lunes, 6 de abril de 2009

Maestros de la Animación: Chuck Jones, el padre de la animación contemporánea.

En el negocio de la animación son pocos los directores que alcanzan un reconocimiento tan grande como el de los personajes que aparecen en sus cintas, y claramente Chuck Jones no es la excepción. Pero, ¿quién es Chuck Jones? Charles Martin “Chuck” Jones, fue por mucho tiempo el más reconocido y galardonado de los animadores de las Warner Brothers. En los más de cincuenta años que trabajo en el negocio de la animación, contribuyó con cientos de cortos que hoy son considerados verdaderos clásicos, y gracias a los cuales existe una gran fanaticada que recuerda con nostalgia sus trabajos.

Jones nació el 21 de septiembre de 1912, en la ciudad de Spokane. Pocos meses después de su nacimiento, su familia se mudó a Los Ángeles, específicamente al área de Sunset Boulevard. Su hogar estaba ubicado a pocas cuadras del estudio de Charles Chaplin, por lo que tenia la posibilidad de ver como se realizaban las películas. Fue precisamente la pantomima utilizada en las películas mudas lo que influyó en su posterior desempeño como animador. A los 15 años de edad, Jones dejó la escuela secundaria para ingresar al Instituto de Arte Chouinard. La mayor ambición de Jones una vez graduado del Instituto, era perserguir una carrera en el campo de las artes finas. Aunque en sus inicios no le quedó más que dedicarse a dibujar bocetos de los turistas en las veredas, sería durante este periodo que comenzaría a trabajar en la animación, siendo este campo el que capturaría su interés.


El primer trabajo de Jones en el campo de la animación lo obtendría como limpiador de acetatos en el estudio independiente de Ub Iwerks, el legendario creador de Mickey Mouse que había dejado la Disney en 1930 para establecer su propio equipo de trabajo, el cual se especializaba en las aventuras animadas de una traviesa rana llamada Flip. La tarea de Jones consistía en lavar las pinturas originales usadas en “Flip”, para poder reutilizarlas y evitar el costo de una nueva hoja de celuloide. Al poco tiempo, Jones comenzaría de manera gradual a realizar tareas complejas, como por ejemplo ser el encargado de rellenar los contornos de los dibujos, tras lo cual se convertiría en el dibujante encargado de las transiciones. En este rol, Jones se encargaba de dibujar las etapas intermedias del determinado movimiento que estuviera efectuando el personaje dibujado por el animador. Luego de trabajar con Iwerks durante un buen tiempo, Jones se encontraba ansioso por explorar nuevos territorios, lo que lo llevaría a trabajar junto con Charles Mintz (el productor de los primeros dibujos animados de Walt Disney) y con Walter Lantz (responsable de Woody Woodpecker).

Sería en esta etapa “explorativa”, cuya meta era no pasar todo el día encerrado en la misma oficina, que Jones encontraría su hogar profesional. Sería gracias a su nueva esposa, Dorothy Webster (ex-secretaria de Iwerks), que en 1933 Jones lograría obtener un trabajo en los estudios de Leon Schlesinger, los cuales pronto pasaron a formar parte de la Warner Brothers. Muchos de los directores y animadores que se encontraban trabajando en la Warner en dicho periodo, son considerados como los responsables del nacimiento de la era dorada de la animación en norteamérica, además de ser los hombres que establecieron los criterios a seguir en el rubro de la animación profesional de aquel entonces. Entre esos hombres se encontraba el primer jefe de Jones, el mismísimo Tex Avery, considerado como uno de los nombres más grandes de la animación y que en gran medida sería uno de los grandes mentores de Jones.

Una de las grandes influencias que tuvo este grupo de pioneros al momento de realizar sus trabajos, era lo comedía exhibida en el cine de la época. Charles Chaplin, los hermanos Marx y Laurel y Hardy, entre otros, podrían ser considerados como los modelos a seguir por los animadores de la Warner al momento de desarrollar sus distintos personajes animados. Según el mismo Jones: “la idea básica de un comediante no es la persona que abre una puerta graciosa, sino una persona que abre una puerta de manera graciosa”. Otra influencia clave citada por Jones fue el corto de la Disney, “The Three Little Pigs” (1933). En dicho corto, pese a que los tres personajes principales eran idénticos en apariencia, cada uno podía ser reconocido por sus movimientos, los cuales expresaban la personalidad de cada uno de los tres cochinitos.

Pese a tener claras y diversas influencias, los animadores de la Warner no pretendían reunir una serie de elementos y crear una “estrella” de la animación. Todos los personajes fueron desarrollados pacientemente con el correr de los años. Un buen ejemplo de esto es el caso de Porky y Bugs Bunny, los cuales nacieron como personajes secundarios, y tan solo tras un par de años se convertirían en dos de los personajes animados más reconocidos del estudio. A esto hay que sumarle el hecho de que muchos de estos personajes fueron manejados por distintos directores (entre los que se encuentran Avery, Bob Clampett, Robert McKimson y el mismo Jones) y sus respectivas unidades, los cuales encontraban nuevos rasgos en estos personajes, enriqueciendo su personalidad. Otro de los factores importantes al momento de construir un personaje, es el desarrollo de las características vocales de los mismos. Tanto Jones como el resto de los directores, trabajaron directamente con Mel Blanc y June Foray en dicha tarea. A modo de anécdota, la voz del Pato Lucas (Daffy Duck) fue desarrollada cuando uno de los animadores le pidió a Blanc que imitara la voz de Leon Schlesinger. Schlesinger quedó encantado con la voz que se le había otorgado al personaje, aunque nunca supo de la broma que se encondía tras dicha voz.


Poco después del nacimiento de su hija, Jones dirigió su primer film animado llamado, “Nightwatchman” (1938). En los años siguientes, filmaría cortos como “The Dover Boys” (1941) y “The Draft House” (1941), con los cuales comenzaría a surgir el sello distintivo del animador. A principios de los cuarenta, Jones trabajaría junto con otros animadores de la Warner y con Theodore Deisel (más conocido como Dr. Seuss), en el desarrollo de “Private SNAFU”, un personaje que protagonizó una serie de cortos educacionales usados para entrenar a las fuerzas armadas. En el periodo postguerra, la animación continuó evolucionando, presentando a Jones como uno de los principales artífices de dicho desarrollo. Con la serie del “Correcaminos” y cortos como “Like One Froggy Evening” (relato de un tímido sapo cantante que sufre de pánico escénico), Jones haría gala de esta evolución de la animación.

Durante su carrera, Jones colaboró con una serie de talentosos artistas y guionistas, los cuales merecen cierto reconocimiento por su trabajo. De hecho, es al guionista Michael Maltese (el cual trabajo muchos años junto a Jones) a quien se le atribuye gran parte del crédito en la creación y desarrollo de la serie del “Correcaminos”. Maurice Noble, Phil DeGuard, Ken Harris, Dick Thompson, y Phil Monroe, son algunos de los animadores y diseñadores que más contribuyeron a los trabajos del director. Carl Stalling, compositor responsable de muchas de las “Silly Symphonies”, de Walt Disney, fue otro de los genios creativos que trabajó junto a Jones. Uno de los puntos más altos de la colaboración de ambos artístas, sería la idea de utilizar una orquesta para musicalizar algunos de los cortos del director, dando como resultado dos de los cortos más recordados de Jones: “Rabbit of Seville” (1950), y “What´s Opera , Doc” (1957).

En 1950, Chuck Jones vería recompensada su carrera como un éxitoso animador, con los Oscar obtenidos por el corto “For Scent-imental Reasons” (1949), protagonizado por Pepe Le Pew, y por “So Much for So Little” (1949), un corto documental que trataba el tema de la asistencia médica. Con la excepción de los cuatro meses que pasó en los estudios Disney en 1955, Jones permaneció en la Warner hasta 1962, año en que su departamento de animación fue cerrado. Durante todo ese tiempo, se encargó de producir las cintas animadas más creativas jamás realizadas. Los grandes responsables del cierre de la factoría de Jones serían los emergentes dibujos animados realizados por los estudios Hanna-Barbera. Sus animaciones presentaban técnicas limitadas de animación, lo que les permitía producir cintas de manera rápida y sin mayores costos. La menor calidad de la animación no daba espacio para el humor más sofisticado que presentaban los trabajos de Jones, aunque de todas formas cumplían con el objetivo de entretener al público objetivo al que apuntaban dichos dibujos animados.

Esto gatilló que a principios de los sesenta, la animación destinada para ser exhibida en las salas de cine ya comenzaba a desaparecer. La “animación limitada” monopolizaba por completo el medio televisivo, lo que finalmente forzaría el cierre de la factoría de la Warner. Sin embargo, el mismo año que del cierre del estudio de animación, Jones ganó otro Oscar por el corto “The Dot and The Line”. La MGM continuaría produciendo por un tiempo algunos cortos animados pensados para el cine, contratando a Jones para dirigir algunos de los episodios de la serie de “Tom y Jerry”. Irónicamente, el prototipo para esta seria había sido creado en 1941 por los responsables de cierre de su estudio de animación; William Hanna y Joseph Barbera. Al cerrar el departamento de animación de la MGM, Jones dedicó gran parte de su tiempo a la pintura y la escritura. En 1970, Jones escribiría y dirigiría la cinta, “The Phantom Tollbooth”, la cual relata la historia de un niño que es transportado a un extraño mundo fantástico, y en la cual el director aprovechó de combinar acción real con animación.

A mediados de los sesenta, la “animación limitada” comenzaba a ceder espacio en la televisión, lo cual fue aprovechado por la productora, Chuck Jones Enterprises, la que se convirtió en la principal fuente de especiales animados de gran calidad artística. Para la CBS produciría una serie de especiales de Bugs Bunny, además de una gran cantidad de historia adaptadas de distintas fuentes, entre las cuales se destacan las obras del Dr. Seuss; “How the Grinch Stole Christmas” (1966), y “Horton Hears a Who” (1970). Las obras de Chuck Jones le han asegurado un puesto de honor en la historia de la animación. Él ha sido honrado con múltiples premios en variados festivales alrededor del mundo, e incluso obtuvo un Oscar honorífico en 1996 por “la creación de personajes animados que han traído dicha a la gente real por más de medio siglo”. Es común, incluso hoy en día, ver alguna de las compilaciones que existen de su trabajo en la televisión, en especial aquellas obras relacionadas con Bugs Bunny o el “Correcaminos”. Jones fue un verdadero maestro de la animación, y para quienes crecimos viendo sus obras, es imposible no tener un cariño especial por los fantásticos mundos animados que creó y los particulares personajes que los habitaban.

por Fantomas.

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