martes, 10 de marzo de 2009

Terence Fisher: Uno de los pilares fundamentales de la Hammer.

Terence Fisher nació el 23 de febrero de 1904, en Maida Vale, Londres. La muerte de su padre cuando él tenía cuatro años de edad, provocó que su educación recayera sobre su madre y sus abuelos. Sus abuelos, de fuertes tradiciones victorianas, obligaron al joven Fisher a ingresar a una escuela militar. Es entonces cuando él se enrola en un carguero de la marina, a bordo del cual recorrerá el mundo durante cinco años. A su regreso, decide mudarse a Londres por un tiempo donde contrae tifus, lo que lo obliga a llevar una vida más sedentaria. A causa de esto, comienza a frecuentar diversas salas de cine con el fin de escapar de su monótona vida londinense. Tan encantado quedaría con la imágenes proyectadas en la pantalla grande, que Fisher decidiría que lo que realmente le interesa es conseguir un trabajo en la industria cinematográfica británica. Debido a su tenacidad, a los 28 años de edad consigue un trabajo como el “muchacho de la claqueta más viejo de la industría” en los London´s Lime Grove Studios. Fisher ocuparía ese cargo por primera vez en la película “Falling For You” (1933), de los directores Jack Hulbert y Robert Stevenson. Ese mismo año trabajaría en otras dos cintas, además de oficiar como tercer asistente del director en el film “Aunt Sally” (1933).

En el verano de 1934, Fisher asume el puesto de asistente del editor, y dos años más tarde comienza a trabajar como editor, cargo que mantendría hasta 1946. Ese mismo año, Terence conseguiría un trabajo como editor en la Rank Organization. En ese entonces, la productora estaba organizando una escuela especial para potenciales directores en los Estudios Highbury, con el fin de formar nuevos realizadores con los cuales pudiera hacerle frente a la todopoderosa industria cinematográfica hollywoodense. Sin pensarlo demasiado, Fisher rápidamente se inscribió en los cursos. “La Rank nos entregó la dirección de tres películas”, explicaría él en una ocasión. “Algunos de nosotros sobrevivimos, otros sencillamente no lo lograron”. Las tres primeras cintas que Fisher filmó para la Rank serían “Colonel Bogey” (1948), “To The Public Danger” (1948) y “A Song For Tomorrow” (1948). Si bien estas películas no lograron llamar la atención del público, el cuarto film del director titulado “Portrait From Life” (1948), logró la aceptación del público y de la crítica. A esta cinta le seguirían las mediocres “Marry Me” (1949) y “The Astonished Heart” (1950). Esta última sería codirigida por Anthony Darnborough.


Ese mismo año, Fisher volvería a trabajar junto a Darnborough en el film “So Long at the Fair” (1950), que probablemente es la mejor película del director antes de que este comenzara a trabajar en la Hammer. Al año siguiente Fisher filma la cinta de misterio “Home to Danger” (1951), la cual pasaría completamente desapercibida. Al poco tiempo de haber terminado el rodaje del film, la Hammer-Lippert le ofrece a Fisher la dirección del thriller “Man Bait” (1952), cinta que marcaría el principio de la larga unión del director con la casa del martillo. Ya para ese entonces, Fisher era considerado como uno de los mejores directores de bajo presupuesto de la industria cinematográfica británica. Contentos con su trabajo, los ejecutivos de la Hammer le asignaron la dirección de las cintas “Dead on Curse” (1952) y “Stolen Face” (1952). Tras un breve receso donde aprovechó de rodar la película “Distant Trumpet” (1952), para la modesta productora Meridian, Fisher regresaría a la Hammer para filmar “Man in Hiding” (1953), “Four-Side Triangle” (1953) y “Spaceways” (1953).

Durante los siguientes tres años, Fisher trabajaría tanto al interior de la Hammer como en algunas productoras independientes, donde por lo general filmó cintas de suspenso. Entre algunos de los films que dirigió durante este periodo se encuentran: “Blackout” (1954), “The Black Glove” (1954), “The Unholy Four” (1954), “Race For Life” (1954) y “The Last Man to Hang?” (1956), entre otras. Fisher solía relatar que la única razón por la cual él llegó a dirigir “The Curse of Frankenstein” (1957), fue debido a que según su contrato, la Hammer le debía un film y por casualidad en ese momento se estaba desarrollando una adaptación de la novela de Mary Shelley. Según Michael Carreras, desde el primer momento se pensó en Fisher para la adaptación. Según el director, “Cuando llevábamos un tercio de la cinta filmada sabía que estábamos haciendo algo importante”. Debido al éxito que obtuvo la película a nivel mundial, la Hammer decidió que su próximo proyecto tendría como protagonista a otro de los monstruos clásicos que en algún momento protagonizaron un buen número de films producidos por la Universal; el conde Drácula.

Tras trabajar en un par de series de televisión (“The Gay Cavalier” y “The Adventures of Robin Hood”), Fisher regresó a la Hammer para trabajar en su nuevo proyecto. El director utilizaría a los mismos actores (entre los que se encontraban Peter Cushing y Christopher Lee) y al mismo equipo técnico que participó en “The Curse of Frankenstein”, al momento de embarcarse en el proyecto que más tarde sería titulado “Horror of Dracula” (1958). Para su sorpresa, dicho film tendría un éxito aún mayor que la adaptación de Mary Shelley. En relación a esto, Fisher declararía en una ocasión: “Todo acerca de ese film era sencillamente perfecto; el guión, el elenco, todo funcionó a pedir de boca. En la Hammer me sugirieron que viera las cintas realizadas por la Universal pero yo no lo hice. Sentía que debía plasmar una idea novedosa en el guión que no estuviera influenciada por algo que ya se había hecho anteriormente”. El éxito y el impacto que causaron estos dos films, desataron una serie rumores con respecto a su realización. Uno de los más famosos fue que la Hammer había filmado tres versiones de las películas; una versión recatada para el mercado británico, una un poco más explícita para el mercado norteamericano, y una bastante más sangrienta para el mercado japonés. Sería el mismo Fisher el encargado de desmentir ese rumor; “Es una verdadera estupidez. Este rumor es completamente falso, pero nos otorgó una gran cantidad de publicidad en su momento”.

La siguiente cinta de Fisher al interior de la Hammer sería “The Revenge of Frankenstein” (1958), la cual sería la primera de una serie de secuelas protagonizadas por el Doctor Frankenstein. En dicho film, Fisher disfrutó retratando los dos polos de la personalidad de buen doctor. La idea de la transición entre el bien y el mal era uno de los temas favoritos del director. “Siempre enfaticé este aspecto fundamental del relato y lo convertí en el factor principal de mi trabajo”, afirmaría Fisher en una entrevista. Este concepto aparece nuevamente en el film “Curse of the Werewolf” (1961), donde la naturaleza animal del protagonista (que vendría a representar el mal) coexiste con su amor por el personaje interpretado por Catherine Feller. Esta coexistencia del bien y el mal en el mismo cuerpo sería el tema central de las cintas “The Two Faces of Dr. Jekyll” (1960), que es una revisión de la novela de Robert Louis Stevenson, y “Frankenstein Created Woman” (1967), en la cual el cuerpo de una joven mujer (Susan Denberg) es invadido por un espíritu que la incita a iniciar una cruenta venganza en contra de los hombres responsables por su ejecución.

Entre 1959 y 1961, Terence Fisher filmó nada menos que siete películas para la Hammer, incluyendo “The Brides of Dracula” (1960), una cinta donde no aparece el mítico vampiro pero si su archienemigo el Profesor Van Helsing (Peter Cushing), quien debe combatir la amenaza que ahora representa el siniestro Barón Meinster (David Peel). Por otro lado, “The Man Who Could Cheat Dead” (1959), “The Stranglers of Bombay” (1960) y “Sword of the Sherwood Forest” (1960), pese a no ser muy recordadas lograron recaudar bastante dinero para la compañía. Inexplicablemente, la excelente adaptación del relato de Sir Arthur Conan Doyle, “The Hound of the Baskervilles” (1959), protagonizado por Peter Cushing y Christopher Lee, tuvo pésimos resultados de taquilla lo que provocó que la serie de adaptaciones protagonizadas por Sherlock Holmes que tenía presupuestada la Hammer fueran tiradas por la borda. En cuanto a “The Mummy” (1959), si bien en un principio pretendía ser un remake de la cinta original protagonizada por Boris Karloff, finalmente fue un remake del film de la Universal “The Mummy´s Tomb” (1942).

En 1962, la Hammer decidió realizar un remake de otro relato clásico, “The Phantom of the Opera”, para lo cual nuevamente contrataron a su director estrella. Lamentablemente para Fisher, nada salió como él lo tenía planeado. Pese a la gran calidad técnica de la cinta, esta fue vapuleada tanto por la crítica como por el público debido a que consideraron que no era lo suficientemente escalofriante. Esto respondía directamente al hecho de que Fisher le dio más importancia al aspecto trágico de la historia que al lado más aterrador. Después de este pequeño traspié, Fisher abandonó la Hammer y se dedicó a trabajar en algunas productoras más bien modestas. Filmaría tres películas antes de regresar a la casa del martillo: “Sherlock Holmes and the Deadly Necklace” (1962), “The Horror of it All” (1963) y “The Earth Dies Screaming” (1964). En 1964, Fisher regresaría a la Hammer para filmar “The Gorgon” (1964), proyecto que lo reuniría nuevamente con Peter Cushing y Christopher Lee. “The Gorgon” era el primer intento por parte de la Hammer de llevar a la pantalla grande un “monstruo original”. Fisher pensaba que la historia podía interpretarse fácilmente como el relato de un amor truncado con algunos elementos del género del horror, por lo que la rodó teniendo eso en mente.


Tras un año de inactividad, Fisher filmaría la cinta de ciencia ficción “Island of Terror” (1966), una de las dos películas que realizaría para la Planet Films durante la segunda mitad de los sesenta (la otra sería “Night of the Big Heat”, 1967). Ese mismo año, filmaría una nueva entrada en la saga hammeriana de Drácula titulada, “Dracula: Prince of Darkness” (1966). Pese a que Fisher no se mostró satisfecho con el guión escrito por Jimmy Sangster (quien utilizó el seudónimo de John Sansom), no le quedó más remedio que filmar la historia tal cual como estaba escrita. Pese al gran trabajo tras las cámaras del director, la película sería vapuleada por la crítica y vendría a marcar una caída en la calidad de las producciones de la Hammer. Luego de rodar “Frankenstein Created Woman”, Fisher regresaría a la Planet Films para realizar “Night of the Big Heat”, la cual contaba con la participación de sus colaboradores habituales, Peter Cushing y Christopher Lee. Tras esta nueva incursión en el género de la ciencia ficción, Fisher regresaría a la Hammer para filmar las últimas tres películas de su carrera. La primera de estas sería “The Devil Rides Out” (1968), cinta cuyo guión escrito por el afamado autor Richard Matheson era una adaptación de la novela del mismo nombre del escritor Dennis Wheatley.

Dicha cinta es considerada como uno de los mejores trabajos de Fisher al interior de la Hammer, ya que el director pudo dar rienda suelta a su veta más romántica al mismo tiempo que filmaba con efectividad una historia sobrenatural (pese a que el director siempre se sintió cómodo trabajando en el género del horror, una de sus más grandes ambiciones era filmar una historia romántica). Luego vendría “Frankenstein Must Be Destroyed” (1969), que es probablemente la mejor entrada de toda la saga. Un día después de finalizar el rodaje de la cinta, a Fisher lo atropelló un vehículo y le fracturó una pierna. Debido a esto, el director estuvo bastante tiempo postrado, lo que no le permitió trabajar durante un par de años. Eventualmente volvería a ocupar la silla del director en el film “Frankenstein and the Monster From Hell” (1974). Tras completar el rodaje de esta cinta, Fisher no volvió a trabajar tras las cámaras. Un poco antes de su fallecimiento, la Hammer le había pedido al director participar en uno de los episodios de la serie de televisión “The Hammer House of Horror”. Lamentablemente la salud del director no le permitiría participar en el proyecto. Terence Fisher fallecería el 18 de junio de 1980 en su hogar ubicado en Twickenham, debido a un infarto cardiaco. Como suele suceder en el medio, la labor de Terence Fisher sólo sería reconocida algunos años después de su muerte. Hoy en día, Fisher es recordado como uno de los mejores directores británicos de la historia, especialmente en lo que se refiere al género del horror, y como uno de los pilares fundamentales del éxito obtenido por la Hammer.



por Fantomas.

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