martes, 13 de julio de 2010

Missing: Caos y dolor en medio de la cruenta Dictadura chilena.

“Missing” (1982), es un drama del director Costa Gavras, el cual está protagonizado por Jack Lemmon, Sissy Spacek y John Shea.

Ed Horman (Jack Lemmon), un viejo estadounidense de tendencia conservadora y férreo partidario de su gobierno, debe sumergirse en el caos post-Golpe militar del Chile de los setenta, para buscar a su hijo desaparecido (John Shea). Su único apoyo es su nuera (Sissy Spacek), quien va a ser su guía en el rostro más feo de las políticas norteamericanas en el Tercer Mundo.


Tras evitar durante años trabajar en Hollywood, el director Costa Gavras aceptaría adaptar la novela del escritor Thomas Hauser, “The Execution of Charlie Horman”, la cual describía la desaparición del periodista norteamericano Charles Horman tras el golpe de estado ocurrido en Chile en 1973. Tras convencer a los productores de adaptar sólo las últimas 70 páginas de la novela, Costa Gavras comenzó a prepararse para filmar la que sería su primera cinta hollywoodense. En “Missing”, Charlie Horman es un joven norteamericano que junto a su esposa Beth, han decidido irse a vivir a Chile con la finalidad de conocer otras realidades distintas a las de la Norteamérica de la época. En medio de su estadía en el país, les toca vivir el Golpe de Estado ocurrido el 11 de septiembre de 1973. De hecho, la cinta comienza en los días posteriores al golpe, cuando el ejército ya se había tomado las calles del país. En medio de la fuerte fiscalización militar, nos encontramos con Charlie y su amiga Terry (Melanie Mayron), quienes escoltados por un oficial estadounidense se encuentran viajando de la ciudad costera de Viña del Mar a Santiago.

Aunque aún no ha sido testigo presencial del horror que le espera en Santiago, Charlie se ha enterado que el ejército ha detenido y asesinado brutalmente a un gran número de personas sin ninguna razón de peso. Si bien esto le resulta preocupante e incomprensible, también despierta su curiosidad, lo que lo motiva a averiguar cuanto pueda acerca de la gestación del golpe mientras se encuentra atrapado en Viña. Por cosas del destino, en el comedor de su hotel se encuentra con un agente norteamericano que sugiere que ha sido enviado para solucionar el “problema” que suponía para los Estados Unidos, el gobierno socialista comandado por el presidente Salvador Allende. Sin saberlo, su curiosidad terminará desatando su desaparición y la posterior llegada de su padre al país, quien junto a su nuera se embarcará en una cruzada por encontrar la verdad. Y es que precisamente “Missing” es la historia de una búsqueda interminable donde los protagonistas, se topan una y otra vez con el cinismo de la embajada norteamericana y de las autoridades chilenas. Y es que durante casi todo el transcurso de la cinta, la embajada norteamericana parece estar más preocupada de sindicar a Charlie como un revolucionario que de dar con su paradero.

“Missing” también puede ser considerado como un retrato imparcial de los excesos que cometió el ejército durante el transcurso de la dictadura militar en Chile. Hay que recordar que la historia se mantiene lo más fiel posible a la novela, por lo tanto no hace más que retratar lo que le tocó vivir a Ed Horman y a su nuera durante su estadía en el país sudamericano. Al principio del film, el personaje de Lemmon es un hombre conservador que se niega a creer los horrores que su nuera le relata, y prefiere decantarse por las contradictorias explicaciones concedidas por el embajador y el cónsul de su país. Lo que es aún peor, Ed demuestra un claro resentimiento hacia su hijo, a quien constantemente tilda de flojo e irresponsable. Claramente existe un conflicto generacional y social entre padre e hijo, el cual sólo se irá disipando a medida que Ed va descubriendo la verdad que se esconde tras el golpe, y tras el manejo de los medios que realiza el gobierno. El amedrentamiento de la ciudadanía por parte del ejército es pan de cada día, así como también lo son las torturas, las ejecuciones y las detenciones de todos aquellos que tienen ideas políticas diferentes a las del gobierno de facto.

Costa Gavras realiza un film valiente donde no duda en incluir escenas estremecedoras, como aquella en la que se muestran centenares de cadáveres desnudos y amontonados en la improvisada morgue del Estadio Nacional. Tampoco duda en mostrar el destino de algunas de las personas que se atrevían a desafiar el toque de queda, por lo que en más de una ocasión es posible ver cuerpos tirados en plena calle una vez que amanece en la ciudad de Santiago. De la misma forma en que el director retrata sin tapujos el manejo y las maneras de la Junta Militar chilena, también critica abiertamente la política exterior del gobierno norteamericano durante la Guerra Fría, encabezado en aquel entonces por el denostado Richard Nixon. Tal y como ya lo había hecho en el film “État de siege” (1973), Costa Gavras no duda en denunciar la labor de la CIA como el arquitecto de la ascensión de varios gobiernos de extrema derecha por toda Sudamérica. Cabe mencionar que la cinta no contiene un mensaje netamente antiamericano, sino que más bien es una historia que se puede extrapolar a cualquier país sin problemas, en la que un par de personas intentan por todos los medios traspasar la red de mentiras tejidas por un determinado gobierno cuyos intereses políticos y económicos pasan a ser más importantes que el bienestar de sus ciudadanos.

Uno de los puntos más altos de la cinta es el trabajo interpretativo de Jack Lemmon y Sissy Spacek, quienes logran sin problemas transmitirle la sensación de angustia e impotencia al espectador, al verse imposibilitados de dar con el paradero de su ser querido. Las actuaciones de la pareja de actores conforman el corazón de la historia; la transformación del personaje de Lemmon de un hombre que cree fervientemente en el gobierno de su país y que no logra ver más allá de su propia realidad, a uno que aprende a tolerar la diversidad de ideas y descubre el lado más sucio de la política, es sencillamente espectacular. El personaje de Sissy Spacek por su parte, se muestra como una mujer fuerte que poco a poco comienza a ganarse el respeto de su suegro, y que en gran medida representa a cientos de jóvenes idealistas que piensan que la gente puede vivir en armonía sin importar las diferencias que los separan. Ambos personajes se complementan a la perfección, y al espectador no le resulta complicado identificarse con la actitud que asumen durante el transcurso de la historia. Por otro lado, cabe mencionar el estupendo trabajo de fotografía de Ricardo Aronovich y la emotiva banda sonora compuesta por Vangelis.

Como era de esperarse, “Missing” no dejó a nadie indiferente; la película fue filmada en México bajo el más estricto secreto, y al momento de su estreno causó una gran polémica debido al hecho que ponía en tela de juicio la actuación de los agentes del gobierno estadounidense, y exponía la responsabilidad de la CIA en el golpe de estado. La extrema derecha de los Estados Unidos exigió que el director, catalogado de “comunista europeo”, no trabajara más en el país. El director además enfrentaría una demanda impuesta por Nathaniel Davis, embajador norteamericano en Chile desde 1971 hasta 1973, quien aparece retratado en la película bajo un nombre diferente. La demanda por 150 millones de dólares eventualmente sería desestimada. Pese a todos los problemas que tuvo que enfrentar el film, este sería aplaudido por la crítica quien le otorgaría la Palma de Oro al director, además del Oscar al mejor guión adaptado. “Missing” es un desgarrador drama político, una emocionante historia de perseverancia, un retrato histórico de la violación de los derechos humanos ocurridas en Sudamérica durante la segunda mitad del siglo veinte, y un discurso crítico en lo que se refiere a la política internacional de los Estados Unidos en aquella época. En definitiva, “Missing” es una película necesaria que con el paso de los años se ha convertido en un documento histórico, que llama a recordar y a evitar que este tipo de situaciones vuelvan a repetirse en otro país del globo.




por Fantomas.

11 comentarios:

Möbius el Crononauta dijo...

La vi hace muchos años, pero recuerdo que era un film muy interesante. Habrá que rescatarlo.

Saludos

babel dijo...

En mi opinión, una de las mejores películas de Costa Gavras. Me impresionó mucho cuando la vi, y para colmo este tipo de cosas han ocurrido, en tu país y en el mio, aunque aquí parece que prefieren pasarle página a la historia pero sin haberla leído primero. Y el que lo intente... fíjate lo que le ha pasado a Garzón, le han echado!
La realidad, que supera demasiadas veces la ficción. Muy buena la reseña, Fantomas, un saludo!

Fantomas dijo...

- Möbius: A mi gusto, este es el mejor film de Costa Gavras. Definitivamente es un imperdible.

- Babel: A mi no deja de impresionarme el hecho de que un director extranjero fue capaz de plasmar un periodo conflictivo que los directores chilenos han evitado durante años (salvo algunas excepciones). Curiosamente lo de Garzón tuvo bastante repercusión aquí en Chile debido a que se le sigue recordando por su conexión con Pinochet cuando estuvo detenido en Londres algunos años atrás.

Muchas gracias a ambos por sus comentarios,
Saludos ;)

PEPE CAHIERS dijo...

Estremecedora película con un registro impresionante de Jack Lemmon, que como bien dice, va cambiado su actitud conforme emprende ese descenso a los infiernos, una suerte de viaje iniciático que le hará salir de sus convicciones más ortodoxas.

Zeitzler dijo...

A mí lo que me costó trabajo creerme fue eso de que a un americano le dieran plomo, (si se supone que los golpistas estaban a partir un piñón con los americanos) en vez de, simplemente, pasarselo a la CIA...(¿?)

Por otra parte, adolece del mismo defecto de casi todos los filmes hechos sobre el tema: empieza con la dictadura como si mágicamente antes de ella todo fuera felicidad y alegría (en realidad, hubo una hiperinflación colosal, curiosametne similar a la que vivió Alemania antes del III Reich) y el gobierno de antes del golpe no era ni mucho menos ese edén idealizado de democracia que tradicionalmente nos pintan, ni mucho menos...no sé, pero me parece que les hubiera quedado mucho mejor si nos hubieran mostrado los errores económicos (de mucho bulto) de antes de la dictadura y sus consecuencias. Aquí parece un poco como el cuento de Blancanieves: todo es bonito hasta que aparece la bruja. Es una manera de vanalizar las dictaduras, de reducirlas a caricaturas casi inofensivas, y de eludir su otra cara, la más dolorosa y la que nadie quiere ver: que siempre llegan porque la democracia FRACASA. También me parece que el clima del país bajo dictadura esta mejor retratado en La Fiesta del Chivo: no hay el menor disimulo en reprimir, y precisamente porque no lo hay, es que nadie tiene opiniones políticas "diferentes" ni loco. En general ESA es la cruda verdad de una dictadura.

Vamos, que no hay nada de "La búsqueda por la verdad" la verdad esta muy clara, lo que pasa es que no hay guapo que la diga.

¿Usted que opina, señor Fantomas?

Fantomas dijo...

- Pepe Cahiers: A mi gusto este es por lejos uno de los mejores papeles de Jack Lemmon, quien si bien filmó algunos dramas donde demostró su calidad actoral, generalmente es recordado por sus roles cómicos.

- Zeitzler: Aquí entramos un poco en un debate acerca de posturas políticas. Es evidente que en la época de la Unidad Popular no todo era color de rosas. Se le puede adjudicar gran parte de la culpa al gobierno de Allende, pero también a los manejos que existieron por parte de la oposición la cual estaba amparada por organismos norteamericanos. Lo que se da a entender en esta película no es que el Chile de Allende fuese un paraiso, sino que antes del golpe existían libertadas que luego fueron completamente abolidas (hubo quema de libros, se encarceló gente que tenía ideas contrarias al gobierno de facto, se asesinó, se torturó, y se manejaban los medios de comunicación al punto que incluso se inventan noticias o se tapaban otras para favorecer a la dictadura). En definitiva, creo que no hay nada que justifique todos los abusos que se cometieron en dictadura (aún cuando se suele argumentar que sólo "ajusticiaban" a delincuentes, cosa que obviamente es mentira) y por lo mismo es complicado que alguien ensalce la dictadura ocurrida en Chile o cualquier otra dictadura. En todo caso, todas las opiniones son respetables y se agrade el comentario.

Gracias a ambos por sus comentarios,
Saludos ;)

Zeitzler dijo...

Oh, yo no me refería a la política sino al hecho de que nos pintan una imagen caricaturesca de la dictadura (cosa que es un riesgo en sí mismo, porque como ya dije eso las banaliza, al pintarnoslas como una especie de bruja mala que aparece de repente, y no como la consecuencia lógica y odiosa, pero muy a menudo predecible de un proceso de corrupción que generalmente viene de antes) con el triste resultado de ponerles las cosas fáciles a los dictadores del futuro. Nos decimos aliviados al terminar la peli: "menos mal que esas cosas ya no pasan". Y no nos damos cuenta de por donde puede venir el verdadero peligro. Nos da una especie de enseñanza incompleta. Que mala es, sí, pero...no como es que se producee ni porqué, y eso me parece una pifia, porque son muchos los que no llegan al poder diciendo: "Hey, chicos, que voy a imponer una dictadura" y sin embargo eso es exactamente lo que hacen...

Personalmente sigo pensando que es difícil creer que a un americano se lo cargen de esa manera. Supongamos que un periodista ruso llega a La Habana durante la crisis de los misiles y los Castristas se lo cepillan sin más en vez de mandarlo a la KGB. ¿Alguien se lo cree?

Y el ambiente de la vida cotidiana en una dictadura me sigue pareciendo mejor plasmado en La Fiesta del Chivo.

Por supuesto, puedo estar equivocado. No digo que no, solo que me parece que la peli no termina de darnos una visión redonda de lo que es una dictadura. Sólo la visión convencional.

Liddell Hart dijo...

Se ha tocado un punto interesante. Quizá sean más útiles las películas de como es que las dictaduras llegan al poder que las que cuentan las crueldades que comenten.

Se sabe mucho de lo uno y poco de lo otro. En cierto modo, eso las banaliza. Como las películas que pintan el nazismo como la Bruja de Blancanieves y no hablan de COMO es que se produjo la tragedia de su advenimiento. Creo que la única que lo toca algo es Cabaret de Liza Minelli. Se han hecho otras como Good, o Hitler el reinado del mal, pero son muy malas. No retratan bien la cosa.

De todos modos esta no trata de como se produjo, sino de lo que paso cuando llego al fin, y lo cuenta muy bien.

Fantomas dijo...

- Zeitzler: En cierta medida tienes razón. Pero también hay que recordar que en este caso, si bien se retratan algunos de los excesos cometidos durante la dictura chilena, la verdad es que la historia se centra en la búsqueda de Charlie Horman por parte de su padre y su esposa. La película también intenta decirnos que no todo es como lo pintan los medios de comunicación, cosa que el personaje de Lemmon aprende de la manera más difícil. Lo de si es o no creíble que el ejército chileno haya asesinado a un norteamericano, más allá del hecho de que la historia está basada en un caso de la vida real, solo basta saber que aquí incluso fueron asesinados militares (lo que puede resultar aún más incomprensible) para darse cuenta que no es algo tan descabellado. Algo aparte, el próximo fin de semana subo la reseña de la cinta de Macross.

- Liddel Hart: Un poco lo mismo que le dije a Zeitzler. Creo que resultaría interesante ver una película que relate los hechos que terminan desencadenando una dictadura. Lamentablemente, en las dictaduras se suelen cometer excesos, por lo que creo que resulta complicado realizar una cinta que en cierta medida las justifique (para que fuera 100% objetiva, tendría que mostrar el antes y el después con sus pro y sus contras).

Gracias a ambos por sus comentarios y por sus aportes en esta interesante discusión.
Saludos ;)

Zeitzler dijo...

Espero impaciente por Macross. Muchas gracias por incluirla.

Es cierto. El riesgo de "explicarle" al espectador "porque" es que se produce una dictadura (Mostrando sin rodeos el feo proceso de corrupción de una democracia)implica el riesgo que se crea que la estás "justificando". Y no instuyendo al público de "aprendan como es que pasan estas cosas pá que no los engañen". Tal vez yo sea un poco Friki de la historia, pero no me gusta una peli que me diga lo malo de Pinochet y no me diga ni pío de los errores de Allende, o que me ponga a parir a Fidel y se salte olímpicamente las tropelías de Batitsa, que me diga los crímenes del Nazismo y no me explique porque era tan odiada la república de Weimar o que me pinte a Napoléon como el sepulturero de la Democracia Francesa y no me hable ni media papa del Terror. Yo prefiero las que muestran las dos caras de la Moneda...

De todos modos, al americano podían pegarle un tiro sin más, ponerlo como un asalto para robarle la cartera, mandar a un inspector para redactar el informe policial,(muy legal) levantar el acta de defunción, (todo con la mayor otrodoxia) mandar el cádaver a la embajada (ya advertida) y la nota de pésame a los familiares. "La junta militar manifiesta sus condolencias" . Una cosa limpia, angelitos al cielo, y Colorín colorado. Vamos, los sicarios de ese régimen tenían la organización para eso y más. No iban a hacer la chapuza que nos muestan aquí.

Alejandro the Kitsune-san dijo...

la quiero ver


al aprecer esta en la onda de salvador


tb tengo que ver Z

saludos

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