martes 10 de noviembre de 2009

The Night of the Big Heat: La última entrada en la "trilogía alienígena" de Terence Fisher.

“Night of the Big Heat” (1967), es una cinta de ciencia ficción del director Terence Fisher, la cual está protagonizada por Christopher Lee, Patrick Allen, y Peter Cushing.

En la británica isla de Fara se están alcanzando máximos de temperaturas, mientras el resto del país está en pleno invierno. Debido al elevado calor, las líneas de teléfono no funcionan, los aparatos eléctricos estallan y la conducta de la gente se ve afectada. Pero lo que en un principio parece ser obra del clima, en realidad es fruto de una invasión extraterrestre, la cual ha elegido la isla de Fara como campo de pruebas de una potencial ocupación.


Como he mencionado en dos artículos anteriores, durante la década del sesenta el director Terence Fisher realizó tres películas de ciencia ficción fuera de la Hammer; “The Earth Dies Screaming” (1964), para la Lippert Films; y “Island of Terror” (1966) y “Night of the Big Heat”, para la Planet Films. Las cintas que componen la llamada “trilogía alienígena” de Fisher, presentarían planteamientos similares y guardarían numerosos puntos en común. En los tres films la acción se desarrolla en pequeños pueblos rurales aislados del resto del mundo, los cuales de un momento a otro, se ven amenazados por entidades de naturaleza desconocida. Además, las tres cintas fueron realizadas con escasos presupuestos y un evidente rechazo por parte de su autor, el cual llegó a declarar “estos films no están entre mis favoritos. ¡Intervenciones extraterrestres en nuestra vida diaria, con un montón de humo y luces raras y nada más en la mayoría de las ocasiones! ¡No hay nada fantástico en eso! No me interesa el futuro. Al contrario, prefiero volver la vista atrás hacia aquellos tiempos en los que la superstición era... más fuerte que nunca, cuando la vida diaria era fantástica”.

“Night of the Big Heat” sería la última incursión de Fisher en el género de la ciencia ficción. El film adapta la novela del mismo nombre de John Lymington, seudónimo que utilizaba el escritor inglés John Newton Chance. Curiosamente, esta novela ya había sido adaptada anteriormente por Peter Graham Scott en 1960, para la serie de televisión “Tv Play of the Week”. En esta ocasión, Fisher nuevamente reclutaría a Peter Cushing, uno de sus colaboradores habituales el cual había participado en su anterior cinta para la Planet Films, “Island of Terror”, aunque a diferencia de dicho film, esta vez Cushing interpretaría a un personaje menor. El gran protagonista de esta película es Patrick Allen, quien interpreta a Jeff Callum, un escritor que ha últimamente ha tenido problemas para continuar con su trabajo, y que de un momento a otro se verá enfrentado a una doble amenaza que puede destruir por completo su vida.

Y es que precisamente la película presenta dos tramas claramente demarcadas. Por un lado tenemos la ocupación de la ínsula por parte de seres de otro mundo y los efectos de esta en el lugar, mientras que por otro lado tenemos la historia de un triángulo amoroso, compuesto por Jeff Callum, su esposa Frankie (Sarah Lawson), y Angela Roberts (Jane Merrow), la amante de Jeff quien ha llegado a la isla con la intención de quedarse con él. Lamentablemente, el componente melodramático de la historia logra dejar por momentos en segundo plano al relato fantástico propiamente tal, entorpeciendo a ratos el ritmo narrativo de la cinta. Es por este motivo, que pese a que la cinta presenta a un científico interpretado por Christopher Lee, la verdad es que la historia prácticamente no se detiene a explorar demasiados conceptos científicos referentes a los supuestos invasores, sino que se concentra en el violento asalto que los habitantes de la isla de Fara sufren a mano de los supuestos habitantes de otros mundos, con el objetivo compensar las pequeñas lagunas narrativas que se forman a causa de la prioridad que se le da al componente romántico.

Al tratarse de una cinta de bajo presupuesto, es evidente que los efectos especiales que presenta esta producción son bastante precarios. Sin embargo, Fisher se las arregla para utilizar esto a su favor. El director se preocupa de ocultar la apariencia de los misteriosos atacantes hasta el último tramo del film, intrigando de esta forma al espectador. Debido a esto, durante gran parte de la película, el director sugiere la presencia de estos seres mediante un particular sonido, que sirve para advertirle a los protagonistas y al espectador que el peligro es inminente. Mientras que los monstruos de “Island of Terror” succionaban la totalidad de la estructura ósea de sus víctimas, los invasores de “Night of the Big Heat” queman por completo a sus víctimas, las cuales en ocasiones incluso llegan a sufrir una suerte de combustión espontánea. Esto se debe a que supuestamente, estas criaturas están compuestas de pura energía, por lo que irradian grandes cantidades de calor (lo que obviamente le da sentido al título del film).


Las actuaciones son en general bastante correctas. El elenco entero realiza un buen trabajo, sobreponiéndose a algunos malos diálogos y a situaciones un poco forzadas. Cushing y Lee con su sola presencia logran darle un poco más de calidad a la cinta, siendo las pocas escenas en las que participan juntos algunas de las más entrañables del film. La banda sonora de Malcolm Lockyer por otro lado cumple con la doble función de remarcar la atmósfera que peligro constante que presenta el film, mientras que en otras instancias deja patente que estamos lidiando con una tormentosa historia romántica. Por otro lado, la fotografía de Reginald H. Wyer presenta algunos problemas de continuidad bastante típicos de la británicas época, donde la noche se convierte en día sin previo aviso. Hay que considerar que gran parte de la historia se desarrolla de noche, por lo que este error puede ser evidenciado en múltiples ocasiones. Por último, cabe mencionar que gran parte de la cinta se desarrolla al interior de un bar, al cual se le saca el máximo provecho posible. “Night of the Big Heat” es probablemente la peor de las cintas que componen la “trilogía alienígena” de Fisher, lo que no significa que estemos ante una mala película. Como había mencionado anteriormente, es el relato del triángulo amoroso lo que en gran medida merma el resultado de la cinta.

La importancia que Fisher le da a este elemento del film, probablemente se deba a que en más de alguna ocasión, el director mencionó que su mayor ilusión era rodar una historia romántica. Lamentablemente, en esta ocasión se queda a medio camino entre un relato de ciencia ficción, y una historia romántica, la cual es tratada desde un punto de vista bastante misógino. Sin embargo, de este triangulo amoroso y de la evidente tensión sexual que este desata, surgen algunas de las buenas ideas presentes en el guión, como aquella de que el calor es el gran responsable de la alteración del comportamiento que empiezan a sufrir los habitantes de la isla. Pese a ser un film menor en la filmografía de Fisher, “Night of the Big Heat” presenta varios elementos que lo convierten en una producción entrañable, más allá de los defectos que esta pueda presentar. Como dato curioso, cabe mencionar que los distribuidores franceses aprovecharon el título de la cinta y parte de su contenido, para rodar con un equipo completamente diferente, una serie de insertos porno para su exhibición en Francia. Al parecer, esta era una práctica bastante habitual en aquellos años. Esto dio pie a una simpática anécdota, que tuvo como protagonistas a Jesús Franco y a Christopher Lee. Según ha declarado en alguna entrevista el director madrileño, residente en París por aquella época, tras tener la oportunidad de ver este remontaje porno, llamó por teléfono a Lee, con el cual ya había trabajado anteriormente, para comentarle en tono jocoso: “Chris, ya he visto la cosa esa porno que has rodado”. Ironías del destino, sería Franco y no Lee, el que años después desarrollaría su carrera dentro de los parámetros del cine para adultos.

*Aunque parece que he puesto un afiche equivocado, la verdad es que en los Estados Unidos la cinta fue estrenada bajo el nombre de "Island of the Burning Damned".

por Fantomas.

domingo 8 de noviembre de 2009

Perfect Blue: El precio de la fama.

“Perfect Blue” (1997), es un thriller animado del director Satoshi Kon, el cual está basado en la novela del mismo nombre del escritor Yoshikazu Takeuchi.

Mima es la cantante de un famoso grupo musical japonés. Ante las bajas ventas de sus discos, el manager decide apartarla, dándole un papel en una serie de televisión. Al poco tiempo comienzan a suceder una serie de hechos que la llevan a replantearse su vida y su carrera. Cuando la serie empieza a emitirse por la televisión, Mima comprueba que la trama comienza a reproducirse en la vida real. Sueño y realidad se confunden hasta el punto de cuestionarse su propia identidad, lo que la tiene al borde la locura.


Cuando la adaptación con actores reales de la novela “Perfect Blue”, del escritor Yoshikazu Takeuchi, se vino abajo luego del terremoto que azotó la ciudad de Kobe en 1995, y que terminó afectando gravemente al estudio en donde esta iba a ser filmada, el dibujante de manga, Satoshi Kon, vió como se le presentaba la oportunidad de dirigir su primer largometraje. Con un presupuesto menor, los productores decidieron filmar una adaptación animada de la novela, con la ayuda de Kon, quien anteriormente había trabajado en parte del guión de la cinta “Memories” (1995), del aclamado director Katsuhiro Ôtomo. Kon, junto al guionista Sadayuki Murai, se encargarían de adaptar de manera bastante libre, los escritos de Yoshikazu Takeuchi. Cabe señalar que si bien la novela “Perfect Blue” fue publicada en 1991, cuatro años después fue reescrita por el autor, y sería publicada bajo el nombre de “If it´s a dream, wake up”. Según el mismo autor, la cinta de Kon presentaría características de ambas novelas, aunque curiosamente el director declaró que solo Sadayuki Murai había leido el trabajo de Takeuchi.

De hecho, gran parte de las diferencias que presenta la cinta con las novelas serían obra del director. Kon declararía en una ocasión: “Yo nunca leí la novela, y la verdad es que no encontré muy interesante el primer guión. Cuando hablé con los productores les dije: ´Si ustedes quieren que me apegue a este guión, yo no quiero participar en este film. Pero si aceptan que realice algunos cambios, participaré en el film´Cuando ellos accedieron a lo que les pedí, acepté el trabajo. La única condición era que mantuviera tres elementos en la historia: un ídolo, el horror, y el acosador. Más allá de eso, pude realizar todos los cambios que quise, por lo que cambié muchas cosas, incluyendo la trama en si”. Algunos años después, sería Yoshikazu Takeuchi el encargado de escribir una adaptación más fiel a su novela, la cual sería filmada con actores reales y sería dirigida por Toshiki Sato.

Lo primero que llama la atención de esta cinta de animación, es la crudeza con la que se relata el cambio de carrera de la joven Mima. El modesto éxito obtenido con su banda musical Cham, ha servido para surja un pequeño grupo de fieles admiradores de la joven, los cuales no harán más que espantarse con el brusco cambio de carrera de Mima. Aunque inicialmente su pequeño rol en el drama psicológico televisivo titulado, “Double Bind”, es poco comprometedor, ella termina siendo coercionada por su avaricioso manager, el cual la empuja a borrar la imagen inocente que el público tiene de ella, para obtener un papel de mayor importancia en la serie. Para esto, tendrá que filmar una cruda escena de violación para la serie que terminará afectándola más de lo que ella se imagina. Por supuesto que esta nueva imagen desata la ira de algunos de sus fans, lo que coincide con unos violentos y misteriosos asesinatos que comienzan a afectar a algunos de los involucrados en la serie de televisión.

Pero este no es el único problema de Mima. Además ha descubierto que existe un sitio en internet llamado “Mima´s Room”, el cual es manejado por un fanático que describe con lujo de detalle el día a día de la joven. Angustiada por esto, y por el hecho de que su imagen es manipulada sin escrúpulos por aquellos que guían su carrera, la protagonista comienza a experimentar lo que aparentemente es un transtorno de identidad disociativo, el cual se vuelve cada vez más grave a medida que avanza la serie televisiva en la cual está trabajando. Es aquí donde nace una de las principales interrogantes de la cinta: ¿Quién es realmente Mima? ¿Es la estrella de pop, la actriz, una joven tímida que le gusta estar encerrada en su casa, o simplemente ninguna de estas descripciones corresponde a su verdadera personalidad? El director juega con el trastorno psicológico de la protagonista, sembrando la duda en el espectador de si es ella quien realmente está cometiendo los asesinatos, o si tan solo es una víctima más de la maquinaría de la industría del consumo.


La idea de que el cine animado solo está dirigido hacia un público más infantil se rompe por completo con esta cinta. Si bien es cierto, el anime en general presenta temáticas más adultas en comparación con la animación occidental, “Perfect Blue” es un film que está por completo dirigido a un público adulto. Kon no duda en mostrar escenas de desnudos, cruentos asesinatos, y una escena de violación la cual pese a ser una “actuación” y presentarse mediante una animación, termina siendo bastante impactante. Al mismo tiempo nos encontramos con un film plagado de momentos surrealistas, donde al espectador va a tener tantas dificultades como la protagonista para distinguir la realidad de la fantasía, aunque al mismo tiempo el director evita caer en excesivas complicaciones. Claramente una de las interrogantes de la cinta es la identidad del asesino, algo que el director maneja de buena manera hasta el momento en el que finalmente se revela su identidad.

En su primer largometraje, Satoshi Kon no solo dirige una cinta con una animación sumamente cuidada, sino que también se las arregla para construir un thriller que bien podría haber salido de la mente de Dario Argento. La banda sonora de Masahiro Ikumi es un perfecto complemento para las crudas imágenes de film, ayudando a crear una atmósfera de paranoia constante. Durante sus 81 minutos de duración, la cinta presenta un ritmo narrativo bastante adecuado, evitando por completo que el espectador caiga en el aburrimiento. Lo importante es que la historia está perfectamente estructurada, donde la motivación de los personajes no solo es realista y creíble, sino que además el director se toma el tiempo para exponer en detalle los conflictos personales de la protagonista. Además presenta las suficientes dosis de supenso como para mantener en constante alerta al espectador. Tal vez lo más relevante de este film, es que Kon por algunos momentos logra que nos olvidemos que se trata de una cinta animada, superando con creces a algunas películas de temáticas similares que son interpretadas por actores de carne y hueso. Sin lugar a dudas, “Perfect Blue” es una cinta de estupenda factura, que aparece como una buena opción al momento de buscar algo diferente dentro del mundo del cine animado.


por Fantomas.

viernes 6 de noviembre de 2009

The Cincinnati Kid: Cuando tu vida depende de un juego de cartas.

“The Cincinnati Kid” (1965), es un drama del director Norman Jewison, el cual está protagonizado por Steve McQueen, Edward G. Robinson, Ann-Margret, y Karl Malden.

Eric “The Kid” Stoner (Steve McQueen) es un joven y ambicioso as del póquer. La única forma de alcanzar la cima es derrotar al legendario Lancey Howard (Edward G. Robinson), el viejo maestro a quien todos temen. Ambos terminarán enfrentados en una maratónica partida de póquer donde se apostará mucho más que dinero o fichas.


La historia de un joven apostador que desafía al rey indiscutido de las mesas de póquer en Nueva Orleans, donde el actor Steve McQueen tuvo la oportunidad de capitalizar su imagen como un rebelde solitario, debio haber sido plasmada por el director Sam Peckinpah. Inicialmente, el proyecto que lograría reunir al productor ejecutivo Martin Ransohoff, y al siempre controversial Sam Peckinpah, sin duda parecía prometedor. Según el escritor David Weddle, quien escribió la biografía, “If They Move...Kill ´Em!: The Life and Times of Sam Peckinpah”, “cuando Ransohoff comenzó a buscar un director para Cincinnati Kid, su co-productor, John Calley, le insistió que viera el film, ´Ride the High Country´. El productor le hizo caso, y quedó gratamente impresionado. Ransohoff pensaba que Cincinnati Kid era una suerte de western, por lo que pensó que Sam sabría como llevar la cinta. Él estaba interesado en realizar una suerte de duelo con un mazo de cartas. En ese sentido, Cincinnati Kid era casi un western romántico”.

Sin embargo, esta sería una producción problemática desde el inicio. Primero, en la novela original escrita por Richard Jessup, la historia se desarrollaba en St. Louis, escenario que fue cambiado por la colorida Nueva Orleans. Este sería uno de los tantos cambios que sufriría el guión original, el cual sería reescrito en numerosas ocasiones, primero por Paddy Chayefsky, luego por Ring Lardner Jr., y posteriormente por Terry Southern y Charles Eastman. Steve McQueen por su parte, quien sin duda era el actor adecuado para el papel, fue particularmente demante. Él insistió en realizar las escenas de riesgo, y en que la película necesitaba una secuencia de lucha. Además se mostro en completo desacuerdo con el hecho de que Paddy Chayefsky estuviera a cargo de escribir el guión, lo que explica en cierta forma la gran cantidad de guionistas que participaron en la confección de la historia.

En cuanto a la selección del elenco, el proceso fue aún más problemático. Spencer Tracy, quien originalmente había sido seleccionado para interpretar a Lancey Howard, renunció a último minuto debido a desacuerdos salariales, pese a lo mucho que deseaba trabajar con Peckinpah. Para reemplazarlo, los productores contrataron a Edward G. Robinson, quien participa en algunas escenas con su antigua co-estrella en la Warner Brothers, Joan Blondell. Mientras que Peckinpah estaba satisfecho con la contratación de Robinson, Blondell, y gran parte del elenco secundario, se opuso terminantemente a que fueran contratadas Ann-Margret y Sharon Tate para los papeles femeninos protagónicos. Ransohoff, quien en ese momento estaba teniendo una relación sentimental con Tate, eventualmente terminó reemplazándola con Tuesday Weld, pero se rehusó a despedir a Ann-Margret. Las diferencias creativas entre los dos hombres pronto llegaría a un punto de quiebre.

Según Weddle, “Ransohoff pensaba que el centro de la historia era el triángulo amoroso que los guionistas habían construido bajo su supervisión (el personaje de McQueen debe decidirse entre el amor de una “buena” mujer, y su lujuria por una mujer “malvada”). Lamentablemente para él, Peckinpah comenzó a centrarse en el violento mundo en el que el “Kid” habitaba (Nueva Orleans durante la gran depresión), en la sangre fría que requería su profesión, y en los efectos que todo esto estaba teniendo en su personalidad. Él incluso llegó a decirle al productor que quería filmar todo en blanco y negro. Como Ransohoff no quería realizar una cinta completamente realista, lo que se sumaba a los problemas anteriores que había tenido con Peckinpah, tras solo cuatro días de filmación terminó despidiendo al director debido a sus diferencias creativas.

Ransohoff inmediatamente contrató a Norman Jewison, quien dirigió la cinta sin mayores contratiempos. Tiempo después del estreno, Ransohoff declaró que la verdadera razón por la cual Peckinpah fue despedido, fue debido a que el director pasó una cantidad increíble de tiempo filmando una escena de desnudo que involucraba al actor Rip Torn. Más allá de los conflictos internos, “The Cincinnati Kid”, más que centrarse en un juego de cartas, se centra en la lucha entre la juventud y la experiencia. Lancey Howard es un hombre que encuentra respeto donde quiera que va. En el gran señor del póquer, un hombre de mundo, que a logrado todo lo que ha querido durante su vida. El Kid por otro lado juega en una liga completamente diferente; se enfrenta en antros sórdidos a rivales de segunda, que no están dispuestos a perder un par de dólares. La juventud y su deseo de gloria, lo han llevado a dejar de lado las cosas importantes de su vida, para centrarse solo en destronar a Howard, por lo que en el duelo con él, no solo están en juego miles de dólares, sino que también está en juego el sentido de su vida.

La vida de Kid se verá influenciada por variados personajes entre los que se encuentran su novia, Christian (Tuesday Weld), una chica ingenua y sencilla que intenta por todos los medios que él abandone la vida que lo está separando cada vez más de ella. En la vereda contraria se encuentra Melba (Ann-Margret), la esposa de Shooter (Karl Malden), del mejor amigo de Kid, quien responde al prototipo de mujer fatal, la cual es capaz de pasar por encima de todo el mundo si con eso logra obtener algún beneficio. Por último esta el ya mencionado Shooter, un hombre cálido y bienintencionado, pero que su cobardía lo lleva a realizar actos con lo que no está de acuerdo. La película está dividida en dos partes, donde en la primera se nos explican los motivos del protagonista que lo llevaron a escoger la vida que lleva, mientras que la segunda se centra en el tenso juego de póquer. La cinta en sí es una metáfora de como los estándares de felicidad impuestos por la sociedad, rara vez concuerdan con los pensamientos personales. Cuanto estará dispuesto a perder el Kid por obtener el reconocimiento de sus pares, es la gran interrogante que plantea la cinta.

Las interpretaciones son simplemente increíbles. Desde Steve McQueen, pasando por Edward G. Robinson y llegando hasta Ann-Margret, todo el elenco realiza un estupendo trabajo imprimiéndole realismo a sus personajes y a la historia. La película presenta una cuidada fotografía obra de Philip H. Lathrop, donde la ciudad de Nueva Orleans es bellamente retratada. Por otra parte, la cinta cuenta con la estupenda banda sonora de Lalo Schifrin, donde el tema principal del film que es interpretado nada menos que por Ray Charles, es simplemente inolvidable. Norman Jewison mantiene un buen ritmo narrativo durante todo el transcurso de la cinta, y se preocupa de que el duelo entre los dos hombres, el cual es propio de un western, exhude tensión. “The Cincinnati Kid”, es una gran cinta que presenta un estilizado realismo, detalladas subtramas, y una complejidad dramática que atrae sin problemas al espectador. Aunque uno pueda cuestionarse que tan diferente hubiese sido el film con Peckinpah en la silla del director, hay que reconocer que Jewison hizo un estupendo trabajo digno de reconocimiento al que prácticamente no se le pueden realizar objeciones (tal vez el único detalle criticable es una pelea de gallos utilizada para demostrar la naturaleza de Melba).

por Fantomas.

miércoles 4 de noviembre de 2009

La Coda Dello Scorpione: Misterio en Atenas.

“La Coda Dello Scorpione” (1971), es un giallo del director Sergio Martino, el cual está protagonizado por George Hilton, Anita Strindberg, Alberto de Mendoza, y Ida Galli.

Kurt Baumer muere en un accidente de aviación. Su esposa, Lisa Baumer (Ida Galli), es la única beneficiaria de un seguro de un millón de dólares. Sin embargo, poco después de cobrarlo ella es asesinada. El principal sospechoso es Peter (George Hilton), un investigador de la compañía de seguros que estaba tratando de esclarecer las causas del siniestro aéreo. Cuando comienzan a aparecer más cadáveres y a escasear las pistas, el comisario Stavros (Luigi Pistilli) confía en llegar al asesino a través del dinero del seguro, el cual ha desaparecido.

Aunque no es tan conocido como Dario Argento o Mario Bava, Sergio Martino fue una figura importante dentro del mundo del giallo, dirigiendo cintas como “All the Colours of the Dark” (1972), “Torso” (1973), o la que hoy nos ocupa, que dicho sea de paso, fue el segundo giallo filmado por el director. En esta ocasión, nos encontramos con todos los elementos propios del género, como el asesino enmascarado y la investigación de los asesinatos por parte de una pareja de civiles, entre otras cosas. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los giallos, Martino prefiere trasladar la acción de Roma, a Londres y Atenas. La verdad es que este no es el único punto en el que este particular giallo logra separarse del resto de las cintas del género. Los guionistas Ernesto Gastaldi y Eduardo Manzanos Brochero optan por utilizar la estratagema utilizada varios años antes por Alfred Hitchcock en “Psycho” (1960), donde la supuesta protagonista es asesinada antes de que finalize la primera mitad de la cinta, lo que ayuda a que el espectador no pueda dar nada por sentado durante el transcurso del relato.

La historia, que comienza con la misteriosa muerte del empresario Kurt Baumer quien fallece en un accidente aéreo (el cual en términos de efectos especiales deja bastante que desear), parece indicar que la investigación de la policía va a rondar en torno al extraño accidente. Sin embargo, a los pocos minutos de iniciada la cinta, la trama de un brusco giro cuando su esposa es asesinada. De un momento a otro, la investigación policial deja de lado el accidente para centrarse en el asesinato de la mujer, y en los motivos que tuvo el asesino para cometer el crimen. Aunque no existe una gran gama de sospechosos, Martino se encarga de incluir elementos distractores que ayudan a acrecentar el misterio principal. Por ejemplo, durante el transcurso del film, en numerosas ocasiones el director nos situa en un pequeño departamento en el cual vive una aeromoza y un hombre de identidad desconocida, que perfectamente puede estar involucrado en los violentos crimenes.

En el ámbito de los crimenes, en general los asesinatos están bien orquestados, donde el asesino utiliza una gama de alternativas para acabar con la vida de sus víctima. Dichas escenas son bastante estilizadas, al punto que Martino logra construir imágenes que son perturbadoras y atrayentes a la vez. Los mejores ejemplos de esto, son las escenas del asesinato del personaje interpretado por Janine Reynaud, quien exhala su último aliento mientras tiene su cara pegada a una de las ventanas de su casa, mientras el asesino continua apuñalandola; y el delirante asalto nocturno que sufre la joven reportera interpretada por Anita Strindberg, en su departamento el cual está bañado en una atmosférica luz verde. Como muchas de las cintas del género, la gama de colores y contrastes que maneja Martino y su director de fotografía Emilio Foriscot, resultan efectivos a la hora de incrementar la atmósfera inquietante que reina en el film. Además existen unas pequeñas dosis de gore, en la que se destaca una sangrienta escena en la que una de las víctimas pierde violentamente uno de sus ojos.

La trama en general es bastante líneal, presentando unos poco agujeros en el guión, los cuales la verdad no resultan ser demasiado importantes, y que probablemente aquellos espectadores familiarizados con el género del giallo sabrán perdonar. Los guionistas se las arreglan para mantener en secreto la identidad del asesino, pese a que a medida que transcurre el film, los sospechos comienzan a ser asesinados uno tras otro, lo que probablemente ayudará a los espectadores más avezados a encontrar la respuesta del enigma antes de que esta sea revelada. Lo que si puede resultar algo críticable, es que a ratos Martino y compañia parecen estar más interesados en centrarse en la relación amorosa de los protagonistas, que en la investigación en si. De hecho, hasta cierto punto, los asesinatos parecen ser una suerte de obstáculo que el director debe sortear con tal de contar la historia que tenía planeada desde un principio.

En el ámbito de los efectos especiales, si bien existen algunos que dejan bastante que desear, como por ejemplo la ya mencionada escena de la explosión del avión, a lo que se suma una escena gore con un pésimo trabajo de maquillaje, al punto que la prótesis utilizada es de un color claramente distinto al color de la piel del actor, quebrando por completo la ilusión que deseaba crear el director, en su gran mayoría logran ser efectivos. Por otro lado, nos encontramos con varias escenas sumamente interesantes en el aspecto visual, como por ejemplo una tensa escena de persecución que incluye una escalera de caracol; la inusual escena filmada en un extraño ángulo, donde la cámara se mueve como si se tratara de un péndulo; o el climático final que se desarrolla en medio del océano. Complementando muchas de estas escenas cuidadosamente orquestadas, se encuentra la más que adecuada banda sonora de Bruno Nicolai, que se encarga de acrecentar la tensa atmósfera que rodea a la cinta.

Las actuaciones en general resultan ser correctas, donde la pareja protagónica interpretada por George Hilton y Anita Strindberg, resulta tener una gran química pese a lo precipitada que resulta ser la relación entre sus personajes. Alberto de Mendoza por otro lado, quien interpreta al misterioso agente de la Interpol, John Stanley, logra que su personaje resulte ser interesante para al espectador en especial por la aparente ambiguedad de su accionar. “La Coda Dello Scorpione” es un giallo que aunque no es de los mejores de su director, resulta ser un film interesante. Pese a las posibles fallas que pueda presentar su guión (algo bastante común en el género del giallo), estamos frente a un giallo inteligentemente relatado, con la suficiente cantidad de sorpresas para mantener interesado al espectador promedio, que probablemente se sorprenderá con el desenlace de la historia. Con fuertes influencias de la ya mencionada “Psycho”, y con alguna referencia a la cinta “Blow Up” (1966), de Michelangelo Antonioni, Martino construye un film con buenas dosis de suspenso el cual vale la pena ver.




por Fantomas.

lunes 2 de noviembre de 2009

Escape to Victory: Fútbol, pasión de multitudes.

“Escape to Victory” (1981), es un drama bélico/deportivo del director John Huston, el cual está protagonizado por Michael Caine, Sylvester Stallone, Max Von Sydow, y Pelé.

Segunda Guerra Mundial, año 1943. Un oficial alemán visita el campo de concentración de Gensdorff. Un grupo de prisioneros se encuentra jugando al fútbol, cuando al Mayor Karl Von Steiner (Max Von Sydow), que fue jugador antes de la guerra, se le ocurre organizar un encuentro entre una selección alemana y un grupo de los prisioneros. Los aliados en un principio se niegan, pero comprenden que puede ser una ocasión única para escapar del lugar, por lo que terminan aceptando el reto


Tras la invasión alemana de la URSS en 1942, algunos jugadores del entonces recientemente disuelto Dynamo de Kiev formaron una pequeña liguilla con la intención de intentar olvidar las penurias que atravesaba la población soviética bajo el control de los nazis. Durante un tiempo, se dedicaron a jugar entre ellos, hasta que los alemanes comenzaron a interesarse en la liga, al punto de que formaron equipos compuestos por soldados destinados en las bases de Kiev para enfrentarse con los equipos locales. Tras ganar varios partidos, en agosto de 1942, el nuevo Dynamo se enfrentó a un plantel de pilotos de la Luffwaffe. Pese a las amenazas de las autoridades alemanas de tomar represalias si no se dejaban ganar, el combinado del Dynamo venció por 5-3 al equipo germano, sin imaginar nunca las consecuencias que esto les traería. Debido a la humillación sufrida, los alemanes además de prohibir la liga, detuvieron a nueve de los jugadores, de los cuales cuatro serían fusilados por las tropas nazis, y el resto sería enviado a campos de concentración.

Este episodio real, sería la base de “Escape to Victory”, cuyo guión sería escrito por Evan Jones y Yabo Yablonsky. Los acontecimientos se ordenarían de la siguiente manera: Un grupo de prisioneros aliados es escogido para jugar un partido contra una selección nazi. Dicho evento, sería utilizado por los alemanes como propaganda en honor al Führer. Para asegurar un resultado favorable, los alemanes propondrían un pacto díficil de rechazar; si los aliados se dejaban ganar, serían puestos en libertad en la frontera Suiza, pero si por el contrario se le ocurría ganar el encuentro, serían inmediatamente fusilados. La historia se cerraba con la victoria de los aliados y el consecuente final trágico. Sin embargo, la productora Lorimar estaba más interesada en filmar una cinta de aventuras con un final feliz, que un drama deportivo como el propuesto inicialmente. Por esta razón, el guión tuvo que ser reescrito por Jones y Yablonsky, los cuales agregaron un intento de fuga por parte de los prisioneros involucrados en el partido de fútbol, el cual estaría respaldado por la resistencia francesa, además de otorgarle un tono más optimista a la historia.

Era evidente que los productores no deseaban tomar más riesgos en una cinta que ya presentaba una historia riesgosa, en el sentido que se centraba en un deporte que tenía un reducido número de seguidores en norteamérica. Con la intención de que el público se identificara un poco más con el relato, los productores contrataron a Sylvester Stallone, quien interpretaría a Robert Hatch, un soldado norteamericano que por circunstancias del destino, terminaría convirtiéndose en el guardameta de la selección aliada. Más allá de esta pequeña imposición, el director John Huston tuvo total libertad para seleccionar al resto del elenco, el cual contó con actores profesionales, entre los que se encontraban Michael Caine y Max Von Sydow, y un gran número de futbolistas profesionales como Pelé y Bobby Moore, entre otros, con lo que se buscaba darle más realismo a las escenas del partido de fútbol. Además, como gran parte de estos jugadores se encontraban retirados, sus físicos eran más acordes a los de un grupo de prisioneros que no disputaban un partido desde hacia años.

La película comienza con el clásico intento de fuga de uno de los prisioneros, algo que es bastante típico en las cintas ambientadas en los campos de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. De hecho, los guionistas hicieron lo posible por trazar algunos paralelos entre esta historia, y clásicos como “The Great Escape” (1963), incluyendo el ya mencionado plan de fuga, un grupo de oficiales que estaban encargados de planear dicho intento, y un oficial norteamericano rebelde e impulsivo encarnado en la figura del personaje de Stallone, el cual intentaba evocar en parte al personaje interpretado por Steve McQueen. Sin embargo, la historia claramente se centra en el proceso de selección de los prisioneros que formarán parte del equipo de fútbol, y el posterior desarrollo del partido, donde los jugadores tendrán que decidir entre fugarse o intentar exaltar los valores de la resistencia, el honor, y la lucha por la libertad, revirtiendo un resultado desfavorable. También se plantea la idea del deporte como un instrumento de control de masas, más que como un actividad recreativa y gratificante. Para los nazis, este partido no tiene otro objetivo más que intentar transmitirle al mundo el supuesto apoyo de todos aquellos que están bajo su dominio.

En el ámbito de las actuaciones, tanto Michael Caine como Max Von Sydow realizan un buen trabajo interpretando al capitán y entrenador de la selección aliada, y al Mayor Karl Von Steiner respectivamente. Lo que si me parece pertinente mencionar, es que en lo personal la reacción del Mayor con el famoso gol del personaje de Pelé, me resultó bastante irrisoria, aunque dudo que ese haya sido el objetivo del director. De los jugadores profesionales que participan en el film, el que más protagonismo tiene es Pelé, y la verdad es que su actuación deja bastante que desear. No solo no es creíble, sino que sus diálogos tampoco son demasiado memorables. En lo que a Stallone se refiere, su personaje resulta ser bastante molesto y además está mediocremente interpretado. Es sabido que el ego del actor significó más de un dolor de cabeza para gran parte del equipo de filmación. Durante un buen tiempo insistió que debía ser su personaje quien marcara el gol del triunfo, debido a que según él, era el actor más importante del film. Tras convencerlo de lo absurdo que era que el guardameta (que durante el transcurso de la cinta constantemente confunde las reglas del fútbol con las del fútbol americano) fuese quien marcara el gol que definiría el pleito. Finalmente para aplacar el ego del actor, se agrego la famosa escena en la cual ataja un tiro penal.

Pese a las dificultades que supone filmar un partido de fútbol, Huston realiza un buen trabajo, entregando un par de escenas que de seguro han quedado grabadas en la retina de muchos cinéfilos: aquella del gol de “chilena” de Pelé, y la ya mencionada escena del penal que tiene al personaje de Stallone como protagonista. La película presenta el correcto trabajo de fotografía de Gerry Fisher, y la adecuada pero no demasiado memorable banda sonora de Bill Conty. Lo que si resulta destacable la selección de locaciones para el film, el cual se rodó en las modestas calles del Budapest de principios de los ochenta, los cuales conservaban una estética muy similar al Paris ocupado por los nazis. Además, en la capital húngara se encontraba el estadio del MTK, el cual era una vetusta construcción que imitó a la perfección al recinto de Colombes en donde se disputa el partido en cuestión. “Escape to Victory”, no es una cinta perfecta, pero sin duda es una entrada curiosa dentro del cine ambientado en la Segunda Guerra Mundial, la cual cubre sus falencias con momentos de verdadero suspenso y una historia en general entretenida.




por Fantomas.

sábado 31 de octubre de 2009

Porco Rosso: Las aventuras de un cerdo aviador.

“Porco Rosso” (1992), es una cinta animada del director Hayao Miyazaki, la cual está basada en el manga del mismo Miyazaki, “The Age of the Flying Boat”.

Marco Pagot, más conocido como Porco Rosso, es un ex piloto de la Primera Guerra Mundial que ahora trabaja como caza recompensas en el Mar Adriático. Una maldición le hace lucir en su cara rasgos de cerdo, y las atrocidades que ha visto le han convertido en un ser solitario descreído de todo. Pero una nueva aventura le dará la oportunidad de reconciliarse con su pasado y revivir al héroe que lleva dentro.


“Porco Rosso” originalmente iba a ser un corto de menos de una hora de duración, el cual iba a ser filmado para la Japan Airlines, y que estaba inspirado en el manga escrito por Hayao Miyazaki titulado, “The Age of the Flying Boat”. Sin embargo, al poco tiempo que Miyazaki empezó a trabajar en el proyecto, comenzó a contemplar la posibilidad de realizar un largometraje que presentara un buen número de batallas y humor slapstick, al más puro estilo de uno de sus trabajos anteriores, “The Castle of Cagliostro” (1979). Este cambio de perspectiva surgió en gran medida, debido a la presión de los fanáticos que le pedían al director que volvería a ese tipo de historias. Mientras desarrollaba el proyecto, Miyazaki se dió cuenta que la historia de “Porco Rosso” no podía ser manejada de manera frívola, por la sencilla razón de que él no podía trabajar en algo que no lo motivara mayormente. Es por este motivo que Miyazaki optó por construir un relato que combinara su amor por la cultura italiana, por los porcinos, y por los aviones, además de incluir algunos mensajes políticos y religiosos.

Aunque la mayoría de los trabajos del director combinan algunas de sus predilecciones personales con elementos comercialmente llamativos, el mismo Miyazaki considera que este proyecto en particular es probablemente demasiado personal e incluso autoindulgente. A raíz de esto, evidentemente persisten algunos temas recurrentes del director, como por ejemplo la desilución, la nostalgia, y la crisis de la mitad de la vida. “Porco Rosso”, es una de las pocas películas de Miyazaki en la cual se especifica la época y el lugar en el cual se desarrolla la historia. La historia se centra en la figura de Marco Paggot (cuyo nombre fue dado en honor a un animador italiano que trabajó con Miyazaki a principios de los ochenta), el cual es un héroe de la Primera Guerra Mundial, y que tras el conflicto bélico se instaló en una isla del Mar Adriático. Además existen referencias al ascenso del fascismo en Italia y a la depresión postguerra sufrida en Europa durante la década del veinte, lo que convierte a “Porco Rosso” en la cinta del director que se “apega” más al mundo real.

La historia parece estar fuertemente influenciada por algunos elementos de la era dorada de Hollywood, presentes tanto en las comedias y los melodramas románticos de George Cukor, como en la magnífica cinta de aviación de Howard Hawks, “Only Angels Have Wings” (1939). Al mismo tiempo, “Porco Rosso” presenta diálogos ágiles, heroinas autosuficientes, y un relato bien cohesionado. En el mundo descrito por Miyazaki, la amistad, la caballerosidad, el idealismo, y el amor son más que solo palabras. De hecho el amor es un elemento importante en el film, precisamente por el triángulo amoroso que se da entre Marco, la dueña de un café llamada Gina, y la joven ingeniera aeronáutica llamada Fio. Gina es una mujer madura que ha perdido demasiadas cosas como para no saber que es realmente importante en su vida. Su café es una suerte de refugio para los valores de un mundo pasado los cuales ella representa, como por ejemplo la nobleza y una increíble fuerza interior. Fio en cambio, es una hermosa joven que está comenzando a convertirse en una mujer. Su inocencia y la confianza en sí misma son una inspiración para todos quienes la rodean, en especial para Marco.

La principal interrogante del film es, ¿por qué Marco se convirtió en un cerdo?. Aunque dicha interrogante no es respondida de manera directa por el director, si se entregan algunas pistas que pueden clarificar las razones de esta maldición tan curiosa. En un momento de la cinta, Marco relata su participación en la Primera Guerra Mundial, incluyendo la trágica muerte de todos sus compañeros en una batalla, entre los cuales se encontraba uno de sus mejores amigos, que también era el antiguo marido de Gina. Precisamente, durante esa batalla, Marco termina presenciando como sus camaradas comienzan su viaje al mundo que nos espera luego de nuestra muerte. Tras esta experiencia, Marco se convence de que él no merecía sobrevivir, al punto que menciona que “la gente buena es la que termina falleciendo”. Es por esto que uno puede entender que es el mismo Marco el que ha lanzado la maldición que lo ha conventido en un cerdo. No es más que un castigo gatillado por su sentimiento de culpa, el cual al mismo tiempo expresa un rechazo por aquellas ideologías que lo empujaron a participar en la guerra. Completando esta idea, es importante mencionar que desde la perspectiva del budismo, el cerdo simboliza la imperfección humana, lo que calza perfectamente con la idea que Marco tiene de sí mismo.


“Porco Rosso” además presenta la fascinación de Miyazaki por los objetos mecánicos de todo tipo, donde evidentemente los aviones ocupan un lugar especial en la cinta, pasando a ser casi un personaje más. De hecho gran parte de los aviones que aparecen en el film fueron dibujados tomando como base una serie de modelos reales, siendo la única excepción el avión de Marco, el cual mezclaba el diseño de un avión italiano llamado, Savoia-Marchetti S.M.79, con las ideas de Miyazaki de como debía ser el interior de la nave. Gran parte de las escenas más memorables de la cinta involucran a los distintos aviones que aparecen durante el transcurso de la historia. Un buen ejemplo es la secuencia inicial que implica el secuestro de un grupo de inquietas niñas por parte de una banda de piratas conocidos como Mamma Aiuto, o la lucha entre Marco y el piloto estadounidense contratado para acabar con el protagonista, llamado Donald Curtis (el cual debe su nombre a un modelo de aviones fabricado por la compañia de Glenn Curtiss, y es una suerte de homenaje a la figura del actor Errol Flynn).

En “Porco Rosso” no existen los villanos. Incluso los personajes antagónicos se manejan por códigos de honor y respeto hacia sus pares. Tal vez el gran villano de la cinta es la maquinaria fascista reinante en Italia, la cual es fuertemente criticada por el protagonista y por su amigo el maestro Piccolo, el dueño de un taller de hidroaviones. Los hombres del film en general, podrían ser definidos como niños con el físico de un adulto, los cuales necesitan la guía de alguien más maduro, que en este caso son Gina y Fio. Como es de esperar en los trabajos de Miyazaki, la animación es impresionante tanto a nivel de diseño de personajes y escenarios, como por la fluidez con la que esta se mueve. Como de costumbre, dichas imágenes son acompañadas por la espectacular banda sonora de Joe Hisaishi. La historia deja algunas interrogantes en el aire, destacándose su final abierto, que según Miyazaki, pretende estimular la imaginación del espectador. La mezcla de un humor caricaturesco, animación vigorosa, algunos temas políticos, una historia romántica y ciertos elementos fantásticos, da como resultado esta maravillosa cinta, que demuestra porque el trabajo de Hayao Miyazaki es constantemente elogiado por los entendidos y por los fánaticos del cine de animación en general.


por Fantomas.

jueves 29 de octubre de 2009

The Devil´s Advocate: Ten cuidado con lo que deseas.

“The Devil´s Advocate” (1997), es una cinta de terror psicológico del director Taylor Hackford, la cual está protagonizada por Keanu Reeves, Al Pacino, y Charlize Theron.

Kevin Lomax (Keanu Reeves) es un brillante y joven abogado, lleno de ambición y grandes sueños. Por eso acepta sin pensarlo mucho un puesto en la importante firma legal dirigida por el enigmático John Milton (Al Pacino), el cual parece esconder un oscuro secreto.

El proyecto de “The Devil´s Advocate” es más antiguo de lo que uno podría pensar. Al poco tiempo después de que el escritor Andrew Neiderman publicara la novela del mismo nombre en 1990, el director Larry Cohen, un habitual del cine serie B, se lanzó a la tarea de adaptar la novela de Neiderman. Luego de que el proyecto estuviera congelado por varios años, tiempo en el cual la Warner pensó en contratar a Joel Schumacher como director y a Brad Pitt como protagonista, el guión terminó llegando a las manos del director Taylor Hackford. Sin embargo, a los ojos de Hackford, el guión era “demasiado serie B”, por lo que le encargó a los guionistas Jonathan Lemkin y Tony Gilroy, que reescribieran por completo el guión, resultando lo que se puede ver en el film. Luego de que el director barajara nombres como Edward Norton, John Cusack y Robert Redford, para los papeles protagónicos, finalmente terminaría contratando a Keanu Reeves y a Al Pacino.

La verdad es que gran parte de “The Devil´s Advocate” podría considerarse más bien un drama judicial que de una cinta de terror. Kevin Lomax es el “abogado del diablo” en el sentido de que, como abogado defensor, por lo general le toca defender a hombres que no pueden justificar sus actos. Hasta alrededor de los 58 minutos de metraje, la cinta se centra en las penas y alegrías del matrimonio conformado por Kevin y Mary Ann (Charlize Theron), desde el momento en que Kevin acepta la proposición de mudarse a Nueva York, e integrarse a un prestigioso bufete de abogados. Debido mayormente a la influencia del hipnótico John Milton, Kevin no tardará en cambiar radicalmente su personalidad, dejando de lado el ámbito familiar, para centrarse en los logros personales y en la defensa de hombres claramente culpables. La falta de ética a favor del éxito profesional, no es una conducta extraña para Lomax, ya que su nuevo trabajo se lo debe en gran medida al hecho de que en el juicio que abre la cinta, optó por silenciar sus principios para así poder defender con éxito a un pedófilo.

Lomax inevitablemente comienza a obsesionarse con su trabajo. y con una de sus compañeras de trabajo, la cual es interpretada por Connie Nielsen. Al mismo tiempo, nos encontramos con que Mary Ann no puede manejar la frustración de no poder tener un hijo, lo que se suma al hecho de que su matrimonio está cada vez más deteriorado. Es en ese momento cuando la esposa de Lomax comienza a tener algunas alucinaciones, las cuales le hacen afirmar que las mujeres de algunos de los abogados de la firma, son en realidad demonios. El director maneja de manera inteligente la condición psicológica de Mary Ann. Debido a su nuevo estilo de vida, el cual le ha traído más penas que alegrías, y a la frustración que siente por no poder tener un hijo, perfectamente todo podría tratarse de un ataque de nervios. Sin embargo, como mencionaba anteriormente, cerca de los 58 minutos de metraje, ocurre el primer suceso que podría ser considerado como sobrenatural, lo que en cierta forma refuerza los dichos de Mary Ann. Cuando uno de los abogados del bufete, Eddie Barzoon (Jeffrey Jones), comienza a tener problemas con John Milton, este es asesinado brutalmente por un par de mendigos, cuyos rostros por momentos se asemejan a los de dos demonios.

Es durante la segunda mitad de la cinta donde la historia se vuelve interesante. Una vez que ya nos es mostrada la verdadera naturaleza de John Milton, el relato se mete de lleno en el campo del horror. El estado psicológico de Mary Ann comienza a deteriorarse rápidamente, al mismo tiempo que sus alucinaciones comienzan a ser cada vez más escalofriantes (siendo la más destacable aquella en la que un bebé supuestamente está sosteniendo los ovarios de Mary Ann). Al mismo tiempo, se dejan en evidencia algunos oscuros secretos, que cambiarán para siempre la vida del joven abogado. Si hay algo que se maneja de manera inteligente durante el transcurso del film, es la noción de que si Lomax es el verdadero responsable de todo lo que le sucede, o es más bien obra del Diablo, el cual opera desde la sombras utilizando a los humanos como marionetas en su siniestro juego. En el grandilocuente discurso final de John Milton, este insiste en el hecho de que el hombre goza del libre albedrío, y es ese mismo libre albedrío el que ha causado que la vida de Lomax se haya caído a pedazos. Aunque no deja de tener razón, uno no podría asegurar a ciencia cierta que el protagonista no haya recibido un pequeño empujón al momento de realizar cada una de las elecciones que lo llevaron a enfrentarse a una situación que escapa de su comprensión.

La calidad de las actuaciones es bastante variada. Si bien Keanu Reeves no es precisamente un gran actor, su falta de expresividad termina por favorecerlo en esta cinta. Al Pacino realiza un estupendo trabajo interpretando a la encarnación del Diablo en la Tierra, teniendo algunos de los mejores diálogos de la cinta, mientras que Charlize Theron proyecta de buena manera la desesperación y el terror de su personaje al darse cuenta de que no tiene a nadie a quien recurrir. Andrzej Bartkowiak realiza un interesante trabajo de fotografía, donde mediante el uso de fotografía en cámara rápida, retrata el paso del tiempo en la historia. La banda sonora de James Newton Howard, es la gran responsable de darnos la sensación de que algo anda mal con el nuevo trabajo y las nuevas amistades de los Lomax, aún cuando en la pantalla todo parezca normal. Especialmente durante la segunda mitad del metraje, se puede percibir una atmósfera inquietante, que va aumentando a medida que nos vamos acercando al final.

“The Devil´s Advocate” puede ser vista como una mezcla entre un relato de John Grisham, y una cinta de terror al más puro estilo de “Rosemary´s Baby” (1968). Aunque en esta ocasión se nos presenta de manera más frontal al Diablo y sus acólitos, durante gran parte de la cinta el espectador solo puede suponer que algo anda mal. Entre los diálogos aparecen un par de citas bíblicas, las cuales en cierta forma pueden ser tomadas como advertencias de lo que finalmente terminará ocurriendo. El film posee un ritmo narrativo irregular, que como mencioné anteriormente, mejora bastante durante la segunda mitad de la historia. Durante la última media hora, el personaje de Al Pacino realiza una serie de complejas preguntas filosóficas, que le imprimen algo más de profundidad al relato, el cual por momentos pierde un poco de consistencia. De todas formas, “The Devil´s Advocate” es una buena cinta, que vuelve un poco a la idea del horror psicológico, el cual en ocasiones logra mejores resultados que el horror gráfico. Si bien hay un par de escenas violentas, estas no son extremadamente gráficas. Con un final inesperado y de cierta forma abierto, esta cinta se alza como una de las buenas entradas del “terror demoníaco” de los noventa, siendo una obra que sin duda vale la pena revisar.

*Con esto pongo fin al especial de octubre. A modo de complemento he subido un artículo del Diablo en el cine en el blog Cinemauniverse.

por Fantomas.

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