martes, 30 de junio de 2009

Scream and Scream Again: Cushing, Price y Lee juntos por primera vez.

“Scream and Scream Again” (1970), es un film de terror del director Gordon Hessler, el cual está protagonizado por Vincent Price, Christopher Lee, Peter Cushing y Alfred Marks.

Un asesino está cobrando la vida de mujeres jóvenes en Londres. A raíz de esto, el Inspector Bellaver (Alfred Marks) emprende una investigación que lo conduce a la mansión del excéntrico Doctor Browning (Vincent Price). Mientras tanto, en un país gobernado por un dictador llamado Konratz (Marshall Jones), se está gestando un plan que tiene por objetivo la dominación del mundo. ¿Cuál es la conexión que existe entre estos dos hechos? Esa es la interrogante que tendrá que responder el Inspector Bellaver antes de que sea demasiado tarde.

¿Qué tienen en común el supuesto accidente de un atleta, un asesino serial, un ejército de pseudo-nazis, y un científico que aparentemente está creando una cura para el cáncer? Aparentemente nada, pero todos estos elementos confluyen en el guión escrito por Christopher Wicking, el cual se inspiró en la historia “The Disoriented Man”, del escritor Peter Saxon. La película sería producida por Max Rosenberg y Milton Subotsky, los mandamases de la productora británica Amicus, y posteriormente sería vendida a la American International Pictures, empresa que se encargarían de su distribución internacional. “Scream and Scream Again” comienza con la súbita pérdida de conocimiento de un hombre que está trotando en la calle. Al poco tiempo después, el mismo hombre se despierta completamente desorientado al interior de un hospital, donde ve con horror que le han amputado una pierna sin razón aparente. Tras dejar al hombre en el servicio de salud, la historia se traslada a un país sin nombre, el cual se encuentra gobernado por un régimen fascista que aparentemente está siendo espiado por una entidad desconocida. Cuando nada parece tener sentido, el espectador nuevamente es trasladado a Inglaterra, específicamente a Londres, lugar donde la policía se encuentra en medio de la investigación de un asesinato con violación de una joven.

Estas son las tres subtramas principales del film, las cuales en un determinado momento de la historia confluyen para darle forma al extraño y esquizofrénico final de la cinta. De las tres subtramas, probablemente la que más relevancia tiene es aquella que está relacionada con el asesino serial que amenaza las calles de Londres. El criminal que es perseguido por el Inspector Bellaver y por el médico forense David Sorel (Christopher Matthews), tiene la costumbre de abordar a sus víctimas en diferentes clubes nocturnos, para luego llevarlas a sitios solitarios donde las viola, las asesina y posteriormente drena su sangre. Cabe mencionar que las escenas que transcurren en el club nocturno, sirven de plataforma promocional para la banda Amen Corner, cuyas canciones también forman parte de la banda sonora del film. En cuanto al proceso de captura del asesino serial, este no solo incluye una sorprendentemente bien filmada escena de persecución, sino que además un plan que involucra la participación de una agente encubierta, y la descomunal lucha entre el criminal y un grupo de incompetentes policías. Eventualmente serán los asesinatos cometidos por el bizarro psicópata de turno, los que integrarán a la trama al Dr. Browning (Vincent Price), un peculiar científico cuyos experimentos guardan estrecha relación con los realizados por el mítico Dr. Frankenstein.

El resto de las subtramas no solo carecen de coherencia, sino que además su importancia dentro de la trama es bastante subjetiva. La inclusión de un determinado número de escenas que describen las brutales condiciones en las que viven los habitantes de un país no identificado, aparentemente solo apuntan a sumarle minutos de metraje al film. Y es que la captura y la posterior tortura que sufren un grupo de civiles a manos de oficiales del ejército dirigido por el General Konratz, no parece tener ninguna justificación lógica. Lo que es aún peor, muchas de las interrogantes que le son planteadas al espectador con respecto a estos hechos, jamás son contestadas por el director, quien le otorga un carácter casi onírico a dichos acontecimientos. En cuanto a Konratz, es poca la información que se tiene sobre dicho personaje, más allá del hecho de que se trata de un implacable dictador, cuyas ansías de poder lo han llevado a asesinar a varios miembros de su gobierno con la ayuda de algo llamado “el toque de la muerte”. Con respecto a todo lo antes mencionado, en una oportunidad Hessler aclararía que aun cuando el ejército de Konratz exhibe ciertos paralelos estéticos con el infame ejército nazi, este en verdad pretendía representar a la entonces latente amenaza comunista.

Probablemente la idea de fusionar tres líneas argumentales que poco tienen en común, responde a la intención de Hessler y Wicking de imprimirle algo de suspenso a la historia principal, la que lamentablemente termina resultando algo infantil. Y es que cuando el relato desemboca en la figura del personaje encarnado por Vincent Price, rápidamente se revela que solo se trata de otro científico demente cuyo plan para apoderarse del mundo consiste en construir seres humanos artificiales, letales y extremadamente poderosos, los cuales están llamados a reemplazar a gente importante y poderosa de las principales potencias mundiales. Lamentablemente, la curiosa medida adoptada por la dupla de creativos no solo resulta inefectiva a la hora de dotar de suspenso a la historia, sino que además impide que exista un claro protagonista de la misma. En ese sentido, quien más protagonismo tiene a lo largo del film es el Inspector Bellaver, el cual al mismo tiempo es uno de los personajes más molestos de la producción, no solo por su torpe accionar, sino que también por sus poco inteligentes e inapropiados diálogos, los cuales al parecer fueron escritos por el mismísimo Alfred Marks.

En el ámbito de las actuaciones, además de la labor mediocre del ya mencionado Alfred Marks, esta cinta se destaca por la presencia de tres de los más grandes intérpretes del cine de terror. Lamentablemente, ninguno de los tres tiene demasiada participación en el relato. Mientras que el personaje de Vincent Price solo cobra real importancia durante los últimos veinte minutos de metraje, el personaje de Christopher Lee es tan irrelevante que perfectamente podría haber sido interpretado por otro actor. Finalmente, Peter Cushing solo aparece en un par de escenas interpretando a un oficial del ejército dirigido por Konratz, el cual es rápidamente despachado por el brutal dictador. Cabe mencionar que Cushing fue invitado a participar en el film a último minuto por el equipo de producción, con la sola intención de otorgarle un mayor atractivo comercial a una cinta que se caracterizaba por su escasísimo presupuesto. En cuanto al aspecto técnico del film, este cuenta con el competente trabajo de fotografía de John Coquillon, el minimalista pero interesante diseño de producción de Bill Constable, y la disonante banda sonora del compositor David Whitaker, la cual dista de ser demasiado efectiva o memorable.

Contra todas las predicciones, “Scream and Scream Again” obtuvo buenos resultados de taquilla al momento de su estreno, y con el correr de los años adquirió el estatus de film de culto no solo por la participación minimalista de Cushing, Lee y Price, sino que además por el hecho de que el afamado director alemán Fritz Lang citó en una entrevista a la cinta de Hessler como una de sus películas favoritas. “Scream and Scream Again” puede no ser el film de terror más coherente que salió de la industria cinematográfica británica durante la década del setenta, pero sin dudas es uno de los más entretenidos, crípticos y alocados de aquel periodo. Lo que es aún más importante, es que la producción se alza como el mejor ejemplo de la narrativa fragmentada que solía utilizar Christopher Wicking, la cual con el correr de los años sirvió de inspiración para directores como Pete Walker y Norman J. Warren, quienes desde la trinchera del cine independiente lograron sacar a flote al género del horror, mientras que el resto de la industria cinematográfica británica colapsaba a su alrededor debido al arrasador avance de la factoría hollywoodense.

*El trailer posee varios spoilers además de presentar un curioso error relacionado con Peter Cushing.



por Fantomas.

7 comentarios:

Igor Von Slaughterstein dijo...

No es mi favorita, pero desde luego es un auténtico festival divertidísimo y un auténtico lujo, al reunir a tres iconos tan admirados.

Saludos!!

Gaby dijo...

Hola Fantomas, gracias por haberme agregado en tus blogs. Yo por mi parte ya agregué tus dos enlaces en mi blogroll. A propósito, muy interesantes cualquiera de los dos espacios. Felicitaciones!!!. Saludos, Gaby

Criss Cross dijo...

Pues fijate que siempre he estado interesado por este film pero en muy pocas oportunidades me lo he topado (En realidad, lo que mas me llamaba la atnición era el titulo, el poster y Price) ... ya habi visto el trailer y me ha causado mas curiosidad. Y ahora he leído tu reseña y al saber que es tan bizarra me han dado muchas ganas de verla.

Darkerr dijo...

Buneo, a pesar de sus errores, el hecho de ver en un mismo largometraje a los tres genios del terror ya la hace imprescindible. Además el cartel esta muy bueno.

Dr. Quatermass dijo...

Parece interesante y no la he visto!. Me encanta el concepto este de trailer con Spoilers, a mi me pasó algo parecido con la reciente The Fall, me quedé de piedra al ver que el Trailer te desvela la principal intriga de la cinta como si tal cosa. Increíble.

Saludos y a seguir adelante que tus escritos es de lo mejor que se encuentra uno por ahí.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Yo recuerdo haberme reido un rato con esta peli. El principio es desternillante, aunque sea a costa del pobre atleta que van haciendo a cachos.
salduos!

Claudia dijo...

Creo que esta peli merece una oportunidad de verla, sobre todo si en ella encontramos a los tres grandes actores del cine de terror

Excelente reseña

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