miércoles, 15 de julio de 2009

Dr. Terror´s House of Horrors: La primera cinta de antologías de la Amicus.

“Dr. Terror´s House of Horrors” (1965), es un film de terror del director Freddie Francis, el cual está protagonizado por Peter Cushing, Christopher Lee y Donald Sutherland.

Seis hombres viajan en un vagón de tren. Uno de ellos es el Doctor Schreck (Peter Cushing), quien por medio del Tarot adivinará el porvenir de los otros cinco, cuyas historias están relacionadas con el terror y la muerte.


Pese a ser recordado como un estudio británico, la Amicus en realidad había sido fundada por dos norteamericanos, Max J. Rosenberg y Milton Subotsky, quienes vieron una oportunidad en el mercado cinematográfico inglés debido al bajo costo de los impuestos en dicho país, cosa que ya había atraído a directores como Stanley Kubrick y a los productores de los films de James Bond. Subotsky era un verdadero fanático de las cintas de terror, y estaba obsesionado con vengarse de la Hammer luego de que el estudio rechazara en 1956 un guión de su autoría titulado “Frankenstein and the Monster”, para luego obtener un éxito inusitado con “The Curse of Frankenstein” (1957). Fue así como nació un proyecto que se titularía “Dr. Terror´s House of Horrors”, el cual guarda cierta importancia no solo por ser el primer film de antologías producido por la Amicus, sino que además por ser el iniciador de la rivalidad comercial entre la Hammer y el estudio de Rosenberg y Subotsky. Inspirado en el clásico de los Estudios Ealing, “Dead of Night” (1945), Subotsky escribió un guión que presentaba cinco historias que reflejaban los arquetipos genéricos que más le llamaban la atención. Lamentablemente, su marcado entusiasmo no necesariamente estaba a la par con su talento como guionista. Según el director Freddie Francis, no le quedó más remedio que reescribir parte del guión a medida que iban filmado la cinta, ya que en variadas ocasiones descubrió que los escritos de Subotsky carecían por completo de lógica.

En la primera historia titulada “Werewolf”, un arquitecto llamado Jim Dawson (Neil McCallum) regresa a la antigua casa de su familia ubicada en una remota isla escocesa, para realizar algunas remodelaciones a petición de su nuevo dueño, una mujer llamada Dierdre Biddulph (Ursula Howells). Sin embargo, una vez que llega al lugar ocurren una serie de extraños acontecimientos que lo llevan a descubrir el oscuro secreto de sus antepasados, y a enfrentarse a una amenaza letal que vive en el sótano de la vieja casona. Aún cuando el segmento presenta un final bastante predecible, tiene la virtud de contar con una atractiva y escalofriante ambientación gótica que se contrasta con los escenarios urbanos presentes en el resto de los relatos, y con guión en general competente que resulta ser bastante dinámico. En la segunda historia titulada “Creeping Vine”, Bill Rogers (Alan Freeman), su esposa Ann (Ann Bell) y su hija Carol (Phoebe Nicholls) regresan a su casa luego de unas breves vacaciones para encontrarse con que una extraña enredadera está creciendo en su jardín, la cual aparentemente no solo es inteligente sino que también homicida. Este segmento es claramente uno de los más débiles de todo el film, no solo por lo ridículo de su premisa y lo irrisorio de algunos diálogos, sino que además porque ninguno de los actores participantes con la excepción de Bernard Lee, quien interpreta a un científico del gobierno, logra otorgarle cierta verosimilitud a un relato que cae inexorablemente en la comedia involuntaria.

En la tercera historia titulada “Voodoo”, Biff Bailey (Roy Castle) es un músico de jazz que se encuentra trabajando en Jamaica, cuando decide plagiar una melodía utilizada en una ceremonia vudú con la intención de utilizarla en su nuevo espectáculo. Lamentablemente para él, una vez que regresa a Londres comienzan a suceder una serie de extraños acontecimientos que parecen tener relación con el plagio que ha cometido. Debido al abuso de la comedia slapstick, el pobre ritmo narrativo que presenta, y a su olvidable clímax, este segmento es sin lugar a dudas el peor del film. Para colmo, la continua presentación de la gente de color y su cultura como algo amenazante y misterioso, fue ampliamente criticada en su momento por su supuesto trasfondo racista. En la cuarta historia titulada “Disembodied Hand”, Franklyn Marsh (Christopher Lee) es un pomposo crítico de arte que estalla en ira luego de ser públicamente humillado por Eric Landor (Michael Gough), un artista cuyo trabajo ha sido despreciado en múltiples ocasiones por el crítico. La situación lleva a Marsh al extremo de atropellar al artista, cortando su mano en el proceso. Aunque su némesis parece haberse ido para siempre, la mano de Landor regresará para atormentar al engreído crítico. Pese a que posee una premisa claramente inverosímil y algo ridícula, este segmento es recordado como el mejor del film, no solo por la estupenda actuación de Lee y Gough, sino que además por el interesante duelo en el que se ven enfrascados los dos protagonistas, y por el estupendo ritmo narrativo que Francis le imprime a un relato poseedor de algunas sorprendentes vueltas de tuerca.

La quinta y última historia titulada “Vampire”, tiene como protagonista al Dr. Bob Carroll (Donald Sutherland), quien está de regreso en su hogar con su nueva esposa francesa Nicole (Jennifer Jayne). Cuando descubre que un vampiro ha estado aterrando a los habitantes de la ciudad en la que habita, Carroll le pide ayuda a su colega el Dr. Blake (Max Adrian) para localizar al culpable. Sin embargo, cuando la investigación indica a Nicole como la responsable de los crímenes, Carroll deberá cuestionarse que hacer para solucionar el problema que tiene entre manos. Este segmento resulta satisfactorio por múltiples motivos, entre los que se encuentran su particular atmósfera, el estupendo trabajo actoral de sus protagonistas, y su sorpresiva vuelta de tuerca final. Probablemente lo único criticable de “Vampire” es que ciertos pasajes del relato parecen ser algo improvisados, algo que no debiese resultar extraño considerando los dichos de Francis con respecto al proceso de confección del guión. Una vez que el Doctor Schreck termina de relatar las cincos historias, procede a revelar su verdadera identidad y especifica el destino hacia donde se dirigen los incautos protagonistas.

Gracias a que las cintas de la Amicus eran rodadas en tan solo unos pocos días, las producciones del estudio pudieron contar con una gama de actores sumamente populares, sin la necesidad de manejar altísimos presupuestos. Ese es precisamente el caso de “Dr. Terror´s House of Horrors”, cinta la cual no solo cuenta con Peter Cushing y Christopher Lee, quienes estaban en el pináculo de sus carreras, sino que además con actores como Donald Sutherland, quien por ese entonces se encontraba en la cima del estrellato. Aunque la participación de personajes como Alan Freeman, quien en realidad no era actor sino que se desempeñaba como locutor radial, puede parecer algo extraña en la actualidad, hay que entender que en aquella época él era una figura sumamente popular en Gran Bretaña. En cuanto al aspecto técnico de la producción, esta cuenta con el estupendo trabajo de fotografía de Alan Hume, la atmosférica banda sonora de la compositora Elisabeth Lutyens, y el maravilloso diseño de producción de Bill Constable, quien gracias a su trabajo en este film demostró ser un profesional extremadamente pragmático, capaz de crear sets increíblemente atractivos sin la necesidad de contar con un gran presupuesto.

Lo que podría haber sido un gran film de antologías de terror en la tradición de la ya mencionada “Dead of Night”, termina presentándose como un compilado de clichés del género del horror que rehúyen a cualquier tipo de reinvención por mínima que esta sea. Cabe mencionar que inicialmente estas historias fueron escritas por Subotsky con la intención de que formaran parte de una serie de televisión que nunca vio la luz, probablemente por lo pobre que resultaron ser los guiones. Lo que si es necesario reconocer, es que aún cuando la calidad del guión no era la mejor, Freddie Francis logra con éxito sacar adelante el film, no solo otorgándole una atmósfera distintiva y un apartado visual realmente deslumbrante, sino que además imprimiéndole un ritmo narrativo dinámico a gran parte de los segmentos. Gracias al trabajo de Francis y de su equipo técnico, y a la participación de un elenco estelar, “Dr. Terror´s House of Horrors” hoy en día es recordada como uno de los buenos exponentes de la Era Dorada del cine de terror británico, el cual gozó de un indiscutible éxito comercial gracias a la explotación de un terror más psicológico que visceral.


*A quienes les interese, pueden leer más acerca de la Amicus en el más reciente artículo de mi otro blog, Cinemauniverse




por Fantomas.

3 comentarios:

Cinemagnificus dijo...

Me encantan los filmes de varias historias "paralelas". Lo buscaré.

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Suenan bien. Habrá que hacerse con ella.

Saludos ;)

Sam_Loomis dijo...

Soy muy, muy fan de las películas y series de televisión de horror o ciencia ficción de antología. Me han recomendado muchas de Amicus, pero no he tenido la fortuna de verlas. Estoy seguro que tarde o temprano cazaré algunas.

¡Saludos!

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