miércoles, 16 de julio de 2008

The Curse of Frankenstein: El inicio del terror gótico británico.

“The Curse of Frankenstein” (1957), es un film de terror del director Terence Fisher, el cual está protagonizado por Peter Cushing, Christopher Lee y Hazel Court.

Suiza, 1860: un sacerdote católico (Alex Gallier) acude a una cárcel para darle consejo espiritual a un preso. Sin embargo, el preso en cuestión solo desea a alguien que escuche y acepte su increíble testimonio. De esta forma, el sacerdote oirá la aterradora historia del Barón Victor Frankenstein (Peter Cushing), quien con la ayuda de su tutor Paul Krempe (Robert Urqhuart), se dedicó a investigar los secretos de la vida y la muerte, desatando una obsesión que lo llevaría a desafiar las leyes humanas y divinas.
“The Curse of Frankenstein” sería el film que daría inicio al ciclo de películas de terror gótico lanzado por la productora británica Hammer Films, el cual les sirvió llamar la atención del público y la crítica a nivel mundial durante más de una década. Irónicamente, la idea que le dio vida a la cinta, originalmente fue concebida por un par de productores norteamericanos. A mediados de la década del cincuenta, Milton Subotsky y Max J. Rosenberg estaban buscando soluciones para diversificar el mercado del cine de explotación, por lo que decidieron escribir una adaptación de la novela “Frankenstein; or, The Modern Prometeus”, de la escritora Mary Shelley. Con el fin de financiar dicha adaptación, Subotsky y Rosenberg le presentaron un borrador al productor Eliot Hyman, quien estaba a cargo de la compañía Associated Artists Productions. Lo que ellos jamás se imaginaron, es que Hyman le enviaría el guión a James Carreras, una de las cabezas de la Hammer. En aquel entonces, la compañía británica estaba buscando revolucionar el mercado del cine de terror, por lo que eventualmente Carreras se reunió con Subotsky y Rosenberg con la intención de producir su visión de la historia de Frankenstein. Sin embargo, Carreras les exigió que modificaran algunos del guión. Lamentablemente, la idea de la dupla de productores norteamericanos resultó ser demasiado ambiciosa para el presupuesto de la Hammer, por lo que Carreras decidió romper su sociedad comercial con ellos, para así idear un proyecto que se adaptara de mejor manera a los recursos que manejaba el estudio.

Una vez que aseguraron los derechos de la novela de Mary Shelley, Anthony Hinds y Jimmy Sangster se lanzaron a la tarea de escribir un nuevo guión que utilizaría algunas de las bases del borrador escrito por Subostsky. Una vez que el guión estuvo terminado, y que la asociación comercial con los estudios Universal fue asegurada por Carreras, este contrató al director Terence Fisher para que se hiciera cargo de la producción más importante de la Hammer hasta la fecha. Por otro lado, pese a que Eliot Hyman se mostró preocupado por la posibilidad de que la producción resultara ser demasiado británica para el mercado internacional, Carreras de todas formas contrató a Peter Cushing para interpretar el rol del Barón Frankenstein, y a Christopher Lee para interpretar a la criatura creada por el brillante pero demencial científico. Con respecto a esto, según Terence Fisher, Lee básicamente fue contratado por ser un hombre alto con algo de conocimiento y experiencia en la pantomima. Aunque el actor obviamente se mostró entusiasmado con la idea de participar en el film, no contaba con que tendría que someterse a interminables pruebas de maquillaje. En relación a esto, Fisher declararía en una ocasión: “Queríamos que el monstruo reflejara la melancólica personalidad de Christopher Lee. Queríamos que se viera como un vagabundo, como un trovador triste del horror”. 


La historia de “The Curse of Frankenstein” comienza cuando en una solitaria prisión, un sacerdote escucha la historia del Barón Victor Frankenstein, quien está condenado por asesinato. A los quince años de edad, tras el fallecimiento de su madre, Victor hereda la fortuna familiar. Es en ese momento, cuando motivado por su marcado interés en la ciencia, nombra como su tutor al profesor Paul Krempe. Durante el transcurso de los años, juntos deciden dedicarse a investigar la reanimación del tejido muerto. Cuando finalmente logran revivir el cadáver de un perro gracias al uso de electricidad, Victor propone la idea de crear a un ser humano perfecto. Pese a no estar de acuerdo con su pupilo, de todas formas Krempe ayuda a Frankenstein a robar el cadáver de un hombre que murió recientemente ahorcado. Guiado por sus ansias de que la criatura posea una “vida de conocimiento”, Victor termina asesinando al distinguido Profesor Bernstein (Paul Hardtmuth), con la intención de obtener su cerebro. Lamentablemente para Frankenstein, el cerebro resulta dañado luego de enfrascarse en una pelea con Krempe, quien está escandalizado por los actos de su viejo amigo y pupilo. Es así como tras una serie de penosos incidentes, Frankenstein finalmente logra darle vida a la criatura, sin imaginarse que su peculiar experimento solo le traerá sufrimiento a él y a todos quienes lo rodean.

Lo primero que cabe destacar de “The Curse of Frankenstein”, es que a diferencia de la adaptación de 1931 realizada por el director James Whale para los estudios Universal, la cual se centraba en la figura de la criatura creada por el Barón Frankenstein, la adaptación de la novela de Mary Shelley realizada por la Hammer se centra por completo en el personaje del Barón. Y es que en el film de Terence Fisher el Barón no solo se convierte en un rebelde con causa, sino que además se transforma en el símbolo hammeriano de la autoridad y la masculinidad. “The Curse of Frankenstein” emergió durante un periodo en el cual la identidad de la sociedad británica estaba en pleno proceso de cambio, al mismo tiempo que la autoridad masculina se encontraba en tela de juicio. A medida que el film progresa, el mundo machista liderado por Frankenstein y Krempe solo está interesado en obtener más conocimiento y éxito profesional. En relación a esto, resulta curioso cómo estos hombres terminan intercambiándose los roles a poco de comenzada la cinta. Mientras que el Barón se convierte en el profesional supremo y autoritario, Krempe se convierte en la consciencia moral de Frankenstein. 


Dentro de este mismo contexto, Sangster y Fisher utilizan a Elizabeth (Hazel Court), quien es la prima que termina contrayendo matrimonio con Victor, y Justine (Valerie Gaunt), la sirvienta que queda embarazada luego de tener un affaire con el Barón, para destacar el comportamiento autoritario y machista del protagonista. Cabe mencionar que ninguno de los personajes femeninos presentes en la primera etapa de las producciones de la Hammer gozó de gran autonomía. De hecho, su presencia estrictamente decorativa era utilizada para sugerir el deseo femenino y la provocativa influencia de las mujeres sobre el protagonista autoritario de turno. En el caso de “The Curse of Frankenstein”, mientras que Justine demanda la atención sexual de su amante, Elizabeth exige que el Barón cumpla con su rol de esposo tanto a nivel doméstico como social. La tensión entre hombres y mujeres que presenta el film, representa a cabalidad el fenómeno social que se produjo entre 1945 y 1965, periodo en el cual las mujeres que intentaban alejarse de los roles que la sociedad les había impuesto, eran castigadas simbólicamente por atreverse a demostrar cierto grado de autonomía de acción y pensamiento. Por esto no resulta extraño que mientras que Frankenstein goza de total libertad para moverse entre las esferas domésticas y privadas, las mujeres que lo rodean estén condenadas a cumplir los roles de sirvienta y esposa.

En el ámbito de las actuaciones, mientras que Peter Cushing interpreta de forma precisa y meticulosa al complejo Barón Victor Frankenstein, Christopher Lee no solo logra que la criatura se vea imponente y amenazadora, sino que además logra transmitir el daño físico y psicológico de la misma mediante una serie de movimientos espasmódicos que ponen en evidencia las habilidades miméticas del actor. En cuanto al resto del elenco, desde Robert Urquhart hasta Hazel Court, todos realizan un estupendo trabajo interpretando al círculo cercano del obsesivo Barón. En lo que respecta al aspecto técnico de la producción, resulta destacable el magnífico trabajo de dirección de Terence Fisher, cuya habilidad para pasar de momentos relativamente sobrios a otros evidentemente más climáticos, colabora en gran medida a otorgarle cierto grado de credibilidad al relato y a incrementar el efecto aterrador del mismo. Al mismo tiempo, también resulta destacable la atmosférica banda sonora de James Bernard, el maravilloso diseño de producción de Bernard Robinson, el espléndido trabajo de maquillaje de Roy Ashton, y el atractivo trabajo de fotografía de Jack Asher, cuyo radical uso del color sentaría las bases estéticas para el resto de las producciones de horror gótico de la Hammer. 


En gran medida, todo lo antes mencionado más la riqueza del guión escrito por Jimmy Sangster y Anthony Hinds, el cual presentaba altas dosis de melodrama mezcladas con momentos de puro terror, permitió que al momento de su estreno, “The Curse of Frankenstein” resultara ser todo un éxito comercial, pese a que gran parte de la crítica repudió el film por su supuesto exceso de sadismo y por la presencia de escenas grotescas. Obviamente, los resultados de taquilla provocaron que James Carreras y compañía se volcaran de lleno a los terrenos del horror gótico, dando de esta forma inicio al exitoso ciclo de cine de terror de la Hammer, el cual cambiaría para siempre los cánones de la industria cinematográfica británica. Y es que como bien lo menciona el escritor David Pirie en el libro “A New Heritage of Horror, The English Gothic Cinema”: “Por una combinación de razones, la rica mezcla de personalidades que contribuyeron a la creación de los films de la Hammer originaron una suerte de revolución del arte moderno”.

por Fantomas.

14 comentarios:

TRONCHA dijo...

Una de las mas grandes películas de la Hammer, tan peculiares estudios cinematográficos, buen análisis.

Saludos...

Igor Von Slaughterstein dijo...

La prueba de fuego de Hammer en el terror fílmico, y por supuesto el gran éxito -artístico y comercial-, que les permitió continuar en el género y redefinirlo para toda una nueva generación.

Imprescindible.

Saludos!!

Cesare dijo...

Una película fundacional, es la antesala de lo que fue la Hammer. Y solo un año despues Dracula.

Jorge - cinenovedades dijo...

No la he visto, pero parece que me he perdido de una joyita del cine. Siendo de la Hammer, con Fisher detrás de cámaras y Christopher Lee en la actuación, no puede esperarse menos!
Buenísima la reseña, Saludos!

Sam_Loomis dijo...

Todo un clásico de Hammer films, bien dirigido por el icono, Terence Fisher. Cabe mencionar que tiene una muy particular visión del monstruo de Frankenstein interpretado por Christopher Lee. Tengo muchísimas ganas de volver a ver esta, y otras películas de Hammer, espero cazarlas pronto en DVD.

Muchos saludos

Anxie dijo...

Siempre me interesaron las versiones anteriores de las grandes producciones de cine... esta en particular me intriga muchisimo...

Fijate que en mi blog postee hace un tiempo una pelicula con jack nicholson de pibe y boris karloff, que si te gustan esta clase de films como los que posteas, lo tenes que conocer... muy buen comentario ese y no porque lo escribi yo, pero realmente me sorprendi escribiendo un monton de cosas que me inspiraron de una pelicula que de chica no hubiera visto ni aunque me invitaran...

Saludos!

Pliskeen dijo...

Clasicazo y una buena muestra de todo lo que la Hammer podía dar al cine fantástico.

Debo admitir eso sí, que nunca me convenció demasiado la caracterización del monstruo de Frankenstein.

Saludos ;)

H dijo...

La Hammer de sarpo con esta a y parece q vuelven los de la hammer a hacer de las suyas
saludos

Tobor dijo...

Grandiosa productora la Hammer. Hasta las malas tenían encanto.
Y esta muy buena.

Criss Cross dijo...

Creo que vin una escena de esta en Lolita .. se ve muy interesante. Saludos!

darkerr dijo...

Y yo aun sin ver ésta, grave falta¡¡¡. Saludos.

Zeitzler dijo...

Tiene Ud. vuen gusto para las películas de terror. A ver si me puede dar una ayuda.

De niño ví en la tele una serie de filmes de una especia de criatura artificial que asesinaba. El filme parecìa de los 50-60 y creo que era de Peter Cushing. Lo malo es que no me acuerdo de como se llamaba la saga. Los seres artificiales se llamaban algo así como "cibilios" en español, y eran un poco cutres, parecidos a las naves espaciales de los marcianos de la primera versiòn de la guerra de los mundos, un cuerpo como de tortuga con un solo tentaculo largo que salìa del caparazòn y que dejaba tieso al que tocaba. Parece que tenìan algo como un ojo (una lucecita) en la punta del tentaculo que hacia de cabeza. Y se los detectaba por el ruido que hacìan y por contadores geiger.

¿Me podrìa decir como se llamaba esa saga de filmes? Sé que parecían un clásico pero como no acuerdo de ningùn nombre ni tìtulo para buscar en la red no he encontrado nada.

Fantomas dijo...

Hola Zeitzler,

Estoy practicamente seguro que la película que estás buscando es "Island of Terror" (1966), del director Terence Fisher.

Espero haberte ayudado, y que esta sea la película que estabas buscando.

Saludos a todos!!

Ficciones arte dijo...

diosss! necesito ver esta película pronto.
no podría morir en paz si no la viese, un vez mas excelente análisis.

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