domingo, 29 de noviembre de 2009

Saboteur: La primera película completamente norteamericana de Hitchcock.

“Saboteur” (1942), es un film de suspenso del director Alfred Hitchcock, el cual está protagonizado por Priscilla Lane, Robert Cummings, y Norman Lloyd.

Barry Kane (Robert Cummings) es un obrero acusado de cometer un sabotaje consistente en fomentar el incendio de una fábrica de aviones militares. Huyendo de la policía, conoce a Patricia Martin (Priscilla Lane), una mujer con la que se propone encontrar a los verdaderos culpables antes de que sea demasiado tarde.


La génesis de “Saboteur” ocurriría en el periodo en el que Alfred Hitchcock estaba bajo contrato con David O. Selznick. En aquella época, el director comenzó a trabajar en una idea que se centraba en un acto de sabotaje en unas instalaciones de defensa norteamericanas. Aunque Selznick pensó en producir el proyecto y contratar a Gene Kelly como protagonista, rápidamente comenzó a perder interés en la idea, esto gatillado en gran medida por su mala relación con el director. Tras una fuerte discusión con el realizador, Selznick le terminó vendiendo la idea y los servicios de Hitchcock al productor Frank Lloyd y a los estudios Universal. Mientras se solucionaba el trato con la Universal, el realizador británico comenzó a trabajar en el guión junto a su esposa Alma Reville, y la escritora Joan Harrison. Sin embargo, tras trabajar con el director durante un corto periodo de tiempo, la escritora Joan Harrison decidió abandonar a Hitchcock para seguir su propio camino. Debido a esto, el director tendría que trabajar junto al joven escritor Peter Viertel y su esposa Salka, a quienes les tuvo que enseñar el método que él utilizaba para escribir un guión.

Luego de que el primer borrador estuvo terminado, los ejecutivos de la Universal decidieron contratar a una de las mejores escritoras del país, Dorothy Parker, para que le realizara algunos cambios al guión. Algunos de los cambios realizados por Parker llamaron la atención del Código de Producción, particularmente las críticas existentes en la historia a la clase alta y al capitalismo en general. Pese a que se sugirió cambiar algunos pasajes del film, de todas formas se terminaron filmando escenas que presentaban diálogos algo controversiales. Debido a que la Universal había destinado un presupuesto más bien modesto para filmar la cinta, Hitchcock no pudo contar con el elenco que él hubiese deseado. De hecho, el director había pensado en Gary Cooper para interpretar el rol protagónico masculino, y en Barbara Stanwyck para interpretar a la mujer que intentaría ayudar al protagonista a escapar de la ley. Sin embargo, la Universal al no tener el dinero suficiente para contratar a esos actores, terminaría contratando a los menos conocidos Robert Cummings y Priscilla Lane. En cuanto al villano de turno, Hitchcock quería contratar a Harry Carey, debido a que a su parecer, el actor representaba a la derecha norteamericana que apoyaba a Hitler algunos años antes de la Guerra. Sin embargo, cuando la esposa del actor lo obligó a rechazar el papel, Otto Kruger tendría que tomar su lugar.

“Saboteur” podría ser considerada como la primera película totalmente americana de Hitchcock. En la historia podemos ver como el protagonista durante su travesía a través de los Estados Unidos, termina encontrándose con una serie de personajes que representan a las distintas esferas sociales; obreros industriales, chóferes de camiones, vaqueros, artistas de circo, empresarios, y damas de la alta sociedad, entre otros. En gran medida, la película podría ser considerada como una “road movie”, donde una vez terminada la historia, los protagonistas no volverán a ser los mismos gracias a las distintas experiencias que han vivido camino a Nueva York, donde finalmente se resuelve la enrevesada trama. Durante su viaje, Barry y Patricia aprenderán que nada es lo que parece ser, y lo peligroso que resulta juzgar a las personas por su apariencia. El hecho de que los integrantes del circo, los cuales son tratados como verdaderos fenómenos, no duden en ayudar a la pareja en problemas pese a lo peligroso que esto resulta ser, y que los villanos de turno sean un grupo de hombres acaudalados, los cuales son socialmente respetados y admirados, es un claro ejemplo de esto.

Por otra parte, pese a que en un principio Hitchcock había pensando en esta historia como una sátira de la sociedad norteamericana, la cinta se transformó en algo más durante su viaje a la pantalla grande. El guión, que había comenzando a escribirse antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial, tuvo que ser rápidamente ajustado por la producción poco después del bombardeo a Pearl Harbor. De esta forma, “Saboteur” se convirtió en un film propagandista, lleno de discursos acerca de la lealtad que el ciudadano norteamericano debía tener con su país, y de los peligros de tener un núcleo fascista secreto latente en el interior de la sociedad, el cual tenía su propia agenda política. Pese a que en “Foreign Correspondent” (1940) se tocaban temas similares, en “Saboteur” se habla específicamente acerca del papel de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Además de los temas políticos, la cinta obviamente se centra en el tema del hombre injustamente acusado. Es aquí donde aparece una serie de elementos que posteriormente serían refinados por el director; el héroe intentando dar con el verdadero villano mientras lo persigue la ley; el villano que se oculta tras la máscara de la respetabilidad; y la rubia hostil que termina ayudando al héroe en su odisea, entre otros.


Esto convierte a “Saboteur” en una suerte de puente entre la primera etapa del director y sus posteriores trabajos. Mientras que por un lado pone sobre la mesa una serie de elementos que posteriormente abarcaría de mejor manera, también toma algunos elementos prestados de sus cintas previas. Es así como la pareja escapando de una organización secreta se asemeja bastante a la de “39 Steps” (1935); la repentina aparición de una troupe de circo recuerda la extravagante reunión de fenómenos en “The Ring” (1927) y “Murder!” (1930), donde se refleja la progresiva fascinación del director hacia lo grotesco; los espectadores del cine riéndose ante el asesinato que aparece en pantalla mientras ocurre un verdadero asesinato recuerda a “Sabotage” (1936); el revólver apuntado desde detrás de una cortina es extraído de “The Man Who Knew Too Much” (1934); y tal como sucede en “39 Steps”, un elegante villano protesta: “Soy un ciudadano respetable, soy un muy conocido…”.

“Saboteur” probablemente no es una de las mejores cintas de Hitchcock, ya que presenta algunas escenas algo planas, las cuales tampoco se caracterizan por presentar diálogos demasiado interesantes. Sin duda que la escena más recordada de esta película es la escena final en la Estatua de la Libertad, la cual fue tratada con especial atención por el director. La cinta cuenta con la estupenda fotografía de Joseph A. Valentine, y la correcta pero no memorable banda sonora de Frank Skinner. Por otro lado, el film presenta algunos agujeros en el guión, los cuales son cubiertos de buena manera por diversos elementos como el uso de importantes monumentos como escenarios de algunos de los momentos claves de la historia, un puñado de actuaciones convincentes, escenas de verdadera tensión, y el humor negro tan propio del director británico. “Saboteur” termina siendo el mejor ejemplo de la idea de Hitchcock que aludía a que si uno mantiene la acción moviéndose lo suficientemente rápido, y le da a la audiencia algo más interesante en lo que fijar su atención que tan solo la premisa básica, uno puede lograr que el público se deje llevar y disfrute el viaje sin mayores inconvenientes.




por Fantomas.

3 comentarios:

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Me doy cuenta que aún me quedan algunas películas de Hitchcock por ver.

Curioso que el director no pudiera contar con ninguno de los actores que tenía pensado para el proyecto. Puede que de tener a un reparto más conocido, la película también hubiese sido más conocida.

Saludos ;)

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Qué grande y sublime es el cine de Sir Alfred, y qué necesario para entender el cine moderno!
Saludos

Fantomas dijo...

- Pliskeen: Hitchcock pocas veces pudo contar con el reparto que tenía pensando desde un principio. La verdad es que "Saboteur" es una de sus películas más conocidas, aunque no es precisamente una de las más celebradas. Probablemente muchas personas han oido hablar de la escena en la Estatua de la Libertad, pero pocas saben a que película pertenece.

- Crowley: Estoy completamente de acuerdo contigo. Por algo las películas de Hitchcock envejecen como el vino.

Gracias por los comentarios,
Saludos!

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