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martes, 14 de julio de 2009

Amicus Films: Radiografía de la más grande competidora de la Hammer.

De todas las compañias que intentaron emular el éxito obtenido por la Hammer en el género del horror desde la década de los sesenta hasta principios de los setenta, la Amicus fue la que más se destacó. Entre 1964 y 1974, la Amicus produjo catorce cintas de terror, entre los cuales se incluían sus distintivos films de antologías. El hecho de que en sus producciones participaran predominantemente actores británicos, entre ellos las estrellas del género, Peter Cushing y Christopher Lee, que todas ellas fueran dirigidas por directores británicos (con Roy Ward Baker y Freddie Francis a la cabeza), y que estas fueran realizadas en estudios británicos, indica que la Amicus participó de manera integral en el movimiento de horror británico existente durante los sesenta y setenta.

Pese a esto, las cintas de la Amicus no jugaron un rol significativo en la construcción de las constantes del horror británico de la época. Y es que en vez de adaptar cuentos góticos británicos en la forma que lo hacía la Hammer, las producciones de la Amicus por lo general utilizaban material proveniente desde norteamérica. Probablemente esto sucedía debido a que la compañia había sido fundado por dos norteamericanos. Los fundadores de la Amicus, el productor Max. J. Rosenberg y el productor/guionista Milton Subotsky, habían trabajado juntos durante la década de los cincuentas en el medio televisivo norteamericano, para luego pasar a co-producir un par de cintas de bajo presupuesto. En 1960, Subotsky se muda a Inglaterra para asumir el cargo de productor ejecutivo y guionista de la cinta de horror, “City of the Dead” (1960), donde también trabajaría Max J. Rosenberg, aunque su nombre no aparecería en los créditos.


Según comentan, la Amicus fue el resultado de un trato entre “un guionista socialmente inepto llamado Milton Subotsky y un estafador llamado Max J. Rosenberg”. Subotsky sería el motor del estudio durante el periodo más oscuro de la compañia, mientras que Rosenberg permanecería en los Estados Unidos manejando los convenios de distribución de las cintas del estudio, y consiguiendo financiamiento para las mismas. Todos aquellos que trabajaron con Subotsky, lo recuerdan como un hombre bastante agradable, y al mismo una suerte de bicho raro, que por lo general batallaba para conseguir el presupuesto suficiente para sacar adelante sus producciones. Irónicamente, Subotsky también es recordado como un verdadero fan del cine de terror, y que a diferencia de los jefes de la Hammer, los cuales habían encontrado su nicho comercial y lo habían explotado de la mejor forma, “él tuvo que lidiar con las sobras dejadas por la casa del martillo”. Además, Subotsky odiaba profundamente a la Hammer. En 1956, el estudio había rechazado un guión que él había escrito bajo el título, “Frankenstein and the Monster”. Al poco tiempo después, la Hammer tuvo éxito con una cinta de corte similar titulada, “The Curse of Frankenstein” (1957). El productor debe haber sentido un gran grado de satisfacción al pensar que estaba ganando terreno en el mercado liderado por la Hammer, realizando cintas de tono similar a las de la casa del martillo, en las que incluso aparecían algunas de las estrellas de dicho estudio.

Antes de que la Amicus incursionara en el género del horror, realizó dos músicales dirigidos al público joven, similares a los que la dupla había realizado en los Estados Unidos; “It´s Trad Dad” (1962), film que marcaría el debut como director del norteamericano Richard Lester, y “Just For Fun” (1963), cinta dirigida por Gordon Flemyng. En 1964, la compañia optaría entraría de lleno en el género del horror con el film, “Dr. Terror´s House of Horrors”, del director Freddie Francis. Según Subotsky, esta cinta no era más que un homenaje al film de los Estudios Ealing, “Dead of Night” (1945), todo un clásico del género que serviría como modelo para una buena cantidad de producciones de la Amicus. Trece películas más del estudio incursionarían en el género del horror: “The Skull” (Francis, 1965), “The Deadly Bees” (Francis, 1966), “The Psycopath” (Francis, 1966), “Torture Garden” (Francis, 1967), “The House That Dripped Blood” (Peter Duffel, 1967), “I, Monster” (Stephen Weeks, 1971), “Asylum” (Roy Ward Baker, 1972), “Tales From The Crypt” (Francis, 1972), “Vault of Horror” (Baker, 1973), “From Beyond the Grave” (Kevin Connor, 1973), “And Now the Screaming Starts!” (Baker, 1973), “Madhouse” (Jim Clark, 1974), y “The Beast Must Die” (Paul Annett, 1974).


Diez de estas cintas presentarían un claro input norteamericano; algunos de los guiones serían escritor por Subotsky, otros estarían inspirados en las historias de los cómics de horror de la EC (“Tales From the Crypt” y “Vault of Horror”), y otro grupo estarían basados en las historias cortas del escritor Robert Bloch (“The Skull”, “Torture Garden”, “The House That Dripped Blood”, y “Asylum”). Lo que distancia aún más a las producciones de la Amicus de la cultura británica, es el hecho de que Bloch jamás visitó Inglaterra, optando por enviar sus guiones desde Hollywood. A diferencia de la Hammer, la Amicus se especializaría en la realización de cintas de horror contemporáneo, filmando solo dos películas de época; “And Now the Screaming Starts!” y “I, Monster”. Esto alejaría aún más a la Amicus del clásico horror británico de la época, y la acercaría más horror norteamericano de los cincuenta. Todo esto confabuló para que las cintas de la productora fueran consideradas como muy americanas para ser británicas, y demasiados británica para ser americanas.

Las producciones de la Amicus pueden ser divididas en dos grupos de igual tamaño; aquellas con una trama única, y las cintas de antologías. Respecto a esto, la gran mayoría de los críticos pensaba que “el talento de la Amicus no residía en las producciones con una trama única”. Ninguna de las siete cintas de horror “convencionales” de la compañia son memorables debido a la poca pulcritud temática y estilística que presentan. Las más interesantes de este grupo son las dos primeras, “The Skull” y “The Psychopath”. Las dos se benefician de las atmosféricas bandas sonoras de Elizabeth Lutyens, y ambas contienen momentos altamente efectivos. En el caso de “The Skull”, existe una pertubadora y estilizada secuencia onírica que se presenta como el punto más alto de la cinta, mientras que en “The Psychopath”, Francis opta por un irónico y adecuado final. Pese a tener buenos pasajes, ninguna de estas películas logra entregar una narración del todo adecuada, lo que convierte a estos potenciales clásicos del género, en tan solo una cinta más del montón. Con respecto a el resto de los films de este grupo, “The Deadly Bees” y “I, Monster” son cintas bastante olvidables; “Madhouse” tiene la virtud de reunir a Vincent Price y a Robert Quarry, con Peter Cushing, aunque no alcanza el nivel de la gran mayoría de las cintas que Price filmó para la AIP; y “The Beast Must Die”, tiene el formato de una novela policiaca, donde un grupo de invitados debe descubrir cual de ellos es un hombre lobo. Aunque la premisa es interesante, el film es algo absurdo, razón por la cual pierde fuerza.

Por otra parte, tenemos a las clásicas cintas de antología de la productora; “Dr. Terror´s House of Horrors”, “The House That Dripped Blood”, “Asylum”, “Tales From The Crypt”, “Vault of Horror”, y “From Beyond the Grave”. Aunque la idea de varias historias juntas en una sola cinta había estado circulando en el cine desde hace ya un buen tiempo, lo que la Amicus hizo fue utilizar este formato para presentar un grupo de historias de terror, cuatro o cinco por film, mezclando una serie de temas tradicionales del género (hombres lobo, vampiros, magia negra, entre otras cosas), con relatos de crimen y venganza. La cintas de antologías de la Amicus, presentan una nexo narrativo claro entre los protagonistas de cada una de las historias, aunque por lo general las producciones del estudio no dedican mucho tiempo a desarrollar este nexo. Según el mismo Subotsky, “nosotros siempre terminabamos acortando esas secciones porque cada vez que llegabamos al proceso de edición las encontrabamos aburridas”. Por este motivo, que la Amicus opta por incluir encuentros arbitrarios en los cuales se presentarán las historias de los protagonistas.

Es así como un conjunto de personajes vagamente descritos se encuentran en un determinados lugares, los cuales les permiten abstraerse de cualquier contexto social; un vagón de tren (“Dr. Terror”), un show de feria (“Torture Garden”), un cuarto subterraneo (“Vault of Horror”), y unas catacumbas (“Tales From the Crypt”). En dichos lugares, los personajes o bien cuentan sus experiencias, o se presentan visiones de lo que les va a suceder en futuro, o de lo que ya les ha sucedido. Cada una de las historias tiene una duración aproximada de 20 minutos, y generalmente está acompañada de un final sorpresivo. “The House that Dripped Blood”, “From Beyond the Grave”, y “Asylum” en cambio, ofrecen una versión diferente en la cual los protagonistas nunca llegan a conocerse; en "The House that Dripped Blood", los protagonistas son varios individuos que han vivido en distintas épocas en la misma casa, mientras que en "From Beyond the Grave", son los clientes de una siniestra tienda de antiguedades. En “Asylum” en cambio, un psiquiatra debe identificar quien de los cuatro pacientes mentales que va a entrevistar es el actual director del hospital psiquiátrico. El nexo en este caso, funciona como otro segmento más, el cual además es la única conexión de la Amicus que está basada en una historia corta preconcebida por el escritor Robert Bloch titulada, “Mannikins of Horror”.

Pero la Amicus no solo realizaría cintas de terror, sino que también produciría un par de films de ciencia ficción y aventuras. El primero de estos sería “Dr. Who and the Daleks” (1965), el cual estaría protagonizado por Peter Cushing y dirigido por Gordon Flemyng. Consciente del éxito que estaban teniendo los daleks, los cuales eran unos personajes de la serie televisiva británica, “Dr. Who” (1963-89), Subotsky en compañia de Joe Vegoda, se acercaron a los ejecutivos de la BBC para proponerles la realización de una cinta de ciencia ficción de bajo presupuesto que ayudara a capitalizar el éxito de la serie. La intención de Subotsky y Flemyng, era realizar dos films comerciales protagonizados por estos seres de aspecto robótico. Al año siguiente del estreno de “Dr. Who and the Daleks” (1965), la Amicus estaba preparando la secuela titulada, “Dalek´s Invasion Earth 2150 A.D.” (1966), pero no disponía de suficiente dinero. Por esta razón, intentó coproducir el film con la productora British Lion, los cuales aceptaron con la condición de que la cinta no fuera lanzada como una producción de la Amicus. Por esta razón, Subotsky y compañia se vieron obligados a crear rápidamente la productora Aarus Films.

Durante la última etapa del estudio, la Amicus lanzó “The Land That Time Forgot” (1975), una adaptación de la novela de Edgar Rice Burroughs, “Lost World”, la cual tuvo variados problemas durante su filmación; mientras su protagonista, Doug McClure estaba convertido en un alcohólico debido a su reciente fracaso matrimonial, se rumoreaba que Subotsky ocupaba más tiempo comprando juguetes en Hamleys que manejando el estudio. La única ocasión en la que se involucraría en el proceso de producción de la cinta, sería cuando asistió a proyección de la misma, junto a su hijo de cuatro años. Tras ver la película, les dijo a todos que el niño se había dado cuenta de que los dinosaurios no eran más que hombres disfrazados. Una vez dicho esto, se fue. La última producción en la que participaría Subotsky sería, “At the Earth´s Core” (1976), la que también era una adaptación de una novela de Burroughs. Tras esto, Subotsky se retiró de la Amicus sin razón aparente. Poco después, el productor comenzó una disputa legal con su ex-socio Max J. Rosenberg, la cual duró alrededor de cinco años, principalmente porque la compañia se había formando con nada más que un apretón de manos.

Rosenberg mantuvo a la Amicus viva por dos años más, tiempo suficiente para filmar la secuela de “The Land That Time Forgot”, titulada “The People That Time Forgot” (1977). Subotsky seguiría ligado al cine de terror hasta el fin de su carrera. Después de la desaparición de la productora, Milton Subotsky formó su propia compañia, Sword and Sorcery Productions. En 1980, intentando resucitar el espiritu de Amicus, produjo la cinta, “The Monster Club”, siguiendo el modelo de historias cortas que tan buenos resultados le había dado en el pasado. Pero la pelicula fue un fracaso (pese a la participación de íconos del género del horror como Vincent Price y John Carradine), ya que presentaba un tono muy paródico, donde incluso existían referencias del propio Subotsky, como el personaje Lintom Busotsky, que aparecia en la sala de fiestas donde los monstruos se divertian, y era presentado por el hombre lobo secretario del club como "el gran vampiro productor cinematográfico". Quizás habia demasiada diversión. Aunque la pelicula no fue producida por Amicus, de todas formas le fue acreditada a la compañia por lo que se podria decir que sería esta la cinta que marcó la muerte definitiva del estudio.

Después de esto, Subotsky seguiría en su rol de productor, participando en la miniserie, “The Martian Chronicles” (1980), y en las cintas basadas en las historias de Stephen King, “Cat´s Eye” (1985), y “Maximum Overdrive” (1986). Subotsky fallecería el 1 de junio de 1991, a los 70 años de edad. Rosenberg por su parte, volvería a los Estados Unidos donde formaría su propia productora, en la cual trabajaría por muchísimos años. Rosenberg fallecería el 14 de junio del 2004, a los 90 años de edad. Hace dos años atrás, el nombre de la compañia revivió de la mano del productor, Robert Katz. Esto viene a demostrar que si bien la historia de la Amicus debería haberse terminado con la salida de Milton Subotsky en 1975, gran parte de sus 27 producciones han perdurado en el tiempo, transformándose en verdaderas cintas de culto en los últimos años. Sin importar las diferencias estilísticas o temáticas que estas presentaran con las producciones de la Hammer, hoy en día todas ellas son recordadas en conjunto como los exponentes más reconocibles del clásico cine de horror británico.


por Fantomas.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Maestros de la Animación: Studio Ghibli, La fábrica de sueños de Hayao Miyasaki y Isao Takahata.

Establecido en el año 1985 por la productora Tokuma Shoten Publishing, el Estudio Ghibli es un estudio de animación ubicado en Japón, el cual está dirigido por Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki. Debido a que se enfoca principalmente en largometrajes de gran factura técnica, los Estudios Ghibli realizan alrededor de un film por año. Estas obras han sido merecedoras de númerosos premios, entre los que se encuentra el Oscar a la mejor película animada por “Spirited Away” (2001), la cual además se convirtió en un éxito de taquilla al momento de su estreno y termino de elevar a Miyazaki como un genio de la animación.

En el año 1982, Hayao Miyazaki comenzó a escribir el manga, “Nausicaä del Valle del Viento”, el cual era publicado por Tokuma Shoten. Al año siguiente, Miyazaki decide adaptar el manga al cine, para lo cual contrata como productor a Isao Takahata, quien había trabajado con él en Toei Animation como asistente de director y ejecutivo. Cuando “Nausicaä of the Valley of Wind” (1984) fue estrenada, resultó ser todo un éxito tanto a nivel económico como artístico. Fue este inesperado resultado el que gatillaría la fundación de los Estudios Ghibli en 1985 por la productora Tokuma Shoten Publishing, compañia encargada de la producción de la cinta. Ese mismo año, el Estudio produjo el largometraje animado, “Laputa: The Castle in the Sky”, dirigido también por Miyazaki. Desde aquel entonces, el Estudio se ha dedicado a producir largometrajes animados, siendo la gran mayoría dirigidos bien por Miyazaki o por Takahara.


Para los que no lo sepan, la palabra Ghibli cuyo significado es “viento caliente que sopla a través del desierto del Sahara”, fue utilizada en la Segunda Guerra Mundial por los pilotos italianos en referencia a sus aviones de reconocimiento. Como a Miyazaki es un fanático de los aviones, decidió ocupar esta palabra para nombrar al Estudio. Y es que precisamente los trabajos del Estudio pretendian llegar como una fuerte brisa a revitalizar el mundo de la animación japonesa. La verdad es que la géstación de los estudios Ghibli comezaría mucho antes del estreno de “Nausicaä”. Tanto Hayao Miyazaki como Isao Takahata habían trabajado en el estudio Toei-Doga. Si bien alcanzaron a trabajar en algunas cintas del estudio, en cierto momento se vieron obligados a trabajar en producciones realizadas para la televisión. Una de estas series de televisión fue “Heidi” (1974), la cual fue animada por Miyazaki y dirigida por Takahata, y la que marcó un hito en el mundo de la animación realizada para la televisión.

No pasaría mucho tiempo antes de que ambos directores se dieran cuenta de que los bajos presupuestos y el poco tiempo que se manejaba en el medio televisivo, les impedia realizar obras de mayor calidad artística. Esta fue la principal motivación para que tanto Miyazaki como Takahata, decidieran crear el Estudio luego del estreno de “Nausicaä”. La idea era dedicarle toda la energía posible a cada uno de los proyectos que emprendieran, sin escatimar en tiempo o presupuesto, y jamás compreter la calidad visual o el contenido de los mismos. Debido a que ninguno de los dos directores pensó que el estudio sobreviviría mucho tiempo, fue extremadamente precabidos en sus inicios. No contraban empleados a tiempo completo, sino que mantenian a alrededor de 70 personas de manera temporal, hasta que completaran una película, tras lo cual el equipo era desmantelado. El lugar de trabajo no era más que un piso rentado en un edificio ubicado en los suburbios de Tokyo. Todas estas políticas eran implementadas por Takahata, cuya habilidad como empresario contribuyó en gran medida a sostener el estudio.

En 1988 los Estudios Ghibli estrenarían al mismo tiempo “Mi Vecino Totoro”, dirigida por Miyazaki, y “La Tumba De Las Luciérnagas”, dirigida por Takahara. El lanzamiento simultáneo de ambas producciones resultaría más caótico de lo esperado. La sola idea de que el estudio intentara realizar dos cintas al mismo tiempo, donde ninguno de los directores estaba dispuesto a sacrificar la calidad de sus trabajos con tal de cumplir con el plazo impuesto, parecía imposible. Sin embargo, estaban concientes de que era una oportunidad que no podían dejar pasar. Yasuyoshi Tokuma, presidente de Ghibli y de Tokuma Shoten en aquel entonces, fue sumamente importante en el proceso de comercialización de ambas cintas. Fue él quien se encargó de hablar con los distribuidores, de publicitar las producciones, y quien finalmente lograría el contrato que permitió el estreno de las mismas.

Los resultados a nivel de taquilla de “Totoro” y “La Tumba de las Luciérnagas” no sería el esperado debido a un retraso de su fecha de estreno, desaprovechando la época de mayor asistencia a las salas de cine. Sin embargo, ambas cintas recibieron un sinnúmero de elogios debido a la calidad de dichos trabajos. Mientras que “Totoro” sería la cinta que más premios ganaría en Japón dicho año, la obra de Takahara sería considerada como una verdadera obra de arte. Curiosamente, al estrenar esta películas ganarían algo más que el reconocimiento de la industria cinematográfica japonesa. “Totoro” le abriría un nuevo campo de negocios al estudio: la venta de juguetes. Gracias a la venta de artículos promocionales de la película, Ghibli pudo cubrir cualquier tipo de déficit surguido por los costos de producción. Además, Totoro fue adoptado como el nuevo logo de la compañia, convirtiéndolo en uno de los personajes más reconocidos de la factoria de Miyazaki y compañia.

El primer gran éxito del estudio a nivel financiero sería la cinta “Kiki´s Delivery Service” (1989), dirigida por Miyazaki. Pese a los beneficios que esto conllevaba, al interior del estudio existía una creciente preocupación por un tema en particular: el reclutamiento y la contratación del staff de la compañia. El mayor problema con esto, era que pese a que las condiciones eran más favorables para estudio, la industría de animación japonesa no se encontraba en su mejor momento. Sería entonces cuando Miyazaki propondría contratar empleados de tiempo completo y comenzar a entrenarlos para así establecer una organización sólida. Dicho plan se pondría en marcha en la siguiente producción de los estudios, “Only Yestarday” (1991). La película se convirtió en otro éxito de taquilla, sin embargo el plan de Miyazaki tendría una importante consecuencia: los costos de producción se habían ido a las nubes.

Para no perder dinero inútilmente (hay que recordar que los animadores ahora recibían un salario mensual), Miyazaki comenzó a trabajar en su próxima cinta, “Porco Rosso” (1992), al mismo tiempo que el resto del equipo se encontraba terminando “Only Yesterday”. Esto le significó tener que trabajar completamente sólo en la primera etapa de dicha producción. Fue en ese momento que tuvo otra genial idea; porque no construir un nuevo estudio para intentar captar a los mejores talentos en el campo de la animación japonesa. Era claro que para Miyazaki la mejor forma de solucionar un problema era metiéndose en uno peor. Pese al riego económico que significaba construir un nuevo estudio, Miyazaki comenzó a trabajar en los planos y en todo los detalles de la construcción de este nuevo edificio, al mismo tiempo que trabaja en “Porco Rosso”. Un año más tarde, tanto su cinta como su estudio estaban casi terminados al mismo tiempo. Inmediatamente luego del estreno de la cinta, qu dicho sea de paso, resultó ser sumamente éxitosa, sobrepasando incluso al film “Hook” (1991) de Steven Spielberg, y a la producción de la Disney, “La Bella y la Bestía” (1991), Ghibli se trasladó al nuevo estudio.

En 1993, Ghibli produciría su primera animación para la televisión llamada, “The Oceans Waves”. Tomomitsu Mochizuki estaría a cargo de la dirección, siendo la primera persona distinta a Miyazaki o Takahata, que dirigiera un proyecto del estudio. Luego vendría el estreno de “Pom Poco” (1994), esta vez a cargo de Takahata, otra cinta que marcharía triunfante por las salas de cine, y que además presentaba la particularidad de ser la primera de las producciones del estudio en la cual se utilizaban gráficos generados por computadora. Fue durante este periodo que las obras del estudio lograrían traspasar fronteras, cuando la 20th Century Fox estrenó con gran éxito “Mi Vecino Totoro” en los Estados Unidos. Junto con esto, “Pom Poco” fue seleccionada para representar a Japón en los premios Oscar como Mejor Película Extranjera.

Para “Whisper of the Heart” (1995), Ghibli cambió las tareas del equipo creativo: Miyazaki se haría cargo de la producción, el guión y la continuidad, y Yoshifumi Kondo, quien había sido el director de animación de tres de los films del estudio, sería el director de la cinta. Además se experimento con las más avanzadas técnicas digitales en varios de los departamentos. Luego de su estreno, Ghibli comenzó con la producción de “Princess Mononoke” (1997). La cinta, dirigida por Miyazaki, se presentaba como un nuevo reto debido a la gran cantidad de tecnología que se quería aplicar en su desarrollo. La cinta tuvo una increíble aceptación en Japón, sin embargo en los Estados Unidos no le fue tan bien debido a que solo fue exhibida en un número reducido de salas. “My Neighboors the Yamatas” (1999), de Isao Takahata, cerraría la década de los noventa para el estudio, que en los años siguientes pasaría a ocupar un lugar de honor en la industria cinematográfica a nivel mundial.

Las producciones siguientes marcarían la consolidación del estudio y sus trabajos a nivel internacional, en especial gracias a los múltiples galardones (entre ellos un premio Oscar) obtenidos por la cinta “Spirited Away” (2001). Aunque el estudio en los últimos años se ha dedicado más a producir cortos, que en su gran mayoría han sido dirigidos por Miyazaki, lanzó cintas “Tales From the Earthsea” (2006), dirigida por su hijo Goro, “The Cat Returns” (2002), de Hiroyuki Morita, y las mas recientes obras de Miyazaki; “Howl´s Moving Castle” (2004) y “Ponyo on the Cliff” (2008). Los Estudios Ghibli se han caracterizado a través de los años por producir cintas de un alto nivel artístico, que son sumamente entretenidas y cuyos mensajes son más profundos de lo que parecen. Y esto es gracias a que sus fundadores jamás transaron los ideales sobre los que se construyo dicha empresa. Cada una de sus producciones son tratadas con especial cuidado y dedicación, por lo que es entendible porque todas las películas salidas de este estudio son verdaderas joyas de la animación.


por Fantomas.

martes, 10 de marzo de 2009

Hammer Films: Resumen de la historia del estudio que derramó sangre.

Hace algo más de 50 años, una pequeña compañía inglesa llamada Hammer Films deslumbró a millones de espectadores con un gran número de producciones que tenían como protagonistas a feroces vampiros, monstruos deformes, científicos obsesionados con la idea de que podían crear vida, psicópatas con demencia hereditaria, guapas mujeres de las cavernas, seres de otros planetas, e incluso piratas establecidos en pequeños pueblos. La verdad es que los cerebros de la Hammer se tardarían algunos años en encontrar el camino que los llevaría al éxito. Sin embargo, una vez que decidieron revisitar los clásicos de terror realizados por los estudios Universal durante las décadas del treinta y del cuarenta, lograron el tan ansiado éxito a nivel mundial que posicionó al estudio como un referente en lo que se refiere al cine fantástico. El abandono del atmosférico blanco y negro en favor del uso del Technicolor en toda su regla, la selección de una estética gótica, y la reescritura de la mitología de los monstruos clásicos, le reservaron a la Hammer un puesto de honor en la historia del cine mundial. En estas líneas intentaré repasar parte de la historia de la mítica casa del martillo.

Pese a ser una empresa británica, curiosamente la Hammer fue fundada por un español nacido en 1880 cuyo nombre fue Enrique Carreras. A principios del siglo XX, Carreras decide emigrar a tierras británicas buscando una mejor situación laboral, ya que en España no había tenido demasiada suerte. Su gran ambición lo llevó a probar fortuna en varios proyectos profesionales de gran envergadura, muchos de los cuales no tuvieron demasiado éxito. Tras sufrir un duro revés económico, Carreras es socorrido por su hermano Alfonso, quien en 1913 se asocia con Enrique en Hammersmith, Londres. Ese mismo año adquieren un teatro llamado Blue Hall en el que se presentarían diferentes espectáculos de variedades y music-hall. Sin embargo, lo que ha Enrique verdaderamente le interesaba era la industria del cine. Es así que adapta el teatro para que este funcione como una sala de proyección de películas. Con el paso de los años, Carreras forma una cadena de salas cinematográficas conocidas como Blue Hall Circuit. Cuando su negocio comenzó a ganar dinero y prestigio, Carreras formó una compañía de distribución llamada Christened Exclusive Films, empresa que pasaría a ser una suerte de embrión de lo que luego se convertiría en la Hammer Films Productions Limited.


Mientras Enrique Carreras continuaba invirtiendo en su empresa, en otro lugar de Londres existía otro empresario con quien eventualmente terminaría asociándose; el británico William Hinds. Hinds era un empresario con vocación de artista que impulsado por su fascinación por el teatro, decide formar su propia agencia de contratación teatral y espectáculos de variedades, además de estrenarse como humorista junto con un amigo con quien se presenta bajo el nombre artístico de Hammer and Smith, aludiendo precisamente a la zona de Hammersmith en Londres. Será en este barrio donde Hinds conocerá a Carreras, dando inicio a una fructífera sociedad que involucrará a las familias de ambos. Luego de numerosas conversaciones, Enrique Carreras y William Hinds inauguran en 1932 la compañía Exclusive, la cual tenía como objetivo distribuir en toda Inglaterra y los Estados Unidos las películas producidas por la British Lion Pictures. Dos años después del nacimiento de la Exclusive, Hinds formaría su propio estudio cinematográfico llamado Hammer Films Productions Limited.

Luego de afinar algunos detalles, como por ejemplo la confección del logo del estudio, Carreras y Hinds se aventuraron en el trabajo fílmico propiamente tal. En aquella época, la industria cinematográfica británica aún se encontraba en una situación relativamente precaria, por lo que incluso bajo el amparo de la British Lion significaba todo un reto filmar una película. Luego de rodar algunos cortometrajes, Hinds y George Mozart realizarían la cinta “The Public Life of Henry the Ninth” (1933), la cual es considerada como el primer film oficial de la Hammer. Si bien esta película pasaría algo desapercibida, el destino de “The Mistery of Mary Celeste” (1935) sería completamente diferente. Dicho film no sólo resultaría lo suficientemente exitoso como para impulsar a la productora dentro del campo de la realización y la distribución de películas, sino que además fue el primer acercamiento de la casa del martillo al género de terror. “The Mistery of Mary Celeste” sería protagonizada por Bela Lugosi, lo que respondía a la filosofía de la Exclusive de contratar a actores conocidos en los Estados Unidos para así fortalecer el valor comercial de sus productos. En los años siguientes, la Exclusive/Hammer realizaría un par más de producciones, entre las que se encuentran los largometrajes “The Song of Freedom” (1936) y “Sporting Love” (1936), y el cortometraje “The Bank Messenger Mistery” (1937).

Hasta ese momento, las políticas de la empresa eran impuestas casi en su totalidad por Carreras. En cierta forma, la Exclusive de Carreras ensombreció por muchos años a la Hammer de Hinds. Solo con la llegada de las siguientes generaciones, tanto las de James y Michael Carreras como la de Anthony Hinds, la Hammer escaparía de su letargo para transformarse en el estudio supo ganarse un puesto importante en la historia del cine. Sir James Carreras nació el 30 de enero de 1910. Hijo de Enrique, realizó sus estudios en Stonehurst y a muy temprana edad demuestra habilidades innatas para el manejo empresarial. Por otro lado, William Hinds tuvo en Anthony su sucesor en la rama familiar. Nacido en 1922, trabajó en la Exclusive desde 1939 hasta que se enroló en la RAF para combatir en la Segunda Guerra Mundial. Los inicios de la Hammer que conocemos hoy en día tuvieron como base de operaciones una gran mansión ubicada en Cookham Green, Berkshire, la cual Hinds transformó en una especie de estudio de producciones caseras. Una vez comprada dicha propiedad, James Carreras propone realizar cintas de bajo costo, presupuestando un gasto de 20.000 libras por film, para así obtener cierta rentabilidad comercial. Si bien en un principio no lograron los resultados esperados, eventualmente el futuro se mostró más esperanzador.

En 1945, la recientemente formada Hammer Films Ltd. realiza un documental de 33 minutos titulado “Old Father Thames” (1946). En los dos siguientes años las cosas cambian y la Exclusive logra producir una cantidad considerable de cortos y documentales, e incluso un par de thrillers con cierto contenido dramático. Serían precisamente los thrillers “Death in High Heels” (1947) y “Crime Reporter” (1947), los que terminarían influenciando las futuras producciones hammerianas. Pese a que en 1948 la Hammer se asocia con la Knightsbrige Productions, no logran aumentar sus ganancias. Y es que si bien el número de producciones no mengua, lo cierto es que los beneficios tampoco crecen. El hecho de no poseer los recursos suficientes como para construir sets, obligaba a filmar constantemente en exteriores por lo que las películas no diferían demasiado entre sí. Durante este periodo, la Hammer realizaría un buen número de film noir, los cuales no tendrían demasiado éxito. Entre alguno de estos se encuentran: “Who Killed Van Loon?” (1948), “Celia” (1949), “Jack of Diamons” (1949) y “The Dark Road” (1949), entre otras.

El primer gran acierto de Carreras y Hinds sería la compra de los derechos para una realización cinematográfica de "Dick Barton", el serial radiofónico del momento. Este personaje, que era una suerte de mezcla entre Dick Tracy y Winston Churchill, protagonizó tres films (“Dick Barton: Special Agent”, “Dick Barton and the Silent Plague” y “Dick Barton and the Ray of Death”) los cuales sirvieron para darle a la Exclusive el impulso económico que tanto necesitaba. Una vez cancelada la saga de Dick Barton (debido al fallecimiento del actor Don Stannard, quien estaba a cargo de interpretar al personaje), el estudio siguió apostando por los thrillers y las cintas de misterio. El inicio de la década del cincuenta estaría marcada por dos hechos importantes que influirían en el destino del estudio; por una parte, el fallecimiento de Enrique Carreras permitió que su nieto Michael pasara a controlar la productora junto con preocuparse de la dirección de algunos films. Al mismo tiempo, los estudios por fin encontraron un centro de operaciones adecuado para filmar sus producciones. Cuando en 1950 Carreras y compañía se trasladaron a un hotel llamado Oakley Court para filmar la cinta “The Lady Craved Excitement” (1950), un edificio construido a pocos metros del hotel captó su atención. Dicho edificio ubicado en el condado de Bray se convertiría en el flamante estudio de la Hammer hasta 1966.

A esta seguidilla de buenas decisiones le seguiría la relación comercial que James Carreras estableció con el productor y distribuidor norteamericano Robert L. Lippert, que propiciaría la entrada de la Hammer al mercado norteamericano. Esta sociedad además provocaría que la casa del martillo comenzara a utilizar nuevamente a actores norteamericanos, repitiendo lo que había hecho Enrique Carreras durante los inicios de la Exclusive. Mientras el estudio continuaba filmando cintas de misterio y suspenso como por ejemplo “The Black Widow” (1951) y “The Last Page” (1952), arribarían a la Hammer algunos de los directores que posteriormente serían fundamentales en el giro temático del estudio, como es el caso de Terence Fisher y Val Guest. Es precisamente Fisher quien filma la que probablemente es la mejor película de la era Exclusive; “Four-Sided Triangle” (1953), una cinta de ciencia ficción que es uno de primeros intentos del estudio por escapar de la seguidilla de film noir que estaban filmando en aquella época. Sin embargo, la cinta responsable del cambio de enfoque del estudio sería “The Quatermass Xperiment” (1955), un film de ciencia ficción del director Val Guest.

En 1953, el escritor y guionista Nigel Kneale había creado para la BBC un show televisivo llamado “The Quatermass Experiment”, el cual de inmediato tuvo un éxito inusitado en Inglaterra. Anthony Hinds era uno de los tantos espectadores de la serie de televisión, por lo que no tardó en expresar sus deseos de llevarlo a la pantalla grande. “The Quatermass Xperiment” no sólo dio paso a dos secuelas tituladas “Quatermass 2” (1957) y “Quatermass and the Pit” (1967), sino que además marcó un antes y un después en la concepción de los productos del estudio. Cuando la cinta de Quatermass obtuvo buenos resultados en norteamérica, la Hammer comenzó a desarrollar el proyecto con el que se metería de lleno en el género de terror; “Curse of Frankenstein” (1957). Sería Michael Carreras quien pensaría en adaptar la novela de Mary Shelley ya que esta estaba libre de derechos de autor. Dicho film, dirigido por Terence Fisher, contaría con la participación de varios de los profesionales que formarían el staff habitual del estudio, como por ejemplo el director de arte Bernard Robinson, el director de fotografía Jack Asher, el compositor James Bernand, el guionista y director Jimmy Sangster y los actores Peter Cushing y Christopher Lee, quienes se transformarían en los dos actores más representativos del estudio.

A esta joya del cine de terror gótico le seguiría la revisión de otro de los monstruos clásicos que alguna vez fueron los protagonistas de las cintas de terror de la Universal; “Horror of Dracula” (1958), protagonizada nuevamente por Christopher Lee y Peter Cushing, terminaría por revolucionar el género de terror de la época, posicionando de esta forma a la Hammer en el centro de la luz pública. Era evidente que debido al éxito obtenido por estas dos producciones el estudio prepararía sendas series sobre los dos personajes. Mientras que el estudio filmaría cinco secuelas acerca del malvado Doctor Frankenstein, entre las que se encuentran “The Revenge of Frankenstein” (1958), “The Evil of Frankenstein” (1964), “Frankenstein Created Woman” (1967), “Frankenstein Must Be Destroyed” (1969) y “Frankenstein and the Monster From Hell” (1974), la serie de Drácula estaría conformada por nueve películas en total, entre las que se encuentran “Brides of Dracula” (1960), “Dracula: Prince of Darkness” (1966), “Dracula Has Risen From the Grave” (1968), “Taste The Blood of Dracula” (1969), “Scars of Dracula” (1970), “Dracula A.D. 1972” (1972), “The Satanic Rites of Dracula” (1973) y “The Legend of the 7 Golden Vampires” (1974).

La Hammer también plasmaría su versión de otros monstruos clásicos como la momia (“The Mummy”, 1959), el fantasma de la ópera (“The Phantom of the Opera”, 1962), el hombre lobo (“The Curse of the Werewolf”, 1961), y el Doctor Jekyll (“The Two Faces of Dr. Jekyll”, 1960), entre otros. Durante este periodo de apogeo que duraría casi una década, el estudio realizaría innumerables producciones ligadas al género fantástico y al cine de terror en toda su amplitud. Freddie Francis por ejemplo, se encargaría de filmar una trilogía de terror psicológico para la Hammer, conformada por “Paranoiac” (1963), “Nightmare” (1964) y “Hysteria” (1965). El director Seth Holt también colaboraría con una cinta de similares características a las que conformaron la trilogía de Francis titulada “Taste of Fear” (1961), mientras que el propio Michael Carreras haría lo suyo con “Maniac” (1963). Eventualmente el estudio también abordaría el cine de aventuras. Mientras que algunas como “The Pirates of Blood River” (1962), “The Devil-Ship Pirates” (1964) y “Captain Clegg” (1962), presentarían a rudos piratas como protagonistas, otras estarían ambientadas en la prehistoria como por ejemplo “One Million Years B.C.” (1966), “Slave Girls” (1968), “When Dinosaurs Ruled the Earth” (1970) y “Creatures the World Forgot” (1971).

Lamentablemente para la Hammer, a principios de los setenta los gustos del público estaban en pleno proceso de cambio. Cintas como “Rosemary´s Baby” (1968) opacaban los productos del estudio que sufrían los nocivos efectos de la escasa renovación creativa. Con el objetivo de adaptarse a los tiempos, Carreras y compañía contrataron a nuevos directores, guionistas y actores, al mismo tiempo que intentaron renovar algunas de sus franquicias más exitosas añadiendo algunas dosis de erotismo. Teniendo esta nueva política creativa en mente, el estudio desarrolló la llamada “Trilogía Karnstein”, conformada por las cintas de vampiros “The Vampire Lovers” (1970), “Lust for a Vampire” (1971) y “Twins of Evil” (1972). Estas películas no sólo presentan escenas de desnudos, sino que además tratan abiertamente el tema del lesbianismo, el cual continuaba siendo un tema tabú en aquella época. En su intento desesperado por sobrevivir en un mercado cambiante, los creativos de la Hammer realizaron algunas cintas que fallaron miserablemente a la hora de entusiasmar al público adolescente que asistía frecuentemente a las salas de cine. Probablemente “Dracula A.D. 1972” y “The Legend of the Seven Golden Vampires” sean los dos mejores ejemplos de aquello.

Ya a fines de los setenta, pese a todos los cambios que realizó el estudio, este no pudo satisfacer las expectativas del público de la época. La última producción de la Hammer sería “The Lady Vanishes” (1979), un remake del film del mismo nombre del director Alfred Hitchcock. Esta película sería un fracaso rotundo lo que provocó que la casa del martillo cerrara sus puertas. En la década de los ochenta, la Hammer resurgiría en la forma de dos series de televisión producidas para la televisión británica; mientras que “Hammer House of Horror” (1980) contó con 13 episodios de 51 minutos de duración cada uno, “Hammer House of Mystery & Suspense” (1984-86) contó con 13 episodios de 70 minutos de duración cada uno. En mayo del 2007 se anunció que el productor holandés John De Mol había adquirido la Hammer Films junto con los derechos de las más de 300 películas realizadas por la productora. Supuestamente este año se estrena la primera cinta filmada por la nueva administración la cual se titula “Wake Wood” (2010). Más allá de lo que pueda hacer De Mol con la “nueva Hammer”, el estudio marcó un antes y un después dentro del género de fantástico y de terror, sirviendo de referencia para un gran número de realizadores. Además de esto, la casa del martillo logro situar en el inconsciente colectivo nombres como el de Christopher Lee, Peter Cushing, Ingrid Pitt, Michael Ripper, John Gilling, Terence Fisher, Freddie Francis, Val Guest, James Bernard y Anthony Hinds (alias John Elder), entre otros. Sin duda el legado de la Hammer seguirá siendo disfrutado por las nuevas generaciones de aficionados al cine fantástico, y por todos aquellos que hemos tenido la oportunidad de revisar algunas de las inolvidables obras del estudio.



por Fantomas.

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