martes, 18 de mayo de 2010

Mill of the Stone Women: Terror gótico en la Holanda profunda.

“Il mulino delle donne di pietra” (1960), es un film de terror del director Giorgio Ferroni, el cual está protagonizado por Pierre Brice y Scilla Gabel.

Hans von Arnim (Pierre Brice) llega al hogar del famoso y esquivo escultor Gregorius Whal (Herbert A.E. Böhme) para realizar una serie de investigaciones en el lugar. Durante el transcurso de su estancia conoce a Elfie (Scilla Gabel), la hija del escultor, quien al parecer sufre una extraña enfermedad que le provoca un estado de inconsciencia cuando se ve sometida a grandes sobresaltos. Ambos jóvenes no tardan en iniciar una breve relación. Sin embargo, cuando Elfie descubre que Hans realmente está enamorado de una joven llamada Liselotte (Dany Carrel), se desencadenará una serie de hechos trágicos que afectarán a todos los involucrados en este complejo triángulo amoroso.

Luego del exitoso estreno del film “I Vampiri” (1956), del director Riccardo Freda, la llamada Era Dorada del Cine de Terror Italiano adquirió cierto reconocimiento en la escena internacional. Durante el transcurso de aproximadamente doce años, diversos directores que operaban bajo el alero de la industria cinematográfica italiana, se atrevieron a incursionar en el género con dispares resultados. Fue así como surgieron clásicos monocromáticos tales como “La maschera del demonio” (1960), “Danza Macabra” (1964) y “Amanti d'oltretomba” (1965), y otros que se caracterizaron por aprovechar al máximo el uso del color, como por ejemplo “La frusta e il corpo” (1963) y “L'orribile segreto del Dr. Hichcock” (1962), entre otras. Fue en el contexto de este movimiento artístico, que se filmó una modesta producción francoitaliana titulada “Il mulino delle donne di pietra”, la cual estaba basada en un viejo cuento del escritor Peter van Wiegen, el cual a su vez estaba inspirado en una serie de relatos folklóricos originarios de Bélgica y Holanda. Sería el mismo Giorgio Ferroni, quien dedicó gran parte de su carrera al rodaje de cintas pertenecientes al género fantástico, el encargado de escribir el guión en compañía de un equipo conformado por Ugo Liberatore, Remigio del Grosso y Giorgio Stegani. Una vez que Ferroni conformó el elenco, el cual estaría compuesto por actores franceses, alemanes e italianos, viajó junto a su equipo de filmación a Holanda y a Bélgica para comenzar con el esperado proceso de rodaje de la cinta.

La historia de “Il mulino delle donne di pietra” se desarrolla en el año 1912, en el pequeño pueblo holandés de Veese, el cual es visitado por un joven investigador llamado Hans von Arnim, con la intención de recolectar información acerca de una atracción turística local conocida como el Carrusel de las Mujeres de Piedra, la cual se encuentra al interior de un molino propiedad del excéntrico Profesor Gregorius Whal. En esencia, el popular carrusel no es más que el desfile mecánico de un grupo de mujeres famosas que durante el transcurso de la historia, se vieron enfrentadas a un cruel destino, como por ejemplo Cleopatra, Juana de Arco y María I de Escocia, entre otras. En cierta medida, la curiosa atracción turística no es más que el reflejo de la situación de Elfie, la hija del Profesor Whal, quien padece una extraña enfermedad la cual está al cuidado del excéntrico Doctor Loren Bohlem (Wolfgang Preiss), quien también reside en el molino. Curiosamente, debido a la actitud reclusiva que mantiene la muchacha, en el pueblo se cree que se mantiene oculta entre las sombras por su extrema fealdad. Sin embargo, Hans no tarda en descubrir lo equivocado de los rumores; Elfie es increíblemente hermosa, y la única razón por la que no sale de su hogar es por el exceso de celo de su padre. Eventualmente, ambos jóvenes comienzan una fugaz relación amorosa, la cual se pondrá a prueba con la llegada de Liselotte, quien no solo es una alumna del Profesor Whal, sino que además es el amor de juventud de Hans.

Evidentemente, el guión de “Il mulino delle donne di pietra” está fuertemente influenciado por dos films estrenados durante la década del cincuenta. El primero es la ya mencionada cinta de Riccardo Freda, “I Vampiri”, la cual al igual que la película de Giorgio Ferroni, se sumerge en el tema de la conservación de la vida y la belleza eterna, pero desde un punto de vista completamente diferente. Mientras que en el film de Freda la Duquesa Du Grand busca conservar su juventud a costa de la vida de mujeres inocentes solo para saciar su propia vanidad, en esta ocasión son el Profesor Whal y el Doctor Bohlem quienes motivados por su propio egoísmo y su miedo a la soledad, deciden extender la vida de la atormentada Elfie. El segundo film que claramente ejerció cierta influencia en el guión es “House of Wax” (1953), del director Andre De Toth. En dicha producción, el Profesor Henry Jarrod (Vincent Price) decide cubrir los cuerpos de sus víctimas con cera, para luego ponerlos en exhibición como si fueran esculturas de diversos asesinos y mártires que dejaron su huella a lo largo de la historia, lo que por supuesto se repite de manera similar en la cinta de Ferroni. Todo esto no significa que “Il mulino delle donne di pietra” sea una producción exenta de originalidad. En ese sentido, el director tuvo especial cuidado en incluir diversas subtramas que tienen por objetivo otorgarle un toque refrescante a una historia a todas luces familiar.

Una de las subtramas más importantes que presenta el film, tiene que ver precisamente con la relación obsesiva que se desarrolla entre Elfie y Hans, la cual está profundamente marcada por un romanticismo trágico. Tras ser encerrada en el molino durante muchísimos años por su padre, Elfie ansía compartir su amor con otra persona. Su desesperación por lograr su objetivo es evidente, por lo que no tarda demasiado en enamorarse perdidamente de Hans. Luego de seducirlo y prometerle que su affaire solo durará una noche, Elfie descubre con horror que Hans está enamorado de otra mujer. Una vez que los celos se apoderan por completo de su ser, Elfie comienza a comportarse de manera irracional al mismo tiempo que se agrava su extraña enfermedad. Todo se complica aún más cuando tras un ataque de celos, Elfie cae muerta a los pies de Hans. Tras este traumático episodio, el protagonista comienza a caer presa de la locura cuando en distintos puntos del molino empieza a vislumbrar lo que parece ser el fantasma de la muchacha. A raíz de todo esto, se plantea la siguiente interrogante: ¿Será posible que todo lo que sucede en el hogar de la familia Whal no sea más que el producto de la vívida imaginación de Hans, o acaso se esconde algo mucho más siniestro entre las paredes del viejo molino?

En cuanto a las actuaciones, el elenco en general realiza una labor correcta, en especial Herbert Böhme, quien interpreta al gran villano de la historia, un hombre trastornado por el cruel destino al que debe enfrentarse su hija, y Scilla Gabel, quien logra proyectar con éxito la dualidad de un personaje que se comporta indistintamente como víctima y como victimaría. En cuanto al aspecto técnico del film, probablemente uno de los puntos más destacables sea el diseño de producción, el cual estuvo a cargo de Arrigo Equini. Y es que el interior del molino se convierte en un lugar escalofriante gracias a la presencia de diversas cruces de piedra, tétricas esculturas a medio terminar, oscuros pasillos, y rincones que poseen un cariz claramente misterioso. Por otro lado, también resulta destacable el trabajo de fotografía de Pier Ludovico Pavoni, quien no solo es el gran responsable de la atmósfera opresiva e inquietante que domina al relato, sino que además le saca el mayor provecho posible a los bellos exteriores seleccionados en Bélgica, los cuales en cierta medida enmarcan el carácter de fábula que presenta el film. Por último, es necesario mencionar la banda sonora compuesta por Carlo Innocenzi la cual pese a ser sumamente efectiva, termina siendo rápidamente olvidada por el espectador.

En esencia, el guión de “Il mulino delle donne di pietra” presenta elementos de un thriller psicológico y los fusiona con otros más cercanos al melodrama y al horror gótico, dando como resultado un producto por sobre todo interesante. Aun cuando la historia por momentos se torna algo predecible y durante su primera mitad presenta un ritmo narrativo más bien pausado, básicamente porque el director se toma una gran cantidad de tiempo para desarrollar a los personajes, durante la segunda mitad del film Giorgio Ferroni opta por centrarse en los aspectos más siniestros del relato, lo que no solo permite que la cinta presente un ritmo narrativo bastante más dinámico, sino que además cimenta el camino para el climático e inolvidable final de la cinta. Lo que quizás resulta más curioso, es que más allá de la historia de locura y muerte que presenta “Il mulino delle donne di pietra”, la producción bien podría considerarse como el relato sobre una mujer que encarna al peligro y al doble estándar existente en la sociedad, la cual que incentiva a los hombres a tomar lo que ellos deseen sin importar las consecuencias de sus actos. Elfie no es una vampiresa ni una demente, sino que es una representación prejuiciosa del sexo femenino, y un perfecto ejemplo de la noción errada de que el sexo inevitablemente está ligado con el mal.

por Fantomas.

3 comentarios:

Crowley dijo...

Estimado amifo,
esta película no la conocía en absoluto, pero por lo que has descrito de ella y por las pelis con las que la comparas, me la apunto y la busco pero ya.
Un saludo

ATXEIN dijo...

Gran reseña Fantomas.. pero te puedes creer que esta aún no la he visto¡¡ La tengo hace años, y siempre va pasando a un segundo lugar cuando solo leí cosas positivas sobre ella..ya me vale¡¡ jajajaja

Un saludo¡

Fantomas dijo...

- Crowley: Esta es una película que realmente vale la pena revisar y que lamentablemente es muy poco conocida.

- ATXEIN: Te recomiendo que la veas. Es muy similar a algunas pelis de la Hammer o incluso a las adaptaciones de Poe filmadas por Corman.

Gracias a ambos por sus comentarios,
Saludos ;)

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