lunes, 6 de julio de 2009

A Fistful of Dollars: La primera entrada de la "Trilogía del dólar" de Sergio Leone.

“A Fistful of Dollars” (1964), es un western del director Sergio Leone, el cual está protagonizado por Clint Eastwood, Gian Maria Volonté, Marianne Koch y José Calvo.

Al pueblo de San Miguel, el cual se encuentra dividido por la batalla entre dos familias rivales, llega un pistolero solitario (Clint Eastwood) y de pocas palabras. Un tipo letal con su pistola y sin muchos escrúpulos, que decide jugar una doble militancia en el conflicto local para llenarse los bolsillos de dinero, comenzando un peligroso juego que puede causarle la muerte.


A principios de la década de los sesenta, el género del western se encontraba en su punto más bajo, donde ni siquiera el mítico John Wayne lograba congregar a un buen número de espectadores en las salas de cine. Lo que nadie esperaba, era que el género fuera revivido en Europa, específicamente en Italia, de la mano del director Sergio Leone. Lo que fue aún más sorprendente, es que la cinta responsable de dicho renacer fuese un remake del film “Yojimbo” (1961), del director Akira Kurosawa. El retrato de un lejano oeste más violento, menos romántico, duro y falto de hombres honorables (algo bastante alejado de la visión más clásica del western), fue lo que logró cautivar a las audiencias alrededor del globo, y de pasada ayudó catapultar la carrera de varios de los involucrados en la película comandada por Leone.

Sabiendo que en Europa aún existía un vasto mercado para el género del western, Sergio Leone se lanzó a la misión de reinventar las convenciones habituales del género. Convencido en el potencial de la historia filmada por Kurosawa (la que de dicho sea de paso, está inspirada en la novela “Red Harvest” de Dashiell Hammett), el director moderniza la historia, enfatizando el ansia de poder de las bandas rivales (reflejada en la adquisición de armas de todo tipo), además de eliminar los valores del héroe clásico aún presentes en la cinta japonesa. Pero por sobre todo, Leone busca alejarse lo más posible del modelo norteamericano que por mucho tiempo había influenciado de manera potente a las producciones italianas, al punto de que muchos de sus directores terminaban contratando actores norteamericanos para protagonizarlas, además de utilizar diferentes seudónimos con el fin de americanizar el producto.

Irónicamente, Leone escogería a un actor norteamericano como su protagonista. Si bien Clint Eastwood se quedaría con el papel, estaba lejos de ser la primera opción del director. En un principio, Leone quería que Henry Fonda interpretara el rol del “hombre sin nombre”. Sin embargo, el presupuesto no era suficiente como para contratar a una de las grandes estrellas de Hollywood. La segunda opción del director era el actor Charles Bronson, quien rechazó el papel aludiendo a que el guión era deficiente. Otros actores que rechazaron el papel fueron Ty Hardin y James Corburn. Tras estos tropiezos, Leone intentaría contratar a Richard Harrison, actor que recientemente había participado en el primer western italiano, “Gunfight at Red Sands” (1963). El actor también rechazaría la oferta, pero sugirió a Clint Eastwood como un actor capaz de interpretar de manera convincente a un vaquero. Tiempo más tarde, Harrison declararía: “Tal vez mi más grande contribución al cine fue no participar en “A Fistful of Dollars” y recomendar a Clint para el papel”.

Para aquel entonces, Clint Eastwood estaba aburrido de su rol en la popular serie de televisión “Rawhide” (1959-1966), y ansiaba nuevas oportunidades de trabajo. Cuando su agente le informó que una productora en Italia estaba interesada en contratarlo para filmar un western titulado “The Magnificent Stranger”, no se mostró muy entusiasmado aunque de todas formas no tardó en aceptar el rol. Cuando Eastwood llegó a Italia, se encontró con la desagradable sorpresa de que las únicas personas que hablaban inglés eran el doble Benito Stefanelli, y uno de los representantes de la productora. Para colmo, el actor tuvo una serie de discusiones con Leone, principalmente por el guión, el cual según él, contenía demasiado diálogo. Sería luego de convencerlo de reducir su diálogo al mínimo, que ambos hombres comenzarían a trabajar de manera productiva.


Y la verdad es que en gran medida es gracias a Eastwood que esta cinta sobresale de entre las de su tipo. Su interpretación de este pistolero inescrupuloso, egoísta y manipulador, que es capaz de transmitir demasiado pese a su aparente falta de expresividad, y que utiliza el sarcasmo como una arma más de su repertorio, es uno de los personajes más representativos del actor (referenciado hasta el cansancio en múltiples cintas de Hollywood). Este hombre ambiguo, que es por sobre todo carismático, viene a romper todas las convenciones del héroe del western norteamericano. Además, Leone sabe explotar bien el misterio que rodea al personaje, otorgándole un aire casi fantástico, el cual refuerza aún más en el ya clásico enfrentamiento final con el personaje de Gian Maria Volonté, donde prácticamente se transforma en un ser fantasmal.

Lo otro sumamente destacable, es la dirección de Leone y la estupenda banda sonora de Ennio Morricone. El director nos entrega un conjunto de balaceras correctamente filmadas, parajes desolados, explosiones súbitas de violencia, y un buen número de close-ups de los rostros de los protagonistas, algo totalmente innovador para la época. Lo que realmente hizo Leone fue establecer una puesta en escena similar al de las viñetas de un cómic, donde las expresiones de los involucrados logran crear una marcada tensión. A esto se le suma la música compuesta por Morricone, que pese a estar en ciertos aspectos influenciada por la obra de Dimitri Tiomkin en “Río Bravo” (1959), se alza como una composición totalmente rupturista dentro del género, la cual logra con éxito enfatizar tanto el suspenso como la violencia que presenta la historia. El uso más notable de dicha música, es durante la confrontación final entre el protagonista, el villano y sus secuaces.

La cinta sería filmada en ocho semanas, divididas entre el estudio Cinecitta ubicado en Roma, y en locaciones ubicadas en Almería, España. La gran mayoría de los extras y algunos de los actores secundarios, fueron reclutados de la población local de gitanos. Así mismo, las condiciones en las cuales se filmó la historia eran absolutamente diferentes a las que se podían esperar de una producción hollywoodense. Sería el mismo Eastwood quien relataría en una oportunidad: “No teníamos electricidad, ni teníamos un tráiler con un baño. No teníamos más opción que ir detrás de una roca”. Luego de terminar “A Fistful of Dollars”, Eastwood regresó a Norteamérica sin imaginar nunca el revuelo que causaría esta modesta cinta. El film fue un éxito total en Europa y en los Estados Unidos, lo que gatilló que se filmaran dos “secuelas” que superarían lo hecho por la cinta original; “For a Few Dollars More” (1965) y “The Good, the Bad, and the Ugly” (1966).

Aunque uno podría señalar que el film posee algunos agujeros en el guión, y que obviamente no es la mejor entrada de la trilogía de Leone, es innegable que esta cinta marcó una época en el género del western, así como también a una generación de cinéfilos. Además de todo esto, es sumamente entretenida. “A Fistful of Dollars”, marcaria la pauta a nivel temático, estético y musical, para el resto de los “spaghetti western” que proliferarían durante toda una década (aunque para ser sinceros, el primer spaghetti western propiamente tal, es el film de 1959, “Terror of Oklahoma”, del director Mario Amendola). Por lo mismo no resulta extraño que esta cinta convirtiera a Eastwood en una superestrella a nivel internacional, además de ayudar a cimentar las carreras de Sergio Leone y Ennio Morricone. Con esta producción se logró establecer una nueva clase de antihéroe dentro del western, uno caracterizado por ser un pistolero motivado por el dinero y totalmente exento de culpa o de conciencia, el cual pese a todo, logra meterse a la audiencia en el bolsillo.




por Fantomas.

9 comentarios:

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Genial película y el precedente de lo que sería el spagetti western que otros intentaron imitar con pésimos resultados; y es que Leone fue el mejor en eso.

Se nota mucho la influencia de Leone en los primeros westerns de Eastwood como director, como por ejemplo en High Plains Drifter (protagonista sin nombre y de actitud similar al de esta trilogía)

Me encanta la trilogía del dólar, subiendo el nivel un poco más a cada película, y culminando en la gran "El bueno, el feo y el malo". Aunque probablemente su mejor western fue "Once Upon a Time in the West", irónicamente, el más olvidado de todos (quizás por la ausencia de Eastwood y por no pertencer a la trilogía)

Saludos ;)

Alejandro the Kitsune-san dijo...

leone, eastwood y morricone¡¡¡¡

que grandes tardes me hacen pasar todavia

va hacer toda la trilogia del dolar?

espero que si

disfruto sus informes

saludos

tokig dijo...

- Muy buena cinta, influenciadora del género western, la trilogía es muy buena con una gran dupla Eastwood-Leone...y es de agradecer que Eastwood tomará elementos de este tipo de films italianos...

saludos

Dr. Quatermass dijo...

¿Vas a reseñar toda la trilogía?, te animo a ello. A mi me gustó más Yojimbo que vi casi como un experimento para ver si realmente era inspiración o plagio estando más cerca de lo segundo, pero está claro que es un gran producto, y me encanta la resolución final con ese recurso escondido que nos reserva Leone en forma de primitivo chaleco anti-balas (¡huy! cuidado que esto es SPOILER).

Saludos!

Möbius el Crononauta dijo...

Quien sabe, quizás tengamos que agradecer a los deseos de la mujer de Eastwood de veranear en Europa que hoy en día le tengamos como el gran 'straniero'.

Aunque técnicamente el spaghetti western ya estaba allí, Leone sin duda lo elevó a cotas insospechadas.

Todo un clásico, ya lo creo. Y eso que sólo fue el principio.

Sam_Loomis dijo...

La Trilogía de los Dólares conforman una parte vital del cine western. Geniales cintas de Sergio Leone, y Clint Eastwood es de los mejores badasses del cine.

¡Saludos!

Kraven dijo...

Ahí estaba Leone creando escuela con ese lenguaje heredado del fumetti, con sus primerísimos planos y con Morricone poniendo la guinda en cada secuencia.

Todo eso y el inicio de una leyenda que sigue viva. Clint Eastwood.

Quimerico Inquilino dijo...

Pues he aprovechado tu estupenda reseña para revisar el film y mi primera sensación queda intacta. Cuando se juntan talentos como los de Eastwood, Morricone y Leone es difícil que las cosas salgan mal.
Unicamente los planos con el niño se me antojan harto ñoñas. Por lo demás, impecable.

Un saludo y a la espera de "Per qualche dollaro in più"!

Santi dijo...

Se sabe que el cine son ciclos, y cuando hay épocas en que se lleva la bondad y el blanco y negro (buenos muy buenos y malos muy malos) luego tiene que venir por pelotas épocas en las que reina el héroe con dualidades, el gris. Ahora mismo estamos en esa época, y cuando Leone firmó el primer spaghetti western de su trilogía del dólar también.

El binomio Morricone/Leone ha sido uno de los inventos más grandes de la historia del cine, y si le sumas ya Eastwood ya es para cagarse. Personalmente considero "Por un Puñado de Dólares" la menos buena de la trilogía, e igualmente un peliculón supremo, pero no tiene varios factores que alzaron a "La Muerte Tenía un Precio" y "Por un Puñado de Dólares" a la categoría de obras maestras.

La confrontación final que comentas entre el bueno (que es bastante malo al fin y al cabo) y malo (que es más malo que el Diablo) es un momento épico, la música, la tensión, la dirección... Leone demostró que es uno de los mejores directores de la historia.

Esta película marcó época, definió un estilo como dices e inició una de las mejores trilogías del cine. Bravo por el trinomio.

Felicidades por el blog y el artículo.

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