domingo, 13 de junio de 2010

Five Fingers: La arriesgada empresa de un espía improvisado.

“5 Fingers” (1952), es un thriller de espías del director Joseph L. Mankiewicz, el cual está protagonizado por James Mason, Danielle Darrieux y Michael Rennie.

Turquía permanece oficialmente neutral durante la Segunda Guerra Mundial, pero en realidad sirve como punto de encuentro para los espías de todas las potencias en conflicto que buscan una oportunidad para intercambiar secretos militares. Es en este escenario que Ulysses Diello (James Mason), un ambicioso personaje que ejerce como secretario y asistente del embajador inglés, ha tramado un arriesgado plan para venderle ciertos secretos británicos a los nazis y huir posteriormente a Sudamérica, amenazando por completo el curso del importante conflicto bélico.

En el año 1943, un hombre llamado Eleyza Bazna, hijo de padres albaneses, consiguió trabajo en Gran Bretaña como ayudante de cámara y hombre de confianza del embajador británico en Turquía, Sir Hughe Knatchbull-Hugessen. Guiado por nada más que su propia codicia y su deseo de alcanzar una posición social privilegiada, Bazna cometió una serie de actos de espionaje entre los años 1943 y 1944. Con el nombre clave de Cicerón, Bazna le vendió a los alemanes fotografías de aproximadamente 35 documentos secretos, entre los cuales se incluían los planes del Día D. Afortunadamente para las fuerzas aliadas, los germanos no supieron darle buen uso a la información debido a una serie de disputas internas. Tras el término de la guerra, el militar alemán L. C. Moyzisch plasmó la historia de Bazna en la novela “Operation Cicero”, la cual no solo provocó la indignación del gobierno británico, sino que además puso en marcha una serie de medidas de seguridad cuyo objetivo era evitar que sucediera algo similar en el futuro. Como era de esperarse, lo pintoresco del relato de Bazna no tardó en llamar la atención de la industria cinematográfica, razón por la cual Arthur Rank, Alexander Korda, y ciertos ejecutivos de los estudios MGM y 20th Century Fox, comenzaron a hacer todo lo posible por conseguir los derechos de la ahora tan ansiada novela de Moyzisch.

Tras una larga negociación, la 2oth Century Fox se hizo de los derechos de la novela, cuya adaptación estaría a cargo del guionista Michael Wilson y del director Henry Hathaway. El jefe del estudio, Darryl F. Zanuck, deseaba que la producción tuviese un tono documental y que se centrara en la falta de filiación del protagonista con ambos lados del conflicto. De esta manera, Zanuck esperaba que el público se mostrara empático con el protagonista, aún cuando este se está enriqueciendo a costa de vender secretos que resultan ser parte importante de la estrategia aliada. Con el mismo objetivo en mente, Zanuck instó a Wilson a incluir en el guión a un personaje femenino que funcionara como interés amoroso del protagonista. De esta forma nació el personaje de Anna Staviska (Danielle Darrieux), una condesa polaca caída en desgracia la cual es reclutada por Diello en el marco de su operación de espionaje. En medio del proceso de confección del guión, Joseph L. Mankiewicz fue contratado por Zanuck para realizarle algunos retoques a la historia. Sin embargo, como en ese entonces Mankiewicz estaba buscando alejarse de las comedias que venía realizando en el último tiempo, le pidió al productor que le cediera la dirección del film. Impresionado por su trabajo, Zanuck accedió a la petición de Mankiewicz, con la única condición de que este último no tomará el crédito por el guión de la producción, lo cual fue aceptado sin mayores inconvenientes por el ahora director de la película.

Una vez que Mankiewicz se sumó a la producción en calidad de director, él y su equipo de filmación viajaron a Turquía para realizar el rodaje de exteriores del film. Cuando el departamento de publicidad del estudio comenzó a buscarle un nuevo título a la película, debido a que consideraban que “Operation Cicero” podía hacerles creer a los espectadores que la cinta estaba basada en las revueltas raciales ocurridas en Cícero, Illinois, en el año 1951, Mankiewicz propuso el título “5 Fingers”, el cual buscaba reflejar la codicia sin límites del protagonista. En cuanto al proceso de selección del elenco, James Mason sería el primero en sumarse a la producción tras expresar lo mucho que ansiaba trabajar con Mankiewicz. Posteriormente sería contratada la actriz francesa Danielle Darrieux, luego de que su compatriota Micheline Presle tuviera que abandonar el proyecto debido a su embarazo. Finalmente arribaría el actor británico Michael Rennie, quien recientemente había alcanzado cierta popularidad gracias a su rol como el extraterrestre Klaatu en el film “The Day the Earth Stood Still” (1952).

Obviamente el gran protagonista del film es Ulysses Diello, un hombre sumamente inteligente, culto y ambicioso, quien no duda en utilizar su posición de privilegio para obtener toda clase de beneficios. Para un hombre patriota o incluso para un tipo integro, traicionar a aquellos que lo han albergado y le han dado trabajo durante una época convulsionada es a lo menos impensado. Sin embargo, Diello no es ni una cosa ni la otra; él es un hombre pragmático que se ha propuesto cumplir con dos objetivos primordiales en su vida: ganarse el corazón de una viuda aristocrática para la que alguna vez trabajó, y obtener el dinero suficiente para emigrar a Sudamérica donde podrá convertirse en el caballero importante y respetado que siempre ha querido ser. Con todo esto en mente, Diello decide contactar a un diplomático alemán para realizarle una oferta que le será imposible rechazar pese a sus sospechas. Y es que el ahora espía le promete que en un lapso de tan solo unos días, le entregará una serie de documentos secretos de vital importancia para las fuerzas aliadas, todo por una considerable suma de dinero. Consciente de los peligros que supone tan arriesgada empresa, Diello recluta a la Condesa Anna Staviska, quien ha quedado en la más absoluta ruina luego del fallecimiento de su marido, y la posterior confiscación de todos sus bienes por parte de las autoridades nazis.

Si bien la Condesa Staviska acepta la inusual propuesta de Diello, es evidente que su decisión está motivada por su deseo de recuperar la posición social que alguna vez ostentó dentro de la sociedad europea. Y es que ella es una mujer orgullosa que se resiste a la idea de ser vista como una ciudadana común y corriente por aquellos que alguna vez admiraron su porte aristocrático. Al mismo tiempo, su codicia y su abierto rechazo al nazismo la convierten en una mujer peligrosa, cuya lealtad cambia según sus propias necesidades. De esta forma, la posibilidad latente de que Staviska traicione a Diello, se presenta como uno de los generadores de suspenso más importantes de la cinta. Lo que complica aún más la situación del protagonista, es el rumor que ha llegado a oídos de los aliados, el cual tiene relación con la existencia de un espía que le ha estado entregando información vital a los nazis. Atrapado entre los aliados que quieren descubrir al espía y los alemanes que desconfían de sus intenciones, Diello tendrá que ingeniárselas no solo para llevar a cabo sus planes, sino que también para salir con vida de la cada vez más convulsionada Turquía.

En el ámbito de las actuaciones, el elenco en general realiza un buen trabajo, destacándose la labor de James Mason, quien interpreta con aplomo al ambicioso e ingenioso protagonista del film, cuya única debilidad es la atracción que siente por la Condesa Staviska. En lo que al aspecto técnico de la producción se refiere, resulta destacable el trabajo de fotografía de Norbert Brodine, y la efectiva banda sonora del compositor Bernard Herrmann, quien en gran medida es responsable de la atmósfera de tensión constante que domina al relato. Si bien básicamente “5 Fingers” es un film de suspenso ambientado en la Segunda Guerra Mundial, por momentos se transforma en el vehículo escogido por Mankiewicz para retratar los males de la pérdida del nacionalismo y la codicia desmedida. Más allá del tema de fondo, “5 Fingers” se alza como una verdadera joya del cine de espías, no solo por su estupendo guión y sus inteligentes diálogos, sino que también por su aspecto cuasi documental, su magnífico apartado técnico, y la influencia creativa de un director que con el paso de los años sería considerado como un verdadero artesano dentro de la competitiva industria cinematográfica.




por Fantomas.

4 comentarios:

Pliskeen (David Ribet) dijo...

No la conocía, pero toda película con Joseph L. Mankiewicz en la dirección merece un visionado.

Saludos ;)

Fantomas dijo...

- Pliskeen: Es cierto que Mankiewicz es un director más que interesante. Esta cinta en particular tiene un estilo bastante hitchcockiano asi que sin duda es un título digno de ser visto.

Saludos ;)

Luis Cifer dijo...

Yo la vi hace muchos años y me dejó fascinado, un gran film se mire por donde se mire, ese cine clásico que ya no se hace.
Una joya, gracias por acordarte de ella.

Fantomas dijo...

- Luis Cifer: Gracias a ti por pasar por el blog y dejar tu comentario. Esta película a mi gusto es uno de esos tantos clásicos injustamente olvidados, por lo que es bueno tratar de dar a conocer este tipo de films.

Saludos ;)

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