lunes, 29 de junio de 2009

Maestros de la Animación: Hanna-Barbera, los reyes indiscutidos de la animación pensada para la televisión.

William Denby Hanna, nació el 14 de julio de 1910 en Melrose, Nuevo México. Joseph Roland Barbera por su parte, nació el 24 de marzo de 1911, en Nueva York. Ambos hombres se conocerían en los estudios Metro Goldwyn Mayer, cuando fueron contratados en 1939 como dos de los animadores a cargo del equipo de animación del estudio. Desde el principio de su carrera al interior de la MGM, tanto Joseph Barbera como William Hanna estaban decididos a arrebatarle el puesto a Walt Disney, considerado como el principal productor de dibujos animados de la época. De hecho, durante la década de los cuarenta, el par se las arregló para eclipsar a la gran estrella de los estudios Disney, Mickey Mouse, con el estreno de los cortos animados de Tom y Jerry. Sería precisamente “Puss Gets the Boot” (1940), su primer trabajo al interior del estudio, el que serviría para crear posteriormente la serie de cortos de Tom y Jerry. Barbera y Hanna, quienes ejercieron como los directores y guionistas de la serie durante 17 años, recibieron siete premios Oscar por su trabajo, en el periodo comprendido entre 1943 y 1953.

Joe Barbera se basó en las escenas de persecución de la serie muda en la que alguna vez participaría Charles Chaplin, “Keystone Cops” (1912-1917), al momento de planificar las clásicas escenas en las cuales Tom persigue infructuosamente a Jerry. La sencilla fórmula utilizada en la realización de la serie, ha menudo se veía enfrentada a más de un desafío, como la combinación de animación con acción en vivo, la cual fue implementada con la colaboración del actor y bailarín, Gene Kelly, en “Anchors Aweigh” (1945), experiencia que se repetiría en el musical, “Dangerous When Wet” (1952), protagonizado por Esther Williams. En 1944, la dupla se había asociado con el director George Sidney, con el cual habían formado H-B Enterprises, la que sirvió como una fuente de trabajo paralela con la cual abarcaron algunos proyectos televisivos, entre los que se encontraba la secuencia de títulos de la serie, “I Love Lucy” (1951-1960). Pese al éxito que gozaba Hanna como director y Barbera como guionista, la MGM decidió abandonar su división animada en el año 1957, debido al gran costo que acarreaba realizar animación de calidad, y al daño que le había hecho el medio televisivo al sistema manejado por los estudios.


Una vez que la dupla quedó sin trabajo en la MGM, decidió contratar a gran parte de la unidad de animadores que trabajó junto a ellos en el estudio, para convertir a H-B Enterprises en una productora de tiempo completo. Gracias a sus contactos previos en el medio televisivo, la dupla decidió volcarse de lleno en dicho medio, el cual paradójicamente era el gran responsable de la caída de la animación realizada en los grandes estudios. Mientras que Hanna y Barbera estaban acostumbrados a realizar sus cortos con presupuestos de $40.000 dólares por cápitulo, Screen Gems, la división televisiva de la Columbia Pictures, solo les otorgaba un presupuesto de $2.700 dólares por corto. Obviamente, no podían seguir utilizando los mismos métodos de producción si deseaban obtener algún beneficio de este nuevo negocio, por lo que tuvieron que repensar todo su acercamiento al mundo de la animación.

Fue así como Hanna y Barbera abandonaron el detalle visual de sus trabajos anteriores, para enfocarse en la historia y el diálogo. Sin embargo, fue gracias al menor número de dibujos realizados por episodio, que se logró disminuir los costos. Durante su estadia en la MGM, la dupla había diseñado una animación de prueba que estaba compuesta por una limitada cantidad de bosquejos, que no alcanzaba a tener la décima parte de los dibujos que debia tener el producto terminado. Ellos utilizarían esa misma animación para adaptar y redefinir el ritmo de la cinta, para así no desperdiciar dibujos. Pronto ellos se darían cuenta que podían utilizar este proceso para producir animaciones rentables basadas en lo que se conocía como técnica de animación limitada (proceso popularizado por “United Productions of America” o UPA). Como estas animaciones tendrían una menor calidad visual, nació la necesidad de sostener el trabajo a base de bien pensados diálogos. Para esto, Barbera contrató a un grupo de actores que fueran capaces de sacar adelante las animaciones gracias a la utilización de sus voces. Los actores Daws Butler y Don Messick serían contratados en 1957, como las voces de Ruff y Ready, protagonistas de la primera serie realizada por Hanna-Barbera, “The Ruff & Ready Show” (1957-1960). Tras esto, la pareja de actores trabajarían facilitando sus voces a las distintas series del estudio durante las siguientes tres décadas.

Un año después, Hanna-Barbera presentaría, “The Huckleberry Hound Show” (1958-1962), el primer gran éxito obtenido por la compañia, el cual también presentaría al popular personaje, Yogi Bear, quien tendría su propio show un año después. Una vez que la compañia logró perfeccionar la combinación de la animación limitada, con unos elaborados guiones y un buen trabajo actoral, fueron capaces de producir una gran cantidad de series de manera rápida, las cuales no tendrían muchos problemas en vender. En 1959, “Huckleberry Hound” se convertiría en la primera serie de televisión animada en ganar un Emmy al mejor programa infantil. Para la dupla, el premio Emmy tenía un valor especial; significaba el reconocimiento a su trabajo como los pioneros de la animación en televisión, al mismo tiempo que les abría las puertas de un nicho donde podían derrotar al gigante que era Disney.

Para 1959, H-B Enterprises cambió su nombre a Hanna-Barbera Productions, al mismo tiempo que lentamente se iba convirtiéndo en el líder indiscutido de la animación en televisión. Después de estrenar la serie, “Quick Draw McGraw” (1959-1961), Hanna-Barbera migró al horario prime de la cadena televisiva ABC con el show de media hora de duración, “The Flintstones”, en 1960. Para llevar a cabo dicha serie, la cual estaba ligeramente basada en la serie “The Honeymooners” (1955), Hanna-Barbera contrató a una serie de populares guionistas de series de diversas series de televisión, los cuales trabajaron junto a los escritos habituales de la productora, entre los que se encontraba Joe Barbera. “The Flintstones” se convirtió en un gran éxito, completando seis temporadas, y siendo reconocida el día de hoy como una de las series más icónicas de la productora.

Al mismo tiempo que Hanna-Barbera construía su estudio en el año 1963, la compañia inició una agresiva campaña de marketing, el cual incluía la venta de una serie de productos con los rostros de las estrellas de la compañia, la construcción de su propia versión de Disneylandia llamada Jelleystone Park, ubicada en New Hampshire, entre otras cosas. Durante la década de los sesenta, Hanna-Barbera continuaría produciendo series animadas las cuales serían emitidas en el horario prime de la ABC tales como “Top Cat” (1961-62), “The Jetsons” (1962-63), y “Jonny Quest” (1964-65). Por otra parte, también producirían un número no menor de series que serían emitidas en otros horarios o por medio de sindicación, como por ejemplo “The Yogi Bear Show” (1961-63); “The Hanna-Barbera New Cartoon Series” (1962-63), la cual estaba protagonizada por Wally Gator; “The Magilla Gorilla Show” (1963-67); y “The Atom Ant/Secret Squirrel Show” (1965-67). También producirían una serie de comerciales para la televisión, los cuales en su mayoría estaban protagonizados por los personajes del estudio, y los créditos animados de la serie “Bewitched” (1964-1972). En 1967, Hanna-Barbera ganaría otro premio Emmy por “Jack and the Beanstalk”, una producción protagonizada y dirigida por Gene Kelly. Fue gracias al éxito de esta cinta, que Hanna-Barbera Productions pasaría a ser adquirida por Taft Broadcasting ese mismo año. Pese a este cambio de manos, el estudio mantuvo la estructura corporativa que había presentado durante sus primeros diez años de funcionamiento.

El estudio también produjo algunos proyectos para el cine bajo el encargo de la Columbia Pictures, incluyendo la serie de cortos de “Loopy De Loop” (1959-1965), y dos largometrajes con características propias de una producción para la televisión, “Hey There, It´s Yogi Bear!” (1964), y “The Man Called Flintstone” (1966). Sin duda, el mayor logro del estudio durante este periodo, fue capturar el mercado televisivo destinado para las producciones animaciones los sábados en la mañana. Tras el éxito de “The Atom Ant/Secret Squirrel Show”, Hanna-Barbera estrenaría “Space Ghost and Dino Boy” (1966-68), serie que además albergaba las aventuras de “Frankenstein Jr.” y “The Impossibles”, las cuales mezclaban acción con el humor tan propio del estudio. A esta show le seguiría una camada de series de acción y aventuras, entre las cuales se encontraba: “Shazzan” (1967), “Birdman and Galaxy Trio” (1967-69), “Moby Dick and the Mighty Mightor” (1967-69), “Young Samson and Goliath” (1967), “The Herculoids” (1967-69 y 1981-82), y una adaptación del comic de la Marvel, “Fantastic Four” (1967-70). Durante este periodo, Hanna-Barbera logró situar sus productos en el horario de los sábados en las tres grandes cadenas norteamericanas de televisión.

Mientras que estas series de acción se volvían cada vez más populares, surgió la inesperada presión de asociaciones como la “Action for Children´s Television”, que llevó a la cancelación de casi todos estos shows en el año 1969. En 1968, Hanna-Barbera mezcló la acción en vivo con la comedia animada para la serie de la NBC, “The Banana Splits Adventure Hour” (1968-70), mientras que la serie “Wacky Races” (1968-70), emitida por la CBS, era un perfecto ejemplo del humor slapstick que manejaba el estudio. Dicha serie daría vida a dos spin-offs titulados; “Dastardly and Muttley in Their Flying Machines” (1969-71), y “The Perils of Penelope Pitstop” (1969-71). El próximo éxito de la compañia vendría en el año 1969 de la mano de “Scooby-Doo, Where Are You!” (1969-70), un programa que mezclaba comedia con historias de misterio. A raíz del éxito de la fórmula exhibida por “Scooby-Doo”, Hanna-Barbera crearía una serie de shows centrados en grupos de adolescentes quienes junto a sus mascotas, se dedican a solucionar misterios y combatir a criminales, entre los cuales están; “Josie and the Pussycats” (1970-72), “The Funky Phantom” (1971-72), “Speedy Buggy” (1973-74), “Clue Club” (1976-78), y “Jabberjaw” (1979-77). En 1977, Scooby-Doo sería la estrella de un show de dos horas de duración emitido por la ABC, titulado “Scooby´s All-Star Laff-a-Lympics” (1977-78), el cual también incluía las aventuras de “Dynomutt, Dog Wonder”, “Captain Caverman and the Teen Angels”, y “Laff-a-Lympics”.

Para la década de los setenta, Hanna-Barbera era responsable de la gran mayoría de las series animadas emitidas en la televisión. Lo que era aún más importante, su posición de empresa independiente le daba la posibilidad de vender su producciones al mejor postor. Sin embargo, esta situación se comenzó a erosionar a medida de que la década de los setenta progresaba. Hanna-Barbera fue en parte responsable de esto, debido a que permitieron que la calidad visual de los dibujos animados sufriera enormemente. La animación limitada comenzaba a resultar demasiado común para una cada vez más sofisticada audiencia. Además, durante los setenta aparecieron otras compañias que atentaron con arrebatarle el reinado que tanto les había costado lograr. Filmation, DePatie-Freleng Enterprises y Ruby-Spears comenzaron a quitarles el tan preciado mercado de los sábados. De todas formas, se las arreglaron para lanzar exitosas series como “Harlem Globetrotters” (1970-72) y “Hong Kong Phooey” (1974-76).

Además lanzarían la serie sindicada, “Wait Till Your Father Gets Home” (1972-74), la cual estaría orientada para un público más adulto, por lo que no extraña que sea bastante más provocativa que “The Flinstones” o “The Jetsons”. Junto con esto, el estudio retomaría algunos personajes de sus viejas series para realizar algunos spin-offs como; “The Pebbles and Bamm-Bamm Show” (1971-73), “The Flintstone Comedy Hour” (1972-73), “Yogi´s Gang” (1973), y “Yogi´s Space Race” (1978-79). De la misma forma, producirían nuevas series protagonizadas por personajes clásicos como, “The All-New Popeye Hour” (1978-83), “The New Tom & Jerry/Grape Ape Show” (1975), “Godzilla” (1978-80), y “Super Friends” (1973-86), la cual era una adaptación del comic de la DC, “Justice League of America”.

Ya en la década del ochenta, William Hanna y Joseph Barbera, continuaban siendo la fuerza creativa de la compañia. Nuevamente echarían mano a algunos de sus personajes más exitosos para protagonizar las series, “The Richie Rich/Scooby and Scrappy-Doo Show” (1980-1982), “The Flintstones Kids” (1986-88), y “A Pup Named Scooby-Doo” (1988-91). Además producirían una serie de telefilmes sindicados, protagonizados por las más grandes estrellas del estudio, como por ejemplo “The Jetsons Meet the Flintstones” (1987), “Scooby- Doo Meets the Boo Brothers” (1987), y “The God, the Bad, and the Huckleberry Hound” (1988). Aunque también estrenarían un par de nuevas series como, “The Snorks” (1984-88), y “The Smurfs” (1981-90), siendo esta última el mayor éxito de la empresa durante este periodo, desatando toda una industria de juguetes y otros objetos coleccionables, Hanna-Barbera pasó la mayor parte del tiempo fortaleciendo las crecientes ventas de las licencias de sus productos.

Sería ldebido a la cada vez más aguerrida competencia dada por empresas como Filmation y Rankin/Bass, responsables de series como “He-Man and the Masters of the Universe” (1983-85), y “Thundercats” (1985-90), respectivamente; lo que se sumaría a los problemas financieros sufridos por Taft Broadcasting, y la migración masiva de animadores a la resucitada división de animación de la Warner Bros, que a finales de la década de los ochenta el estudio de Hanna-Barbera comenzaría a despedirse del reinado ostentado por casi tres décadas. En el año 1987, la compañia Great American Communications Group, compró los estudios Hanna-Barbera, y dejó a David Kirschner, de tan solo 35 años, a cargo de esta nueva subsidiaria. Luego de una década en la cual la dupla conformada por William Hanna y Joe Barbera parecería haberse quedado sin ideas, la visión de un hombre joven parecía ser el mejor remedio.

Kirschner partió desechando a todos aquellos personajes que no encajaban con los tiempos actuales, y intentando rejuvenecer algunos de los personajes antiguos que aún poseían algún valor en el mercado. En 1990, la compañia estrenó, “Jetsons: The Movie”, un intento más de posicionar a los estudios Hanna-Barbera como una fuente de producciones destinadas para el cine (antes lo habían intentado con las cintas, “Charlotte´s Web”, en 1973 y “Heidi´s Song”, en 1982). Esta sería la última producción en la cual Hanna y Barbera trabajarían juntos como directores y productores. Lamentablemente, la cinta no obtuvo buenos resultados, por lo que Kirschner no tardó en detener un largometraje protagonizado por Tom y Jerry, en el cual Joe Barbera llevaba un tiempo trabajando. El proyecto fue eventualmente terminado en el año 1992, teniendo mejor suerte que la anterior producción, logrando que nuevas generaciones se interesaran en estos ya clásicos personajes.

En el año 1991, Hanna-Barbera fue comprado por el gigante llamado Turner Broadcasting System. Fred Siebert, un hombre sin experiencia alguna en el campo de la animación, fue puesto a la cabeza del recientemente adquirido estudio. Siebert inmediatamente se comenzó a llenar los espacios dejados por el la fuga masiva de integrantes del estudio que aconteció fines de los ochenta. Fue así como un grupo de jóvenes animadores, guionistas y productores, entre los que se encontraban Pat Ventura, Donovan Cook, Craig McCracken, Genndy Tartakovsky, y Seth MacFarlane, entre otros. En el año 1992, H-B Productions cambiaría nuevamente su nombre, esta vez a Hanna-Barbera Cartoons, Inc. A principios de los noventa, el estudio lanzaría shows basados en viejos personajes como por ejemplo, “Tom and Jerry Kids” (1993), “Droopy: Master Detective” (1993-94); asumiría la producción de la serie, “Captain Planet and the Planeteers” (1990-95), y daría vida a algunas series que contrastaban bastante con las producciones más clásicas del estudio, como por ejemplo, “Wake, Rattle, and Roll” (1990), “2 Stupid Dogs” (1993-95), “Swat Kats: The Radical Squadron” (1993-95), y “Pirates of Dark Water” (1991-93).

Pese a la salida de estos nuevos proyectos, la verdadera razón de la compra del estudio por la Turner, estaba influenciada por una estrategia a largo plazo. Lo que llevó a Turner a comprar la Hanna-Barbera fue su librería de dibujos animados. Utilizando dicha librería, el coloso de las telecomunicaciones fue capaz de lanzar un canal dedicado exclusivamente a la emisión de dibujos animados. Así fue como en el año 1992 nació el canal de televisión, “Cartoon Network”, el cual se encargó de presentarle a las nuevas generaciones de televidentes las librerias de los estudios Hanna-Barbera, y la librería de los estudios MGM. Esto no tan solo revivió los antiguos trabajos del estudio, sino que también permitió que sus creaciones fueran distribuidas en una infinidad de paises. Bajo el alero de este nuevo canal de televisión, Hanna-Barbera lanzaría nuevas series animadas con un formato más moderno, entre las que se encuentran, “Dexter´s Laboratory” (1996-2001), “Johnny Bravo” (1997-2001), “Cow and the Chicken” (1997-99), “The Powerpuff Girls” (1998-2001), y una versión actualiza de “Jonny Quest” titulada, “The Real Adventures of Jonny Quest” (1996-1997).

Luego de la fusión entre Turner Broadcasting y Time Warner en 1996, Siebert pensó que era la oportunidad perfecta para que la Hanna-Barbera retomara el puesto de gobernante del mundo de las producciones animadas. Sin embargo, el ejecutivo no podía estar más equivocado. En el año 1998, el estudio de Hanna-Barbera fue cerrado, moviendo a todo el equipo a los estudios Warner. Eso sería el principio del fin para la compañia, que ya para el 2001, había sido completamente absorbida por la Warner Bros. Ese mismo año, William Hanna fallecía a los 90 años de edad, víctima del cáncer. Joseph Barbera por su parte, fallecería el 18 de diciembre del 2006, de causas naturales. Ambos hombres, que comenzaron como animadores de la MGM, con el tiempo formarían un titán de los dibujos animados destinados para la televisión, empresa la cual incluso oficiaría de casa discográfica por un corto tiempo a mediados de los sesenta. Aunque la calidad visual de sus animaciones fue cuestionada en múltiples ocasiones, es indiscutible que su legado es inconmensurable. Con una fórmula basada en el humor verbal y personajes queribles, Bill Hanna y Joe Barbera tienen bien ganado su puesto entre los grandes de la animación, y sin duda sus obras permanecen en la memoria de más de una generación que tuvo la suerte de ver su trabajo.







por Fantomas.

5 comentarios:

Angel "Verbal" Kint dijo...

Grandísimos recuerdos de tantos y tantos dibujos vistos en la infancia...
felicidades por los blogs...los he agregado los dos en mis enlaces.
saludos

DIALOGUISTA dijo...

Tenes un premio especial en mi blog!!!!

Y mientras vas a buscarlo, yo me quedo acá, mirando y leyendo sobre estos personajes entrañables!!
Saludos!!

Claudia dijo...

Que buen post, muchos recuerdos de la infancia.....uno de mis favoritos los picapiedras y don gato y su pandilla
Excelente aporte...

Anónimo dijo...

Excelente post

Por cierto recordarán el nombre de un leon rockanrolero con melena a la travolta?
Slds

Fantomas dijo...

Hola Anónimo,

El único león de la Hanna Barbera que recuerdo es Leoncio de "Leoncio y Tristón".

Siento no poder ser de más ayuda,
Saludos ;)

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