lunes, 27 de octubre de 2008

Plan 9 From Outer Space: Oficialmente la "peor película de la historia"

Plan 9 From Outer Space” (1959), es un film de ciencia ficción escrito, producido y dirigido por Edward D.Wood Jr., el cual está protagonizado por Bela Lugosi, Vampira y Lyle Talbot.

Unos extraterrestres ponen en marcha el Plan 9 para convertir cadáveres en zombies asesinos. La razón es que los humanos ponen el equilibrio de la galaxia en peligro con sus invenciones bélicas, concretamente con la bomba atómica y la “solaronite”, un explosivo que todavía no han inventado y que destruirá el sol y el resto de la galaxia.


Durante la década de los cincuenta comenzarían a definirse las raíces de la ahora gigantesca industria cinematográfica norteamericana. Ese periodo estuvo marcado por la aparición de la moda de los autocines, lo que expandía de gran manera la cantidad de salas de cine instaladas, generando un consumo masivo de films en especial por parte de los adolescentes. Este crecimiento de la industria dio como fruto una serie de cintas serie B, las cuales carecían de estrellas o presupuesto, y cuyas temáticas por lo general estarían ligadas al terror, la ciencia ficción y otros géneros menores que no tenían cabida en los grandes estudios. El año 1956 se destacaría por ser uno de los “mejores” para el cine de bajo presupuesto. Ese año verían la luz películas “divertidamente malas” como por ejemplo “The Phantom From 10.000 Leagues” y “The Indestructible Man”, entre otras. Sin embargo, sería Ed Wood quien dirigiría la obra maestra del cine casero y de mal gusto, la infame “Plan 9 From Outer Space”.

En noviembre de aquel año, Wood empezó a filmar en un viejo cementerio de Sacramento antes de que este fuera cubierto por edificios, lo que en ese entonces se titulaba “Grave Robbers From Outer Space”. Ed Wood encontró financiamiento para este proyecto en la iglesia baptista de Beverly Hills. El fiel J. Edward Reynolds y el Reverendo Lyn Lemon lo financiaron con la idea de que con el dinero que ganarían con el film de Wood, les daría la oportunidad de producir cintas religiosas (al parecer no conocían los trabajos anteriores del director). Como condición para recibir el dinero, todo el equipo participante en la filmación tuvo que ser bautizado en una piscina. Junto con esto, Reynolds impuso al actor Gregory Walcott para uno de los papeles protagónicos, lo que la verdad poco le importó a Wood.

Además de Walcott, en la cinta trabajan un grupo de pintorescos personajes entre los que se encuentran el mismo Reynolds, el Reverendo Lemon, Criswell, el famoso vidente que presagió el asesinato de John F. Kennedy, John Breckinridge, un famoso transexual y excéntrico millonario descendiente de un vicepresidente de los Estados Unidos, y Maila Nurmi, más conocida como Vampira, una actriz y modelo que utilizaba un vestido y maquillaje inspirados en el personaje de Morticia Adams para presentar un show de terror en un canal de la televisión americana. Curiosamente, sería Bela Lugosi quien pidió que ella participara en la película. La actriz aceptó solo porque su carrera se encontraba en su punto más bajo, aunque exigió no tener ninguna línea de diálogo. En cuanto a Bela Lugosi, el actor falleció durante el rodaje de la cinta, por lo que tuvo que ser reemplazado por Thomas R. Mason, un pedicuro e hipnotizador que no se parecía en nada al actor, razón por la cual tuvo que taparse la cara con una capa en todas las escenas en las que participó.

¿Qué es lo que tiene de especial una cinta que a todas luces parece ser uno de los peores bodrios de la historia del cine? Pues precisamente eso. Fue en 1980 cuando en los premios “Golden Turkey” se eligió por votación unánime a “Plan 9 From Outer Space” como la peor película de todos los tiempos. Curiosamente, fue este hecho el que despertó la curiosidad de miles de aficionados al séptimo arte, los cuales comenzaron a desenterrar esta rareza, llevándose una grata sorpresa (en términos de entretención claro está), por lo que se iniciaría todo un movimiento que llevaría a la demanda de más trabajos realizados por Wood, promoviendo que obras que jamás fueron estrenadas vieran la luz.


El título de la peor cinta de la historia, merecido o no, al menos es justificable. Además del error de continuidad provocado por la muerte de Lugosi, nos encontramos con una serie de decorados y efectos especiales mediocres, donde por ejemplo tenemos que la cabina del avión está hecha con cartulina; los decorados de la estación espacial no son más que un par de mesas y sillas, junto con un viejo transmisor; los platillos voladores son llantas de autos que cuelgan de hilos absolutamente visibles; algunas lápidas y cruces están hechas de papel; y existe alternancia entre el día y la noche en una misma escena, entre otras cosas. Además, tanto los diálogos como las actuaciones son risibles, para que decir la historia que de tan ridícula que es, termina transformando a la cinta en una comedia involuntaria totalmente hilarante.

La verdad es que la vida del director es tanto más extraña que sus propias realizaciones. Como se puede ver en la cinta de Tim Burton, “Ed Wood” (1994), el director y guionista era drogadicto, alcohólico, de sexualidad no muy bien definida, fetichista, delirante y se encontraba rodeado de un séquito de personas bastante peculiares, dignos personajes de sus cintas. Luego de su “apogeo” de la mano del género de la ciencia ficción en los cincuenta, Wood sobrevivió escribiendo libretos de films eróticos utilizando seudónimos, y además dirigió algunas cintas softcore y unas cuantas producciones serie Z, casi siempre alcoholizado o bajo los efectos de estimulantes. Algo similar ocurriría con los personajes que lo acompañaban en la vida real, los cuales en su gran mayoría terminaron en la más completa miseria.

Como era de esperarse, la película fue estrenada en 1957 con pésimos resultados. La producción no encontró distribuidores hasta 1959, cuando la D.C.A. la exhibió con el título que todos conocemos. Más allá de los múltiples fallos de su obra, podríamos decir que Wood era un tipo idealista. Aunque los guiones de sus cintas perfectamente podrían haber sido escritos por un niño pequeño, y montadas por un grupo de aficionados sin ninguna experiencia en la materia, para el director eran proyectos a los cuales les daba un tratamiento artístico serio. Esto irónicamente termina por volver más ridículas y divertidas sus cintas. Tanto él como el equipo que participó en sus films, trabajaban con la convicción de que estaban realizando una buena película, aunque sea difícil de creer. “Plan 9 From Outer Space” tiene una serie de características que refuerzan la tesis de que probablemente es la peor película de la historia, sin embargo son estas mismas características las que la convierten en una cinta de frentón graciosa. Cabe preguntarse: ¿Es “Plan 9” la peor película de todos los tiempos? Eso es algo que deben comprobar ustedes mismos.



por Fantomas.

viernes, 17 de octubre de 2008

The Other: Holland, ¿Donde está el bebé?

“The Other” (1972), es un film de terror del director Robert Mulligan, el cual está protagonizado por Chris y Martin Udvarnoky, Uta Hagen y Diana Muldaur.

Dos hermanos gemelos de nueve años llamados Niles y Holland Perry (Chris y Martin Udvarnoky), viven con su familia en una granja en Connecticut. Los pequeños en apariencia inocentes, serán los principales sospechosos de una serie de extraños accidentes que comienzan a suceder a su alrededor, luego de que su abuela Ada (Uta Hagen) les enseña un peculiar juego que bien puede acabar con la vida del resto de los integrantes de su modesta familia.

Tras disfrutar de una carrera televisiva relativamente exitosa, el actor Thomas Tryon quiso probar suerte en la industria cinematográfica. Su primera oportunidad se presentó bajo la forma de un proyecto titulado “Something´s Got to Give”, el cual había sido pensado como un vehículo para la actriz Marilyn Monroe. Sin embargo, el proyecto terminaría siendo cancelado para más tarde ser producido bajo el nombre de “Move Over, Darling” (1963), cuyos roles protagónicos finalmente recayeron en las figuras de Doris Day y James Garner. Sin embargo, esto no desanimó a Tryon ya que este había conseguido el rol protagónico en el film “The Cardinal” (1963), del afamado director Otto Preminger. Lamentablemente para Tryon, la cinta resultó ser un fracaso de taquilla, lo que llevó al actor a reformular por completo su carrera. Inspirado por el film “Rosemary´s Baby” (1968), del director Roman Polanski, Tryon se puso frente a una máquina de escribir y comenzó a crear una novela de terror que titularía “The Other”. Cuando la novela se convirtió en un bestseller, Tryon rápidamente comenzó a trabajar en una adaptación cinematográfica de la misma, marcando de esta forma su peculiar regreso a la industria.

La primera contratación de Tryon fue el director Robert Mulligan, quien obtuvo cierto reconocimiento a principios de los sesenta por la cinta “To Kill a Mockingbird” (1962), y que recientemente había obtenido un éxito considerable con el film “Summer of ´42” (1971), el cual era una adaptación de la novela homónima del escritor Herman Raucher. Durante su carrera, Mulligan se caracterizaría por ser un magnífico narrador de historias marcadas por la pérdida de la inocencia de sus protagonistas, por lo general debido a la corrosiva influencia de la muerte, los prejuicios y la violencia, algo que se repetiría en “The Other”. La historia del film se centra en dos gemelos, Niles y Holland Perry, quienes viven en la granja de su familia a mediados de la década del treinta. Durante el último tiempo, su atormentada madre (Diana Muldaur) ha estado recluida dentro de su dormitorio debido a una extraña crisis de angustia que no la deja vivir en paz. Es en este escenario que la abuela de los niños, una inmigrante rusa llamada Ada, les habla de un juego místico cuya finalidad es introducirse en la mente de otros seres vivientes, logrando de esta forma adquirir una cierta cuota de control sobre sus acciones y sus pensamientos.

Este nexo con lo sobrenatural y con lo místico, en cierta forma marca el comienzo de una serie de extraños sucesos cuyo resultado será la violenta muerte de varios de los integrantes de la familia de los niños, quienes a pesar de exhibir personalidades completamente opuestas parecen ser inseparables. Y es que mientras que Niles se muestra como un niño apacible, sensato, amable, reflexivo y sensible, Holland es abiertamente egoísta, impulsivo y algo violento. Sin embargo, sus diferencias no logran quebrantar un lazo que va más allá de lo sanguíneo, y que con el paso de los minutos parece adquirir un cariz prácticamente espiritual. Debido a esto, lo que parece ser el típico caso del hermano bueno que termina metiéndose en problemas debido a la nefasta influencia de su hermano malvado, termina convirtiéndose en una historia abierta a múltiples interpretaciones, aún cuando el director al final de la misma le ofrece al espectador una respuesta que responde a la más lógica de las soluciones.

De manera inteligente, Mulligan se preocupa de sembrar una serie de interrogantes durante el transcurso de la historia, cuya finalidad principal es sumergir aún más al espectador en una cinta por sobre todo ambigua y perturbadora. ¿Uno de los niños realmente posee poderes psíquicos?, ¿Cuál es la razón por la que la madre de ambos se encuentra recluida al interior de su hogar? y ¿Cuál de los niños es el verdadero responsable de los “accidentes” ocurridos en la granja? Estas son algunas de las interrogantes que Mulligan va planteando durante el transcurso de la trama, y que el espectador está llamado a responder antes del revelador final. Por otro lado, aún cuando “The Other” no presenta una gran cantidad de violencia gráfica, de todas formas Mulligan se encarga de insertar una serie de imágenes potencialmente perturbadoras que le otorgan un cariz siniestro y malsano al film. La presencia de un bebé al interior de un frasco de vidrio, la revelación del extraño souvenir que guarda uno de los niños de su fallecido padre, el desfile de fenómenos que participa en la feria a la que asisten los pequeños en un determinado momento de la cinta, y el cruel asesinato de una rata, son parte del imaginario que el director utiliza para recrear el escalofriante mundo que se esconde bajo el radiante sol que ilumina la supuestamente apacible localidad rural donde se desarrolla el relato.

En lo que al aspecto interpretativo del film se refiere, la totalidad del elenco realiza una labor encomiable, comenzando por los hermanos Udvarnoky, quienes gracias a su interpretación logran recordarle al espectador lo escalofriantes que pueden llegar a ser los niños. Uta Hagen por su parte, personifica de buena manera a una abuela que pese a su cercanía con lo místico y lo folclórico, se presenta como una mujer enérgica, moralista y cariñosa, que involuntariamente se convierte en cómplice de lo que sucede en la granja de la familia. Por último cabe destacar la labor de Diana Muldaur, quien da vida a la frágil y trastornada madre de los protagonistas, la cual en gran medida se alza como la encarnación de la locura y el caos que está dominando su alguna vez apacible hogar. En cuanto al aspecto técnico de la producción, resulta destacable el maravilloso trabajo de fotografía de Robert Surtees, y la atmosférica banda sonora del siempre confiable Jerry Goldsmith, la cual se encarga de realzar el halo de misterio y horror que caracteriza al film.

“The Other” fue criticada al momento de su estreno por el excesivo uso por parte de Mulligan de escenarios hermosos y nostálgicos que escapaban a los cánones propios de las historias de horror. Sin embargo, la simple idea de que incluso el escenario más apacible puede albergar una realidad aterradora y cruel resulta escalofriante. Resulta evidente que “The Other” no puede ser catalogada como un film de horror tradicional, sino que más bien debe ser reconocida como un drama psicológico con ciertos toques de horror. Y es que la novela en la que está basada la cinta es básicamente un interesante estudio sobre la disociación, el cual es narrado tanto en primera como en tercera persona, lo que entrega ciertas pistas de la naturaleza fracturada del verdadero protagonista del relato. Es por todo lo antes mencionado que “The Other” se alza como un clásico incomprendido del género, que no solo se presenta como una obra peculiar dentro de la filmografía de Robert Mulligan, sino que además como un excelente ejercicio de adaptación cinematográfica de una obra escrita.




por Fantomas.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Santa Sangre: Los peligros de integrar una familia disfuncional.

“Santa Sangre” (1989), es un film de terror del director Alejandro Jodorowsky, el cual está protagonizado por Axel Jodorowsky, Blanca Guerra y Guy Stockwell.

Fénix (Axel Jodorowsky) es un joven que se encuentra recluido en un hospital psiquiátrico debido a un trauma que sufrió en la niñez cuando él y su familia trabajaban en el circo. En aquel entonces, Fénix presenció como su padre (Guy Stockwell) mutiló a su madre (Blanca Guerra), quien era una fanática religiosa y la líder de una iglesia llamada “Santa Sangre”, para luego quitarse la vida. Tras escaparse de la institución psiquiátrica, Fénix va en búsqueda de su madre, quien lo empujará a los terrenos de la locura y el horror.



Alejandro Jodorowsky Prullansky es conocido por ser un polifacético artista de origen chileno. Entre sus muchas facetas destacan las de escritor, filósofo, dramaturgo, actor, poeta, director de cine, guionista de cómics, instructor del tarot y psicomago, entre otras cosas. Entre las múltiples disciplinas que practica, su aporte más controvertido es la psicomagia, una técnica que conjuga los ritos chamánicos, el teatro y el psicoanálisis, pretendiendo supuestamente provocar en el paciente una catarsis cuyo objetivo final es la curación personal. Después de estar involucrado en los proyectos fallidos de “Dune” y “Tusk”, Jodorowsky tuvo que esperar nueve años para regresar a la industria cinematográfica. En 1983, Claudio Argento, hermano del afamado realizador italiano Dario Argento, contactó a Jodorowsky con la intención de escribir un guión que posteriormente sería titulado “Santa Sangre”. Sin embargo, pasarían seis años antes de que la dupla pudiese conseguir el financiamiento necesario para llevar a cabo el proyecto. Irónicamente, el dinero que tanto les había costado conseguir se acabó luego de tan solo tres semanas de filmación. Eventualmente sería la llegada de unos productores japoneses lo que permitiría que Jodorowsky y compañía pudiesen terminar el peculiar film que tenían entre manos.

“Santa Sangre” se centra en dos periodos concretos de la vida de un muchacho llamado Fénix que explican el proceso de metamorfosis y sanación al que este se somete durante el transcurso de su existencia. Durante su infancia, Fénix se ve nefastamente influenciado por Orgo, un hombre totalmente machista y autoritario, y por Concha, una fanática religiosa que idolatra a una pequeña niña que fue violada y mutilada por un grupo de narcotraficantes. Sin embargo, el hecho que marcará la vida del muchacho para siempre, será el cruento crimen pasional llevado a cabo por su padre, quien luego de ser castrado por Concha, este procede a mutilarla para posteriormente quitarse la vida. Este horrendo acontecimiento termina arrastrando a Fénix a la más completa locura, razón por la cual durante su adultez se encuentra encerrado en un hospital psiquiátrico, del cual eventualmente escapará para reunirse nuevamente con su madre, con quien entablará una enfermiza relación edípica de mutua dependencia. Es entonces cuando madre e hijo comienzan a realizar un curioso acto artístico; mientras ella canta y baila, Fénix se sitúa cerca de ella y se convierte en las manos de la mujer. El acto continúa al interior de su hogar, donde ambos actúan como una suerte de ventrílocuo y su muñeco, solo que en esta ocasión es el muñeco quien maneja la situación. Guiada por sus creencias y sus torcidos principios, Concha obliga a su hijo a asesinar a todas aquellas mujeres que pudiesen corromperlo a través del sexo, dando rienda suelta a una pesadilla marcada por la sangre y la violencia, cuyo final parece del todo incierto.


Si bien “Santa Sangre” tiene una estructura evidentemente psicoanalítica que pretende relatar el proceso de sanación mental de un protagonista sumamente perturbado, todo esto a través de una serie de imágenes y situaciones de carácter surrealista, la verdad es que varios de los elementos que conforman la historia están influenciados por lo que para entonces era el nuevo descubrimiento de Jodorowsky: el árbol genealógico. De esta forma, a través de una historia cruenta y provocativa, el realizador plantea un estudio exhaustivo de la composición de la familia de origen del protagonista, las disfunciones presentes en ella y las repercusiones de ésta en la vida del afectado. Según el mismo Jodorowsky: “El árbol genealógico actúa sobre nosotros, nos guste o no. La única forma de curarse es estudiar nuestro árbol genealógico y descubrir que estamos repitiendo. ¿Cuándo no estás siendo tú mismo, sino que lo que nuestra familia quiere de ti? ¿Cuándo estás viviendo en el lugar de un difunto? ¿Cuándo estás imitando a alguien de tu familia?”. A raíz de esta cercanía con el árbol genealógico, Jodorowsky no pudo evitar imprimir una serie de anécdotas autobiográficas en el guión, el cual a su vez está plagado de múltiples simbolismos que exhiben una marcada carga emocional.

En su autobiografía titulada “La Danza de la Realidad”, Jodorowsky se encarga de describir a su padre, un inmigrante ruso y un ex-trapecista convertido en comerciante de lencería femenina, como un hombre de instintos lujuriosos y de carácter abusivo, el cual se asemeja bastante al padre del protagonista de la cinta, cuyo totalitarismo lo lleva a tatuar el pecho de un entonces pequeño Fénix, lo que según el director es una clara metáfora de las cicatrices que los padres dejan en la psiquis de sus hijos. Estos y otros componentes autobiográficos de “Santa Sangre” la convierten en una película mucho más personal que las anteriores creaciones del director. Es por este motivo que el hecho de que en esta ocasión Jodorowsky haya decidido trabajar con su esposa y sus hijos es especialmente significativo. Por otro lado, otro factor importante a considerar son los nombres escogidos para los personajes del film. Que el protagonista se llame Fénix, nombre del ave mítica que renace de las cenizas, que su padre se llame Orgo, nombre que según el director hace alusión a la energía sexual y al orgasmo, y que la amiga y eventual salvadora del protagonista se llame Alma, no tiene nada que ver con el azar. Según Jodorowsky: “Con los años comprendí que el nombre y el apellido encierran problemas mentales que son como semillas, de ellos pueden surgir árboles frutales o plantas venenosas”.


Más allá del tema autobiográfico, la pérdida de la inocencia, el fanatismo religioso, la sociedad como herramienta de corrupción y por cliché que parezca, el amor como medio de redención, son algunos de los temas expuestos por el director a través de múltiples simbolismos. El constante juego entre realidad y fantasía, y entre objetivismo y subjetivismo, termina por destruir por completo toda lógica existente en el film, convirtiéndolo en una particular y aterradora experiencia surrealista. Imágenes como aquella que exhibe a un grupo de niños con síndrome de Down consumiendo cocaína, o el peculiar tributo que Jodorowsky le realiza a la lucha libre mexicana, son parte del imaginativo de un director acostumbrado a crear cuadros provocativos con un marcado trasfondo metafórico. A raíz de esto no es de extrañar que los universos creados por el realizador suelen estar plagados de momentos patéticos e irónicos, tiernos y crueles, extraños y cercanos, y repulsivos y atractivos por partes iguales. En esta ocasión el trabajo del director está apoyado por el estupendo trabajo de fotografía de Daniele Nannuzzi, la atmosférica banda sonora del compositor Simon Boswell, y por un elenco compuesto por actores experimentados e intérpretes amateur, quienes en conjunto realizan un gran trabajo personificando a una serie de personajes extraños y oscuros que son un fiel reflejo del mundo en el cual residen.

Si bien “Santa Sangre” ha sido catalogada como un film de terror o como un peculiar exponente del giallo italiano, la verdad es que su naturaleza rupturista impide encasillarla en un género en particular. Y es que la cinta de Jodorowsky se pasea por los terrenos del terror gráfico y psicológico, el surrealismo, el drama y el suspenso, todo esto envuelto en un retorcido humor negro. Como es de esperarse, “Santa Sangre” es una obra difícil de digerir, aún cuando es una de las obras más convencionales del siempre críptico director chileno. Y es que en gran medida, la producción no es más que un ejercicio cinematográfico de lo que Jodorowsky llama psicomagia. Según el mismo artista, la psicomagia se basa en “aprender a hablar el lenguaje del inconsciente para luego, conscientemente, enviarle mensajes”. Los traumas detectados mediante el anteriormente mencionado estudio genealógico, son retomados por el psicomago quien ordenará al paciente realizar un acto netamente simbólico cuya función es reparar el daño original. Por lo tanto, los actos psicomágicos consisten en representar o recrear el trauma o el tabú personal, para finalmente superarlos, que es precisamente lo que intenta llevar a cabo Fénix durante el transcurso del relato, lo que dará como resultado uno de los finales felices más retorcidos de la historia del cine.


por Fantomas.


jueves, 2 de octubre de 2008

Hard Boiled: John Woo y su "heroic bloodshed".

“Hard Boiled” (1992), es un film de acción del director John Woo, el cual está basado en una historia escrita por el mismo director. La cinta está protagonizada por Chow Yun-Fat y Tony Leung.

Hong Kong vive una oleada de violencia a causa del accionar de las triadas, a la que la policía apenas puede oponer resistencia. Tan sólo un duro inspector apodado “Tequila” (Chow Yun-Fat), se atreve a luchar con sus mismas armas y de manera muy personal, cuando su compañero es brutalmente asesinado en una espectacular masacre llevada a cabo al interior de una casa de té. La investigación lo llevará a enfrentarse con una peligrosa triada, liderada por Johnny Wong (Anthony Wong), que tiene entre sus filas a un atormentado asesino llamado Alan (Tony Leung), que pronto se convertirá en un aliado inesperado de este policía contra el crimen organizado.

“Entrégale un arma a este tipo y creerá que es Superman. Entrégale dos y creerá que es Dios”. Este pareciera ser el mantra de la masculinidad que predomina en las mejores cintas de John Woo. Esta, su última película en su China natal antes de iniciar su aventura por tierras norteamericanas, es considerada como una de sus mejores obras. “Hard Boiled” es la combinación perfecta entre el “bullet ballet” y el “heroic bloodshed” más brutal, espectacular, divertido y estilizado. El término “heroic bloodshed” generalmente se refiere a la saga de películas que durante la década de los ochenta y parte de los noventa, presentaban un excesivo uso de armas de fuego, subgénero que sin duda se encontraba liderado por este director.

La cinta fue filmada en una época en la cual Hong Kong estaba siendo golpeada por una oleada de crímenes, principalmente relacionados con el tráfico de armas que estaban llevando a cabo las triadas. John Woo, quien había sido criticado por su constante glorificación del mundo criminal en sus trabajos previos, en esta ocasión se encarga de situar al espectador en el bando opuesto, cuyo representante es un rudo e imprudente policía apodado “Tequila”, el cual se enrosca en una búsqueda frenética de justicia luego que su compañero es asesinado en una balacera al interior de una casa de té. En cierto modo se podría comparar este personaje con el mítico Harry Callahan (y es que precisamente esta película nació como una especie de tributo al personaje personificado por Clint Eastwood, y al de Bullit, interpretado por Steve McQueen, quienes son considerados como las dos figuras más icónicas del cine policial), especialmente en la relación que este mantiene con sus superiores. Sin embargo, Tequila se muestra más vulnerable y compasivo que su colega norteamericano, ya sea llorando la muerte de su querido compañero, o mediante la relación de amor/odio que mantiene con su novia, la detective Teresa (Teresa Mo).

Hay quien dice que en estas películas el argumento es lo de menos, lo que no es más que un error común que se comete al juzgar este tipo de cintas. Si bien es cierto que nos encontramos con un argumento simple, el cual presenta suficientes elementos dramáticos para no convertirse simplemente en una excusa para mostrar violencia, el guión descansa muy fuertemente en la relación entre los dos antagonistas y como estos sobrellevan su trabajo y sus consecuencias. Por un lado está Tequila, un tipo cuyos métodos lo han llevado a cometer más de un error durante su carrera, entre los que se incluye cierta responsabilidad en la muerte de su compañero, y cuya obsesión con su trabajo le ha acarreado problemas en la relación con su novia. Para él, el uso de la violencia se ha convertido en una válvula de escape para sus problemas, en la única forma que conoce de lidiar con la delincuencia existente en Hong Kong. Por otro lado, Alan es un personaje que se ha visto arrastrado a cometer actos violentos. Su labor como policía encubierto lo ha llevado a asesinar a un sinnúmero gente, lo que sublima a través de la elaboración de pequeñas gruyas de papel a modo de limpiar su alma. A diferencia de Tequila, su mayor deseo es alejarse lo más posible del oscuro mundo en el que se encuentra inmerso antes de que sea demasiado tarde.

Ahora es indudable que el gran protagonista de la cinta son las logradísimas y estilizadas escenas de acción. En esta ocasión, John Woo tuvo la posibilidad de contar con el actor y coordinador de escenas de acción, Philip Kwok, quien además personifica al implacable “Mad Dog” en la cinta. Kwok, quien no tenía experiencia alguna coordinando escenas que implicaran espectaculares balaceras, no tuvo problema alguno para adaptarse a la particular visión del director. Escenas como el ya mencionado asalto a la casa de té, o la frenética secuencia final al interior de un hospital (dentro de la cual nos encontramos con la mítica escena escena rodada en una sola toma de tres minutos, donde Tequila y Alan se abren camino a punta de pistola por los pasillos del hospital en dos pisos diferentes), son un verdadero lujo en lo que a acción se refiere. Explosiones, estupendas coreografías, plomo al por mayor, y un adecuado uso de la cámara lenta, son los elementos que constituyen el estilo tan personal y atrayente que nos ofrece el director.

Claramente la película es extremadamente violenta. Con alrededor de 250 muertos en algo más de dos horas de duración, “Hard Boiled” podría fácilmente estar considerada como una de las cintas más violentas de la historia. Esto se debe a que por ejemplo, el villano del relato es un tipo carente de toda conciencia o moral, por lo que no tendrá inconveniente alguno en tomar a todos los pacientes de un hospital de rehenes, con la consiguiente muerte de alguno de estos. Es tal vez la muerte de estos rehenes, asesinados a sangre fría, la única muestra de violencia que no parece tener una justificación lógica. Acá es donde cobra coherencia la teoría de que las hordas de matones que aparecen en las producciones de John Woo, parecieran actuar casi por instinto, cegados por una furia inexplicable, y por el placer que les otorga la destrucción de todo lo que les rodea y la muerte de sus semejantes.

Chow Yun-Fat y Tony Leung realizan un estupendo trabajo, demostrando ser dos actores sumamente carismáticos. Además del espectacular montaje de las escenas de acción, que es lo que le ha dado a John Woo fama internacional, y le ha valido la admiración por parte del público asiático, la película cuenta con una estupenda banda sonora, compuesta por Michael Gibbs, un reconocido músico de jazz. John Woo siempre ha sido un gran fanático del jazz, por lo que originalmente había planeado utilizar una banda sonora jazzística en el exitoso film “The Killer” (1989), pero los productores no se lo permitieron. Como ahora gozaba de una mayor libertad creativa, no solo el director utiliza composiciones jazzísticas para acompañar los distintos pasajes de la película, sino que además convierte al personaje de Chow Yun-Fat en un dotado saxofonista, quien descansa del trabajo policiaco tocando el saxofón en un club nocturno (donde el dueño del club es interpretado por el mismo Woo). Aunque “Hard Boiled” no contiene la misma carga dramática que poseen otros trabajos de Woo, la cantidad de adrenalina que fluye durante las estilizadas escenas de acción hace olvidar la carencia de otros elementos. En definitiva, se trata de una cinta prácticamente filmada para y por los fans del cine de acción, cumpliendo una de las leyes físicas de este tipo de películas: los cargadores de las armas de fuego tienen una capacidad ilimitada, lo que obviamente permite que la acción no tenga respiro alguno y eso se agradece.




por Fantomas.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...