miércoles, 6 de enero de 2010

Macabre: La delirante ópera prima de Lamberto Bava.

“Macabre” (1980), es una cinta de terror del director Lamberto Bava, la cual está protagonizada por Bernice Stegers y Stanko Molnar.

Jane Baker (Bernice Stegers), una mujer casada y con dos hijos, se ve envuelta en un terrible accidente automovilístico en el que su amante Fred muere decapitado. Después de pasar cinco años encerrada en un manicomio, Jane decide regresar al hogar donde transcurrieron sus días más felices junto a Fred, el cual ahora está habitado por un hombre ciego llamado Robert Duval (Stanko Molnar), quien está secretamente enamorado de la mujer, la cual comenzará a comportarse cada vez de manera más extraña.

Cuando tu padre ha revolucionado la industria del horror cinematográfico, lamentablemente si decides trabajar en la misma industria tendrás que demostrar que estás a la altura de las expectativas que están depositadas en ti. Eso fue precisamente lo que le sucedió a Lamberto Bava, hijo del afamado realizador italiano Mario Bava, quien antes de debutar como director trabajó durante varios años como asistente personal, guionista y asistente del director, junto a cineastas tales como Dario Argento, Ruggero Deodato y el mismísimo Mario Bava. Su gran oportunidad vendría de la mano del director Pupi Avati, quien a fines de la década del setenta se encontraba elaborando un proyecto en extremo controversial. Cierto día, Avati contactó a Lamberto para preguntarle si le interesaría rodar una película junto a él. Fue así como la dupla comenzó a escribir un guión supuestamente inspirado en un hecho policial que había sucedido en la ciudad de Nueva Orleans durante los años setenta. Una vez terminado dicho guión, el cual se titularía “Macabre”, Bava se lo presentó a los ejecutivos de la productora A.M.A. Film, quienes finalmente financiaron la cinta. Cabe mencionar que Mario Bava no quiso involucrase demasiado en el proyecto de su retoño, por lo que tan solo le dio una lectura preliminar al guión definitivo, el cual según Lamberto “le gustó bastante”.

“Macabre” sigue los pasos de Jane Baker, una ama de casa supuestamente atrapada en un matrimonio infeliz. Sin embargo, Jane en realidad vive una doble vida; una con su esposo y sus dos hijos, y otra en un apartamento rentado donde ella frecuentemente se encuentra con su amante, un hombre llamado Fred Kellerman (Roberto Posse), para pasar tardes llenas de pasión. Es gracias a esta dinámica que Jane logra disfrutar su vida a pleno sin mayores complicaciones. Lamentablemente, la infidelidad tiene sus riesgos, y en un fatídico día la compleja dinámica de Jane es destruida para siempre. Mientras se encuentra teniendo relaciones sexuales con su amado Fred, su hijo Michael se ahoga trágicamente. Como si esto no fuera suficiente, mientras se dirige a su casa ocurre una segunda tragedia; Fred fallece en un violento accidente automovilístico. Un año más tarde, luego de estar internada un tiempo considerable en una institución psiquiátrica, Jane intenta retomar su vida al interior del departamento que compartió en tantas ocasiones con Fred. Sin embargo, la mujer pronto comprobará que volver a la cotidianidad no será una tarea sencilla, ya que la intrusión en su vida de un meloso inquilino ciego, una hija vengativa, y un siniestro secreto escondido al interior de un refrigerador, inevitablemente removerán ciertos fantasmas de su pasado que amenazarán con destruir por completo su supuesta sanidad mental.

El otro gran protagonista del film es Robert, un hombre ciego que al principio de la historia se encuentra bajo los cuidados de su abnegada madre. A diferencia de Jane, Robert jamás ha tenido una relación sentimental, o ha experimentado la dicha de sentirse amado. Luego de que Jane regresa de su larga estadía en un hospital psiquiátrico, el espectador se encuentra con el hecho de que Robert ahora vive solo en un departamento completamente desordenado y sucio, alzándose como la sombra del hombre que alguna vez fue cuando su madre aún se encontraba con vida. La llegada de Jane al lugar iluminará la vida de Robert, quien incesantemente intentará de seducir a la mujer que él siempre amó. Contrario a lo que se podría pensar, el espectador pasa gran parte del tiempo en compañía de Robert, lo que lo obliga a unir las piezas del rompecabezas irónicamente a través de los ojos del protagonista. En gran medida, él es la verdadera víctima del film, ya que no solo debe sufrir las desventajas de su ceguera, sino que además debe lidiar con el hecho de que Jane se aprovecha de los sentimientos que él siente por ella, para llevar a cabo sus oscuras fantasías al interior de su habitación.

Algo que sin duda resulta destacable, es que el guión de “Macabre” se atreve a explorar ciertas aristas psicológicas de los personajes que explican su extraño comportamiento. En gran medida, el film se centra en el tema de la represión sexual y en el miedo que provoca el sexo cuando este es visto como un acto condenable por la sociedad. En el caso particular de Robert, la constante negación del deseo sexual terminará manifestándose en un estallido de violencia que tendrá consecuencias insospechadas. Al mismo tiempo, cabe mencionar que gran parte de los personajes que interactúan a lo largo de la historia resultan ser mentalmente inestables en algún grado. Mientras que Jane está obsesionada por mantener y recrear su sórdida relación con Fred incluso después de la muerte, lo que la ha llevado a destruir su vida y la de sus seres más queridos, Robert ha debido lidiar con el trauma provocado por una madre en extremo conservadora y sobreprotectora. Para colmo, a causa de su ceguera, Robert ha podido agudizar el resto de sus sentidos, en especial el de la audición. Esto ha significado que noche tras noche, de manera involuntaria deba escuchar los gemidos provenientes de la habitación de Jane, lo que ha alimentado sus más locas fantasías y le ha provocado un fuerte sentimiento de culpa que intenta reprimir por todos los medios. Por último está la hija de Jane, Lucy (Veronica Zinny), quien al principio del film en un incomprensible ataque de celos asesina a su hermano pequeño, lo que de inmediato la convierte en el personaje más siniestro del relato.

Si bien las actuaciones no son realmente destacables, a lo menos resultan creíbles. Mientras que Stanko Molnar logra retratar de buena manera a un hombre que lentamente se convierte en una víctima de las circunstancias, Bernice Stegers interpreta de manera verosímil a una mujer claramente trastornada por los fantasmas de su pasado. En cuanto al aspecto técnico de la producción, está cuenta con la efectiva banda sonora del compositor Ubaldo Continiello, quien en gran medida es el responsable de la atmósfera sórdida que domina al relato, con el estupendo trabajo de fotografía de Franco Delli Colli, y con el interesante diseño de producción de Katia Dottori, quien le otorga un particular estilo gótico a cada uno de los rincones de la casa en la que transcurre el film. Cabe mencionar que los paralelos que existen entre “Macabre” y “What Ever Happened to Baby Jane?” (1962), del director Robert Aldrich, a ratos resultan bastante evidentes. Y es que en ambas producciones existe un personaje que presenta algún tipo de discapacidad física, el cual se ve obligado a lidiar con una mujer mentalmente inestable cuyo grado de peligrosidad va aumentando gradualmente, lo que pone en riesgo la vida de todos aquellos que la rodean.

“Macabre” es una película que lentamente va aumentando en dramatismo y en tensión, y que no presenta ningún apuro por revelarle al espectador el verdadero trasfondo de la historia, sino que por el contrario se toma el tiempo para explorar en detalle las complejas vidas de Jane y Robert. Es evidente que en esta ocasión Lamberto Bava prefirió inclinarse por el terror psicológico, evitando el exceso de violencia gráfica, la cual solo queda reservada para el último tramo de la cinta. Lamentablemente, el segmento final del relato ha sido criticado ampliamente durante el transcurso de los años, porque resulta ser tan burdo que en gran medida echa por la borda la seriedad que Bava intentó imprimirle al film. Pese a sus falencias narrativas y temáticas, “Macabre” se alza como una producción interesante que mezcla sin pudor alguno ciertos elementos propios del suspenso hitchcockiano, temas ligados a la psicología, un clímax cargado al Grand Guiñol, y una atmósfera gótica destacable. Esta peculiar fusión de elementos, su retorcida historia y su extravagante final, son los grandes responsables de que con el tiempo la ópera prima de Lamberto Bava se haya convertido en un film de culto, el cual de haberse manejado de mejor manera quizás podría haberse convertido en un pequeño clásico del género del horror psicológico.




por Fantomas.

4 comentarios:

Kiryu dijo...

Interesante comentario de una película de la cual no tenía conocimiento pero que me anoto para un próximo visionado.

Gracias por la reseña, un saludo.

Darkerr dijo...

Muy buena critica. Como señalas, el film puede hacerse algo lento en su desarrollo pero la historia mantiene un tono enfermizo. No sabía que se basaba en hechos reales. Saludos¡¡¡

Don_fofo - Cinediondo dijo...

Hace un tiempo estoy en campaña de conseguirme todas las de don Bava en dvd, esta todavía no la consigo pero ya me inspiré otra vez con tu critica, muy completa como siempre.

Saludos!

tokig dijo...

Que buena resena, mucha mas completa que la mia. Y pues nada que anadir, es un muy buen ejercicio de misterio y perversion, el final tampoco me lo esperaba....

Saludos y seguí con las buenas resenas

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