miércoles, 13 de mayo de 2009

Young Frankenstein: La más escalofriante comedia de todos los tiempos.

“Young Frankenstein” (1974), es una comedia dirigida por Mel Brooks, la cual está protagonizada por Gene Wilder, Teri Garr, Marty Feldman y Peter Boyle.

Frederick Frankenstein (Gene Wilder) es un cirujano que quiere esconder a toda costa su parentesco con su tristemente célebre abuelo, el Barón Víctor Frankenstein. Pero cuando debe viajar al pueblo de su antepasado para conocer su testamento, Frederick descubre el laboratorio y el diario de vida del Barón, despertándose en él un deseo de dar vida a la materia muerta.


La década de los setenta sería la etapa de mayor éxito del escritor y director Mel Brooks. Además de estar involucrado en la última temporada de la clásica serie de televisión “Get Smart” (1965-1970), dirigió un par de cintas que hoy en día son consideradas como obras maestras de la comedia, entre las que se encuentran: “Blazzing Saddles” (1974), “Silent Movie” (1976), “High Anxiety” (1977), y el film que hoy nos ocupa. Gran parte de este éxito fue gracias al grupo de excelentes comediantes con los cuales acostumbraba a trabajar, entre los cuales se encontraban Gene Wilder, Marty Feldman, Cloris Leachman, Medeleine Kahn y Sid Caesar, entre otros. De hecho, sería a Gene Wilder a quien se le ocurriría la idea de realizar una parodia de la historia de Frankenstein, específicamente de las versiones fílmicas del relato llevadas a cabo por los estudios Universal durante los treinta, como por ejemplo, “Frankenstein” (1931), “Bride of Frankenstein” (1935), y “Son of Frankenstein” (1939).

“Young Frankenstein” posee un humor bastante peculiar, donde la ironía verbal es utilizada como arma de elección. Es por eso que durante el transcurso de la película podemos observar cómo se juega con la pronunciación del apellido del personaje de Wilder, el cual hace lo imposible por alejarse de la historia que acarrea su apellido, o la asociación existente entre el nombre de su ayudante Igor (Marty Feldman) y llamativos ojos de este (Aigor = Eyegor). Por otro lado, el tipo de humor utilizado en la cinta es sumamente variado, pasando desde el slapstick hasta la parodia. El absurdo pasa a ser un elemento constante durante todo el transcurso del relato, aumentando a niveles increíbles a medida que avanza la historia. Es gracias a esto que el monstruo logra despertar la simpatía del espectador, al punto que por momentos pareciera ser el personaje más cuerdo dentro de una trama protagonizada por un conjunto de chiflados.

Wilder, quien solía caracterizarse por ser un actor que tendía a la sobreactuación, en esta ocasión se beneficia de dicha característica al momento de interpretar a este científico loco que sucumbe al deseo de recrear el experimento de su abuelo. Resulta divertido ver lo hipócrita que resulta ser su personaje. Durante toda su vida se ha encargado de censurar el trabajo de su abuelo de manera pública, y finalmente termina obsesionándose con la misma idea que inmortalizó a su familiar. Al tener plena consciencia de lo contradictorio que resulta esto, y debido al excesivo dramatismo con el que maneja la situación, Frederick se convierte en la víctima predilecta del sarcasmo de sus conocidos, por lo que se alza como el blanco de gran parte de las bromas que contiene la película.

En cuanto al resto del elenco, Feldman se las arregla para robarse la película en cada una de sus apariciones como Igor, un jorobado bastante libidinoso. Por su parte, Teri Garr y Madeline Kahn se encargan de desplegar toda su sensualidad en la pantalla. Peter Boyle en cambio, probablemente interpreta uno de los roles más complejos en la historia del cine de terror; no solo logra caracterizar de manera adecuada al monstruo, imprimiéndole un cierto sentido de permanente amenaza al personaje, sino que también logra darle cierta credibilidad al mismo, además de dotarlo de un particular sentido del humor, algo bastante complicado de lograr cuando se debe lidiar con un arquetipo por todos conocido. En el film además aparece Gene Hackman como un ciego que se hace amigo del monstruo, y Kenneth Mars, como el inspector de la policía Hans Wilhelm Friederich Kemp, cuyo brazo de palo es objeto de burlas en distintas fases de la cinta. Cabe decir que dicho personaje está inspirado en el personaje interpretado por Lionel Atwill en “Son of Frankenstein”.

Brooks y su equipo de producción dedicaron una gran cantidad de tiempo a la construcción de una cinta que lograra honrar el estilo de las obras en las cuales se basaba. De hecho, en “Young Frankenstein” se utilizó el castillo, el equipo de laboratorio, y gran parte de la utilería que aparece en la cinta “Frankenstein” (1931). Esto ocurrió gracias a que Kenneth Strickfaden, quien fuera el diseñador de los sets del clásico de James Whale, le otorgó los derechos de sus diseños a Brooks. Además la cinta fue filmada en un glorioso blanco y negro, decisión que no compartirían los jefes de la Columbia Pictures, lo que llevaría a Brooks a presentar su proyecto en la 2oth Century Fox donde finalmente sería aceptado. Por último, Brooks utilizó una buena cantidad de mecanismos de transición de la “vieja escuela”, para reforzar la impresión de que estamos en presencia de un film al más puro estilo del terror clásico forjado por la Universal.

Cabe mencionar que muchas de las frases y situaciones cómicas que presenta la película nacieron gracias a la improvisación de los actores. Una de las improvisaciones más notables tiene relación con la gran cantidad de veces que la joroba de Igor cambia de lado sin previo aviso. Aparentemente, Marty Feldman solía cambiar su joroba de lugar hasta que alguien se diera cuenta de lo sucedido. Estas situaciones se daban gracias al ambiente distendido que existía en el set de filmación. De hecho, era tan agradable la convivencia entre los miembros del equipo participante, que Brooks en cierta ocasión declararía que no deseaba terminar el divertido rodaje, por lo que comenzó a agregar escenas solo con el pretexto de mantener al grupo unido. Brooks solo perdería la paciencia en una ocasión, lo que lo llevó a abandonar raudo el estudio. Sin embargo, al poco tiempo de sucedido esto, Wilder lo telefoneó diciendo: “¿Quién era ese lunático que estaba gritando en el set hoy? Deberías despedir a ese vago”.

“Young Frankenstein” recibió dos nominaciones al Oscar, una al mejor guión adaptado, y otra al mejor sonido. La gracia de la cinta reside en que es una de aquellas producciones que no parecen sufrir con el paso del tiempo, por lo que logra provocar el mismo nivel de diversión que provocaba hace más de treinta años atrás. El film además presenta una serie de escenas que logran quedar estancadas en la memoria del espectador, como por ejemplo la mítica escena donde Frederick y el monstruo le presentan a un grupo de científicos una humorística coreografía de la canción, “Putting on the Ritz”. La sola imagen del monstruo de Frankenstein vestido de gala y bailando tap al ritmo de la música, ubica a esta escena entre las más divertidas de la historia del cine.



por Fantomas.

11 comentarios:

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Un clásico del humor que parodia y homenajea a su vez el cine de terror.

De pequeño me gustaba mucho Gene Wilder. No siempre sobreactuaba, pero cuando lo hacía tampoco resultaba demasiado estridente.

Saludos ;)

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Sinceramente, esta parodia casi supera al original. Nunca más he podido ver Frankenstein y tomármelo en serio. O ver a una señora feita y relinchar como un caballo.

Dr. Quatermass dijo...

Completamente de acuerdo, una comedia de las que ya no se hacen y de las que solo acordarse de algunos gags te empieza a temblar la mandíbula. Recomiendo verla en grupo despues de tomarse unas copas y en sesion doble con "la vida de Brian".

Saludos!

TinoRO dijo...

El leer el artículo me hizo recordar lo grande que es esta película y lo que me reí cuando la vi (de hecho creo que la veré nuevamente este fin de semana)

Gracias!

tokig dijo...

- genial película y un superclásico, no deja de hacer reir en ninguna epoca..

saludos

Möbius el Crononauta dijo...

Todo un clásico del humor, y un bonito homenaje al terror de la Universal.

Saludos

Alexandra dijo...

De la época en la que se hacían buenas parodias. Ésta peli la ví hace décadas y me reí a carcajadas.

Es muy buena. De la mejores de su género.

Salu2.

Igor Von Slaughterstein dijo...

Absolutamente imprescindible y una de mis películas favoritas. Brooks demostró que en esta época la parodia inteligente era posible... ¡e hilarante!.

Saludos!!

Sam_Loomis dijo...

Bien escrito Fantomas. "Young Frankenstein" es probablemente la comedia en blanco y negro que más disfruto y una de mis favoritas. Gene Wilder es fabuloso, al igual que Peter Boyle como el monstruo.

¡Saludos!

FrantXu dijo...

Me encanta, cada vez que me reuno con los amigos hay varias películas que vemos como si fuera la primera vez, y esta, es una de ellas.
Enhorabuena por el blog.
Visiten el mio y así aumentamos las visitas. Gracias

J. Jiménez Gálvez dijo...

El Jovencito frankestein es un clásico con mayusculas, una de esas películas que se puede ver una y otra vez sin aburrirse. Tal vez la fotografía podía haber sido mejor, pero los recursos audiovisulaes son increibles. El poder del blanco y negro es sublime en esta ocasion.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...