lunes, 29 de diciembre de 2008

The Day The Earth Stood Still: Klaatu Barada Nikto

“The Day the Earth Stood Still” (1951), es una cinta de ciencia ficción del director Robert Wise, la cual está protagonizada por Michael Rennie, Patricia Neal, Sam Jaffe y Hugh Marlowe.

Una mañana cualquiera, en un parque de Washington aterriza un platillo volador. De inmediato, una multitud de curiosos y el ejército rodean el aparato, de cuyo interior salen un humanoide llamado Klaatu (Michael Rennie) y un inmenso robot. Un soldado nervioso dispara contra el extraterrestre, y el robot responde desintegrando el armamento circundante. Sin embargo, contrario a lo que se cree, el alienígena viene para entregarnos un importante mensaje del cual depende el destino de la Tierra.

“The Day the Earth Stood Still” fue una de las primeras cintas de ciencia ficción del extenso ciclo de producciones de este tipo que se realizaron durante la década de los cincuenta, y una de las pocas que es considerada como un verdadera joya en la actualidad. Si bien esta película fue precedida en las salas de cine por producciones como “Destination Moon” (1950), de George Pal, y “The Thing from Another World” (1951), de Howard Hawks, entre otras, la génesis de este proyecto se remonta a 1949, cuando el productor de la 20th Century Fox, Julian Blaustein, se percató de las altas ventas que estaban teniendo las revistas de ciencia ficción. Viendo el potencial que podría tener una película que tocara estas temáticas, le pidió al asistente de edición Maurice Hanline que buscara una historia “filmable” de ciencia ficción. A sabiendas de que producir una historia que involucrara una aventura interespacial seria prohibitivamente costoso, Blaustein le especificó a Hanline que debía tratarse de un relato que aconteciera en la Tierra. Fue así como Hanline dio con la historia corta “Farewell to the Master”, del escritor Harry Bates, la cual fue publicada en la revista “Astounding” en la edición de octubre de 1940.

El próximo paso de Blaustein sería persuadir al jefe de producción de la Fox, Darryl F. Zanuck, para que este le diera luz verde al proyecto. El ejecutivo no pensó demasiado en el contenido de la historia de Bates, y procedió a comprar los derechos para realizar la adaptación cinematográfica. A Edmund H. North se le asignó la tarea de realizar el guión de la cinta, el cual finalizó en junio de 1950. Lamentablemente para Blaustein, acababa de estallar el conflicto de Corea, por lo que temió que a Zanuck no le agradara la idea de producir una cinta con un claro mensaje de paz en tiempos de guerra. Sin embargo, Zanuck creía en el potencial de la historia, por lo que decidió filmarla de todos modos.

Poco tiempo después, Blaustein contrataría a Robert Wise para dirigir la cinta, mientras que para el papel principal optó por contratar a un actor relativamente desconocido para la audiencia norteamericana, para que de esta forma les fuera más fácil aceptar el hecho de que se trataba de un “extraño en una tierra extraña”. Fue así como se dejó de lado a actores como Spencer Tracy y Claude Rains, y se contrató a Michael Rennie, quien acababa de debutar en el circuito hollywoodense con la cinta “The Black Rose” (1950). Para interpretar el papel del profesor Barnhardt, se escogió a Sam Jaffe, quien al poco tiempo de aceptar el papel apareció en la infame lista “Red Channels”, la cual denunciaba a los artistas con supuestas conexiones comunistas. Blaustein intercedió para que el actor pudiera terminar la cinta, aunque de todas maneras su figuración en la lista le costaría estar alejado por algunos años del mundo del cine.

Como bien es sabido, todas estas amenazas procedentes de otros mundos no venían más que a encarnar al comunismo, y al potencial daño que este le podría provocar específicamente a la sociedad norteamericana de la época. Sin embargo, Klaatu está lejos de representar al “enemigo comunista”. Es un personaje afable y comprensivo, el cual se muestra sumamente razonable en todo momento. A su llegada a la Tierra, lo único que hace es dejar clara su intención de reunirse con los líderes de las distintas naciones alrededor del globo, con el objetivo de entregarles un importante comunicado. Desafortunadamente, el temor ante lo desconocido tan propio del ser humano, provoca que Klaatu termine siendo tiroteado, por lo que no le queda otra opción más que la de realizar una demostración de fuerza, para la cual se sirve de Gort, un robot humanoide dotado de suficiente poder como para destruir el planeta.

La historia de todas maneras refleja la paranoia existe en la sociedad norteamericana (y en el mundo en general) a causa de la Guerra Fría. No falta quien teoriza que este supuesto visitante bien podría ser un emisario de la Unión Soviética, o una estratagema de los comunistas. Es más, todos los países hacen gala de una notable mezquindad al rehusarse a asistir al llamado de Klaatu, dejando en claro lo intransigente de sus posturas políticas. La cinta se entiende claramente como una parábola antinuclear y antibelicista, aunque el discurso de Klaatu no deja de tener ciertos matices totalitaristas. Si bien es obvio que Klaatu y la “federación de planetas” que lo envió a la Tierra desean la paz, ¿hasta qué punto resulta legítimo que pretenda imponerle a los terrícolas su deseo y sus normas? ¿Es justo que le imponga sus términos a los habitantes de la Tierra solo por el hecho de que posee la tecnología suficiente para destruirnos? Incluso la película nos reta a cuestionarnos si es mejor vivir sometido a un sistema ajeno que teóricamente es más beneficioso, o es preferible aprender de nuestros propios errores y no perder nuestra identidad.

La película cuenta con buenas actuaciones, excelente efectos visuales para la época, y una excelente banda sonora obra de Bernard Herrmann, quien en esta ocasión nos entrega uno de sus mejores trabajos. Herrmann optaría por eliminar todos los instrumentos de cuerda de la orquesta, para reemplazarlos por violines eléctricos y un bajo eléctrico. Además, incluyó el Theremin, un curioso instrumento eléctrico inventado en 1919 por el físico y músico ruso Lev Serguéievich Termen, para dar vida a la inolvidable banda sonora de esta cinta. “The Day the Earth Stood Still” tendría un problema con los organismos censores no por su discurso político, sino por el hecho de retratar a Klaatu como un ser de infinito poder con la capacidad de resucitar de entre los muertos. El accionar de Klaatu y el orden en cómo se desarrollan los hechos en la historia, se asemejan al accionar de Jesús; el extraterrestre llega a la Tierra para salvarnos, muere, resucita y sube a los cielos (en este caso vuelve del lugar de donde vino). A raíz de esto, en la escena donde Klaatu vuelve a la vida, el censor Joseph I. Breen obligó a North a insertar en el dialogo del protagonista que “el proceso de su resurrección era solo temporal, ya que este derecho está reservado solo para Dios”. North explicaría tiempo después que su intención era que de manera subliminal, el espectador comparara a Klaatu con Jesús, pero que obviamente al surgir este pequeño inconveniente con los organismos de censura, se percató que su broma personal no quedó confinado solamente al ámbito subliminal.

“The Day the Earth Stood Still” fue un éxito de taquilla al momento de su estreno. Hoy en día sigue siendo considerada como una de las mejores películas de ciencia ficción de la historia (prueba de esto es su reciente remake). Fue una de las primeras cintas que se atrevió a levantar la voz en contra del armamentismo y a favor de la tolerancia, aunque de todas maneras su discurso político resulta ser demasiado indefinido para considerarla panfletaria. Es una obra inquietante, oscura, e incluso profética, que nos indica que el verdadero peligro reside en nosotros mismos, en nuestras inseguridades y nuestro egoísmo.




por Fantomas.

sábado, 20 de diciembre de 2008

The Nightmare Before Christmas: Una fantasmagórica e imaginativa historia de navidad.

“The Nightmare Before Christmas” (1993), es un film animado del director Henry Selick, el cual está basado en una poema escrito por el también director Tim Burton, quien además se encarga de producir esta cinta. Las voces están a cargo de Danny Elfman, Chris Sarandon y Catherine O´Hara, entre otros.

En Halloweentown, Jack Skellington es el Rey de las Calabazas. Cansado de liderar cada año la fiesta de Halloween, la curiosidad lo lleva a visitar un día la tierra de la Navidad. Fascinado por la festividad, decide secuestrar a Santa Claus y celebrarla a su manera. Pero las consecuencias de sus actos le harán comprender que no todo es tan fácil como él esperaba, y ahora deberá hacer lo posible por enmendar su error.


El director, guionista, y productor estadounidense, Tim Burton, comenzó su carrera en los estudios Disney como uno de los tantos animadores del lugar. Pese a que en su infancia pensó que los estudios Disney serían un estupendo lugar para desarrollar su pasión por el dibujo, Burton no tardó en darse cuenta que no era el lugar ideal para desarrollar sus inquietudes artísticas. Durante el tiempo que estuvo empleado por el estudio, el director completó dos excéntricos proyectos personales. El primero fue “Vincent” (1982), corto animado en blanco y negro realizado con la técnica del stop-motion, que relataba la historia de un niño retraído con una macabra fascinación por el actor Vincent Price. El otro proyecto sería “Frankenweenie” (1984), donde emulando el estilo de los films de terror de la Universal, Burton relata como un niño retorna a la vida a su pequeño cachorro. Lamentablemente, estas serían las únicas ideas del realizador que serían tomadas en cuenta por el estudio.

Entre las historias que no lograron ser producidas, se encontraba una inspirada en los viejos clásicos navideños para la televisión de los años sesenta, como por ejemplo “Rudolph, the Red-Nosed Reindeer” (1964). En la forma de un poema, Burton contaba la historia de Jack, el Rey Calabaza de la tierra de Halloween, el cual visitaba la tierra de la Navidad e ingenuamente decidía que él debería encargarse de esa festividad, tomando el papel de Santa Claus. Burton había diseñado tres personajes para esta idea; Jack, un ridículamente gordo Santa Claus, y Zero, un perro fantasma que es la leal mascota de Jack, cuya nariz era una bombilla roja, emulando la nariz de Rodolfo el reno. Eventualmente el director abandonaría la Disney en 1984, pero volvería casi una década más tarde para producir esta particular historia, la cual con el tiempo pasaría a ser convertirse en una cinta de culto.

Luego del éxito de sus tres primeros largometrajes, “Pee-wee's Big Adventure” (1985), “Beetlejuice” (1988), y “Batman” (1989), el director comenzó a ser requerido por varios estudios. El mismo Burton estaba ansioso por probar su valor fuera de los estudios de la Warner Bros, por lo que ingenuamente le pidió a la Disney sus bosquejos de “The Nightmare Before Christmas”, olvidando que el estudio establecía como propiedad intelectual todas las ideas y diseños de sus trabajadores. Afortunadamente para Burton, Jeffrey Katzenberg, quien era el presidente de la Disney en ese momento, era un reconocido fanático del director y estaba listo para apoyar el proyecto. Para ese entonces, Burton estaba en plena preproducción de “Batman Returns” (1992), por lo que él estaba consciente de que tendría que dejar la dirección de la cinta en otras manos. Es así como el puesto de director recayó en Henry Selick, un viejo amigo de Burton que trabajó junto a él en la Disney. Selick era reconocido por su especial uso de la animación en stop-motion, por lo que era la elección perfecta para el proyecto.

Burton además reclutaría a Danny Elfman, frontman de la banda musical Oingo Boingo, quien hasta ese momento había compuesto todas las bandas sonoras de las cintas del director. Burton, Selick, y Elfman, pensaban que la música de la película debía tener un papel importante en la historia, de manera tal que las canciones fueron escritas antes de que el guión estuviese terminado. El primer borrador fue creado por Michael McDowell, mientras que el escrito final fue realizado por Caroline Thompson, responsable del guión de “Edward Scissorhands” (1990). Con un presupuesto de 22 millones de dólares, y con el guión y la banda sonora terminada, Selick y Burton se preparaban para realizar algo nunca antes hecho en la historia del cine; producir una cinta completamente animada en stop-motion, con múltiples personajes y ambientaciones, además de utilizar diversos movimientos de cámara.

La historia tiene como protagonista a Jack, el Rey del mundo de Halloween, quien pese a que es amado y temido por todos los habitantes de su mundo, siente un gran vacío a causa de su monótona existencia. Sin embargo, una vez que descubre la Navidad y lo distinta que esta es con respecto a la fiesta de Halloween, Jack encontrará una nueva meta en su vida: tratar de comprender el significado de esta fiesta, y crear su propia versión de la misma, aún si esto significa tener que raptar al mismísimo Santa Claus. Y es Jack no escatimará recursos para lograr su cometido, por lo que resulta sumamente divertido ver como este personaje analiza minuciosa y científicamente cada uno de los matices de una celebración que escapa de su comprensión. Contrario a lo que uno podría suponer, los habitantes de Halloweentown no son malvados ni mal intencionados. Más allá de su terrorífica apariencia, son personajes que disfrutan planeando año tras año la fiesta de Halloween, y que se tornarán muy receptivos y entusiastas a la idea de Jack de realizar por primera vez la Navidad.

Además del soñador Jack Skellington, existe una serie de personajes que referencian en mayor o menor manera a los grandes monstruos del cine de terror. Por un lado está Sally, un tierna muñeca de trapo que es el interés amoroso del protagonista (tal vez el personaje más cuerdo de todo Halloweentown), la cual fue creada por un científico loco que la tiene de criada, todo esto al más puro estilo del Dr. Frankenstein y su monstruo. Como contraparte del protagonista está Oogie Boggie, el ser más temido de Halloweentown, un monstruo adicto al juego y amante del jazz (increíblemente a este personaje se le atribuyeron tintes racistas), el cual tiene bajo su comando a tres peligrosos niños, Lock, Shock y Barrel. Además tenemos brujas, vampiros, niños deformes, un hombre lobo y Zero, el perro fantasma de Jack, completando la variada galería de personajes que conforman el pueblo de Halloweentown.

Burton, Sellick y compañía lograr crear una cinta en que lo musical y lo visual es igualmente atractivo, y donde se resalta el contraste entre el sombrío y gótico mundo de Halloween, y el colorido, feliz y acogedor mundo de la Navidad. Los temas que componen la banda sonora, en especial “What´s this?”, se han convertido ya en verdaderos clásicos del cine animado. La selección de las voces de los personajes es igualmente perfecta, destacándose la labor de Danny Elfman quien se encarga darle la voz a Jack cuando este canta. Pese a todo esto, la Disney decidió lanzar la cinta a través de la Touchstone Pictures por considerar que esta era demasiado oscura y escalofriante para un público infantil. Más allá de la polémica de si esta era o no una película para niños, el film recaudó más de 55 millones de dólares al momento de su estreno.

“The Nightmare Before Christmas” es una película entrañable, que es considerada a estas alturas como un verdadero clásico y como una de las mejores películas navideñas de la historia. Es un relato en el cual prácticamente no existen personajes malintencionados, pese a que su apariencia pueda sugerirnos lo contrario. Tanto es así que en Halloweentown no existen los prejuicios ni el odio, todos trabajan para un mismo fin, y se preocupan los unos por los otros. El mensaje principal de la cinta es “no pretendas ser algo que no eres, aprende a aceptarte y se feliz así”, algo que el protagonista solo entenderá al final de la historia. En definitiva, se trata de una estupenda película, la cual en el año 2006 fue relanzada en formato 3D con estupendos resultados.





por Fantomas.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Don´t Look Now: El lado más oscuro de Venecia.

“Don´t Look Now” (1973), es un film de terror del director Nicolas Roeg, el cual está protagonizado por Julie Christie y Donald Sutherland.

Laura (Julie Christie) y John Baxter (Donald Sutherland), son un matrimonio que tras el fallecimiento de su hija Christine, se traslada a Venecia a causa de las obligaciones laborales de John. Una vez allí, Laura entra en contacto con unas extrañas mujeres que dicen traer un mensaje de la niña, y John comienza a ver signos inquietantes por toda la ciudad, incluyendo a una figura que se asemeja a la de su hija fallecida. Para colmo, Venecia está siendo aterrorizada por un misterioso asesino serial, lo que enturbia aún más la difícil situación de la atormentada pareja.


A fines de la década del cincuenta, el británico Nicolas Roeg dio sus primeros pasos al interior de la industria cinematográfica como director de fotografía. No pasaría mucho tiempo antes de que Roeg comenzara a ser reconocido como uno de los profesionales más destacados en su campo, razón por la cual sus servicios comenzaron a ser requeridos por directores tales como Roger Corman, John Schlesinger y David Lean, entre otros. Eventualmente, Roeg debutaría como director con la cinta “Performance” (1970), para luego filmar la aclamada “Walkabout” (1971) y la atmosférica “Don´t Look Now”, en la cual también oficiaría de director de fotografía junto a Anthony B. Richmond. El guión de esta última, el cual estaba basado en la historia corta del mismo nombre de la escritora Daphne du Maurier, estuvo a cargo de los guionistas Allan Scott y Chris Bryant, quienes además se encargaron de presentarle el proyecto a Roeg. Aunque originalmente el productor Peter Katz había pensado en Natalie Wood y Robert Wagner para interpretar los roles protagónicos del film, finalmente Roeg se inclinó por Julie Christie y Donald Sutherland, quienes de inmediato aceptaron integrarse a la producción.

“Don´t Look Now” se centra en las vivencias y las dificultades de la pareja conformada por John y Laura Baxter, quienes tras el trágico fallecimiento de su hija, quien se ahogó accidentalmente en un estanque, deben viajar a Venecia para restaurar una vieja iglesia. Mientras que John ha superado el trauma emocional que le ha provocado la tragedia, Laura se ve nuevamente enfrentada a la muerte de su hija cuando dos ancianas hermanas con supuestos poderes psíquicos, se acercan a ella para relatarle extrañas premoniciones que guardan cierta relación con la pequeña. A raíz de los recientes hechos, la relación de los Baxter inevitablemente comienza a fracturarse, al mismo tiempo que el matrimonio se ve envuelto en un extraño misterio. Mientras John y Laura navegan por los laberínticos canales de Venecia y los de su propia mente, un asesino serial comienza a sembrar el terror en la hermosa ciudad italiana, lo que obliga a la pareja a enfrentar un predicamento completamente surreal.

Suele decirse que dentro del espectro cinematográfico, aquellas amenazas que no son del todo tangibles por el espectador o por los protagonistas de una determinada historia, producen una sensación de inquietud más potente que aquellas que son presentadas de forma explícita. Esa máxima es la que en cierta medida sigue Roeg en este film, quien utiliza una serie de flashbacks y flashfowards con la intención de reconfigurar totalmente la cronología del relato, y desorientar por completo al espectador. Además de esto, cabe mencionar que en “Don´t Look Now” abundan diversos tipos de yuxtaposiciones: el color rojo intenso y el vidrio roto; los maravillosos y fluidos canales de Venecia y las estructuras geométricas presentes en gran parte de la arquitectura de la ciudad; las respectivas pistas que entrega la trama y los clásicos distractores; las reacciones predecibles de los Baxter y sus respuestas absolutamente impredecibles; y por último sus cada vez más extrañas percepciones que crean un mundo imaginario donde el sueño es realidad y la realidad es sueño. Para complementar todos estos contrastes, Roeg hace hincapié en el complejo espectro emocional que comparte la pareja, la cual pasa del amor, la lujuria y la pasión, a la ira, la indiferencia, el temor y la desolación.

La disonancia psicológica que existe en el film, en gran medida dota al mismo de una marcada atmósfera sobrenatural. Pese a que durante el transcurso de la trama se desarrollan una serie de hechos que carecen de toda lógica, el espectador no puede evitar seguir involucrándose en la convulsionada historia. Tal y como lo asegura John Baxter en un momento del relato, nada es lo que parece en la hipnótica Venecia, cuyas estrechas callejuelas encierran el peligro y el desconcierto en cada uno de sus rincones. Con la intención de realzar la naturaleza onírica y pesadillesca de la cinta, Roeg inserta una serie de imágenes que exhiben un poderío visual innegable, como por ejemplo una secuencia consistente en un extraño encuentro al interior de un baño; una catártica y provocativa escena de sexo; un primer plano a los ojos sin vida de una mujer ciega; ratas arrastrándose por las orillas de los canales venecianos; y un cuerpo descompuesto flotando sobre el agua, entre otras cosas. Al mismo tiempo, la errática actitud de quienes interactúan con los Baxter, tensa aún más la sombría atmósfera que domina a un relato marcado por la muerte, las emociones y el terror psicológico.

En lo que a las actuaciones se refiere, Julie Christie realiza un espléndido trabajo interpretando a una mujer que debido al dolor provocado por la reciente muerte de su hija, está dispuesta a creer en las absurdas premoniciones de un par de mujeres cuyas motivaciones permanecen entre las sombras. Donald Sutherland por su parte, realiza un trabajo igual de encomiable interpretando a un hombre que hace todo lo posible por no sucumbir ante sus turbulentas emociones. Cabe mencionar que las personalidades de ambos protagonistas también forman parte de las numerosas yuxtaposiciones que presenta el film; mientras Laura es apasionada, reflexiva e instintiva, John es mesurado, prudente y completamente racional. En cuanto al aspecto técnico de la cinta, resulta destacable el maravilloso trabajo de fotografía del antes mencionado Anthony B. Richmond, y la atmosférica banda sonora del siempre interesante Pino Donaggio. Por otro lado, la elección de Venecia como escenario de esta peculiar historia de terror psicológico, sin duda influye enormemente en el resultado del film. Y es que Roeg en gran medida utiliza las claustrofóbicas, impersonales y peculiares calles y canales de la ciudad, para ejemplificar y amplificar los miedos y las falencias psicológicas de la pareja de protagonistas, logrando con esto acercar su drama personal al espectador.

Nominada en 1974 por la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y la Televisión (BAFTA) en siete categorías, “Don´t Look Now” para muchos se alza como la obra maestra de Nicolas Roeg. Pese a presentar ciertos paralelos con la entonces popular corriente del giallo italiano, el director evitar caer en la explotación banal de la violencia para centrarse de manera elegante en los siempre interesantes matices de la condición humana. Dominados por un dolor inimaginable, los Baxter no solo ven con resignación como su personalidad comienza a mutar, sino que además son empujados a creer en una fantasía de rasgos paranoides, la cual inevitablemente los llevará a cometer una serie de errores pueriles y censurables que pondrán en riesgo su sanidad mental y su propia vida. Es a raíz de todo lo anteriormente mencionado, que hoy en día “Don´t Look Now” es considerada como una verdadera gema del género del terror psicológico; es elusiva, excéntrica, elegante, compleja, invaluable y encierra un poder hipnótico que resulta difícil de describir.



por Fantomas.

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Hace un par de días me encontré con la sorpresa de que los compañeros blogueros, 8soviet8 de “El Cubo de Kubrick”, Pliskeen (David Ribet) de “Amazing Movies” y Lucksaw de “Planet Rodriguez”, me habían otorgado el premio Symbelmine, por lo que estoy sumamente agradecido. Este premio acarrea una responsabilidad que debo cumplir ahora mismo, no sin antes explicarles las reglas que deben seguir aquellos que reciban este premio:
1. Elegir 7 blogs o sitios de Internet que hayas decidido premiar también y enlazarlos en el post escrito.
2. Escribir un post mostrando el premio, citar el nombre del blog o web que te lo regala y notificar a tus elegidos con un comentario.
3. Opcional: Exhibir el Premio en tu blog.

Sin más preámbulo, mis elegidos son:


1. Cine Ediondo, de Don_fofo y Guinea_Pig
2. Irian-Kino, de Irian-Hallstatt
3. Haunted House, de Igor Von Slaughterstein
4. Major Reisman: Cine Bélico, de Major Reisman
5. El Cine Una Realidad Poética, de Ariel Luque
6. El Diario De Darkerr, de Darkerr
7. La Cinta De Moebius, de Möbius el Crononauta

¡¡Felicitaciones a los premiados en esta ocasión!!

Además le he agregado al blog una especie de inscripción de "lectores frecuente". La verdad es que no sé si este gadget sirve para notificarlos de las actualizaciones del blog, pero lo he puesto de todas formas.

Por último, quería anunciar que probablemente desde la próxima semana, comienze nuevamente a actualizar el blog dos veces por semana, comenzando por el “especial de navidad”, donde al igual que el año pasado, pretendo reseñar dos películas que traten acerca de esta fiesta. Este ha sido un año complicado en cuanto a mantener el blog funcionando, pero me alegro de no haber tenido que congelar los posteos durante el año.

Sin más que decir, agradezco una vez más al amigo 8soviet8 por el premio, y a todos los que siguen el blog.

Saludos!!
por Fantomas.

martes, 9 de diciembre de 2008

Straw Dogs: La bestia que todos llevamos dentro.

“Straw Dogs” (1971), es un thriller del director Sam Peckinpah, el cual está protagonizado por Dustin Hoffman y Susan George.

David (Dustin Hoffman) es un matemático norteamericano que con la intención de huir de la violencia de su país, se muda a un pequeño pueblo de Inglaterra con su nueva esposa inglesa Amy (Susan George), esperando encontrar allí la tranquilidad necesaria para trabajar. Sin embargo, a su llegada Amy se reencuentra con un antiguo novio que trabaja en el pueblo, el que será contratado junto con otros hombres para realizar unas obras de construcción que su nuevo hogar necesita. Lamentablemente, estos hombres se encargarán de hacerle la vida imposible a la pareja recién llegada, desafiando la paciencia del introvertido David.

Luego de la frustrante relación entre el Sam Peckinpah y la Warner Brothers, principalmente por la censura que el estudio le aplicó a la cinta “The Wild Bunch” (1969), el director se encontró con la novela “The Siege of Trencher´s Farm” del escritor Gordon Williams, la cual de inmediato llamó su atención. Por ese mismo motivo, el realizador rápidamente compró los derechos del escrito para comenzar a trabajar en una adaptación. Sin embargo, lo que más le llamaría la atención del proyecto sería la posibilidad de filmar por primera vez en Europa, y lo que era aún más importante, con total independencia creativa, privilegio que no le fue otorgado por los grandes estudios de Hollywood. El rodaje de la primera cinta de Peckinpah ajena al género del western sería realizado en diversas zonas rurales de Inglaterra, y en los estudios London´s Twickenham, no sin algunos inconvenientes. Por esa misma razón, el mismo director calificaría a esta producción como una de las más dolorosas, difíciles, y menos satisfactorias de su carrera.

El primero de los problemas que se le presentaron al director, tuvo relación con el guión que escribió para la cinta. Cuando el productor Daniel Melnick tuvo la posibilidad de leerlo, se mostró desilusionado por la escasez de violencia que presentaba la historia, por lo que contrató a David Zelag Goodman para rescribir el guión junto a Peckinpah. De un momento a otro, el director vio como la libertad creativa que pensaba tener desaparecía por completo. Para colmo, ni el elenco seleccionado ni el equipo de producción, eran del agrado del realizador. Antes de contratar a Dustin Hoffman para interpretar al protagonista, fueron considerados los actores Donald Sutherland, Jack Nicholson y Sidney Poitier. Algo similar sucedió a la hora de escoger a la actriz encargada de interpretar a Amy. Antes de seleccionar a Susan George, se pensó en las actrices Diana Rigg, Charlotte Rampling y Helen Mirren. Pero quizás el problema más grave tuvo relación directa con el mismo Peckinpah. Tras contraer neumonía por estar bebiendo toda una noche junto al mar acompañado por el actor Ken Hutchison, el director tuvo que ser internado en un hospital poniendo en riesgo el rodaje. Debido a esto, a su regreso su puesto le fue devuelto con la única condición de mantenerse sobrio durante el resto de las filmaciones.

Como gran parte de los films de Peckinpah, “Straw Dogs” es una cinta definitivamente machista, en la cual los roles masculinos y femeninos están fuertemente definidos, al punto que por momentos caen en la caricaturización, todo con el fin de recalcar el conflicto sexual que presenta la historia. En el mundo creado por el director, las mujeres son consideradas solo como objetos sexuales, cuya única función es acompañar a los hombres que las rodean. Los representantes del género masculino por su parte, son retratados como seres violentos y competitivos, lo que los lleva a estar en permanente conflicto con sus pares. En el caso particular de David, este es presentado como un hombre netamente racional, cuya timidez no le permite expresar sus emociones, por lo que generalmente es pasado a llevar por el resto de las personas, especialmente por los hombres del pueblo. Será precisamente el contraste que se produce entre las personalidades del protagonista y el ex-novio de Amy, lo que detonará una serie de conflictos que cambiarán para siempre la dinámica del matrimonio.

La verdad es que el personaje interpretado por Hoffman lejos de lograr que el espectador empatice con sus problemas, termina provocando el rechazo del mismo quien no da crédito a la incapacidad del protagonista de enfrentar a quienes lo rodean. Tras una serie de curiosas situaciones entre las que se encuentra la muerte de su mascota, David no solo se niega a interrogar a los extraños que ha llevado a trabajar a su hogar por miedo a lo que puedan responderle, sino que además en su afán por entablar una relación de amistad con ellos, accede a acompañarlos de cacería sin imaginarse siquiera que el único objetivo de los hombres es alejarlo de la casa para así poder aprovecharse de su esposa. Serán estas y otras situaciones más las que a los ojos de Amy, posicionaran a David como una figura patética e impotente, incapaz de validarse como hombre. Y es que se trata de alguien que intenta esconder su cobardía y sus inseguridades bajo una falsa camaradería. Lamentablemente, tras fracasar en sus intentos de imponerse a la agresividad física de los aldeanos utilizando su supuesta superioridad intelectual, a David no le quedará más remedio que canalizar su frustración con la cada vez más desilusionada Amy.

Toda esta tensión contenida será liberada en dos secuencias claves dentro de la historia, las cuales al mismo tiempo son las escenas más criticadas y recordadas de la cinta. La primera es la famosa y controversial escena de la violación de Amy a manos de su antiguo novio y uno de sus camaradas, la cual se intercala con algunas imágenes de David mientras este se encuentra de cacería. El juego existente entre ambas situaciones no solo tiene por objetivo establecer una relación entre el sexo y la violencia, sino que además señala dos hitos que simbolizan la corrupción psicológica de los protagonistas. Por otro lado, viene a demostrar la satisfacción personal que cada uno consigue con los actos que está realizando; mientras que David ve saciada su sed reprimida de violencia, Amy ve como su insatisfacción sexual desaparece a través de un acto cuasi involuntario. Será precisamente debido a la ambigüedad de la escena en cuestión, en la que la mujer por momentos pareciera estar disfrutando de la violación de la que es víctima, que Peckinpah fue acusado de ser un misógino y de engalanar un acto sumamente violento y vejatorio, lo que el director negó tajantemente.

La segunda secuencia clave del relato ocurre en el tramo final del film. Tras asesinar accidentalmente a la hermana del ex-novio de Amy, un hombre llamado Henry Miles (David Warner) es atropellado por David, quien posteriormente lo lleva a su casa. Irónicamente, vemos como él intenta defender a toda costa a este extraño potencialmente peligroso de una turba iracunda, cosa que jamás estuvo dispuesto a hacer por su esposa cuando ella era acosada por los trabajadores. Y es que al parecer, David se identifica con este hombre quien ante su incapacidad de relacionarse con sus pares, ha optado por vivir alejado de un mundo que no comprende. Será este conflicto final el que servirá como una suerte de violento viaje catártico para el protagonista, quien eventualmente descubrirá su verdadera naturaleza, y por fin podrá liberarse del yugo de su propia inseguridad.

En el ámbito de las actuaciones, se destaca la labor de Dustin Hoffman, quien termina convirtiéndose en el verdadero villano de la historia. La violencia con la que este actúa al final del relato, no es más que el reflejo de su propia incapacidad para comunicarse con quienes lo rodean, y la forma en cómo él purga sus propias obsesiones reprimidas. Como era de esperarse, al momento de su estreno “Straw Dogs” fue ampliamente criticada por las altas dosis de violencia que presentaba y por la ya mencionada escena de la violación. Sin embargo, cabe mencionar que en esta ocasión, el controversial Peckinpah utiliza la violencia como una herramienta necesaria para entender los conflictos que atraviesan los protagonistas, y no como un simple objeto de morbo. Si bien esta no es la mejor película del director, de todas formas se trata de una obra interesante, que expresa la visión pesimista que Peckinpah tenía de la sociedad, la cual según él estaba conformada por hombres capaces de realizar las más horribles atrocidades con tal de alcanzar sus objetivos, razón por la cual esta cinta en particular resulta ser tan perturbadora como fascinante.



por Fantomas.

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