lunes, 15 de febrero de 2010

The List of Adrian Messenger: Diez nombres. Diez muertes. Una conexión.

“The List of Adrian Messenger” (1963), es una cinta de misterio del director John Huston, la cual está protagonizada por Kirk Douglas, George C. Scott y Dana Wynter.

Antes de morir, el escritor Adrian Messenger (John Merivale) le confía a su amigo y ex-agente de la inteligencia británica, Anthony Gethryn (George C. Scott), una misteriosa lista en la que aparecen varias personas que han muerto en extrañas circunstancias. En compañía del único sobreviviente del supuesto accidente donde falleció Messenger, Gethryn tendrá que investigar la relación que existe entre los hombres de la lista, y cuáles son las verdaderas intenciones del misterioso asesino responsable de sus muertes.

Tras rodar “Freud, the Secret Passion” (1962), una potente biografía del padre del psicoanálisis, el director John Huston decidió realizar una película más lúdica que le sirviera de plataforma para que los estudios Universal financiaran su próximo proyecto. Junto a su amigo, el guionista Anthony Veiller, Huston se encerró en su castillo irlandés ubicado en Galway para adaptar la novela de detectives “The List of Adrian Messenger”, del escritor Philip MacDonald. El proyecto sería producido por la compañía Joel Productions, la cual era propiedad del actor Kirk Douglas, a quien se le pidió interpretar al evasivo asesino. Lamentablemente, el actor no quedó conforme con la cinta de Huston. Y es que el director solo buscaba divertirse con el rodaje del film, algo que no le cayó muy bien al siempre correcto Douglas.

Si bien la película funciona como un típico relato de misterio, en esta ocasión se le otorga una mayor importancia a los motivos del asesino que a la identidad de este. De hecho, a los pocos minutos de iniciado el film, no solo es revelada la identidad del criminal, sino que también se especifica que este utiliza una serie de diversos disfraces para ocultar su identidad al momento de cometer los asesinatos. Cabe mencionar que el tema de los disfraces y las falsas apariencias tiene una especial importancia en este relato. Y es que durante el transcurso de la historia, son varias las estrellas hollywoodenses que aparecen utilizando caretas que impiden reconocerlos a simple vista. Entre las estrellas que participan en la película se encuentran Tony Curtis, Burt Lancaster, Robert Michum y Frank Sinatra, los cuales sin distinción interpretan pequeños roles sin mayor relevancia en el relato. Por lo tanto, Huston no solo incentiva al espectador a develar el misterio tras los asesinatos, sino que además lo invita a intentar reconocer a los actores que se esconden tras el cuidadoso trabajo de maquillaje de Bud Westmore. Como dato curioso, Elizabeth Taylor era otra de las estrellas invitadas del film, pero finalmente terminó abandonando el proyecto cuando se percató de lo tedioso que iba a ser la aplicación del maquillaje.

Luego del asesinato que abre el film, la acción se transporta a la finca Gleneyre ubicada en Inglaterra, donde un escritor llamado Adrian Messenger le entrega una lista con diez nombres a su amigo Anthony Gethryn, para que averigüe si las personas que ahí aparecen aún se encuentran con vida. Aún cuando Messenger no le revela a su amigo el nexo que tienen las personas que aparecen en la lista, el investigador decide aceptar la misión que le es encomendada. Lamentablemente, unos pocos días después Messenger fallece en un atentado aéreo, donde el único sobreviviente es un francés llamado Raoul Le Borg (Jacques Roux), quien coincidentemente logró escuchar las últimas palabras de Messenger mientras ambos esperaban ser rescatados en medio del océano. Serán precisamente las últimas palabras del difunto, las cuales en apariencia carecen de todo sentido, parte importante de la clave del misterio que se esconde tras su muerte. De esta forma, Gethryn comienza a trabajar en compañía de Le Borg en la solución del problema al cual ahora se ven enfrentados, a sabiendas que su curiosidad bien podría costarles la vida.

Como es de esperarse, a medida que transcurre el relato es posible percatarse de que nada es lo que parece ser. En la búsqueda del responsable de los asesinatos que poseen un carácter casi casual, la dupla de protagonistas se topará con juegos de palabras, complejos señuelos, cuidados disfraces y trampas fonéticas y visuales. La trama detectivesca es de tal complejidad, que incluso el texto mecanografiado en la lista esconde un par de mensajes ocultos en el interlineado. Es gracias a todo esto, que Huston demuestra ser un verdadero maestro de la manipulación durante todo el transcurso del film. Y es que básicamente el director decide centrarse en un asesino con una marcada inclinación por los disfraces, para reflejar su propia visión del mundo hollywoodense, el cual según él está dominado por las falsas apariencias, las mentiras y la traición. Quizás por esto mismo, el novelista de misterio y profesor de cine, Stuart Kaminsky, señaló a “The List of Adrian Messenger” como una de las dos o tres películas más personales de la filmografía de Huston.

En lo que a las actuaciones se refiere, la totalidad del elenco realiza una estupenda labor. Mientras que George C. Scott interpreta de buena manera al tenaz y astuto detective que decide investigar el misterio que esconde la infame lista, Kirk Douglas logra destacarse como el calculador asesino, aún cuando su papel es más bien secundario. Por otra parte, tanto Jacques Roux, quien interpreta al único sobreviviente del atentado aéreo en el que fallece Messenger, como Dana Wynter, quien interpreta a la hija del Marqués de Gleneyre, realizan una buena labor en sus respectivos roles. En relación al aspecto técnico del film, se destaca el trabajo de fotografía de Joseph MacDonald, quien no solo exhibe un esplendido uso de la luz y la sombra, sino que además le saca el máximo provecho posible a las locaciones ubicadas a las afueras de Londres, y a los sets construidos al interior de los estudios Universal. Por último, cabe destacar la atmosférica banda sonora del compositor Jerry Goldsmith, la cual en gran medida ayuda a crear el clima de incertidumbre que domina al relato.

Si bien es cierto que “The List of Adrian Messenger” se intentó comercializar usando el gimmick del sutil cameo de las cuatro estrellas invitadas (aún cuando se dice que los actores jamás se sometieron al tedioso trabajo de maquillaje), la verdad es que la cinta de Huston presenta méritos suficientes como para ser considerada una de las buenas entradas del cine de misterio. La película no solo cuenta con un estupendo elenco y con un gran apartado técnico, sino que además presenta una historia inteligente la cual es narrada por Huston utilizando un ritmo bastante dinámico. Es importante destacar que aún cuando el director revela la solución del misterio en el segundo tercio del relato, este logra capturar la atención del espectador durante el último tercio orquestando un juego del gato y el ratón, en el cual la dupla de protagonistas intentará detener al esquivo criminal antes de que este lleve a cabo su maquiavélico plan. En definitiva, “The List of Adrian Messenger” resulta ser un film por sobre todo entretenido, el cual es algo más que una simple compilación de curiosos cameos de un grupo de las más grandes estrellas del Hollywood de la época.



por Fantomas.

3 comentarios:

Möbius el Crononauta dijo...

Lamentablemente no la he visto, pero ya caerá, tarde o temprano.

Saludos

Sam_Loomis dijo...

El elenco listado en el poster de la película es ya razón para interesarme en ésta película. De nuevo rescatas un título del que yo no tenía conocimiento.

Saludos

Fantomas dijo...

- Möbius y Sam: Espero que tengan la oportunidad de ver esta gran cinta, y que puedan comentarme que les pareció.

Saludos!

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