jueves, 7 de agosto de 2014
The Killer: Un asesino, un policia, una cantante y cientos de balas.
sábado, 24 de marzo de 2012
Way of the Dragon: El "Dragón" ha llegado a Roma.
“Way of the Dragon” (1972), es una cinta de artes marciales dirigida por Bruce Lee, la cual está protagonizada por Nora Miao, Chuck Norris y el mismo Lee.Tang Lung (Bruce Lee) llega a Roma para ayudar a una amiga de la familia, Chen Ching Hua (Nora Miao), cuyo restaurante está siendo amenazado por una banda de criminales. Tras ponerle precio a la cabeza de Lung, los criminales contratarán a Colt (Chuck Norris), un americano experto en artes marciales que parece ser el único capaz de derrotarlo.
Tras filmar “The Big Boss” (1971), finalizó el contrato que Bruce Lee tenía con el productor Raymond Chow, lo que le permitió al actor crear su propia productora a la que le pondría por nombre Concord. Esto no solo le permitió tener completo control creativo sobre su próximo proyecto, sino que además significó que a la hora de asociarse con la productora Golden Harvest, compañía la cual había sido fundada por Chow, estos no le impusieran la contratación del director Lo Wei, cuya relación con Lee se fracturó por completo durante el rodaje de “The Big Boss”. Fue así como Bruce Lee no solo asumió la elaboración del guión de la cinta, sino que además ofició como director y estrella de la misma, marcando uno de los hitos más importantes de su corta carrera. Pese a ser una película hongkonesa, Lee deseaba internacionalizar su carrera, razón por la cual decidió que uno de los villanos fuese norteamericano. Esto lo llevó a contratar a Chuck Norris, quien en ese entonces aún era un desconocido artista marcial que tuvo la oportunidad de conocer al actor durante una exhibición que el primero realizó a comienzos de los setenta en Long Beach, California.En el film, Bruce Lee interpreta a Tan Lung, un joven campesino que es enviado a Roma por su tío para ayudar a Chen Ching Hua, cuyo restaurante chino se encuentra bajo el asedio de una banda de criminales. Aunque nunca se explica la razón por la cual el jefe de este grupo de mafiosos desea apoderarse tan urgentemente del lugar, desde el primer minuto queda claro que no aceptarán un no como respuesta, por lo que hasta que Chen Ching se decida a firmar el contrato de venta del local, se dedicarán a ahuyentar a los clientes del lugar y a golpear a los empleados, empujando a estos últimos a aprender karate para poder sacar el negocio adelante. No es hasta que llega Tan Lung, quien logra repeler a los criminales del lugar, que estos deciden contratar a tres expertos en artes marciales, entre los que se encuentra el personaje interpretado por Chuck Norris, con quien el protagonista tendrá un climático combate al interior del coliseo romano. Si bien esta es básicamente la trama, la cual en términos generales parece bastante cliché, esta presenta algunos elementos interesantes, que bien pueden ser vistos como las inquietudes profesionales y personales que tenía Bruce Lee en aquella época, y que quiso plasmar en algo más de una hora y media de metraje.
Desde el inicio del film, queda claro que Bruce Lee deseaba a toda costa demostrar sus dotes como actor cómico, y sabía que esta era la oportunidad para hacerlo. Fue asi como él opta por insertar el aspecto cómico de la historia dentro del tema del choque cultural al que debe enfrentarse Tan Lung a su llegada a Roma. En toda la secuencia en la que el protagonista se pasea ansiosamente por el aeropuerto buscando comida mientras alguien va a recogerlo, se ven las dificultades que se le presentan por el mero hecho de no hablar italiano. Antes de llegar a uno de los restaurantes que posee el aeropuerto, en su intento desesperado por conseguir alimento, el protagonista intenta sin éxito robarle un helado a un niño. El mismo problema idiomático lo llevará a pedir por equivocación cinco platos de sopa en el ya mencionado restaurante, lo que difícilmente logrará saciar su apetito. El tema de la comunicación no es lo único que dificultará la adaptación de Tan Lung a su nuevo hogar. Su vestimenta, la cual es típica de China, es objeto de burla entre sus compatriotas que trabajan en el restaurante, los cuales llevan años viviendo en Europa. Lo mismo sucede con su comportamiento, el cual es visto con desconfianza y algo de sorpresa por quienes lo rodean. Probablemente el momento que mejor ejemplifica este “traumatizante” primer encuentro con la cultura italiana, es aquel en que una bella joven lleva al protagonista a su departamento. Este siendo un hombre de campo el cual está acostumbrado a una solemnidad constante en su actuar, termina actuando como un niño asustadizo cuando se encuentra de golpe con la joven desnuda en frente suyo.Mientras que el segmento cómico del film se prolonga durante la primera media hora de metraje, el tema de la dicotomía cultural se extiende durante toda la cinta, aunque no de forma tan explícita. Dentro del discurso de Tan Lung se percibe un marcado patriotismo, lo cual bien puede ser visto como una extensión del pensamiento de Bruce Lee, quien ya había expuesto su fervor por la cultura china en el film “Fist of Fury” (1971). Resulta curioso que antes de la llegada del protagonista a Roma, todos los meseros del restaurante chino practiquen karate y no kung-fu, teniendo en cuenta que el primero es originario de Japón. Con el arribo de Tan Lung, el resto de sus compatriotas no solo aprenden a valorar el kung-fu, sino que además logran vencer a sus rivales por primera vez en mucho tiempo. Ya durante el segundo tramo de la cinta, esta se vuelca de lleno a las escenas de acción, las cuales en su mayoría ocurren en el pequeño patio trasero del restaurante. Es ahí donde Bruce Lee demuestra las razones que lo llevaron a convertirse en una figura inmortal dentro del cine de artes marciales. Las escenas de lucha, las cuales fueron coreografiadas por él, no suelen caracterizarse por su espectacularidad, sino que se destacan por la crudeza bestial que exhibe el actor en cada movimiento que realiza. Es por esto que el centro de atención de dichas secuencias son la velocidad de cada uno de los movimientos de Lee, y el daño que estos provocan en sus oponentes.
Las escenas de acción son bastantes y en su mayoría resultan ser entretenidas y visualmente atractivas, pero ninguna se compara a la famosa secuencia que enfrenta a Tan Lung con el personaje interpretado por Chuck Norris. No solo el escenario donde esta transcurre le otorga un aire épico a todo el asunto, sino que además la lucha está muy bien coreografiada, y el hecho de que no exista diálogo alguno mientras ocurre el enfrentamiento, le imprime un cierto grado de solemnidad a este choque de titanes del género. Pese a que la cinta presenta una serie de elementos destacables, no es precisamente la mejor obra de Lee. Las actuaciones en general son algo mediocres, siendo Nora Miao prácticamente la única que realiza un buen trabajo, interpretando a esta joven mujer que intenta sacar adelante su negocio, y que tras superar la nefasta primera impresión que tiene del protagonista, comienza a sentir algo más profundo por él. Si bien Bruce Lee demuestra tener gracia como actor cómico, recurriendo bastante al humor slapstick y a la expresividad de su rostro, por momentos cae en la sobreactuación y parece estar algo desconectado del medio que lo rodea. En cuanto a Norris, este tiene escasas líneas de diálogo, pero de todas formas interpreta con sobriedad a un personaje que si bien es contratado para asesinar al protagonista, no oculta el respeto que siente por él.En el aspecto técnico, si bien es meritorio el hecho de que se le haya sacado el máximo provecho posible a algunas locaciones turísticas en Roma, el trabajo de fotografía de Tadashi Nishimoto resulta ser mediocre. Afortunadamente no sucede lo mismo con la banda sonora compuesta por Joseph Koo, la cual acompaña de buena manera a las imágenes, en especial durante el segmento cómico del film. Con respecto a esto, existe un dato curioso en relación a la banda sonora. Por razones que desconozco, Koo tomó prestado parte de la música que Ennio Morricone compuso para la cinta “Once Upon a Time in the West” (1968), y uno de los temas de la banda sonora de “Diamonds Are Forever” (1971), la cual estuvo a cargo de John Barry, para acompañar dos escenas claves de la película. Más allá de esta curiosidad, “Way of the Dragon” se caracteriza por ser un largometraje entretenido, que posee un buen ritmo narrativo, bastantes escenas de acción, y la magnética presencia del siempre carismático Bruce Lee. En la vereda contraria, la historia por momentos carece de cohesión, dejando una buena cantidad de interrogantes sin responder sobre la mesa, los diálogos son pocos inspirados, y posee un par de vueltas de tuerca que si bien son sorprendentes, parecen innecesarias. Pese a sus defectos, "Way of the Dragon” posee una cantidad suficiente de elementos redentores como para convertirse en una película recomendable, la cual tiene la virtud de haber sido la causante de lanzar a Chuck Norris al estrellato, y haberle otorgado a Bruce Lee la oportunidad de alcanzar su sueño e insertarse en la industria hollywoodense, aunque fuese por muy poco tiempo.
por Fantomas.
lunes, 5 de marzo de 2012
Barking Dogs Never Bite: Cuidado, dueño suelto.
Yun-ju (Lee Sung-jae) es un estudiante universitario recién graduado que está luchando para convertirse en profesor, y así darle una mejor vida a su esposa y al hijo que está por nacer. Sin embargo, cuando los ladridos de un perro que vive en su edificio comienzan a molestarlo, decide tomar acciones extremas contra su torturador, dando inicio a una serie de acontecimientos que pondrán su vida de cabeza.
Antes de saltar a la fama con cintas como “Memories of Murder” (2003) o “The Host” (2006), que lo ubicarían como uno de los directores más importantes de la industria cinematográfica surcoreana en la actualidad, Joon-ho Bong escribiría el guión de lo que se convertiría en su ópera prima, la curiosa “Barking Dogs Never Bite”. Desde su primer largometraje, el director se encargaría de retratar la particular mirada tragicómica que posee del mundo, y además se preocuparía de marcar las tendencias que pronto se convertirían en el sello distintivo de su cine. Por un lado, es evidente que Joon-ho Bong tiene una inclinación hacia el humor sardónico, el cual en este caso lo traslada a un escenario urbano teñido por la marcada psicosis de los personajes que se desenvuelven en el. Por otro lado, queda claro que el director busca complacer a la audiencia intentando quizás de manera inconsciente, convertirse en la respuesta surcoreana a Steven Spielberg, demostrando su capacidad para manipular las emociones del espectador, para luego asegurarle que existe una resolución catártica al final del camino. ¿Pero es el debut Joon-ho Bong una obra redonda? Eso es lo que intentaremos averiguar en este artículo.Como he mencionado anteriormente, el protagonista del film es Yun-ju, un joven cuyo mayor deseo es convertirse en profesor, no porque eso sea realmente su sueño o su vocación, sino porque está consciente que aquello cambiará rápidamente su estatus de vida. Y es que a poco de comenzada la cinta, queda en evidencia que nuestro protagonista siente que está en el escalafón más bajo de la pirámide social. Lentamente se ha ido convirtiendo en un hombre amargado, que debe lidiar con la presión económica y emocional de tener a su esposa embarazada, y que debe encontrar un modo de ganar un espacio en el cada vez más corrupto sistema educativo. Cansado de ver de cómo la gente a su alrededor quiebra la ley (en especial aquellas que dictan que no se pueden tener mascotas dentro de los edificios), y enloquecido por los constantes ladridos de un perro que vive en uno de los departamentos de su edificio, Yun-ju decide tomar la justicia con sus propias manos, secuestrando al primer perro que encuentra en el complejo laberinto de departamentos en el cual reside, para luego deshacerse de él, abandonándolo al interior de un viejo mueble ubicado en el sótano del edificio.
Cuando Yun-ju se da cuenta que ha asesinado al perro equivocado, decide atacar de nuevo complicando toda la situación. Es ahí cuando entra en escena Hyeon-nam (Bae Doo-na), una joven que trabaja como secretaria de la administración del edificio, que guiada por su inocencia y genuina compasión, comienza a averiguar quién es el responsable de los repentinos secuestros y asesinatos caninos. En el fondo, ambos personajes esconden el deseo de convertirse en algo más que personas marginadas por una sociedad que no suele reconocer los logros individuales de la gente común y corriente. Por un capricho del destino, “criminal” y “justiciera” terminan uniendo fuerzas, y entablando una amistad que en cierta medida los ayudará a cambiar sus vidas. Si ya la historia de por si es extraña, una vez que se agregan a la ecuación un conserje con un gusto particular por la carne de perro, la ruda amiga de Hyeon-nam, y un vagabundo maniático que ha estado viviendo en las calderas del edificio durante bastante tiempo sin ser detectado, la cinta se convierte en un relato urbano inquietante acerca de un grupo personajes anónimos involucrados en situaciones fuera de lo común.El film no solo explora los límites que cada persona está dispuesta a cruzar para alcanzar lo que ellos creen que les brindará la tan ansiada felicidad, sino que además se centra en las dificultades propias de la vida en pareja, temas que evidentemente se terminan cruzando. Y es que Yun-ju sabe que para obtener un puesto como profesor, será necesario juntar una alta suma de dinero para sobornar al decano de una determinada universidad. Sus ansias por obtener dicho dinero, no solo se convertirán en el detonante de su loca carrera como asesino de perros, sino que además desencadenaran una serie de hechos que ponen en peligro su matrimonio, el cual por momentos parece estar en la cuerda floja. Hyeon-nam por su parte, está atrapada en un trabajo tedioso, lo que la lleva a pasar gran parte del día escondida en la parte de atrás de la tienda en la que trabaja su mejor amiga. Según ella, la única forma de obtener algún grado de atención de la gente que la rodea, es realizando un acto heroico digno de aparecer en la televisión. Es por este motivo que ella convierte la búsqueda del desconocido asesino de perros, en su cruzada personal por convertirse en alguien famosa y admirada por los demás, escapando así del penoso anonimato en el cual se encuentra enclaustrada.
Es precisamente a través de sus carencias y frustraciones, que ambos protagonistas terminan conectándose y mostrándose de forma casi involuntaria, el verdadero camino para alcanzar la felicidad. En términos interpretativos, tanto Lee Sung-jae como Bae Doo-na realizan un estupendo trabajo, logrando que el espectador se identifique en cierta medida con sus personajes, aún cuando estos cometan algunos actos con los que uno puede no estar de acuerdo. Si bien el director se toma el tiempo suficiente para mostrar los distintos aspectos de la vida de Yun-ju, retratando en detalle los problemas y sueños que ocupan sus pensamientos, no sucede lo mismo con su contraparte femenina, cuya vida familiar no es lo suficientemente explorada como para que el espectador se haga una idea de la influencia de su familia en su vida. Por otro lado, la cinta cuenta con el estupendo trabajo de fotografía de Yong-kyou Cho y Yeong-gyu Jo, quienes por momentos dotan al film de una atmósfera casi surrealista, la cual es complementada por la espléndida banda sonora del compositor Sung-woo Jo, quien a punta de piezas jazzísticas le imprime un mayor grado de locura a un relato que por sí solo ya es bastante demencial.
Si bien la idea en general resulta atractiva, la cinta presenta algunos problemas que limitan su capacidad de convertirse en un film memorable. Joon-ho Bong exhibe algunas dificultades a la hora de plasmar el gran número de ideas de tono social que deseaba incluir en el relato, las cuales en variadas ocasiones son subdesarrolladas, perdiéndose por completo dentro de la locura que caracteriza a la cinta. Dentro de esto mismo, el director a sabiendas de que el núcleo cómico de la película (el asesinato y el consumo de perros) es un tema conflictivo no solo en su país, sino que también en la gran mayoría de los países occidentales, opta por atenuar el marcadísimo humor negro del film con algunas subtramas que carecen de importancia, consiguiendo involuntariamente ralentizar el ritmo narrativo de la película. El último detalle que puede resultar molesto, es que si bien se especifica al inicio del film que ningún animal resultó dañado durante la filmación, hay algunas escenas que se ven demasiado reales, por lo que pueden resultar algo fuertes para los amantes de los perros o de los animales en general. De todas formas, “Barking Dogs Never Bite” es una cinta interesante que tiene algunos momentos realmente cómicos, y otros que poseen una profunda carga emocional pese a los macabros elementos que posee el relato. El debut cinematográfico de Joon-ho Bong está lejos de ser perfecto, pero de todas formas merece más reconocimiento del que actualmente tiene.
por Fantomas.
martes, 28 de diciembre de 2010
Tetsuo, The Iron Man: Delirante horror cyberpunk.
“Tetsuo: The Iron Man” (1989), es un film de terror y ciencia ficción del director Shinya Tsukamoto, el cual está protagonizado por Tomorowo Taguchi, Kei Fujiwara, y por el mismo Tsukamoto.Un extraño hombre conocido como “el fetichista del metal” (Shinya Tsukamoto), que tiene la insana costumbre de incrustarse objetos metálicos en su cuerpo, es atropellado por un automóvil a toda velocidad. A partir de ese momento, el conductor de dicho automóvil (Tomorowo Taguchi) empezará a sufrir extraños cambios en su cuerpo, el cual pronto se verá invadido por una serie de singulares protuberancias metálicas.
En la década de los ochenta, cuando la industria cinematográfica japonesa se encontraba en su punto más flojo, comenzaron a surgir una serie de jóvenes directores que habían dedicado gran parte de sus energías al rodaje de cortometrajes y al trabajo en el teatro experimental. Entre esta camada de nuevos directores se encontraba Shinya Tsukamoto, quien para su tercer trabajo tras las cámaras, decidió adaptar una obra teatral que él había desarrollado durante su época como estudiante. Dicha obra titulada “Tetsuo”, se centraba en las desventuras de un oficinista, que tras atropellar a un hombre conocido como "el fetichista del metal”, intenta deshacerse de su cadáver en el bosque. Impulsado por la excitación propia de la situación, el protagonista da rienda suelta a sus deseos más oscuros y comienza a tener sexo con su novia mientras el cadáver los observa desde el suelo. Desde aquel momento, como si de una maldición se tratase, al personaje interpretado por Taguchi no le queda más remedio que ver como su cuerpo empieza a transformarse en un montón de metal, convirtiendo su vida en un verdadero calvario del que parece no haber escapatoria.
Si ya la premisa es bastante extraña, el desarrollo de la historia lo es aún más. Tsukamoto salta de un lugar a otro de manera frenética, sin detenerse en ningún momento para explicarle al espectador lo que está sucediendo. Luego de descubrir un pedazo de metal en su rostro, el protagonista será atacado por una mujer que experimenta una mutación en su brazo, cuyo origen es desconocido (aunque todo parece indicar que "el fetichista del metal” se ha albergado en su cuerpo como un organismo parásito). Tras este pesadillezco episodio, la tasa de mutación del personaje interpretado por Taguchi comienza a aumentar de manera dramática, al mismo tiempo que este experimenta una serie de episodios de alto contenido sexual con su novia (Kei Fujiwara). Ya en lo que se podría denominar como el tercer acto del relato, un irreconocible protagonista se ve enfrentado en una batalla sin cuartel con "el fetichista del metal”, cerrando con esto una historia completamente delirante, que no desea otra cosa más que reflejar la dependencia casi “castradora” del hombre con un entorno cada vez más tecnificado.
Bajo la apariencia de una cinta de horror cyberpunk, se esconde una fuerte crítica por parte de Tsukamoto a una sociedad abducida por la globalidad tecnológica. Por un lado, “el fetichista del metal” puede ser visto como el fiel representante de una sociedad que arrastra a miles de jóvenes a encerrarse en una virtualidad más satisfactoria que el mundo real. El internet y la tecnología en general, entregan diversas herramientas con las que el ser humano puede convertirse, mutar durante un periodo determinado de tiempo en alguien más, reflejando una imagen idealizada de sí mismo a todos aquellos que también están sumidos en el mismo mundo tecnológico. Al mismo tiempo, el director propone que es inevitable que la conducta sexual y el instinto primitivo del hombre se vean potenciados por la exposición a la ya mencionada globalidad tecnológica. Es por este motivo que no resulta extraño encontrarnos con una serie de dantescas escenas de alto contenido erótico, donde el protagonista no sólo intenta tener relaciones sexuales con su novia utilizando el enorme falo-taladro que ha crecido en su cuerpo, sino que este también imagina a la mujer como portadora de un falo endoscópico con el cual es literalmente ultrajado.
Al igual que David Cronenberg en alguno de sus films, Tsukamoto señala al sexo como el catalizador del deterioro y las mutaciones que sufre el cuerpo de su protagonista. Si bien durante gran parte de la cinta vemos que es la mujer quien “provoca” que se aceleren los cambios en el cuerpo del protagonista, será "el fetichista del metal” quien provoque la mutación más importante en el cuerpo del personaje interpretado por Tomorowo, otorgándole un cierto tono homosexual al relato. Recién cuando estos dos hombres se han convertido en uno, fusionando por completo la carne con el metal, logran vislumbrar su verdadero objetivo; destruir un mundo que a sus ojos es completamente decadente. Más allá de los aspectos argumentales, “Tetsuo” se destaca por su impactante estilo visual, el cual amenaza con jugar con la mente del espectador. Según el mismo Tsukamoto, el film está rodado en blanco y negro para resaltar el metal que cubre el cuerpo del protagonista. Debido a que se trata de una producción de bajísimo presupuesto, el director tuvo que suplir la falta de recursos reciclando viejos televisores, de los cuales extrajo ciertos componentes electrónicos los que finalmente adaptaba al cuerpo de los actores mediante una pasta de arcilla.
De todas formas, la falta de presupuesto no evitó que el director tomara algunas decisiones artísticas bastante riesgosas, como el hecho de utilizar la técnica del stop-motion para retratar la transformación del protagonista, lo que terminó condicionando el plan de rodaje alargándolo casi dos años. Es importante mencionar que Tsukamoto no sólo se hizo cargo de los efectos especiales, sino que también se encargó de la fotografía y la edición de la cinta. De manera inteligente, el director utiliza una serie de recursos tanto de edición como de fotografía, para dotar a la película de una atmósfera pesadillezca y surrealista, donde el espectador se ve forzado a utilizar su imaginación cuando le son presentadas una serie de peculiares imágenes en rápida sucesión, dejándole muy poco tiempo para procesarlas por completo. Todo esto va acompañado por la efectiva banda sonora industrial compuesta por Chu Ishikawa. El tema de las actuaciones resulta ser bastante difícil de analizar, debido al caos reinante en la historia. De todas formas, el elenco en general realiza un buen trabajo aún cuando tienden a sobreactuar, ya que hay que considerar que los personajes responden al mundo enfermo en el que se desenvuelven.
“Tetsuo” es un film que presenta influencias tanto del cine del ya mencionado Cronenberg, como también del trabajo de directores como Sogo Ishii y David Lynch, entre otros. A ratos la historia puede ser un poco difícil de comprender, pero mediante un par de flashbacks el espectador logra entender de mejor manera que es lo que está sucediendo. Y es que más allá de la historia, lo realmente importante de esta cinta es su impresionante aspecto visual y el mensaje que subyace bajo este. Casi exenta de diálogo y con una buena cantidad de escenas eróticas y gore, “Tetsuo” se presenta como una verdadera experiencia cinematográfica que difícilmente podrá dejar indiferente al espectador. Lo increíble es que a más de veinte años de su estreno, la cinta sigue impactando y mostrándose como un producto sumamente original, el cual no solo juega con los sentidos del espectador, sino que también lo invita a participar en la retorcida realidad en la que se desenvuelven sus protagonistas.
por Fantomas.
martes, 21 de septiembre de 2010
Ip Man: La épica historia del maestro de Bruce Lee.
“Ip Man” (2008), es una cinta semibiográfica de artes marciales del director Wilson Yip, la cual está protagonizada por Donnie Yen, Simon Yam, Lynn Hung y Hiroyuki Ikeuchi.Foshan, años treinta. Ip Man (Donnie Yen), respetado maestro de Wing Chun, combina el estudio de las artes marciales con los combates ocasionales a los que se ve forzado por parte de sus admiradores. Son tiempos de prosperidad a los que la guerra con Japón amenaza con poner fin. Con la ocupación estallará la tragedia de Ip Man, quien se verá obligado a defender a su familia y el honor de su pueblo.
En 1998, los productores Jeffrey Lau y Corey Yuen comenzaron a desarrollar un proyecto que pretendía retratar la vida de Ip Man, artista marcial chino que es recordado tanto por ser el primero en enseñar la disciplina conocida como Wing Chun de manera abierta, como por ser el maestro de Bruce Lee. Donnie Yen fue el primer actor en sumarse al proyecto para interpretar a Ip, mientras que Stephen Chow fue seleccionado para interpretar a Bruce Lee. Sin embargo, cuando el estudio encargado de producir la cinta quebró, el proyecto fue abandonado. En diciembre del 2007, el productor Raymond Wong anunció la realización de un nuevo proyecto que se centraría en el periodo que Ip vivió en Foshan (en otras palabras, la cinta abarcaría la época en la cual Ip Man aún no se convertía en maestro). Una vez que el director Wilson Yip se sumó al proyecto, Donnie Yen fue confirmado en el papel de Ip. Por otro lado, el actor y director Sammo Hung sería contratado para coreografiar las escenas de acción, y el hijo mayor de Ip Man, Ip Chun, trabajaría como consultor técnico del film, vigilando de cerca todos los aspectos de la historia y las coreografías de artes marciales.La historia comienza en 1935 en la ciudad de Foshan, ubicada en la provincia de Guangdong. En aquellos tiempos, Foshan era conocida por ser la ciudad que acogía a las mejores escuelas de Kung Fu, las cuales estaban compitiendo constantemente para demostrar su superioridad. Sin embargo, todos estaban conscientes de que el mejor luchador de la región era un hombre acomodado llamado Ip Man, quien no deseaba fundar su propia escuela sino que prefería dedicarse a los negocios y a su familia. Pese a eso, Ip Man no puede negar lo mucho que disfruta combatir con otros luchadores, quienes a sabiendas de su reputación, en ocasiones deciden retarlo. Eso precisamente sirve de excusa para la primera escena de acción de la cinta, en la cual un maestro llamado Liu (Chen Zhi-Hui) llega a la casa de Ip Man para retarlo a un duelo privado. Durante esta pelea y en algunas de las escenas posteriores, se retrata al protagonista como un hombre con una filosofía altruista, que lucha solo por diversión y que no involucra ningún tipo de sentimiento en los combates en los cuales participa. De hecho, incluso cuando un agresivo luchador llamado Jin Shanzhao (Fan Siu-wong) llega a Foshan para retar a todos los maestros de la región, Ip Man se toma con bastante humor toda la situación, lo que no le impide darle una buena lección al engreído retador.
Durante gran parte de la primera mitad de la cinta, se retrata a Ip Man como un hombre con una buena situación económica, respetado y querido por la comunidad, quien tiene algunos problemas familiares por su excesiva dedicación a las artes marciales. Por otro lado, se retrata a Foshan como un lugar casi idílico, donde la gente goza de una buena situación económica y no existen mayores problemas. Es por esto que tal vez existe un marcado tono cómico durante la primera media hora del film, lo cual cambia drásticamente cuando se abarca el periodo en el cual los japoneses invadieron China. Desde este punto la cinta adquiere un tono más dramático, ya que se centra en los abusos que sufrieron los habitantes de Foshan y de gran parte de China por parte de los japoneses, y en como los primeros intentaban sobrevivir a la hambruna y la miseria que surgió luego de la invasión japonesa. Es así como Ip se verá obligado a trabajar en las minas de carbón, para así poder comprar el alimento suficiente para que su familia no fallezca a causa de la escasez de alimento.Mientras que “Ip Man” al igual que otras producciones chinas presenta el mismo tipo de fervor nacionalista a la hora de tratar el tema de la ocupación japonesa de China, en esta ocasión el tema se utiliza como el detonante del cambio en la vida del protagonista, lo que eventualmente lo llevará no sólo a defender sus ideales y a la gente que ama de manera más “activa”, sino que también le ayudará a otorgarle un nuevo propósito a la disciplina que practica. El protagonista es el perfecto ejemplo de un hombre que no se deja llevar por su orgullo, sino que prefiere vivir de forma humilde, lo que le permite aceptar sin complicaciones la pérdida su estatus dentro de la sociedad y de sus bienes materiales, para luego convertirse en un trabajador más de los tantos que intentaron sobrevivir durante la guerra, manteniendo su dignidad completamente intacta. Al mismo tiempo, Ip Man se convierte en la personificación del héroe clásico, reacio e inseguro, pero resignado a cumplir con su rol. Él sabe que debe enfrentarse a los villanos de turno porque nadie más puede hacerlo. Eventualmente el protagonista se convierte en un símbolo del orgullo chino, el cual ayudó al pueblo a soportar los duros embates de la guerra.
Si bien es sabido que Donnie Yen es un estupendo artista marcial, probablemente esta es la primera película donde puede demostrar sus dotes actorales. No sólo logra manejar con éxito la sutil dignidad de su personaje, sino que además lo interpreta de manera creíble logrando que el espectador empatice con su situación y con su modo de actuar. La calma que exuda su personaje, incluso la proyecta en cada uno de los combates en los que se involucra (incluso en la espectacular escena donde se enfrenta simultáneamente a diez karatecas japoneses), efectuando movimientos controlados y precisos. Al igual que Yen, el resto del elenco realiza un estupendo trabajo permitiendo que el relato se torne más creíble pese a que existen una serie de inexactitudes biográficas. Por ejemplo, Ip Man nunca tuvo que trabajar en una mina de carbón, sino que trabajó como policía durante algunos años hasta que las presiones del gobierno comunista, quienes no aprobaban su fortuna ni sus ideologías políticas, lo obligaron a exiliarse en Hong Kong (obviamente esta inconveniente verdad mitiga el impacto de las victorias del protagonista).Por otro lado, el trabajo de fotografía de Sing-Pui O es sencillamente espectacular, al igual que la labor realizada por Sammo Hung, cuyas coreografías no sólo son energéticas e impresionantes, sino que también son verdaderos espectáculos visuales. Por último cabe destacar la banda sonora compuesta por Kenji Kawai, la cual resulta ser efectiva y ayuda a resaltar bastante la atmósfera dramática de la segunda mitad del film. “Ip Man” en más de un sentido es una película redonda; no sólo tiene una historia que resulta interesante desde el principio y que con el correr de los minutos se va reinventando abarcando distintos géneros cinematográficos, sino además cuenta con personajes con los que uno logra identificarse, con un buen número de escenas de acción espléndidamente ejecutadas, y con un nivel técnico envidiable. Todas estas características convierten a esta película en una de las mejores producciones de artes marciales de los últimos años, la cual probablemente incluso será del agrado de aquellos que no acostumbran a ver este tipo films.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Vengeance: "3-Iron" conoce a "Memento".
“Vengeance” (2009), es un thriller de acción del director Johnny To, el cual está protagonizado por Johnny Hallyday, Anthony Wong Chau-Sang, Ka Tung Lam y Suet Lam.Cuando Costello (Johnny Hallyday), un antiguo asesino francés reconvertido en chef, se entera de que su hija (Sylvie Testud) y su familia han sido asesinadas, promete solemnemente vengar sus muertes. Junto a tres asesinos a sueldo, Costello tendrá que registrar Hong Kong en busca de los responsables. Sin embargo, el mayor reto al que se enfrentará es la lucha contra su progresiva pérdida de memoria, provocada por una bala alojada en su cabeza. ¿Será capaz de llevar a cabo su misión antes de que sea demasiado tarde?
En el 2006, Michèle Pétin y su esposo Laurent, quienes se habían encargado de distribuir en Francia varias de las cintas del director Johnny To, comenzaron a discutir la posibilidad de lograr que el director accediera a filmar su primera película en inglés. En marzo de ese mismo año, los Pétins se reunieron con To en Hong Kong y le comentaron su idea, junto con su deseo de que Alain Delon protagonizara el proyecto. Durante el Festival de Cannes del 2006, To conoció a Delon quien se mostró bastante entusiasmado con el proyecto, por lo que el director le prometió enviarle un borrador del guión de la cinta una vez que este estuviese terminado. Al año siguiente, To le entregó a los Pétins el borrador de la historia que había escrito junto a Wai Ka-Fai. Sin embargo, para ese entonces Delon ya no estaba interesado en participar en la cinta. Al poco tiempo después, la pareja conoció al actor y músico francés Johnny Hallyday, quien se presentaba como el reemplazante perfecto de Delon. Pasaría un año antes de que To se decidiera a contratar a Hallyday, quien tras conocer al director y ver algunas de sus cintas anteriores estaba más que entusiasmado con la idea de trabajar con él. El proceso de filmación comenzaría en noviembre del 2008 en Macao, y este sería el primer trabajo en el que To dejaría de lado la improvisación para regirse en todo momento por el guión a petición de los productores del film.En Macao, tres hombres ingresan a una casa, y sin motivo aparente, le disparan a una mujer y asesinan a su esposo y a sus dos hijos. El padre de la mujer, Francis Costello, quien trabaja como chef en Francia, llega a Macao para visitar a su hija quien debido a sus heridas ha quedado imposibilitada de hablar o moverse. Con las pocas fuerzas que le quedan, ella le indica a su padre lo sucedido y le pide vengar a su familia. Atrapado en un lugar que desconoce y cuyo idioma no maneja, Costello quien en un pasado tuvo una relación más que cercana con la violencia, se lanza en busca de alguna pista que le pueda ayudar a encontrar a los responsables del feroz ataque que sufrió su familia. Es entonces cuando por casualidad, se topa con tres asesinos a sueldo que están efectuando un golpe en el mismo hotel en el cual se está hospedando. Teniendo el deseo de venganza escrito a fuego en su mente, Costello evade cualquier tipo de obligación moral y le pide a los tres asesinos (Wong Chau-Sang, Ka Tung Lam y Suet Lam) que lo guíen por las calles de Macao y que le ayuden a llevar a cabo su venganza. Para intentar convencerlos, no sólo les ofrece una buena cantidad de dinero, sino que también su restaurante y su casa ubicada en Francia. Tras un poco de comunicación no verbal, los asesinos aceptan la propuesta de su nuevo asociado, la cual en más de un aspecto terminará cambiando la vida de todos los involucrados.
En “Vengeance” existen tres temas centrales que se convierten en los pilares de la historia. El primero es evidente; la venganza es un tema recurrente en las historias que se desarrollan en el mundo de los criminales, y en esta ocasión es el motor que conduce cada una de las acciones del protagonista, aún cuando a este le cueste recordarlo. A vísperas de perder su memoria a causa de la bala que tiene alojada en el cerebro, Costello ha decidido que llevar a cabo su venganza es todo lo que le queda por hacer antes de que su mente borre cualquier vestigio de su vida pasada. Es debido a esto que su venganza en un momento se convierte en algo completamente visceral, ya que ni siquiera él recuerda cuales son los motivos que lo han llevado a seguir un camino marcado por la violencia y la muerte. Básicamente él ya no tiene nada que perder, razón por la cual le ofrece todas sus posesiones a los asesinos que contrata, con los cuales formará un vínculo que va más allá de lo meramente laboral. Esto último es la base del segundo tema importante de la película; la amistad y la fidelidad que esta conlleva. A causa de la barrera idiomática y cultural que existe entre Costello y los sicarios, su relación se construye a base de sentimientos, empatía y camaradería. Aunque en un principio los asesinos actúan motivados por el dinero, eventualmente sus acciones estarán guiadas por el respeto y la estima que sienten por Costello, un hombre que comparte sus ideales y a quien ellos ven como un verdadero amigo.El tercer pilar de la cinta está dado por los múltiples contrastes que esta presenta. No sólo existe un choque cultural entre Costello y los sicarios, sino que también To se toma el tiempo para contrastar la ciudad con escenarios más rurales, y para jugar constantemente con la tradición y la modernidad, retratando al trío de asesinos como una suerte de samuráis atrapados en un mundo donde el dinero está por sobre el honor. Fiel a su estilo, Johnny To inserta una serie de secuencias que podrían ser consideradas como poesía en movimiento. Un buen ejemplo de esto, es la escena en la que Costello y compañía se encuentran con un trío de asesinos que están compartiendo un picnic con sus respectivas familias. Tras esperar pacientemente que las mujeres y los hijos de los asesinos abandonen el lugar, ambos bandos se enfrascan en una caótica balacera a la luz de la luna, donde ni el espectador ni los involucrados pueden percibir con claridad todo lo que está sucediendo. En general, las escenas de acción son violentas, pero están filmadas de manera de que estas se conviertan en verdaderos espectáculos visuales de peculiar belleza.
Una de las razones por las cuales la cinta funciona tan bien, es debido al buen trabajo de su elenco. Johnny Hallyday interpreta de manera creíble a Costello, un hombre taciturno y silencioso, cuya vida parece estar marcada por la tragedia. Su personaje se convierte en una paradoja andante, ya que la pérdida progresiva de su memoria lo lleva a buscar algo que en un determinado momento no sabe bien que es. En lo que se refiere al resto del elenco, Anthony Wong interpreta de buena manera al líder del trío de asesinos, quién antepone el honor y la lealtad ante todo. Ka Tung Lam por su parte, interpreta a un asesino silencioso e implacable, para el cual la amistad es lo más importante, mientras que Suet Lam es el encargado de contribuir con algunas dosis de humor a un film bastante cargado al drama. Por último cabe destacar la labor de Simon Yam, quien hace las veces del villano de turno, un desequilibrado y peligroso jefe de una triada. Por otro lado, la banda sonora compuesta por Tayu Lo si bien es sumamente efectiva a la hora de realzar el tono dramático del film, es utilizada en muy contadas ocasiones por el director. En lo que se refiere al trabajo de fotografía, Siu-keung Cheng y Hung Mo To seleccionaron una paleta de colores que resulta ser bastante agradable a la vista, gracias a la cual cada una de las escenas del film presenta un encanto especial.Por momentos, “Vengeance” podría ser considerada como una suerte de cruza entre “3-Iron” (2004) y “Memento” (2000), en especial debido a la escases de diálogo que presenta la cinta, y al hecho de que Costello debe escribir pequeñas notas sobre unas fotos Polaroid para recordar quiénes son sus asociados/amigos, quienes son sus enemigos, y cuál es su misión en la vida. El film presenta un ritmo narrativo más bien pausado pero nunca llega aburrir. Las escenas de acción como había mencionado anteriormente, están estupendamente coreografiadas, pero no esperen ver algo similar a lo que se puede apreciar en las cintas de John Woo, porque To privilegia más la estética que la acción en sí. Es realmente destacable la labor de Johnny To en este film, ya que la historia que tenía entre manos podía perfectamente haber caído en el más completo de los absurdos. Afortunadamente, To es uno de los mejores directores de la actualidad, por lo que tiene la capacidad de convertir este relato en algo realmente único y significativo. En definitiva, si bien “Vengeance” no es el mejor trabajo del director, de todas formas se presenta como un thriller estilizado, como un western moderno, y como una cinta de acción con contenido, lo que la convierte en una película absolutamente recomendable, en especial para aquellos que han tenido la oportunidad de ver algunos de los otros trabajos de To.
por Fantomas.
sábado, 24 de julio de 2010
Macross Do You Remember Love?: Amor, guerra y muerte en el espacio exterior.
“Macross: Do You Remember Love?” (1984), es una cinta de animación basada en la serie de televisión animada “The Super Dimension Fortress Macross”, la cual está dirigida por Shoji Kawamori y Noburo Ishiguro.La nave espacial Macross ha partido hace cinco meses de la Tierra. Su viaje ha sido accidentado, pues sus tripulantes se han topado con los Zentraedis, con quienes han protagonizado algunas escaramuzas. Siendo los Zentraedi los nuevos amos del universo, sólo el tiempo dirá si alguna vez los humanos podrán volver a la Tierra y vencerlos.
A fines de los setenta, la compañía japonesa Studio Nue estaba buscando una historia que pudiera aprovechar el éxito de la serie de anime “Mobile Suit Gundam” (1979). Junto a la compañía Wiz Corporation intentaron en vano desarrollar una serie de ciencia ficción, ya que los muchos desacuerdos entre las productoras terminaron por retardar el proyecto indefinidamente. Cuando Wiz Corporation quebró, Studio Nue se asoció con las productoras Big West y Tatsunoko Production, lo que le permitió realizar la serie de anime que posteriormente sería conocida mundialmente como “Macross” (1982). El proyecto fue dirigido por Noburo Ishiguro, quien junto a un grupo de animadores desconocidos en aquella época, específicamente Haruhiko Mikimoto, Kazutaka Miyatake y Shoji Kawamori, crearon la exitosa serie que se caracterizaría por mezclar ciencia ficción, acción, drama y romance. El éxito fue tal que la serie no sólo tuvo que ser alargada, sino que además se aseguró la producción de una película una vez terminada la transmisión del show.La idea del largometraje era básicamente condensar los 36 episodios que conformaban la serie, en un cinta de 150 minutos de duración, lo que obviamente no sería una tarea sencilla. Mientras que la historia fue simplificada, se enfatizaron algunos conceptos de la serie de televisión como por ejemplo la importancia de la Protocultura, y el origen de los Zentradi y de la raza humana. Junto con esto, los productores decidieron sacarle el máximo provecho al formato cinematográfico; los diseños de los personajes y los mechas (o robots) mejoraron significativamente, mientras que la banda sonora pasó a tener bastante relevancia dentro de la historia. Con todo esto en mente, Studio Artland debió reunir a los mejores profesionales de la industria para poder lograr sus objetivos. Shoji Kawamori, quien era el responsable de la historia y que en la serie había trabajado bajo las órdenes de Noburo Ishiguro, en esta ocasión ofició de director junto a este último, lo que a muchos les sorprendió ya que Kawamori en ese entonces sólo tenía 24 años de edad.
Para quienes no estén familiarizados con la historia de “Macross”, he aquí una pequeña introducción: En 1999, una nave espacial gigante aterriza en la Tierra. La tecnología alienígena colabora en el rápido desarrollo de la tecnología humana, lo que sin embargo no logra evitar que diez años más tarde, la raza alienígena de gigantes conocida como Zentraedi ataque la Tierra. Sin más opción que arreglar sus diferencias, los pocos humanos sobrevivientes abordan la fortaleza gigante conocida como SDF Macross y huyen hacia el espacio. Guiados por el capitán Global, los pilotos Roy Fokker, Hikaru Ichijyo y Max Jenius batallan a diario con los soldados Zentraedi, usando sus espectaculares Valkyries (robot-jets), mientras que al interior de Macross, los humanos residentes viven inmersos en una burbuja llena de idílicos parques, llamativas tiendas y maravillas futuristas. Entre los civiles, sobresale una joven cantante/estrella de cine de 17 años llamada Lynn Minmay. Sin saberlo, ella será una pieza clave en la batalla entre humanos y alienígenas.Tras una breve introducción donde dos oficiales Zentraedi intentan descifrar el misterio que se esconde tras lo que ellos llaman Protocultura, la cinta se traslada a uno de los conciertos de Lynn Minmay, el cual termina abruptamente cuando Macross es atacada por un escuadrón Zentraedis. Cuando algunos soldados Zentraedi ingresan a la ciudadela espacial, el joven piloto Hikaru Ichijyo decide perseguirlos pese a las advertencias de la oficial de comunicaciones Misa Hayase. Eventualmente, Hikaru logra rescatar a Lynn Minmay de una muerte segura, tras lo cual quedan atrapados por tres días en una sección de la nave. Es la relación amorosa que nace a partir de este confinamiento y el revuelo que esta causa en la prensa sensacionalista, lo que ocupa gran parte de la primera mitad de la cinta. Mientras Lynn Minmay es una joven estrella algo cansada de la vida que debe llevar a causa de su fama, Hikaru es un joven solitario que ve como se le presenta la oportunidad de su vida cuando accidentalmente queda encerrado con la mujer de sus sueños. Como en toda historia de amor, aparecen algunas complicaciones en el camino; la pareja no sólo deberá soportar el acoso de la prensa, sino que además se forma un triángulo amoroso cuando tras un incidente con las fuerzas Zentraedi, Hikaru y Misa Hayase quedan varados en un planeta desolado durante tres meses, tiempo en el cual ambos se sentirán mutuamente atraídos.
De forma paralela a este triángulo amoroso, se desarrollan múltiples batallas tanto entre los humanos y los Zentraedi, como entre los Zentraedi y las Meltraendi (mientras los primeros son una raza alienígena compuesta sólo por hombres, las segundas son una raza compuesta sólo por mujeres), se intenta explicar el origen de las tres razas, se detalla lo que los Zentraedi entienden por Protocultura, y por último se intenta revelar el misterio que se esconde tras un objeto perteneciente a una raza que al parecer se estableció en la Tierra hace miles de años. Por un lado, la película captura el idealismo y las aspiraciones románticas propias de los jóvenes de la época. Al mismo tiempo, tanto Kawamori como Ishiguro plasman su visión de un futuro multirracial el cual está repleto de toques satíricos. Mientras los protagonistas viven en una suerte de tienda comercial gigante sin mayores preocupaciones, en el espacio se desarrolla una violenta guerra a muerte. El apocalipsis es un tema que se tocó de manera recurrente durante la era dorada del anime, aunque jamás fue retratado literalmente como el fin del mundo, sino que como un catalizador de un nuevo comienzo. De hecho, en un momento de la película Hikaru y Misa son retratados como una suerte de Adán y Eva, los cuales están llamados a reconstruir un mundo en ruinas.También llama la atención como se utilizan las diferencias entre los humanos y los alienígenas, para retratar lo complejo que a veces resulta comprender las diferencias culturales existente en los distintos países del orbe. Para los Zentraedi no sólo les resulta repulsiva la idea de que hombres y mujeres vivan en comunidad, sino que además les cuesta trabajo entender la naturaleza de los sentimientos humanos. Como es de esperarse, la personalidad de los personajes no se explora con la misma profundidad que en la serie, pero de todas formas la personalidad de los tres protagonistas es descrita en detalle. Cada uno tiene sus propios problemas y preocupaciones, los cuales deberán solucionar en un ambiente que los obligará a tomar decisiones apresuradas y a madurar de manera forzosa. La animación es sencillamente espectacular, tanto a nivel del diseño de los personajes, artefactos y escenarios, como en lo que respecta a fluidez de las imágenes. Lo mismo sucede con la banda sonora compuesta por Kentaro Heneda y Kazuhiko Kato, la cual cobra especial importancia en una película que incluso podría ser considerada como un musical. Son varias las canciones interpretadas por Lynn Minmay durante el transcurso del film, las cuales son presentadas casi como si se tratara de videos musicales de la cantante. Por otro lado, no sólo resulta sorprendente que el film presente varias alusiones dirigidas a un público más adulto (como por ejemplo el desnudo del que es protagonista Minmay, o el hecho de que en su primera cita, Hikaru le muestra un motel a Lynn Minmay como un punto a visitar), sino que además los directores incluyeron algunas imágenes subliminales, como por ejemplo un fotograma de una cerveza Budweiser gigante.
“Macross: Do You Remember Love?” tiene todos los elementos necesarios para ser considerada como uno de los grandes clásicos del anime. Es una película entretenida que mezcla varios géneros, capturando sin problemas la atención del espectador, y que además presenta un trabajo de animación de primer nivel. La segunda mitad de la cinta presenta un ritmo narrativo bastante más dinámico que la primera mitad, lo que probablemente se deba a que contiene una mayor cantidad de escenas de acción. Aunque el film puede verse sin problemas sin la necesidad de conocer la historia tras “Macross” o la versión norteamericana de esta, “Robotech” (que dicho sea de paso, era la fusión y la reescritura de tres series diferentes: “Macross”, “The Super Dimension Cavalry Southern Cross” y “Genesis Climber Mospeada”), probablemente les resultará más disfrutable a aquellos que estén familiarizados con estas series clásicas de la animación. En definitiva, “Macross: Do You Remember Love?” es una película imperdible para todos los fanáticos de la animación y del cine en general.por Fantomas.
domingo, 4 de julio de 2010
Black Jack: Un médico poco convencional.
“Black Jack” (1996), es una cinta de anime de los directores Osamu Dezaki y Fumihiro Yoshimura, la cual está basada en el manga del mismo nombre creado por Osamu Tezuka.Black Jack es un cirujano clandestino que posee una destreza extraordinaria para realizar intervenciones consideradas imposibles. Pero este extraño doctor está a punto de enfrentarse a algo absolutamente desconocido: Un numeroso grupo de superdotados aparece en el campo del deporte y del conocimiento. Pese al entusiasmo inicial que despiertan estos "súper humanos", un extraño virus comienza a atacarles, poniendo en peligro al resto de la población. Sólo Black Jack será capaz de enfrentarse a esta terrible epidemia antes de que esta se propague sin control por el mundo.
La verdad es que Black Jack es un personaje sumamente complejo, que si bien por momentos se muestra en extremo bondadoso, en otros deja en evidencia su naturaleza más cruel y violenta. Su rostro, marcado por una gran cicatriz, viene a representar la dualidad de este peculiar héroe. Dicha cicatriz tiene su origen en un accidente ocurrido cuando Black Jack tenía ocho años de edad, donde él y su madre resultaron gravemente heridos en una explosión. Mientras que su madre perdió las cuatro extremidades para luego caer en coma y fallecer, Jack fue salvado milagrosamente por la cirugía efectuada por el Dr. Jotaro Honma. Dicha operación no sólo provocó que Jack ahora luzca un injerto de piel más oscura en la mitad superior de su rostro (que viene a representar la dualidad antes señalada), sino que además marcó su vida de tal manera que este decidió que su destino era convertirse en médico. Por último cabe señalar que Black Jack siempre se muestra acompañado de una pequeña niña llamada Pinoko. El origen de Pinoko es a lo menos peculiar; ella fue creada por él a partir de un “Cistoma Teratógeno”, una suerte de gemelo parásito que vivió durante 18 años en el cuerpo de uno de sus pacientes, hasta que este lo extrajera y le diera un cuerpo formado por un exoesqueleto plástico. Cuando su hermana gemela la rechazó, Jack la adoptó como si fuera su hija, y por lo general lo ayuda en las labores domésticas e incluso durante algunas cirugías.
Eventualmente, Black Jack se entera que los síntomas son provocados por un virus cuyo origen es una extraña droga que aumenta la producción de endorfinas. Cuando su consciencia no le permite continuar con la investigación, a Jo Carol no le queda más opción que contagiarlo con el virus, presionándolo de esta forma a encontrar una cura que le permita utilizar la droga sin inconvenientes. Desde ese momento, el protagonista no sólo se verá involucrado en una carrera contra el tiempo para salvar su vida, sino que también deberá encontrar a Pinoko y cuidarse de los asesinos enviados por la empresa farmacéutica responsable de la droga, quienes buscan borrar toda evidencia que los involucre con la muerte de los “súper hombres”. La primera mitad del film se centra bastante en el actuar de Black Jack y en los procedimientos médicos que este realiza. De hecho, este tramo de la cinta fácilmente podría catalogarse como un drama médico con tintes de ciencia ficción. Ya durante la segunda mitad, la historia entra en el terreno del thriller a medida que se presenta a los dos grandes villanos del film: Jo Carol, quien está obsesionada con el uso de la misteriosa droga que le permitiría al ser humano alcanzar un nuevo nivel evolutivo, y la empresa farmacéutica para la que trabaja, que desde las sombras busca eliminar todo rastro del desastre que han provocado.
La animación si bien es visualmente atractiva, por momentos no es demasiado fluida. Tal vez lo más criticable en ese sentido, es la poca expresividad del rostro de Black Jack, algo que en todo caso no llega a molestar. La banda sonora compuesta por Eiji Kawamura resulta efectiva tanto para incrementar la tensión de algunas escenas, como para impregnarle cierto sentimentalismo a otras. La cinta está marcada por la gran cantidad de diálogo existente, el cual si bien en algunos momentos parece algo innecesario, afortunadamente no es demasiado técnico por lo que al espectador no le costará entender el dilema médico al que se enfrenta el protagonista. Aunque la primera mitad del film corre más bien a un ritmo pausado, esto cambia en la segunda mitad donde la cinta entra en el terreno del thriller, presentando altas dosis de tensión e incluso algunas escenas de acción. Cabe mencionar que existen algunos “cameos” de otros de los personajes creados por Osamu Tezuka, específicamente Astroboy y Kimba. Me atrevería a decir que “Black Jack” se presenta como una película única dentro del mundo de la animación, al combinar un drama médico con elementos más propios del thriller y de la ciencia ficción. Afortunadamente se puede ver sin problemas aún no habiendo leído el manga (incluso sin leer la "introducción" que he escrito se puede entender fácilmente la historia). En definitiva, posiblemente “Black Jack” no es una de las mejores cintas de anime, pero de seguro es una de las más interesantes que me ha tocado ver.
por Fantomas.