jueves, 3 de septiembre de 2009

Der Hexer: ¿Quién es el Brujo?

“Der Hexer” (1964), es un film de misterio del director Alfred Vohrer, el cual está protagonizado por Joachim Fuchsberger, Heinz Drache, Margot Trooger, Siegfried Lowitz y René Deltgen.

Gwenda Milton (Petra von der Linde), secretaria del conocido abogado Maurice Messer (Jochen Brockmann), resulta muerta en extrañas circunstancias. Lo que desconocen los autores del crimen es que Gwenda era la hermana de Arthur Milton (René Deltgen), un asesino conocido por el seudónimo de “El Brujo”, a quien nadie le ha visto el rostro, y que hace algunos años emigró a Australia. Es por esta razón que el inspector Higgins (Joachim Fuchsberger) de Scotland Yard tendrá que enfrentar dos problemas: detener al “Brujo”, quien es todo un maestro del disfraz, y al mismo tiempo encontrar a los asesinos de la muchacha antes de que lo haga el temido criminal.

Durante la década de los sesenta y principios de los setenta, la compañía alemana Rialto Films produjo una serie de adaptaciones de la obra del llamado "padre del thriller moderno", el escritor británico Edgar Wallace. Luego del fracaso comercial del film “The Curse of the Hidden Vault” (1964), la Rialto necesitaba lanzar una cinta que los ayudara a recuperar las pérdidas sufridas con su más reciente adaptación de la obra del escritor británico. Debido a esto, al interior de la compañía se comenzó a calcular un presupuesto que les permitiera evitar futuras pérdidas monetarias. Para asegurar el éxito de su próximo proyecto, los ejecutivos de la Rialto escogieron la novela “Der Hexer" (El Brujo), uno de los trabajos más famosos del escritor, para adaptarla a la pantalla grande. Acto seguido, el productor Horst Wendlant contrataría al guionista Harald G. Petersson para adaptar la novela. Sin embargo, el guión escrito por Petersson no sería del agrado del director Alfred Vohrer. A los ojos del realizador, la historia carecía de dramatismo, al mismo tiempo que le parecía una copia casi textual de la obra escrita por Wallace, por lo que carecía de cualquier interés.

A la poca tensión existente en el guión, se sumaba el hecho de que la obra más conocida del escritor ya había sido adaptada en dos ocasiones para la televisión, primero por Franz Peter Wirth en 1956, y luego por Rainer Erler en 1963. A raíz de esto, muchos de los espectadores seguramente conocerían de antemano la identidad del "Brujo”, por lo que la resolución de la historia carecería por completo de suspenso. Con el fin de solucionar todos estos problemas, se contrató al conocido guionista de cine y televisión Herbert Reinecker, quien le realizaría cambios importantes al guión. Mientras que la premisa básica de la historia se vio inalterada (Arthur Milton, apodado “El Brujo”, regresa a Londres para vengar el asesinato de su hermana Gwenda), la identidad del ahora vengador sería cambiada. Al mismo tiempo, con el objetivo de evitar que el final se filtrara (este solo era conocido por Reinecker y Vohrer), el productor Horst Wendlant guardó las últimas páginas del guión en su caja fuerte personal.

Si bien la expectación existente por el misterioso final de la cinta ya había llamado la atención del público, Wendlant contrató a dos de las estrellas más reconocidas de las adaptaciones alemanas de las novelas de Edgar Wallace, Joachim Fuchsberger y Heinz Drache, con el objetivo de potenciar aún más el atractivo comercial de la producción. Junto con esto, contrató a una serie de actores que ya habían participado en otras adaptaciones de la serie, como por ejemplo Siegfried Lowitz, Jochen Brockmann, Carl Long, Eddi Arent, y Siegfried Schürenberg, siendo este último quien interpreta al jefe de Scotland Yard, Sir John. En cuanto a las integrantes femeninas del reparto, la cinta contaría con la participación de la actriz francesa Sophie Hardy, quien interpreta a la curiosa novia del inspector Higgins, mientras que la alemana Margot Trooger se encargaría de interpretar a la esposa del “Brujo”, Cora Milton, quien es uno de los pocos personajes que parece estar por sobre el resto, anticipándose a los pasos de cada uno de las participantes en esta intrincada maraña de intrigas y engaños.

Para aquellos que no están familiarizados con las adaptaciones alemanas de la obra de Edgar Wallace, en general se trata de cintas en blanco y negro, caracterizadas por presentar una atmósfera opresiva que por momentos es quebrantada por las campanadas del reloj de Parlamento Inglés, o por la aparición del edificio de Scotland Yard, lo que le recuerda al espectador que tarde o temprano, los criminales que habitan en estos relatos serán atrapados por los miembros de uno de los mejores cuerpos de policía del mundo. Además, algunas de estas cintas presentaban algunos toques de comedia, que en el caso de “Der Hexer” están a cargo del personaje interpretado por Eddi Arent, el cual es un mayordomo de dudosa reputación que tiene la desagradable costumbre de escuchar detrás de las puertas y robarse todo aquello que tenga a su alcance, y de Sir John (Siegfried Schürenberg), el torpe y libidinoso jefe de Scotland Yard.

Por otro lado, la cinta presenta un guión bastante interesante e inteligente. Alfred Vohrer maneja de buena manera la historia, manteniendo un ritmo narrativo dinámico que logra con éxito captar la atención del espectador durante todo el transcurso del metraje. Además existe una buena cantidad de giros de tuerca que ayudan a que la historia en ningún momento se torne predecible, y que de paso invitan al espectador a intentar descubrir la verdadera identidad del “Brujo”. Esta tarea resulta particularmente difícil, debido al hecho de que todos los personajes involucrados en la investigación policial aparecen como sospechosos en algún momento del relato, lo que obviamente aumenta el misterio que rodea al temido criminal. Cabe mencionar que si bien la producción fue filmada en su totalidad en Berlín, el director logra crear la ilusión de la que la trama se desarrolla en Londres (las tomas de la ciudad británica fueron sacadas de otra cinta de la Rialto titulada “Waiting for the Afterlife”), mediante la utilización de sets que replican determinados escenarios londinenses, y gracias a la construcción de una atmósfera opresiva y ciertamente misteriosa.

En lo que a las actuaciones se refiere, el elenco en general realiza un buen trabajo, aún cuando algunos personajes a ratos caen en lo caricaturesco. Por otra parte, tanto el trabajo de fotografía de Kar Löb como el diseño de producción de Walter Kutz resultan ser correctos, más aún si se considera el escaso presupuesto con el que contó el film. Por último cabe destacar la banda sonora compuesta por Peter Thomas, la cual debido a su extravagancia termina imprimiéndole un tono casi onírico al relato. “Der Hexer” bien podría ser calificado como un “thriller liviano”, el cual presenta una serie de sorprendentes giros argumentales, grandes dosis de suspenso que son mezcladas con algunos toques de comedia, y un final por sobre todo satisfactorio. La cinta obtendría buenos resultados de taquilla, lo que le permitiría a la Rialto continuar realizando adaptaciones de la obra de Edgar Wallace por aproximadamente siete años, siempre con bastante éxito. De hecho, para aprovechar la popularidad que había obtenido el film, la productora alemana rápidamente rodó una secuela titulada “Neues vom Hexer” (1965), la cual si bien también estaría bajo la dirección de Alfred Vohrer, no estaría a la altura de la película original.

*En el blog "Cinemauniverse" existe un artículo sobre las adaptaciones alemanas de la obra de Edgar Wallace.


por Fantomas.

1 comentario:

Darkerr dijo...

Muy buen descubrimiento. No sabia nada de peliculas basadas en este escritor, muy interesante.

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