miércoles, 9 de septiembre de 2009

Laurin: Un pesadillezco cuento de hadas.

“Laurin” (1989), es un film de terror del director Robert Sigl, el cual está protagonizado por Dóra Szinetár, Brigitte Karner, Károly Eperjes y Hédi Temessy.

En una idílica localidad costera alemana vive Laurin (Dóra Szinetár), una niña de 9 años, junto a su madre Flora (Brigitte Karner), su padre Arne (János Derzsi) y su abuela Olga (Hédi Temessy). Una noche, Flora muere bajo extrañas circunstancias en lo que parece ser un horrible accidente. Poco tiempo después, a la escuela del lugar llega un profesor llamado Van Rees (Károly Eperjes), con quien Laurin entablará una extraña relación. Es entonces cuando la pequeña comienza a tener visiones y sueños que sugieren que la muerte de su madre no fue accidental. En sus intentos por descubrir la verdad de lo ocurrido, sin saberlo, Laurin inevitablemente pondrá su vida en peligro.


Tras graduarse en la Escuela de Cine de Múnich en el año 1987 y filmar dos cortometrajes, el director Robert Sigl, quien en ese entonces tenía 25 años de edad, comenzó con los preparativos del proyecto que se convertiría en su primer largometraje, una extraña historia titulada “Laurin”. El guión de dicho proyecto, el cual fue escrito por el mismo Sigl junto al guionista Adám Rozgonyi, fue rodado en su totalidad en Hungría con la colaboración de actores locales. Tal y como sucede en las cintas “Valerie and Her Week of Wonders” (1970) y “The Company of Wolves” (1984), este fascinante thriller de época utiliza imágenes propias de un espeluznante cuento de hadas para narrar una hipnótica fábula sobre los traumas de la adolescencia y el despertar del deseo sexual. En gran medida, el director aprovecha la estética del film para fusionar lo real y lo meramente fantástico, trazando una delgada línea divisoria entre ambos mundos. Al mismo tiempo, con el fin de realzar el tono onírico de la historia, Sigl utiliza un estilo narrativo que mezcla indiscriminadamente flashbacks y flashfowards, lo que inevitablemente le agrega ciertas capas de complejidad al relato.

Aunque “Laurin” ha sido encasillada dentro del género del terror psicológico, la verdad es que se trata de una producción difícil de categorizar. Si bien la atmósfera del film, la cual está construida en base a la presencia de tenebrosos bosques, espeluznantes castillos góticos, y un marcado componente sobrenatural, son elementos propios de una cinta de terror, la película también puede ser considerada como un thriller de misterio, que invita al espectador a descubrir quién es el responsable de la muerte de la madre de Laurin, y qué relación tiene ese suceso con una serie de secuestros de niños que últimamente han estado ocurriendo en la pequeña localidad germana. Aún cuando la solución de estas incógnitas en apariencia no parece ser una tarea demasiado compleja, la forma en cómo el director presenta las piezas del rompecabezas que conforman la trama escapa a la lógica convencional, por lo que la historia y sus interrogantes se convierten en una experiencia bastante más desafiante. En gran medida, la estructura narrativa utilizada por Sigl no solo impide que el film se torne predecible, sino que además le imprime un sello distintivo a una producción que logra con éxito captar la atención del espectador durante todo el transcurso del metraje.


Uno de los aspectos más destacables de la cinta, es el retrato psicológico que el director realiza de los protagonistas de la historia. Por ejemplo, resulta a lo menos curiosa la relación que se genera entre Laurin y el profesor Van Rees, donde este último exhibe algunos comportamientos que rayan en la pedofilia. Y es que mientras Van Rees le dedica extrañas miradas a la niña, ésta en algunos pasajes del film no oculta la aparente atracción que siente por su maestro. Las cuestionables inclinaciones de Van Rees resultan aún más evidentes cuando este espía sin vergüenza alguna a Stefan (Barnabás Tóth), el pequeño amigo de Laurin, mientras este está tomando un baño. Otros aspectos psicológicos de Van Rees son expuestos de forma más críptica, lo que de manera indirecta invita al espectador a descifrar lo que esconde la particular personalidad del extravagante profesor. De todas formas, cabe mencionar que el lazo que se forma entre Laurin y Van Rees va más allá de lo meramente sexual; aparentemente ambos personajes están marcados por el abandono de sus padres, lo que sin lugar a dudas ha influido en su errático comportamiento y en su forma de relacionarse con quienes los rodean.

Lo que definitivamente resulta ser relevante, es que en esta peculiar pesadilla freudiana no existen los adultos libres de culpa. Por ejemplo, el pastor de la localidad (Endre Kátay), quien también es el padre del profesor Van Rees, lleva una vida que se contrapone con la doctrina que predica, ya que se jacta de tener varias amantes repartidas por todo el pueblo. La abuela de Laurin por su parte, jamás ha podido superar el abandono de su marido, por lo que pasa gran parte del día fumando marihuana y bebiendo alcohol. Por último, el padre de la protagonista antepone el trabajo a su familia, lo que lo lleva a dejar completamente sola a Laurin durante gran parte del día, incluso luego del fallecimiento de su madre. Los niños por otro lado, se comportan como si fueran animales, golpeándose constantemente los unos con los otros, debido a la escasa disciplina impuesta por los adultos a cargo. Será en este mundo oscuro y tenebroso, carente de roles definidos y dominado por el más completo caos, que Laurin intentará salir airosa a través de su enceguecedora bondad y de una madurez propia de una persona más adulta.


Es necesario mencionar que la cinta cuenta con una ambientación espectacular, cuyos paisajes están maravillosamente fotografiados por Nyika Jancsó, quien demuestra tener una inclinación por una paleta de colores similar a la utilizada por el director italiano Mario Bava en sus films, lo que de inmediato le entrega a la producción un aire surrealista. De hecho, las pesadillas precognitivas de Laurin están repletas de imágenes inquietantes, entre las que se destacan una serie de muñecas bañadas en sangre y las fantasmales apariciones de su madre. Por otro lado, dentro de los numerosos simbolismos que presenta el film, tanto la mascota del asesino como una cometa negra que aparece en un par de ocasiones, adquieren especial importancia al convertirse en verdaderos emisarios de la muerte. En gran medida, la peculiar fusión de paisajes propios de un cuento de hadas, con otros extraídos directamente de un relato de horror gótico, ayuda a conformar una atmósfera que es tan perturbadora como poética. Todo esto es complementado de manera perfecta por la atmosférica banda sonora compuesta por Hans Jansen y Jacques Zwart, cuyas melodías en cierto modo hacen hincapié en los peligros que amenazan por destrozar por completo la tan preciada inocencia de Laurin.

En cuanto al aspecto interpretativo del film, Dóra Szinetár realiza un trabajo impecable personificando a Laurin, quien se lleva gran parte del peso dramático del relato. El resto del elenco por su parte, logra transmitirle al espectador el pesimismo reinante entre los habitantes de la pequeña localidad germana donde se desarrolla la historia. Gracias a “Laurin”, Sigl ganó el premio al mejor director debutante en los Bavarian Film Awards, en el año 1989. Si bien es evidente que Sigl demuestra haber sido influenciado por directores tales como Dario Argento, Roman Polanski, Jacques Tourneur y el ya mencionado Mario Bava, también es innegable que el realizador logra con éxito imprimirle un sello propio a la cinta. Tras su aclamado debut cinematográfico, Robert Sigl se volcaría de lleno a la industria televisiva, donde hasta el día de hoy no ha logrado crear un producto que se acerque a lo exhibido en “Laurin”. En definitiva, “Laurin” hoy en día es vista como una verdadera joya desconocida del cine de terror alemán, la cual evidentemente merece un reconocimiento mucho mayor al que ostenta en la actualidad.
 


por Fantomas.


6 comentarios:

Pliskeen (David Ribet) dijo...

Otra película que no conocía, aunque he de decir que esta vez no me seduce demasiado su argumento.

Saludos y sigue descubriéndonos títulos ;)

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Me vuelvo a descubrir el sombrero ante usted Fantomas, por darme a conocer una película que desconocía y que me pongo a localizar ya.
Saludos

Fantomas dijo...

- Pliskeen: Los próximos posteos por lo menos hasta octubre que por primera vez va a ser un mes temático (por Halloween me voy a dedicar a postear películas relacionadas con el Diablo), son en su mayoría de películas de escasa difusión. Espero que alguna de ellas despierte tu curiosidad.

- Crowley: Me alegro que la reseña haya despertado tu interés por la cinta. Cuando la veas me comentas que te pareció.

Gracias por los comentarios,
Saludos!

francisco Acuña dijo...

nunca abia oido ablar de ella,,,pinta interesante!!

Dialoguista dijo...

Yo todavia estoy encaprichada con la peli anterior!!!! ;-))
No conocía esta, como siempre me descubres muchas pelis interesantes para ver!!!
Saludos!!

Darkerr dijo...

Se ve que es una joyita poco conocida. Me atraen esas imagenes que como bien señalas muestran influencia de Mario Bava, ¡qué lujo¡¡. Maravilloso post, apunto esta pelicula para localizarla. Gran trabajo. Saludos.

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