrito. El grandioso Sam Peckinpah se luce con esta película. Definitivamente Dustin Hoffman interpreta al citadino miedoso de una manera correcta. El filme también mantiene un cierto nivel de tensión durante todo su metraje y eso me pareció muy efectivo. Buena película.

¡Muchos Saludos!

Major Reisman dijo...

Buenas

Yo creo que es una de las mejores de Peckinpah. Lo mejor que tiene es que sigue siendo "políticamente incorrecta". Me llama la atención de que todo el mundo que conozco que la haya visto siempre ve un matiz distinto de la película. Es la primera vez que leo lo de la identificación entre el personaje de Dustin Hoffman y David Warner. Yo veo a la película como una metamorfosis del personaje, en el que una vez ha tocado fondo (se ha vuelto violento y su mujer ha sido violada) está dispuesto a recuperar su dignidad. Y la oportunidad se le presenta cuando tiene que ayudar a alguien que está mucho peor que él.

Un saludo y felicitaciones por la excelente reseña

Damián de Haedo dijo...

Qué gran época del cine inglés y norteamericano que fueron los 60s y los 70s. Ahora, todo está pensado para los adolescentes...

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