miércoles, 9 de diciembre de 2009

The Ghost and Mrs. Muir: Una fantasmagórica historia de amor.

“The Ghost and Mrs. Muir” (1947), es una cinta romántica del director Joseph L. Mankiewicz, la cual está protagonizada por Gene Tierney, Rex Harrison, y George Sanders.

La Sra. Muir (Gene Tierney) es una joven que tras enviudar, alquila un caserón cerca del mar donde se traslada con su hija. Aunque la casa parece vacía, en realidad está habitada por el fantasma de su anterior inquilino, el capitán Daniel Gregg (Rex Harrison), con quien terminará entablando una extraña relación que pasa lentamente de la amistad hacia un romance imposible.


Joseph L. Mankiewicz fue un director que durante su carrera, exploró prácticamente todos los géneros cinematográficos existentes con bastante éxito. Para su quinto largometraje, el director decidió adaptar con la ayuda del guionista Philip Dunne, la novela “The Ghost and Mrs. Muir” de la escritora R. A. Dick (cuyo verdadero nombre era Josephine Aimee Campbell Leslie), la cual fue publicada en 1945. En esta ocasión, Mankiewicz logra mezclar varios géneros de manera impecable; comienza con algo de terror gótico durante el primer tramo del film, luego entra en el campo de la comedía romántica durante la parte central de la historia, y finalmente se mete de lleno en el melodrama a medida que se acerca a la conclusión del relato. Esta estructura rica en matices no estaba precisamente en los planes iniciales del director. Mankiewicz tenía pensado filmar una comedia screwball en toda su regla, y de hecho durante los dos primeros días de rodaje, ese fue el enfoque que le dio a la cinta. Sin embargo, el productor Darryl F. Zanuck quería que la historia presentara algunos tintes melodramáticos, por lo que el director tuvo que replantear el proyecto.

La historia se centra en Lucy Muir, una joven viuda que junto a su hija Anna (Natalie Wood) decide liberarse de la opresión de su suegra y su cuñada, mudándose a una casa cerca del mar. Lo que en un principio parece ser un plan prometedor, pronto se verá sometido a algunos problemas cuando ella descubra que no solo comparte su casa con su hija y su criada Martha (Edna Best), sino que también con el fantasma del antiguo propietario de la misma, el Capitán Daniel Gregg. Pese a la resistencia inicial, el Capitán Gregg termina cediendo ante la obstinación de su nueva inquilina, la cual no está dispuesta a dejar su nuevo hogar aún cuando este se encuentra embrujado. Por supuesto que la relación entre ambos no será fácil; se trata de dos personas completamente opuestas. Mientras que Lucy es una mujer educada que ha vivido gran parte de su vida dependiendo de los demás, Gregg es un marino rudo y algo misógino, que durante el transcurso de su vida evadió cualquier tipo de relación seria debido a que eso podría haber coartado su vida llena de aventuras y emociones.

Evidentemente la relación entre los protagonistas es el elemento clave de la historia. En cierta forma, el fantasma del Capitán Gregg no es más que la materialización de los deseos de independencia de nuestra protagonista. En algunos momentos del relato, da la impresión de que él solo aparece cuando Lucy desea que lo haga, como si se tratara de una extensión de su propia personalidad. Como es de esperarse, no pasará mucho tiempo antes de que entre ambos se establezca una relación de amor platónico. La relación amorosa entre ambos es intensa pero carente de contacto físico, lo que la convierte en una relación especial que escapa a toda lógica. Se trata de un amor que va más allá de todo tiempo y espacio, y que está situado en una dimensión inalcanzable. De una forma u otra, ambos personajes se terminan influenciando para mejor; en el caso de Lucy, el Capitán Gregg la ayuda a descubrir la templanza necesaria para afrontar la vida y salir adelante. Gregg por su parte, comenzará a mostrar su lado más “femenino”, dejando de lado el papel de hombre rudo para transformarse en una figura casi paternal para la aproblemada Lucy (o Lucía como él la llama).

Como mencionaba anteriormente, la historia de amor que constituye la trama principal se basa en el choque entre opuestos. Pero esto no solo hace referencia a las personalidades de los protagonistas, sino que también hace mención a que ellos provienen de dos mundos opuestos y dos épocas diferentes. Sus diferencias se acrecentarán aún más con la llegada de Miles Farley (George Sanders), un vividor que intentará enamorar a la solitaria Lucy. Mientras que el fantasma representa el pasado, lo antiguo y lo muerto, Farley representa lo moderno, y la vida con lo dulce y lo agraz. Lucy tendrá que elegir entre los dos, y posteriormente tendrá que lidiar con las consecuencias de su elección. Desde el momento que Lucy conoce a Farley, la cinta se mete de lleno en el melodrama. Ya en este punto nos encontramos con una Lucy más madura, capaz de enfrentar por su propia cuenta las obstáculos que irán dificultando su diario vivir, y de lidiar con la tan temida soledad.

Las actuaciones en esta cinta son realmente espectaculares. La química que se da entre Gene Tierney y Rex Harrison logra que esta simple e inusual historia de amor funcione de forma precisa. Las escenas que protagonizan juntos resultan ser un verdadero agrado, en especial por los diálogos que presentan. George Sanders también realiza un buen trabajo interpretando a un galán que esconde un importante secreto. Por otro lado, la fotografía de Charles Lang es uno de los puntos más altos de la cinta, ya que en ciertos momentos logra imprimirle al film una atmósfera digna de una película de horror gótico, mientras que en otras ocasiones provee a la historia con una atmósfera más cándida y familiar (razón por la cual logró obtener una nominación al Oscar). Lang además resalta la importancia del mar como representante de la eternidad de la cual proviene el fantasma del Capitán. También resulta interesante como se utiliza un poste erosionándose junto al mar, para representar la influencia del paso del tiempo sobre la vida de la protagonista. Por último, cabe destacar la maravillosa banda sonora de Bernard Herrmann, la cual es realmente inolvidable y logra intensificar las emociones de cada una de las escenas en las cuales es utilizada.

“The Ghost and Mrs. Muir” resulta ser una combinación de estados de ánimo y emociones. Es un drama, una comedia, una película fantástica, una historia de amor, y una historia de fantasmas, pero por sobre todo es una cinta acerca de las diferentes formas en que una persona puede vivir su vida, y los distintos caminos que nos llevan a encontrar la felicidad. La película es sumamente divertida; Mankiewicz le imprime un ritmo narrativo más que adecuado a una historia que logra captar rápidamente la atención del espectador, incluso de aquellos que se muestran un poco reacios a las historias de corte romántico. Con un final inolvidable pero un poco agridulce, “The Ghost and Mrs. Muir” es una verdadera joya que ha envejecido de la mejor forma posible, manteniendo intacta su capacidad de capturar, emocionar, y sorprender al espectador por partes iguales.


por Fantomas.

4 comentarios:

Kiryu dijo...

Muy buen comentario. Me ha gustado mucho el análisis que has hecho de este film, y aunque de momento no he podido disfrutar de él, no tardaré en hacerlo, ya que gracias a la información que nos das parece que su visionado merece la pena.

Un saludo!

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Todo un coctel de sensaciones que juegan con tus sentimientos como les viene en gana. Una maravilla a recomendar.
Saludos

Fantomas dijo...

- Kiryu: Me alegro que te haya gustado el artículo y espero que puedas ver esta gran película.

- Crowley: Creo que has descrito perfectamente lo que provoca esta cinta, que como tu dices es una verdadera maravilla.

Gracias por los comentarios,
Saludos!

Harpo dijo...

Igual exagero, pero me parece que 'El fantasma y la señora Muir' tiene uno de los finales más emotivos de la historia del cine. También es una de las dos o tres mejores películas de Gene Tierney. La banda sonora, maravillosa. Un saludo.

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