sábado, 15 de agosto de 2009

Maestros de la Animación: Walter Lantz, el padre de Woody Woodpecker.

Walter Lantz nació el 27 de abril de 1899, en New Rochelle, Nueva York. Hijo de inmigrantes italianos, se mostró interesado en el arte a temprana edad, inscribiéndose en un curso de dibujo a los 12 años. Mientras trabajaba como mecánico, Lantz tendría su primera oportunidad en el mundo del arte; Fred Kafka, un cliente regular del taller en el cual trabajaba, quedó encantado con los dibujos que Lantz había colgado en el tablero de anuncios de lugar. Por esa razón, decidió ayudarlo a pagar sus estudios en la Art Students League, además de conseguirle un trabajo en el departamento de arte en el periódico New York American, propiedad de Randolph Hearst. Aunque solo realizaba labores de oficina, él tuvo la oportunidad de trabajar para los mejores caricaturistas de la época: George McManus (“Bringing Up Father”), George Herriman ("Krazy Kat"), y Winsor McCay. A los 16 años, Lantz se transformaría en camarógrafo de la Hearst International Film Service, donde sería supervisado por el director Gregory La Cava. Una de las labores del Film Service era producir las versiones animadas de las populares tiras cómicas del periódico de Hearst. A los 18 años, Lantz se había convertido en director de algunos de esos cortos, lo que lo uniría laboralmente a quien sería uno de los mejores animadores de la historia, Grim Natwick.

Lantz no solo aprendía rápidamente el oficio, sino que también tuvo la oportunidad de ser un hombre bastante innovador. En la actualidad, él es reconocido como el primer animador que reconoció abiertamente que la adaptación de las tiras cómicas al medio animado, requerían de un acercamiento diferente a la obra. En otras palabras, él se dió cuenta que las acciones comunicaban más que las palabras, por lo que eliminó la mayoría de los diálogos en favor de los gags visuales. Gracias a Lantz, los dibujos animados abarcaron una mayor cantidad de atención de manera más rápida. Hearst estaba impresionado con la innovación de Lantz, pero no estaba muy feliz con el costo de esta. En 1918, poco después de que Lantz comenzara a dirigir, el estudio fue cerrado. En vez de dedicarse a trabajar en los medios impresos, Lantz decidió seguir en el negocio de la animación y se fue a trabajar para John Randolph Bray. Bajo las órdenes de Raoul Barre, Lantz se convirtió en animador de la serie “Mutt & Jeff”, antes de dirigir su primer corto para los Estudios Bray, “Colonel Heeza Liar´s Treasure Island” (1922).

Lantz seguiría innovando. “The Magic Lamp” (1924), fue el primer dibujo animado en presentar actores reales y animaciones moviéndose al mismo tiempo. A diferencia de las “Alice Comedies” de Walt Disney, en cual ambos elementos se movían separadamente para crear una ilusión, Lantz fue capaz de desarrollar la tecnología que le permitiera la interacción entre ambos elementos de manera convincente. Los asistentes de Lantz serían dos futuros directores de la Disney, Dave Hand y Clyde Geronimo. Lantz crearía un par de series que mezclarían acción real con animación. La primera sería “Dinky Doodle”, la cual revisaría una serie de cuentos infantiles clásicos como “Little Red Riding Hood” o “Jack And The Beanstalk”. Cuando dicha serie cumplió su ciclo, Lantz introdujo dos series más; “Un-Natural History”, cuyo mejor episodio es “How The Elephant Got His Trunk” (1925); y “Hot Dog Cartoons With Pete the Pup”, la cual probó ser más exitosa que las dos anteriores. En los estudios de la Fox ubicados en Nueva York, Lantz realizó las primeras pruebas de sonido de “Pete the Pup” para la Bray. Lamentablemente, el resultado de dichas pruebas nunca se sabría, ya que en 1927 el estudio sería cerrado dejando a Lantz sin trabajo.

Pese a su mala fortuna, Lantz no dejó de dirigir. Luego de trabajar por un tiempo en los Estudios de Hal Roach y Mack Sennet, la cabeza de los Estudios Universal, Carl Laemmle, le ofreció una oportunidad laboral a su amigo Walter Lantz. Laemmle había conseguido a través de Charles Mintz, los derechos de la serie de Disney, “Oswald the Lucky Rabbit” (irónicamente, Laemmle fue uno de los tantos que rechazó el personaje de Mickey Mouse), la cual le cedió a Lantz. Él por su parte, comenzaría rápidamente a trabajar: formaría la productora Walter Lantz Productions, contrató a Bill Nolan (el más rápido de los animadores que no estaba bajo las órdenes de Ub Iwerks), y brevemente a Tex Avery, y comenzó a desarrollar 26 cortos de Oswald al año. Según los contemporáneos de Lantz, los cortos de Oswald que este realizó no eran de gran calidad (es díficil dar con uno de ellos hoy en día), pero alcanzaron cierta popularidad. Para 1939, la serie había terminado, tras la realización de 160 cortos animados.


Walter Lantz Productions no prosperó al interior de la Universal, pero tampoco alcanzó a desaparecer. Muchos de los personajes creados por Lantz, entre los que se encontraban tres chimpancés llamados Meany, Miny y Moe; Baby-Face Mouse; Snuffy Skunk; y Jock y Jill, resultaban poco interesantes, por lo que no duraban demasiado. Curiosamente, luego del estreno de “Snow White and the Seven Dwarfs” (1937), de los estudios Disney, Lantz intentó en vano reunir fondos para realizar su propio largometraje animado, “Aladdin and His Wonderful Lamp”. Con el fin de canalizar su creatividad, Lantz se lanzó de lleno a desarrollar un nuevo personaje. En 1936, llegaría el primer panda a los Estados Unidos. Lantz viajaría al zoológico de Brookfield en Illinois, para estudiar, fotografiar, y bosquejar al panda, el cual utilizaría como modelo de su próximo personaje. “Life Begins for Andy Panda” (1939), fue un éxito inmediato, capitalizando la panda-mania que reinaba en norteamérica en aquella época. Lo interesante de estos cortos era que dos de sus elementos principales, parecían ser clararemente opuestos entre sí. Mientras que Andy Panda responde al prototipo de los personajes desarrollados por Disney (tierno y adorable), lo que sucede a su alrededor es realmente caótico, por lo que fue asociado con el trabajo realizado por Tex Avery. De algún modo, esta era la principal fortaleza de la serie. Ver a este personaje inocente envuelto en un mundo de locura, era sin duda atractivo, razón por la cual Andy Panda se convirtió en un personaje bastante popular.

Al año siguiente del estreno de la serie, la cosas cambiarían para Lantz. La Universal decidió abandonar la Walter Lantz Productions, movimiento que dejó a todo el estudio sin trabajo. Lantz, un incansable trabajador e innovador, no se quedó tranquilo, y pronto le planteó una idea a su equipo de trabajo: ¿Por qué no comenzamos a trabajar de manera independiente, de la manera más rápida que nos sea posible, en una nueva serie de Andy Panda titulada, “Crazy House”, y se la vendemos a un estudio para que este la distribuya, utilizando las ganancias para realizar un nuevo proyecto? Esto sin duda era una especie de rareza en la década del cuarenta, donde reinaba el sistema de los Estudios y las entidades independientes carecían de seguridad laboral. Sin embargo, la idea dió resultado. Irónicamente, la serie le fue vendida a la Universal Pictures.

En el corto, “Knock Knock” (1940), Lantz introduciría a un nuevo personaje en la forma de chiflado e hiperkinético, Woody Woodpecker. Curiosamente, Lantz crearía este personaje luego de que durante su luna de miel con la actriz Grace Stafford, experimentara el incesante golpeteo de un pájaro carpintero en el techo de su habitación. El personaje se volvería tan popular, que le fue dada su propia serie en 1941, empezando con “Woody Woodpecker”, y terminando en 1972 con su aventura 160, “Bye Bye Blackboard”. Mel Blanc sería el encargado de darle la voz a Woody en sus tres primeros cortos. Posteriormente, Blanc aceptaría un contrato con Leon Schlesinger Productions/Warner Bros., dejando el estudio de Lantz. Pese a esto, la distintiva risa de Blanc sería utilizada durante el resto de la serie. En 1948, el estudio de Lantz recibió una nominación al Oscar por el corto, “The Woody Woodpecker Song”, el cual presentaba la risa grabada por Blanc. Por esta razón, Mel Blanc demandó a Lantz por medio millón de dólares, por el uso inapropiado de su voz en varios episodios de la serie. El juez sin embargo, negó su demanda debido a que argumento que el error había sido de Blanc por no haber registrado los derechos de su voz.

Durante un tiempo, el cómico Ben Hardaway se haría cargo de la voz de Woody. En 1950, Lantz comenzó a buscar a la nueva voz de Woody Woodpecker. La esposa de Lantz, Grace Stafford se ofreció para el rol; sin embargo, Lantz no quería que la voz de Woody fuera realizada por una mujer ya que el personaje era masculino. En secreto, Grace envió una cinta anónima al estudio para que la escucharan. Sin saber de quien era la voz, Lantz escogió a Grace para el papel de Woody Woodpecker. Grace se haría cargo de la voz del personaje hasta el fin de la producción en 1972, aunque durante una buena cantidad de años su participación no sería acreditada. Su versión de Woody era más amable y amigable que el maniático Woody de los cuarenta, por lo que Lantz y su equipo rediseñaron al personaje para que la personalidad de este fuera acorde a su nueva voz.

La armoniosa relación de Lantz con la Universal se vió interrumpida cuando la compañia se convirtió en Universal-International, y cambió gran parte de sus políticas administrativas. La nueva administración intentaría conseguir las licencias de los personajes de Lantz para poder comercializarlos. Lantz además de negarse, decidió desligarse del estudio, lanzando 12 cortos animados a través de la productora United Artist. Severas dificultades financieras obligaron a Lantz a cerrar el estudio en 1949. La Universal-International optó por relanzar los cortos de Lantz distribuidos por la United Artist, y luego de un tiempo lograron llegar a un acuerdo con el animador, quien volvió a trabajar en 1951. Desde este punto, Lantz trabajaría de manera más rápida y económica, dejando atrás los artísticos escenarios y el estilo que caracterizó su trabajo durante la década de los cuarenta.

Andy Panda se convirtió en un personaje secundario en los cortos de Woody, quien siempre estaba entre la calma y locura absoluta, lo que lo convirtió en un personaje algo más divertido su símil, Daffy Duck. “Musical Moments From Chopin” (1947) y “Banquet Busters” (1948), serían dos de los mejores cortos en los cuales estos personajes aparecieran juntos. El último corto de la serie de Andy Panda sería, “Scrappy´s Birthday” (1949). El resto de los personajes creados por la factoría de Lantz; Hickory and Dickory; Sugarfoot; Meany, Miny, y Moe; Windy Bear; y el inspector Willoughby, creado por el futuro director de “Donald Duck”, Jack Hannah, no alcanzarían la misma popularidad de Andy y Woody. Quizás el que más notoriedad alcanzaría sería "Chilly Willy" (1953), el pequeño pingüino que odiaba el frío. Aunque el personaje sería desarrollado por Tex Avery (quien nuevamente trabajaría para Lantz desde 1954 a 1955), este solo protagonizaría 35 episodios. Cuando Lantz siguió a Paul Terry a la televisión en 1957, optó por continuar explotando su personaje más popular en “The Woody Woodpecker Show”, programa que continuó en el aire de una forma u otra hasta 1966.

Sería precisamente a causa de este show que muchos televidentes conocerían a Lantz como el padre de Woody Woodpecker. Él acostumbraba aparecer en el show televisivo para demostrar como se realizaban las animaciones. Como dato curioso, Walter Lantz era un gran amigo del director y productor George Pál. Por este motivo, Woody Woodpecker tiene cameos en todas las cintas en las cuales estuvo involucrado Pál. El estudio de Lantz seguiría produciendo cortos animados teatrales, incluso cuando Walt Disney y Leon Schlesinger ya habían dejado de hacerlo. Aunque Walter Lantz seguiría trabajando en el negocio de la animación por muchos años más, él nunca volvió a dirigir un corto luego de la década de los cincuenta. Lantz fallecería en 1994, a los 94 años de edad, dejando un par de personajes que siguen siendo recordados con cariño hasta el día de hoy.







por Fantomas.

2 comentarios:

el murcielaguito dijo...

Quet trabajo te tomas para hacer los posteos!!, te cuento que en mi niñez, un tio me decia que el dueño del pajaro loco vivia en la esquina de su casa y cada vez que iba me llebava a un almacen donde compraba galletitas, siempre me recalcaba que alli estaba el pajaro loco... yo tenia apenas unos 5 años, mas tarde me di cuenta del engaño... el almacen se llamaba el pajaro loco... y yo que creia que estaba con Walter Lanz... ja ja

Obliterator dijo...

Me encantaban los mensajes del bueno de walter cuando empezaban los monos, era un viejo buena onda.

Además que enseñaba a dibujar a los personajes, esas fueron mis primeras sesiones con el lápiz y el papel.

Muy buen post, saludos.

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