“The Oblong Box” (1969), es un film de terror dirigido por Gordon Hessler, el cual está protagonizado por Vincent Price, Christopher Lee, Alister Williamson, y Hilary Dwyer.Sir Julian Markham (Vincent Price) mantiene oculto en su mansión a su hermano Edward (Alister Williamson), ya que cuando estaba en trabajando de Africa, un hechicero lanzó un conjuro contra él que deformó terriblemente su rostro y su mente. La situación se complica cuando entra en escena el doctor Neuhartt (Christopher Lee), un médico que se dedica a experimentar con los cadáveres que le proporcionan los ladrones de tumbas. Pensando que a muerto, Sir Julian entierra a su hermano Edward, quien en realidad estaba en un trance cataléptico. Cuando despierta en casa del doctor, no tardará en comenzar su sangrienta venganza.
A fines de los sesenta, Samuel Arkoff, una de las cabezas de la American International Pictures, descubrió las ventajas de filmar en Inglaterra debido al precio del dólar en relación al de la libra esterlina que existía en aquella época. Además, existían un buen número de maravillosos sets en las bodegas de los diferentes estudios ingleses, los cuales la AIP podía utilizar en sus producciones, así como también un grupo de talentosos directores de arte, camarógrafos y actores, que parecían ser perfectos para el tipo de films a los que estaba dedicada la productora. Louis “Deke” Heyward, sería el productor designado a la oficina de la AIP en Londres. Uno de los tantos proyectos que manejó durante ese tiempo fue un film llamado “De Sade” (1969), la que supuestamente sería una de las producciones más grandes jamás hechas por la AIP. Dicha cinta sería dirigida por Michael Reeves y Gordon Hessler. Sin embargo, Reeves terminó abandonando el proyecto debido a los severos problemas mentales que estaba sufriendo en aquella época, mientras que Hessler terminó siendo despedido.
Hessler al ser despedido, pensó de inmediato que su carrera como director había terminado. Pero para sorpresa de él, los ejecutivos de la AIP le ofrecieron la dirección de una nueva cinta, nuevamente en compañia de Michael Reeves. Lamentablemente, Reeves tuvo que retirarse de la producción, por lo que Hessler tuvo dirigir el film en solitario. Dicha cinta era “The Oblong Box”, la cual pretendía continuar capitalizando el éxito obtenido por las adaptaciones de la obra de Edgar Allan Poe realizadas por Roger Corman. La verdad es que más allá del título, poco y nada comparte la cinta con la historia de Poe. Por otra parte, “The Oblong Box” también era el intento de Heyward por realizar un film que reuniera a dos de las más grandes estrellas del cine de terror; en este caso, la gran estrella de la AIP, Vincent Price, y la estrella de la Hammer, Christopher Lee.
El gran problema que presenta la cinta, es básicamente lo complejo del guión. Aunque el guión original escrito por Lawrence Huntington fue modificado por Christopher Wicking, de todas formas presenta un buen número de subtramas que a ratos son algo difíciles de seguir. La película comienza centrándose en el personaje de Price, para luego seguir las correrías de su corrupto abogado, Samuel Trench (Peter Arne). Tras presentar la importancia de Trench para la historia, el film se centrará en el evidentemente trastornado Edward Markham, para finalmente volver a enfocarse en su hermano Julian, el protagonista original de la historia. Durante el transcurso de la cinta, serán presentados algunos personajes más (entre ellos el interpretado por Christopher Lee), los que comenzarán a interactuar entre ellos de manera algo forzada, haciendo avanzar la historia a tropezones. Es por esta razón que es inevitable pensar que algunos de ellos están completamente demás en la historia, como por ejemplo el Inspector Hawthorne (Ivor Dean), a quien pese a que se le dedican un par de escenas, llegado un determinado momento termina desapareciendo por completo del relato.
La gran cantidad de personajes y subtramas, impide que los personajes sean adecuadamente desarrollados, con la sola excepción de Edward Markham. Por otra parte, pese a que la gran atracción de “The Oblong Box”, es la primera colaboración entre Vincent Price y Christopher Lee, los actores solo comparten una escena (algo similar a lo que sucede en otras de las cintas de Hessler para la AIP, “Scream and Scream Again”, de 1971), lo que no deja de ser decepcionante. Para colmo, los actores participan juntos en una escena casi exenta de diálogo. Más allá de estos detalles, Hessler y el director de fotografía John Coquillon, realizan un buen trabajo en lo que se refiere al aspecto visual de la cinta (a ratos parece más una producción de la Hammer que de la AIP). Los colores del film lo convierten en una producción sumamente atmosférica, donde Coquillon se encarga de enfatizar ciertos aspectos de la trama o de los personajes (como por ejemplo la capucha color rojo que utiliza Edward para cubrir su rostro, o los cuellos de sus víctimas a los cuales asesina utilizando una navaja).
Vincent Price, realiza una de sus mejores actuaciones como Sir Julian Markham, personaje el cual se aleja del clásico villano o de los hombres trastornados interpretados por el actor. Sin duda, Price logra sobreponerse al disparejo guión, saliendo victorioso con su interpretación de este preocupado hermano y manipulador charlatán. Christopher Lee por su parte, pese a la ridícula peluca que utiliza, realiza un espléndido trabajo como actor secundario. Según el mismo Lee, su Dr. Neuhartt es “un buen hombre, que terminó volviéndose malo debido a su obsesión por el conocimiento del cuerpo humano”. Esta obsesión lo lleva a formar cuestionables alianzas con un grupo de ladrones de tumbas, una sirvienta chantajista, y finalmente con el demente Edward. A medida que transcurre la historia, Lee es capaz de expresar la frustración y la molestía que siente su personaje, por los acontecimientos que han ocurrido en el último tiempo, los cuales lo han puesto en una situación demasiado riesgosa. También corresponde destacar la labor de Alister Williamson, quien con la sola utilización de su voz y algo de lenguaje corporal, logra que Edward (a quien no le vemos el rostro hasta el final de la cinta) se convierta en un personaje bastante amenazador.
El resto del elenco realiza un trabajo bastante sólido, pese a lo limitado de sus personajes. La banda sonora por su parte, compuesta por Harry Robinson (quien posteriormente trabajaría en algunas cintas de la Hammer), resulta ser el perfecto acompañamiento para la lograda atmósfera creada por Coquillon. Si bien el aspecto visual como dije anteriormente, resulta impresionante, más aún sabiendo que Hessler y compañia contaron con un presupuesto bastante bajo, lamentablemente no se puede decir lo mismo del maquillaje y algunos efectos especiales. Sabiendo esto, no debería extrañar que el maquillaje utilizado para crear el rostro desfigurado de Sir Edward sea algo decepcionante (más aún luego de que Hessler se preocupara de manternerlo oculto por casi todo el transcurso de la película, aumentando la curiosidad de los espectadores). “The Oblong Box”, pese al complejo guión y los problemas propios del presupuesto, es una cinta interesante y entretenida, que cuenta con buenas actuaciones y una lograda atmósfera, convirtiéndose en una entrada digna dentro del género del horror sesentero.
por Fantomas.
















