sábado, 21 de marzo de 2009

Mad Max: Una venganza a todo velocidad.

“Mad Max” (1979), es un thriller de acción del director George Miller, el cual está protagonizado por Mel Gibson, Joanne Samuel y Hugh Keays-Byrne.

Australia, en un futuro próximo. La Fuerza Central de Patrullas (MFP) se encarga de monitorear las carreteras y atrapar a las pandillas de motociclistas que se dedican a aterrorizar a los pueblos de la zona. Entre sus integrantes se encuentra Max Rockatansky (Mel Gibson), el principal interceptor de la fuerza. Max junto a algunos de sus compañeros, participa en una peligrosa operación cuyo objetivo es detener a un demencial pandillero conocido como el Jinete Nocturno, pero este perece en un accidente de tránsito. Al enterarse de la noticia, el resto de la banda del Jinete Nocturno, liderada por el Cortador de dedos (Hugh Keays-Birne), decide tomar represalias. Con su esposa en grave estado y su hijo muerto, Max se lanzará como una furia a las carreteras en búsqueda de venganza.

George Miller era doctor en el Melboune Hospital cuando conoció al cineasta amateur Byron Kennedy en una escuela de cine en 1971. Luego de realizar un par de cortos financiados con fondos del estado, la pareja pasó tres años buscando como financiar su primer largometraje. Escrita por Miller en compañía del guionista James McCausland, la historia de “Mad Max” reflejaba el miedo causado por la crisis del petróleo de 1973, y por las estadísticas que anunciaban que los últimos grandes pozos petroleros se habían encontrado a mediados de los sesenta. Con la escasez de petróleo existente, el futuro no se veía muy alentador. De la misma forma, el relato venía a ser una suerte de respuesta al distintivo culto australiano por los automóviles, que según la visión de estos guionistas, en especial de Miller, era tan peligroso como el culto a las armas reinante en Norteamérica. Con el fin de recopilar información al respecto, Miller trabajó un tiempo en una sala de emergencias, lugar en el cual le tocó atender a múltiples víctimas de accidentes de tránsito. La violencia sin sentido (en este caso a bordo de un vehículo motorizado) y las consecuencias físicas que esta conlleva, eran los componentes claves de una cinta que presenta un futuro distópico en el cual las carreteras se han convertido en campos de batalla, y donde violentos bandidos son perseguidos por policías dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias con tal de capturarlos.

La película contó con un presupuesto de 380.000 dólares, los cuales estaban constituidos por las ganancias de Miller como doctor, la inversión realizada por los dueños de diversos talleres mecánicos, y por la suma entregada por la rama internacional de los estudios Warner y la distribuidora Village Roadshow. El inicio de las filmaciones se fijó para el otoño de 1977, por lo que Miller y Kennedy decidieron utilizar su tiempo para buscar a actores desconocidos que estuvieran dispuestos a participar en el proyecto. Varios estudiantes del prestigioso Instituto Nacional de Artes Dramáticas se presentaron al casting, quedando seleccionados Steve Bisley y un joven de 21 años llamado Mel Gibson. La dupla de jóvenes actores solo había interpretado a unos surfistas en un film de bajo presupuesto titulado “Summer City” (1977). Si bien en aquella cinta Bisley obtuvo el papel protagónico, mientras que Gibson tan solo obtuvo un papel secundario, en “Mad Max” los roles se invirtieron. Gibson interpretaría al protagonista, y Bisley interpretaría al mejor amigo de Max, el oficial Jim Goose.

Lo que intenta Miller y compañía con “Mad Max” es unir varios géneros, entre los que podemos distinguir el western, las historias de vigilantes y las road movies (en especial el subgénero de los bikers, explotado por ciertos directores como Roger Corman durante las décadas de los sesenta y setenta). Sin embargo, los elementos de cada género no se mezclan de forma pareja. El supuesto escenario futurista es casi inexistente (de hecho, gran parte de la historia se desarrolla en paisajes rurales), por lo que en más de una ocasión se ha mencionado de que la idea de que la acción se desarrolle en un futuro cercano, es tan solo una excusa para mostrar a un grupo de patrulleros forrados en uniformes de cuero negro, quienes conviven con peligrosos pandilleros en una suerte de paraíso fetichista. Y es que a decir verdad, el guión dista de ser perfecto, evidenciando una historia a ratos algo débil, diálogos simplistas y un escaso desarrollo de los personajes. Contrario a lo que se podría pensar, la principal fortaleza de la cinta radica en que no pretende ser algo que no es. Simplemente se trata de una película que busca entretener al espectador, la cual se mueve de una persecución a otra, de un accidente a otro, y donde la violencia y la acción sobresalen por sobre todas las cosas.

La historia es relatada de manera episódica, donde el primer episodio está conformado por una persecución de once minutos que el director utiliza para presentarle a la audiencia el mundo “futurista” donde se desarrolla la cinta. Dentro de esa misma secuencia, se encuentra el hecho que terminará desencadenando gran parte de los conflictos de la trama, los cuales inevitablemente llevarán a Max Rockatansky a los terrenos de la locura mientras este emprende una cruzada implacable de venganza. La horrible cadena de eventos que suceden entre la persecución inicial y el hecho que desencadena la respuesta desenfrenada de Max, van preparando al espectador para el brutal tramo final. Es quizás por el gran número de sucesos violentos e impactantes que presenta la cinta, que esta no tardó en ganar la reputación de ser un film en extremo violento. Lo curioso de todo esto, es que gran parte de la violencia ocurre fuera de cámara (posiblemente por la falta de presupuesto). Mientras que los accidentes automovilísticos, las explosiones y ciertas muertes son mostradas con lujo de detalle, los hechos más viscerales de la historia (como la muerte de la esposa y el hijo de Max) solo son insinuadas por el director.

En lo que respecta a las actuaciones, Mel Gibson realiza un buen trabajo personificando al héroe de turno, aunque su interpretación mejoraría sustancialmente en la segunda cinta de la saga. El resto de los actores se mueven entre lo regular y lo mediocre, en especial el actor Hugh Keays-Birne, quien además tiene diálogos bastante malos. De todas formas, la cinta se convirtió en un hit internacional. Cuando George Miller y Byron Kennedy fueron persuadidos para realizar una secuela, estos consiguieron sin ningún problema cuatro millones de dólares de presupuesto. Aunque la siguiente película, “Mad Max 2: The Road Warrior” (1981), es superior en muchos aspectos al film original, el debut de Miller funciona de buena manera debido a su crudeza, la energía que emanan algunas de sus secuencias (en especial aquellas que implican persecuciones), y al simplismo de su historia. Todo esto invita al espectador a disfrutar sin mayores preocupaciones una cinta por sobretodo masculina. “Mad Max” es una película que con el transcurso de los años se ganó el estatus de film de culto, principalemente debido a que por mucho tiempo lideró el subgénero de las road movies, razón por la cual no solo dio paso a dos secuelas de buena factura, sino que además lanzó la carrera del ahora exitoso Mel Gibson.



por Fantomas.

12 comentarios:

Möbius el Crononauta dijo...

Un clásico de acción impresincidible. ¡No se puede pasar por el mundo sin haber conocido al Jinete Nocturno!

Saludos

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Creo que está bastante sobrevalorada por el impacto que causó en su momento, pero cualquiera de sus secuelas la supera con creces.

La revisioné hace unos 3 años y la encontré bastante soporífera (me llevé un gran chasco). No le ha sentado nada bien el paso de los años.

El reparto, como dices, muy mediocre, y Gibson aún estaba muy verde.

Saludos ;)

key dijo...

a veces me da por un género y me tiro días y días solo con eso. pero al ver el trailer la primera, que creo que nunca la ví entera la buscaré en versión original.

Dr. Quatermass dijo...

Vista ahora, aún canta más que se trata de una serie B total y absoluta. Simpática pero no especialmente destacable. Es muy curiosa la evolución hasta la superproducción que fue Mad Max 3 (que se merece una reseña).
Saludos!

Cecil B. Demente dijo...

Esta peli se ve en un pis pas y es muy entretenida, aunque la buena de verdad es la 2, que alguien definió como "la capilla sixtina del punk", casi nada.

Igor Von Slaughterstein dijo...

Definitivamente un clásico por el que no pasan los años. Y las secuelas son todas divertidísimas!! Grande el señor Miller. Sin duda uno de los directores más subvalorados de la historia del cine.

Saludos!!

Guillermo dijo...

Que gran película!! Todo un clásico a día de hoy.
Fantástica reseña!!
Un saludo!!

H dijo...

maravilla del cine de accion u ciencia ficcion
impresincidible
Salutes desde SCI TERROR
H

darkerr dijo...

Clásicazo y una de mis favoritas de siempre, y es cierto que la segunda es mucho mejor, de todos modos esta primera pelicula me encanta en todo su plan serie B.

Sam_Loomis dijo...

A decir verdad concuerdo con los detractores de ésta película. Mel Gibson (aunque tenga un par de buenas actuaciones bajo el cinturón) nunca ha sido de mis favoritos... y "Mad Max" la consiero un filme bastante aburrido y poco interesante. En mi honesta opinión sus secuelas (que sí disfruté) son infinitiamente mejores.

Muchos Saludos

Cinediondo dijo...

Es la raja esta primera entrega de Mad Max, entre las 3 yo me quedo con la segunda eso, por "kilometros".

gran reseña señor

Saludos

Don_fofo

disa dijo...
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