
Jeong Do-man (Jeong Jae-yeong) es un detective que es degradado a policía de tránsito luego de involucrarse en una investigación que pretendía exponer los malos manejos del gobernador de turno. Debido a que en su ciudad se han cometido una serie de robos a bancos en el último tiempo, al nuevo jefe de la policía (Son Byeong-ho) se le ocurre la brillante idea de organizar un simulacro de robo utilizando personal policial como clientes, agentes encubiertos y asaltantes, para mejorar la alicaída imagen de la policía. Sin embargo, comete el error de designarle el papel del delincuente a Jeong Do-man, quien logra poner en jaque a toda la policía local, desatando una serie de hilarantes situaciones.

Como se menciona en la sinopsis, Do-man es un policía de tráfico que fue degradado del puesto de detective, luego de intentar probar que el gobernador estaba recibiendo una serie de sobornos. Es su rectitud ante la vida y ante su trabajo, lo que nuevamente lo lleva a meterse en un problema cuando le pasa una multa al nuevo jefe de la policía de Sam-po. Al ver el cuidado con el que Do-man realiza su trabajo, su superior le asigna la tarea de hacer las veces de delincuente en el bullado simulacro de robo (aunque uno también podría asumir que se trata de una suerte de venganza del jefe en contra del subordinado que no se vio amedrentado por su autoridad). Aunque el interpretar a un delincuente va en contra de su naturaleza, de todas formas Do-man se preocupará de realizar su labor de la mejor forma posible, valiéndose de textos que describen la psicología criminal e incluso de películas que relatan elaborados asaltos a bancos. Do-man es un tipo inteligente, y el peor error que ha cometido su jefe ha sido subestimarlo.

En algunas ocasiones el humor puede resultar algo ofensivo, pero de todas maneras tiene su encanto debido a la forma en cómo es presentado. Por ejemplo, luego de ser “noqueada” por Do-man, una de las empleadas del banco se comienza a desesperar con el encierro improvisado, por lo que no tarda en revelarse contra su captor. Ante la airada reacción de la mujer, el protagonista comienza a realizar flexiones de brazos las cuales no parecen tener sentido alguno. Acto seguido, la escena cambia para mostrar a la mujer sentada en el piso con un cartel alrededor de su cuello con la palabra: “violada”. Pese a que todo el mundo es consciente de que el robo no es más que una simulación, la situación comienza a escalar al punto de que todo el asunto se vuelve bastante serio. No solo los empleados del banco comienzan a perder el control, sino que el jefe de la policía al ver como su estratagema se escapa de sus manos, empieza a tratar a Do-man como si fuese un verdadero criminal. En general, los agentes de la policía son retratados como un grupo de hombres bastante incompetentes, los cuales contribuyen a empeorar la ya complicada situación. Por supuesto que esto ayuda a que la situación no se torne monótona, y en cierta medida aumenta la tensión de un robo simulado que eventualmente adopta algunos matices de realidad.

“Going by the Book” es una inteligente y entretenida comedia que presenta una premisa bastante original. Afortunadamente el director conduce la historia de buena manera, sin caer en momentos dramáticos innecesarios. De todas formas no se trata de una película perfecta; los periodistas que se involucran de cerca con el falso robo bien podrían haber sido omitidos en la historia, ya que no aportan demasiado al desarrollo de esta. Lo mismo sucede con la escena final que en lo personal me pareció en extremo innecesaria. Algunos de los elementos que presenta el film (protagonista incluido) son perfectamente homologables con los vistos en la cinta “Hot Fuzz” (2007), lo cual habla bastante bien de esta producción. En definitiva, “Going by the Book” resulta ser una película cuya única intención es entretener al espectador durante aproximadamente 140 minutos, objetivo que cumple con creces. La cinta de Ra Hee-chan pese a presentar algunos momentos algo planos, termina presentándose como una grata sorpresa que de seguro hará pasar un buen rato a quien le dé una oportunidad.
por Fantomas.
2 comentarios:
El cine surcoreano es de muy buena calidad. Aunque sólo me he enfocado en el cine de horror, dramas, o thrillers, es bueno conocer más de este tipo de propuestas. No la conocía y se ve llamativa..
saludos
Totalmente de acuerdo con la reseña, el actor Jae Yeong Jeong para mí es un excelente actor
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