viernes, 5 de junio de 2009

The Thousand Eyes of Dr. Mabuse: La última cinta filmada por Fritz Lang.

“The Thousand Eyes of Dr. Mabuse” (1960), es un thriller escrito y dirigido por Fritz Lang, el cual está protagonizado por Dawn Addams, Peter van Eyck y Gert Fröbe.

Una repentina ola de crímenes ligados al lujoso hotel Luxor que tiene por completo desconcertada a la policía, va dando forma a una terrible sospecha: el genio del crimen conocido como Dr. Mabuse, a quien todos daban por muerto, parece haber regresado de la tumba. Con esto en mente, el inspector Kras (Gert Fröbe) decide pedirle ayuda a un clarividente llamado Cornelius (Wolfgang Preiss), para así desentrañar el misterio que se esconde tras los extraños crímenes.

En 1922, el director alemán Fritz Lang rodaría una cinta muda de dos partes titulada “Dr. Mabuse: The Gambler”, en la cual presentaría a un genio criminal conocido como el Dr. Mabuse. Algunos años más tarde, Lang volvería a utilizar al personaje en la cinta “The Testament of Dr. Mabuse” (1933), la cual tendría un inusitado éxito. Esto provocaría que tras el estreno del film, el tercer Reich intentara por todos los medios convencer a Lang para que se volcara de lleno al cine propagandista. El cineasta, quien ya había expresado el desagrado que le provocaban las ideas nazis en la cinta “Spione” (1928), tras negarse a los deseos de los funcionarios del gobierno alemán de aquel entonces, dejó Alemania para erradicarse por un tiempo en Francia, tras lo cual emigró a los Estados Unidos donde trabajaría en un número considerable de producciones hasta el año 1956. Eventualmente, en el año 1960, Lang retornaría a Alemania para rodar “The Thousand Eyes of Dr. Mabuse”, cinta que no solo se convertiría en la última entrada de la saga de su personaje más famoso, sino que además pasaría a ser la última producción de la carrera del afamado director germano.

La verdad es que la idea de realizar otra película acerca del maquiavélico Dr. Mabuse no fue de Lang, sino que del productor Artur Brauner, quien aseguraba haber visto al menos dos docenas de veces los films de Mabuse durante su infancia. Inicialmente Brauner le pidió a Lang que filmara un remake de “The Testament of Dr. Mabuse”, a lo cual el director se negó argumentando que no deseaba repetir algo que ya había hecho. Tras una serie de conversaciones, finalmente el cineasta accedió a rodar una nueva película del personaje, por lo que de inmediato se puso a trabajar en un guión junto a Heinz Oskar Wuttig. Casi a modo de recuento, Lang optó por condensar gran parte de las constantes temáticas presentes en su filmografía, como por ejemplo su discurso acerca de los peligros de la vigilancia constante a la que son sometidos los miembros de la sociedad (he ahí el origen del título del film), los cuales se encarnan en la figura de Mabuse, quien es retratado como un personaje prácticamente omnipresente, bajo cuya estricta mirada se encuentra la totalidad de los personajes de la historia.

Por otro lado, si bien es innegable que en “The Testament of Dr. Mabuse”, Lang aprovechó de estampar una serie de denuncias en contra de Hitler y las ideologías nazis, en esta ocasión el director intentó evitar cualquier tipo de conexión temática con el Tercer Reich, para así no herir la sensibilidad de un golpeado pueblo alemán. Fue por este motivo que Lang escoge dar por muerto al viejo Mabuse y todas sus connotaciones nazistas, para dar paso a un nuevo súper criminal de identidad desconocida, que busca adoptar el manto de su mentor mediante una serie de concienzudos crímenes que rápidamente ponen a la policía en jaque. Esta idea de presentar a Mabuse como un criminal que se esconde bajo identidades falsas para así llevar a cabo sus planes, también sería adoptado por el director Harald Reinl en la secuela “The Return of Dr. Mabuse” (1961), y por otros directores que quisieron seguir explotando la imagen del famoso criminal germano durante la década del sesenta.

Sin embargo, aún cuando Lang confeccionó el guión con bastante cautela, de todas maneras encontró una forma de ligar a Mabuse con los nazis. Tras haber leído un artículo acerca de los planes del gobierno nazi de modificar el Hotel Adlon, con el fin de espiar a los mandatarios extranjeros que se hospedaran ahí después de la guerra, Lang decidió trasladar la acción a un hotel ficticio en cuyas instalaciones se encuentran una serie de cámaras colocadas con anterioridad por los nazis, las cuales eventualmente pasan a convertirse en los mil ojos del Dr. Mabuse. Dicho edificio no solo se presenta como el escondite perfecto para el siniestro delincuente, sino que además es utilizado por él como una valiosa herramienta a la hora de planificar sus crímenes. Por otro lado, Lang también inserta el tema del miedo a un conflicto nuclear, instaurado por el surgimiento de la Guerra Fría. Y es que el film describe como Mabuse elabora un ingenioso plan para adueñarse de una planta nuclear, propiedad de un empresario norteamericano llamado Henry Travers (Peter Van Eyck), quien tiene la mala suerte de estar hospedado en el hotel Luxor.

Más allá de su trasfondo temático, “The Thousand Eyes of Dr. Mabuse” es una película atípica dentro de la filmografía de Fritz Lang, principalmente porque se apega a los paradigmas de los relatos de misterio. La pregunta principal que plantea la cinta es: ¿Quién es el hombre que dice ser el Dr. Mabuse? Y es que la policía reconoce la metodología criminal de Mabuse, pero al mismo tiempo está consciente de que este supuestamente falleció hace más de treinta años. Básicamente, la cinta está estructurada como un juego de ajedrez, donde la identidad de los jugadores se pone en duda. Salvo contadas excepciones, ningún personaje es lo que parece ser. Esto sumado a las múltiples vueltas de tuerca que presenta el film, y al hecho de que Lang opta por guardar información importante para la resolución del misterio durante gran parte del relato, permiten que la historia en ningún momento se torne predecible, y que el ritmo narrativo de la misma mantenga un dinamismo constante durante todo el transcurso del metraje.

El film en general cuenta con buenas actuaciones, con el correcto trabajo de fotografía de Karl Löb, y con la estupenda banda sonora compuesta por Gerhard Becker y Bert Grund. “The Thousand Eyes of Dr. Mabuse” es una cinta algo esquizofrénica, que se caracteriza por presentar situaciones interesantes, elementos sobrenaturales, personajes misteriosos, y un villano lleno de recursos, razón por la cual se alza como una producción por sobre todo divertida. Lamentablemente, Fritz Lang fue incapaz de ver el potencial de la que sería su última película como director, debido a que durante gran parte de su carrera vivió obsesionado con la idea de rodar una cinta que igualara lo que había hecho en “M” (1931), producción que es considerada como su obra maestra. Es por este motivo que el veterano cineasta pasó sus últimos años escribiendo guiones de películas que jamás se realizaron, y presentándose en diversos festivales con la intención de capturar nuevos fanáticos, mientras que su antiguo socio comercial, Artur Brauner, optó por seguir explotando la nueva imagen de Mabuse con bastante éxito.




por Fantomas.

8 comentarios:

Ordel dijo...

Hola Fantomas gracias por descubrirme tus blogs, lo que he podido ver es de mi interes y será un placer enlazarlos con el mio.

Saludos ¡

babel dijo...

Esta última entrega del Dr Mabuse no la he visto, de las demás me quedo con "El testamento del Dr. Mabuse" del 33, creo, una maravilla. Por cierto, tengo pendiente conseguir una copia completa de la edición en DVD que se vendió en España en el año 2000, de Sherlock films, que está agotada. Viene en ella un documental como extra, "los motivos del Dr. Mabuse" sobre el personaje a lo largo de los años en la filmografía de Lang. De momento me pongo con esta que reseñas, un saludo.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Holaa Fantomas,
La verdad es que el cambio de estilo es notable. 'El testamento' de 1933 es casi un cuento de terror fantástico mientras que 'los 1000 ojos' cae más en el technothriller de una organización criminal a lo 'spectra' de James Bond. Me gustó pero no tanto, para mí Lang siempre será el genio de Metropolis y 'M'. Muy buena entrada igualmente.

Sam_Loomis dijo...

Fritz Lang. Mítico. Aunque ésta no la he visto.

Saludos

ATXEIN dijo...

Del Dr. Mabuse creo que no he visto nada todavia¡¡¡Menudo delito¡¡jajajaja

Gracias pro el recordatorio Fantomas¡¡

Saludos¡

Dr. Quatermass dijo...

La trilogía del Dr. Mabuse (o cuatrilogía si contamos como dos las dos mudas que son dos entregas de más de dos horas), raya toda ella a grandísima altura, casi tan buena como la saga del Dr. Quatermass ;-)

Saludos!

Quimerico Inquilino dijo...

Gracias Fantomas por tu, como siempre, minuciosa reseña.
Lang fue siempre un visionario y uno de mis directores predilectos.

Esta la tengo pendiente de ver todavía pero será cuestión de intentar remediarlo.

Un saludo

Paola Sánchez dijo...

Si te gustan los clásicos del cine alemán, la historias del Dr. Mabuse son excelentes producciones. Este personaje me recuerda un poco al protagonista de la serie actual El Hipnotizador , que vaya igual es muy entretenida. Vaya que a pesar de tener muchos años de haberse producido , El Testamentos del Dr. Mabuse es una buena opción para ver.

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