lunes, 5 de abril de 2010

Violent City: Crimen y pasión en Nueva Orleans.

“Città Violenta” (1970), es un thriller policiaco del director Sergio Sollima, el cual está protagonizado por Charles Bronson, Jill Ireland y Telly Savalas.

Jeff Heston (Charles Bronson), un profesional del crimen, individualista, rebelde, y vengativo, sale de la cárcel dispuesto a enfrentarse a sus enemigos. Fría y despiadadamente irá acabando con todos. Pero Jeff tiene un punto débil: su sentimentalismo hacia la mujer que ama, Vanessa (Jill Ireland). Por su culpa Jeff se verá atrapado en las redes de una banda de criminales y chantajistas de la que le será difícil escapar.

La carrera de Charles Bronson puede dividirse en dos etapas; una comprendida entre principios de los cincuenta hasta mediados de los sesenta, tiempo en el cual estuvo confinado a la interpretación de personajes secundarios gracias a los cuales pudo darse a conocer a nivel mundial (especialmente por su participación en “The Magnificent Seven”, “The Great Escape” y “The Dirty Dozen”), y otra comprendida entre fines de los sesenta y principios de los noventa, la cual estuvo marcada por su calidad de estrella del cine de acción, estatus que conseguiría primero en Europa gracias a títulos como el que hoy nos ocupa. Sergio Sollima por otro lado, a fines de los sesenta, tras filmar un par de spaghetti westerns, estaba listo para probar suerte con el género policial, el cual estaba cobrando cada vez más fuerza en Italia. Fue así como Sollima en compañía de cuatro guionistas y la cineasta Lina Wertmüller, se dieron a la tarea de escribir el guión de lo que se convertiría en “Città Violenta”, cinta que se centra en el asesino a sueldo Jeff Heston y su obsesión por la mujer que lo traicionó y lo envió tras las rejas.

Si bien en un principio Sollima había pensado en Jon Voight para interpretar al letal Jeff Heston (principalmente debido a que recientemente había participado en la aclamada “Midnight Cowboy”), y en Sharon Tate para interpretar a la sensual Vanessa, el director finalmente contrataría al cada vez más popular Charles Bronson y a Jill Ireland, la esposa en la vida real del rudo actor norteamericano. A diferencia de la gran mayoría de los poliziescos, Sollima optó por utilizar la ciudad de Nueva Orleans como el escenario de una historia marcada por la traición y la violencia, de la que es protagonista el personaje de Bronson. Según el mismo director, fue todo un agrado filmar en Norteamérica especialmente por la buena cantidad de lugares visualmente atractivos que presentaba la ciudad de Nueva Orleans. Como se puede apreciar en varios pasajes del film, resulta evidente que para el director la ciudad es casi tan importante como los personajes, razón por la cual son varias las escenas cuyo único propósito es retratar algunos de los vistosos paisajes en los cuales se desarrolla la historia.

Al comenzar la cinta nos encontramos con Jeff y Vanessa, quienes están disfrutando lo que parecen ser unas paradisiacas vacaciones en las Islas Vírgenes. De pronto, mientras pasean tranquilamente en su automóvil, se percatan que están siendo seguidos por un grupo de asesinos quienes tienen por objetivo eliminar a Heston. Esta persecución, la cual dura alrededor de diez minutos y está prácticamente exenta de diálogo, es por lejos una de las escenas de acción más emocionantes de la película, y es fácilmente ubicable entre las mejores escenas de persecución de las que tenga memoria. Heston, en su intento por huir de sus perseguidores, no sólo conduce su automóvil por las estrechas calles y escaleras de la localidad caribeña, sino que también se ve involucrado en una explosiva balacera tras la cual sus perseguidores lo dan por muerto. Es durante dicha balacera que Heston ve como Vanessa huye del lugar con Coogan (Michel Constantin), un conductor de carreras que previamente lo había contratado para asesinar a su tío. Una vez que la policía llega al lugar, Jeff es enviado a un hospital y posteriormente a la prisión donde comenzará a planear lo que será su implacable venganza.

A su regreso a Nueva Orleans, mientras Jeff busca a los responsables de su encarcelamiento, se encuentra con la desagradable sorpresa de que Vanessa se ha casado con el mafioso Al Webster (Telly Savalas), quien lo ha estado buscando para que se integre a su organización criminal. Como es de esperarse, Jeff terminará involucrándose en un peligroso triangulo amoroso marcado por la muerte y la traición. A diferencia de la gran mayoría de los directores habituales del poliziesco, Sollima prefiere poner en segundo plano la acción para centrarse en el desarrollo de los personajes. Prácticamente todos los personajes que participan en la historia en algún momento actúan como peones en un complejo juego donde el poder y el dinero son los premios a obtener. En gran medida, nos encontramos con una serie de personajes egoístas y ambiciosos que utilizan distintas herramientas para dominar a todos aquellos que los rodean (Vanessa utiliza su sensualidad, Webster su dinero, y Jeff la violencia). Un buen ejemplo de esto es la escena donde Heston intenta violar a Vanessa en las bodegas de un puerto, con el solo objetivo de demostrarle que ella le pertenece.

La película bien se podría dividir en dos mitades, donde la primera está centrada en la traición de la que es víctima el protagonista y su posterior venganza, mientras que la segunda se centra en la turbulenta relación entre Heston y Vanessa y como esta afecta su entorno y su futuro. Las actuaciones de los tres protagonistas son bastante sólidas. Bronson interpreta de buena manera a este asesino de pocas palabras y aparente frialdad, el cual parece estar hecho a la medida del actor. Jill Ireland si bien jamás fue una buena actriz, realiza una interpretación más que convincente de la femme fatale de turno, y explota su sensualidad al máximo en las numerosas escenas de desnudos en las que participa. Por último, Telly Savalas hace lo mejor que puede en las pocas escenas donde participa como el influyente Al Webster. Por otra parte, el trabajo de fotografía de Aldo Tonti es realmente destacable, al igual que la estupenda banda sonora del maestro Ennio Morricone.

“Città violenta” es un correcto thriller policiaco que presenta algunas dosis de drama, suspenso y acción, y algunas vueltas de tuerca bastante interesantes, en especial durante el tramo final del film, las cuales sin duda ayudan a otorgarle cierto matiz a una historia que en principio no es demasiado original. Lamentablemente, por momentos el ritmo narrativo de la cinta se resiente a causa del exceso de diálogo, y a raíz de algunas escenas innecesariamente largas cuyo único objetivo es sacarle el máximo provecho posible al trabajo de fotografía de Aldo Tonti. De la misma forma, hay otras escenas que si bien su objetivo es establecer algunos rasgos de la personalidad de los protagonistas, estas no funcionan de la mejor manera (como por ejemplo la escena en la que Heston le demuestra que es un tipo rudo a sus compañeros de celda, permaneciendo impertérrito mientras una gran araña camina por su cama). Es bastante probable que muchos espectadores se sientan engañados por el título del film el cual sugiere que se trata de una película donde la acción es el elemento central de la historia, lo que aún cuando es completamente erróneo, no quiere decir que la cinta esté exenta de acción. En términos generales, “Città violenta” puede no ser la mejor película de Bronson o de Sollima, pero de todas formas resulta ser entretenida y se presenta como una entrada interesante dentro del género del poliziesco.




por Fantomas.

4 comentarios:

jb dijo...

uh! otra que no veo hace mil años! Que tiempos aquellos de Bronson!!! Anecdota personal: A mi tortuga la quiso morder la perra y siempre la perseguía para vengarse así que la rebautizamos charles bronson :) :)
Slds cinefagos :D

Fantomas dijo...

- jb: Esta es fácilmente la mejor época de Bronson, y esta es una buena cinta del actor ligado a las películas de vigilantes. Gracias por la curiosa anécdota ;)

Saludos.

Club de caballeros dijo...

Pues leí en otro blog de cine que el problema del cine negro(por usar la expresión más ampilia para definir este género) es que no se renueva. No se reinventa. No se actualiza.

Me gustaría saber dos cosas: Primero hasta que punto el término cine negro puede comprender el Giallo el polizesco y el trhiller. Y segunda, si es cierto que no se renueva en la actualidad.

En mi opinión hay algunas variantes, como Infiltrados, o El Perfume (que puede ser visto como cine negro por la historia del asesino en serie al estilo Hannibal Lecter, pero con un toque original) que sí actualizan el cine negro. Pero no sé hasta que punto se pueda decir que no ofresca novedades hoy día...

Darkerr dijo...

Esta de Bronson no la he visto, pero sobretodo, la desconocía. Casualidades de la vida, hace como un mes me preparé una mini maratón de "El vengador anónimo" y quedé alucinado.

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