miércoles, 12 de agosto de 2009

The Holy Mountain: Más que una película es una experiencia.

“The Holy Mountain” (1973), es un drama escrito y dirigido por Alejandro Jodorowsky, quien además coprotagoniza el film junto a Horacio Salinas y Zamira Saunders.

Cuento acerca de los individuos más poderosos en el sistema solar, quienes están a punto de convertirse en dioses y controlar el universo.


Tras haber visto “El Topo” (1970), John Lennon y Yoko Ono convencieron al manager Allen Klein para que comprara los derechos de la cinta y financiara el próximo proyecto del director Alejandro Jodorowsky, el cual sería titulado “The Holy Mountain”. Para intentar entender los postulados de la cinta, resulta útil conocer en base a que se construyó la historia. En esta ocasión, la elección por parte del director de la montaña como la principal metáfora visual de la historia, responde a un fenómeno cultural. En casi todas las culturas, la montaña simboliza el lugar de unión entre el cielo y la tierra, por lo que se cree que es el centro del mundo. Por esta razón, es común encontrar “montañas sagradas” en variados textos religiosos, como por ejemplo el Monte Sinaí del Antiguo Testamento; el Monte Kailash, el cual es venerado por los Tibetanos; o el Monte Meru de los Hindúes, entre muchos otros. Tomando esta idea como punto de partida, Jodorowsky se inspiró en algunos textos como “El Ascenso al Monte Carmelo”, de San Juan de la Cruz, y en el argumento de la novela “La Montaña Análoga”, de René Daumal. De hecho, el director adaptaría de manera libre esta última novela, al mismo tiempo que construyó sus personajes basándose en la estructura del Eneagrama.

El Eneagrama es una figura geométrica de nueve puntas de origen supuestamente desconocido, la cual fue utilizada por el místico y filósofo G. I. Gurdjieff, para representar las leyes cósmicas y así poder comprender y traducir las fluctuaciones cíclicas que dominan casi todos los aspectos de la vida. Durante la década de los setenta, el Eneagrama adquirió cierta notoriedad cuando comenzó a ser utilizado en lo que se conoce como Eneagrama de Personalidad, por el maestro boliviano Oscar Ichazo, quien además es el fundador del Entrenamiento Arica Escuela Transpersonal. Él identifica nueve “fijaciones del ego” o núcleos, a partir de los cuales cada uno de los eneatipos (o tipos de personalidad) se desarrolla. Estas fijaciones según Ichazo, son el origen de todas las enfermedades mentales que padecen los seres humanos, y por eso sugiere la auto-observación como modo de sanación. Mientras trabajaba en el guión de la cinta, Jodorowsky supo de la existencia de Ichazo, por lo que decidió conocerlo con el fin de “iniciarse” espiritualmente. Para su sorpresa, lo primero que le diría Ichazo sería: “No pierdas tiempo. Tómate un LSD”.

Más allá de la influencia del LSD en la confección de los vestuarios y en el diseño de producción (los cuales también estuvieron a cargo de Jodorowsky), la cinta presenta la representación de los nueve eneatipos del Eneagrama (mediante nueve personajes), los cuales a su vez se identifican a través de un distintivo signo planetario. Para presentar a cada uno de estos personajes, Jodorowsky escoge una narración episódica para así evitar enfocarse en un protagonista central, y relatar la historia de un grupo de personajes inmersos en la compleja búsqueda de la inmortalidad. La historia a grueso modo, puede ser divida en tres actos: el primero relata como el Ladrón (Horacio Salinas), un hombre vicioso y corrupto, se pasea por un mundo violento hasta que se encuentra con el Alquimista (Alejandro Jodorowsky), quien lo lleva a transformar radicalmente su personalidad. En el segundo acto, el Alquimista le presenta al Ladrón a los otros siete personajes, hombres y mujeres de gran poder, que emprenderán con él el viaje iniciático. Finalmente en el tercer acto, los nueve personajes comienzan el viaje cuyo objetivo es conquistar la cima de la Montaña Sagrada, lugar donde podrán alcanzar la tan ansiada inmortalidad.

“The Holy Mountain” presenta una serie de imágenes tanto explícitas como implícitas del Tarot. Mientras que la cinta comienza con un primer plano de la carta “El Loco”, el hogar del Alquimista es una torre bastante similar a la que aparece en la carta “La Torre”, y dentro de dicha torre, el Alquimista le ofrecerá al Ladrón los cuatro elementos básicos de las cartas del Tarot: un basto, una espada, una copa, y una moneda de oro. Estos elementos representan el sexo creativo, el intelecto, las emociones, y la vida material, respectivamente. Además de todo esto, existe una escena la cual presenta unos vistosos paneles en los que se encuentran dibujadas algunas cartas del Tarot diseñadas por Jodorowsky. Que el Tarot sea una pieza importante dentro de la trama no resulta tan extraño, ya que Jodorowsky es un conocido maestro de Tarot, al punto que junto a Philippe Camoin se encargó de restaurar por completo el mazo del Tarot de Marsella.

Por otro lado, para Jodorowsky lo más importante era imprimirle realismo a su obra. Con esto en mente, contrató a un grupo de actores no profesionales, los cuales debían presentar características propias del eneatipo que deseaba retratar. Por lo tanto, el millonario de film (Burt Kleiner) era un millonario en la vida real, el joven totalitario (Richard Rutowski) era realmente un seguidor de la ideología nazi, la lesbiana (Adriana Page) era realmente lesbiana, y así. Una vez conformado el elenco, el director aisló a los actores durante un mes en su casa ubicada en Ciudad de México, y los sometió a un régimen de ejercicio físico, meditación, y largas horas de vigilia, con el fin de prepararlos para el rodaje. Los encargados de interpretar a los personajes secundarios por su parte, eran personas que Jodorowsky había conocido a lo largo de su vida. Todos eran verdaderos chamanes, y acompañaron a los actores en una experimentación real. Curiosamente, esta búsqueda de realidad cinematográfica casi provoca que todo el elenco muriera ahogado en una escena, en la cual debían tirarse al océano para entrar en las "aguas infinitas".

Es sabido que inicialmente George Harrison iba a interpretar a el Ladrón. Pese a que al músico le encantaba el guión, no estaba dispuesto a filmar una escena en la cual el Ladrón está desnudo en un baño, y el Alquimista le lavaba el ano frente a las cámaras. Jodorowsky argumentó que esta escena era necesaria porque de esta forma, Harrison podría convertirse en un ejemplo para los demás al abandonar su ego de manera gráfica y pública. Harrison terminó dejando el proyecto, por lo que el papel recayó en un actor cómico totalmente desconocido. Varios años después, Jodorowsky admitiría que su obstinación le costaría varios millones de dólares, pero que en aquel entonces realizaba cintas con la sola intención de cambiar a la humanidad. Otras de las anécdotas que ronda a esta filmación, tiene relación con el presupuesto del film. Si bien Klein le entregó a Jodorowsky la no despreciable suma de un millón de dólares, uno de los productores, Robert Viskin, se escapó con trescientos mil dólares. Jodorowsky prefirió mantener la calma, mientras que uno de sus asistentes, Robert Taischer, era uno de los más desesperados con la situación. Indignado por la aparente indiferencia del director, abandonó la filmación. A las seis semanas regresó con el dinero faltante, el cual había obtenido gracias a su padre quien era uno de los vendedores de zapatos más importantes de los Estados Unidos.

De la cinta resultan sumamente destacables la pulida fotografía de Rafael Corkidi, el alucinante diseño de producción, y la colorida banda sonora compuesta por Jodorowsky, Don Cherry y Ronald Frangipane. En lo que a las actuaciones se refiere, si bien no son perfectas por razones obvias, resultan completamente creíbles enmarcadas en este mundo surreal y extraño. El guión por su parte, está plagado de simbolismos que pueden ser algo difíciles de interpretar. La primera media hora de metraje, prácticamente no presenta diálogo alguno, sino que más bien es una amalgama de imágenes en las cuales se evidencia un marcado tema religioso. El ritmo narrativo durante este tramo de la cinta es algo lento, pero mejora de manera considerable desde la llegada del Ladrón a la torre del Alquimista. La presentación de la vida de cada uno de los personajes está plagada de imaginación, y resulta verdaderamente fascinante. Filmada casi en su totalidad en México, Jodorowsky se toma la libertad de rodar la historia de manera cronológica, dividiendo su tarea en la “etapa elegante”, donde utiliza sets y vestuarios cuidadosamente diseñados, y la “etapa natural”, la que fue filmada en exteriores, y muestra una simplificación notable del vestuario y de otros elementos.

Como es de esperar, “The Holy Mountain” presenta una buena cantidad de escenas de desnudos, y un número no menor de secuencias que pueden resultar algo desagradables u ofensivas (razón por la cual Jodorowsky fue amenazado en México y posteriormente tuvo que eliminar algunas escenas del metraje). El mensaje principal de “The Holy Mountain” se traduce en la imposibilidad de encontrar una verdad absoluta y permanente, por lo que debemos embarcarnos en una búsqueda constante de la verdad sin importarnos el resultado. “La iluminación es un proceso continuo”, explica Jodorowsky. El final, completamente rupturista, ataca de manera directa el sistema de creencias existente durante el proceso de filmación de una cinta, quebrantando la “realidad cinematográfica”. En definitiva, “The Holy Mountain” tienes méritos de sobra para ser considerado como un film de culto, y es sin duda una de las obras más recomendables de su director (si es que no la más recomendable), el cual es reconocido por realizar un cine que no es del gusto de todos los paladares cinéfilos.




por Fantomas.

7 comentarios:

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Definitivamente, ésta no es apta para mi paladar.

Saludos ;)

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Yo disfruté con la primera parte, su encarnación de jesucristo, el número de las ranas, el banquete de elefante, hasta la presentación del viejo maestro y los nueve elementos. A partir de aquí se me hizo pesadita por no decir un tocho. Como siempre, una entrada excelente.
Saludos!

lufago dijo...

Hola, como estas? Soy el Administrador del sitio Tipete.com, y estamos promocionando un megaconcurso donde hay un premio de $10.000.
Para que sea algo masivo, queria pedirte si podemos intercambiar enlaces. Vos pones el link de este blog en tu sitio y viceversa.
Te parece?
Desde ya, muchas gracias!

Don_fofo - Cinediondo dijo...

Esta es mi favorita de Jodorowsy, un viaje psicodélico maravilloso, una critica social desde un punto de vista completamente surrealista.

Para poder disfrutarla tienes que ponerte del lado de Jodorowsky, intentar entender su visión del mundo y la sociedad, si eso te es muy difícil fúmate un buen porro y ya! jaja...

Muy acertado el titulo de la entrada, 100% de acuerdo.

Saludos!!

Adrián dijo...

Muy buen post. Se ve que hay que mirarla con un manual.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Puro delirio psicotrónico en la que Jodorowsky se deja llevar por las dorgas y sus múltiples obsesiones. Me quedo con la primera parte del filme y con su banda sonora. Muy buena la ambientación de la magia y los arcanos. No me extraña que causara un gran escándalo en Cannes allá por el 73.
Saludos

Dr. Quatermass dijo...

Me declaro ajeno a la obra de Jodorowski, pero he de decir que me atrae un montón por lo que estoy leyendo. Tengo ahí "El topo" en la recámara, a ver que tal.

Saludos!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...